El resto de mi vida es para ti - Capítulo 151
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- Capítulo 151 - Capítulo 151 Capítulo 151 – Te Deseo Lo Mejor
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Capítulo 151: Capítulo 151 – Te Deseo Lo Mejor Capítulo 151: Capítulo 151 – Te Deseo Lo Mejor Editor: Nyoi-Bo Studio —Gracias —Nian Xiaomu se puso de pie con firmeza y miró en su dirección de modo inconsciente.
Se dio cuenta de que la persona frente a ella no sólo estaba usando una gorra de béisbol, sino que ella también llevaba una máscara.
Nian Xiaomu no tenía una vista clara del rostro de esta persona.
Sólo sabía que la otra parecía ser muy amable basándose en la expresión de sus ojos.
Esta persona sólo se marchó después de haberla mirado a los ojos y asegurarse de que se encontraba bien.
Nian Xiaomu sintió una indescriptible sensación de familiaridad cuando vio la bonita y hermosa forma de la espalda de esta persona; intentó pensar con esfuerzo, pero no pudo recordar dónde había visto esto… Como siempre, los fanáticos que los rodeaban estaban muy apasionados, y el griterío agudo llegaba ola tras ola.
Cubriendo los oídos, Nian Xiaomu quiso avanzar, pero fue detenida por los inamovibles guardaespaldas y no pudo cruzar en lo más mínimo.
Miró con impotencia como la gran camioneta circulaba hacia la entrada del lugar.
Cuando se abrieron las puertas de la camioneta, una joven dama, envuelta de forma ajustada en ropa gruesa, se encaminó hacia el edificio bajo la pesada protección de los guardaespaldas.
—¡Shangxin!
—¡Mi diosa, mírame!
—¡Shangxin, te amo!
¡Mi diosa, te apoyaré por siempre!
—… Todos los fanáticos que rodeaban el lugar estuvieron demasiado excitados en el momento en que Shangxin apareció, hasta el punto en el que Nian Xiaomu fue empujada hacia adelante con la multitud antes de que siquiera pudiese reaccionar.
Los guardaespaldas casi fallaron al intentar controlar a tan escandalosa multitud.
Nian Xiaomu fue completamente ahogada entre la gente.
Dándose cuenta de que Shangxin estaba a punto de entrar en el elevador, Nian Xiaomu gritó ansiosa desde atrás.
—Shangxin, ¿me podría dar un poco de su tiempo?
Estoy aquí para hablar acerca de la posibilidad de colaborar… Sin embargo, Shangxin ya había entrado al elevador para cuando ella terminó su frase.
Las puertas del elevador se cerraron sin misericordia y las separaron en dos mundos diferentes.
El problema era que Shangxin no podía haber oído lo que ella había dicho, y mucho menos hablaría sobre colaborar.
Se había levantado temprano esa mañana, pero al final, ni siquiera había podido conocer a Shangxin en persona… Nian Xiaomu caminó hacia un lado de la calle y se sentó en cuclillas.
Con la cabeza caída, reflexionó sobre todos los métodos posibles que podía usar para tan sólo ver a Shangxin.
Y en todo caso, también estaba conforme con sólo conocer a su agente.
No podía ni por asomo luchar por territorio contra los fans de Shangxin sólo para regresar sin lograr nada cada vez.
Alzó la cabeza; la multitud se estaba dispersando de forma gradual porque Shangxin ya había entrado.
De pronto, con el rabillo del ojo, vio una figura familiar.
La mujer que llevaba una gorra de béisbol y que había ayudado a Nian Xiaomu a no caerse también estaba sentada en cuclillas a su lado.
Igual que Nian Xiaomu, ella miraba mientras la multitud se dispersaba frente a ellas.
Tenía ambas manos apoyadas en sus mejillas y se veía un tanto decepcionada.
—¿Estás de mal humor porque no lograste captar la atención de tu ídolo?
—preguntó Nian Xiaomu dándose vuelta.
La mujer que llevaba una gorra de béisbol no había esperado que alguien se diera cuenta de que ella estaba ahí.
La miró en blanco y finalmente respondió luego de dudar un poco.
—Algo así—luego preguntó a modo de respuesta—.
¿Y qué hay de ti?
¿Te gusta mucho Shangxin?
—No me considero fanática de ella, sólo quiero conocerla para hablar acerca de promociones —luego de terminar su frase, Nian Xiaomu hizo un puchero con los labios y miró en dirección a los guardaespaldas en la entrada del lugar—.
Lo viste por ti misma.
No podemos entrar en lo más mínimo y su agente ni siquiera responde mis llamadas.
La mujer que llevaba la gorra de béisbol se vio un poco conmocionada por lo que Nian Xiaomu había dicho y preguntó: —¿No sabías que Shangxin no toma ningún trabajo de promoción?
Creo que no deberías seguir perdiendo tu tiempo y esfuerzo aquí.
—La gente a mi alrededor dijo lo mismo, pero sólo podría saberlo luego de haberlo intentado.
No es algo inherente en mí el rendirme a mitad de camino —Nian Xiaomu sonrió con la comisura de su boca; su rostro no mostraba ningún rastro de devastación por el fracaso de hoy.
Sus rasgos faciales, que eran originalmente espectaculares, se volvieron incluso más encantadores porque su expresión rebosaba de energía.
La mujer que llevaba la gorra de béisbol torció la cabeza y le echó un vistazo a Nian Xiaomu; parecía estar fascinada de alguna forma.
—Me tengo que ir ahora.
¡Te deseo lo mejor!
—Lo mismo para ti.
¡Espero que puedas conocer pronto a tu ídolo!
—Nian Xiaomu agitó la mano y la despidió, viendo cómo desaparecía de su vista.
Justo cuando estaba a punto de ir a la oficina administrativa del lugar para preguntar si podía arreglar un encuentro con Shangxin, su teléfono móvil sonó de pronto dentro de su bolso.
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