El resto de mi vida es para ti - Capítulo 715
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Capítulo 715: 715 Necesito un abrazo Capítulo 715: 715 Necesito un abrazo Editor: Nyoi-Bo Studio —¡¡…!!
Él no esperaba que todos sus esfuerzos se fueran por la borda.
Entonces, ¿tendría que controlar la cartera de la diosa en el futuro sólo para conseguir un beso de ella?
Antes de que él pudiera volver a sus sentidos, Nian Xiaomu ya había se había despedido con sus manos y caminado hacia el hospital.
Con una cara larga, Yu Yuehan se salió del carro, caminó hacia ella y se dirigieron juntos al hospital.
Ellos siguieron la información al pie de la letra y se las arreglaron para ubicar el pabellón donde se encontraba Xing Li en muy poco tiempo.
El pabellón era de un color blanco inhóspito, tanto era así que hacía que el corazón de les palpitara.
Xing Li estaba acostada en la cama de hospital.
Todas sus extremidades estaban amarradas con tanta fuerza con un tipo de tela especial que resultaba imposible para ella moverse.
La enfermera que los había escoltado hasta allí les explicó de inmediato: —La señorita Xing estaba muy alterada y seguía luchando; tampoco cooperaba con nosotros para sus chequeos.
Por miedo a que ella agrediera a otros y se lastimara a sí misma, el doctor no tuvo otra opción que inyectarle un tranquilizante para limitar su movilidad.
—¿Podemos ir a verla a ella ahora?
—Nian Xiaomu le preguntó cuándo vio a Xing Li acostada inerte sobre la cama.
La enfermera asintió con la cabeza de una forma amigable y dijo: —La señorita Xing ya se ha calmado, no debería haber ningún problema.
No obstante, trate de no hablar de cualquier cosa que pueda agitarla.
Voy a estar afuera, sólo llamen si hay algún problema.
Después de que Nian Xiaomu le diera las gracias a la enfermera, ella empujó la puerta que daba hacia el pabellón y caminó hacia adentro.
A pesar de que los ojos de Xing Li estaban bien abiertos, ella mantuvo su mirada completamente enfocada en el techo.
No se podía determinar si estaba despierta o si estaba durmiendo.
La parte quemada de su cara estaba cubierta con su larga cabellera, y se detectaba un toque adicional de amabilidad en el lado descubierto de su rostro.
Su vida habría sido totalmente diferente si ella no hubiese atravesado éste sendero tortuoso… Nian Xiaomu sintió algo de empatía hacia Xing Li, a lo mejor porque se enteró de lo bien que la pareja Xing la había tratado a ella Ella no enviaría a Xing Li a la cárcel si no la tuviese que destruir.
—¿Quiénes?
¿Quiénes son ustedes?
—la persona que permanecía acostada silenciosamente en la cama desde hace un momento pareció haber escuchado los pasos.
De pronto abrió sus ojos y vio en dirección a ellos.
Le enfriaba a uno el corazón al ver esa mirada de ella inyectada de sangre.
Yu Yuehan haló a Nian Xiaomu hacia atrás de él para protegerla.
Cuando recordó la movilidad restringida de Xing Li, su mente se tranquilizó.
Mientras soltaba su agarre sobre la mano de Nian Xiaomu, él la observó caminar paso a paso hacia Xing Li.
—Me enteré de que has querido verme.
—… La mirada de Xing Li se suavizó de golpe cuando escuchó la voz de Nian Xiaomu.
Ella se sentó en la cama con dificultad.
Sus manos estaban inquietas y parecía que quería hacer algo.
No obstante, se dio cuenta de que llevaba puesta un tipo de bata especial de hospital y no podía moverse del todo.
Ella sólo podía levantar la cabeza y mirar a Nian Xiaomu.
Enarcando sus cejas, sonrió.
—Xingxing, ¿estás aquí para verme?
La hermana mayor te extraña mucho.
Ven para acá, déjame abrazarte… —… —Todo es culpa de la hermana mayor.
No debí tener celos de ti.
Papi y Mami eran buenos contigo por una razón, era porque tú eres la benefactora de la Familia Xing, la benefactora… —Xing Li parecía estar poseída.
Parecía que ella le hablaba a Nian Xiaomu, pero a juzgar por su expresión, más bien parecía estar murmurando para sí misma.
Nian Xiaomu estaba atónita.
Justo cuando ella estaba dudando, de repente pensó acerca del recordatorio de Yu Yuehan en el carro, antes de llegar.
Él le había dicho que si Xing Li en realidad se había vuelto loca, ellos debían visitarla con más razón.
Una persona normal mentiría.
Una loca no lo haría.
—¿Hermana mayor?
¿Tú aún eres mi hermana?
Tú querías que yo muriera desde un principio.
A medida que Nian Xiaomu retiraba su mirada, ella agarró la silla y se sentó al lado de la cama de hospital.
Luego cruzó las piernas y le preguntó en un tono frío: —Dijiste que yo soy la benefactora de la Familia Xing.
Entonces dime, ¿cómo fue que yo me convertí en la benefactora de la Familia Xing?
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