El resto de mi vida es para ti - Capítulo 723
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Capítulo 723: 723 Yo estoy esperando a que me convenzas Capítulo 723: 723 Yo estoy esperando a que me convenzas Editor: Nyoi-Bo Studio A pesar de que él simplemente se le quedó viendo de modo inexpresivo, había recordado cada oración que ella había dicho.
Él tenía una afección cardíaca congénita y con frecuencia escuchaba a la gente en el orfanato decir que un niño como él nunca sobreviviría hasta la edad adulta.
Aunque él hubiese logrado crecer, no podía hacer mucho ya que podría morir en cualquier momento si trabajaba duro y causaba estragos en su cuerpo.
Por ende, fue abandonado por sus padres biológicos… Había sido adoptado poco después, sus padres adoptivos eran gente muy buena y lo trataron muy bien.
Ellos le suministraron todo tipo de medicinas famosas y valiosas.
La frecuencia con la que enfermaba fue cada vez menor y menor.
Alguna vez pensó que ellos podían permanecer juntos para siempre.
Y que él podía quedarse con ella desde la vez que se puso su vestido de princesa, hasta la vez que ella se pusiera su vestido de novia… Nadie sabía que él tenía el mismo deseo de cumpleaños cada año, el cual era tener una vida más larga.
Él no podía soportar dejarla, y no quería verla devastada debido a su deceso tampoco… —Hemos crecido juntos desde temprana edad ¿Cómo no podría saber acerca de su dedicación para conmigo…?
—Tang Yuansi pensó en algo y la sonrisa en la comisura de sus labios formó una curva hacia abajo.
Una capa de lágrimas se mantenía en sus ojos.
—Si ella hubiese sabido que yo la mantuve lejos porque estaba muriendo y no porque ya no la amaba más, ella seguramente se negaría a irse y se quedaría para acompañarme.
—… El asistente estaba aún más confundido luego de escuchar lo que él había dicho.
¿Eso no era una cosa buena?
Incluso si dos personas que estaban enamoradas no pudiesen envejecer juntos y pasaban la vida juntos, por lo menos ellos podrían permanecer uno al lado del otro durante sus últimos momentos.
Ese fue el mejor final que el asistente pudo imaginar.
—Si ese era el caso, ella quizás guardaría mis cenizas para siempre después de que yo muriera y se negaría a amar a cualquiera otra vez ¿Piensas que es una cosa buena?
—… Cuando Tang Yuansi observó la mirada atónita en la cara del asistente, las lágrimas en sus ojos se pusieron más pesadas.
Sus acciones pudieran parecer muy estúpidas ante los ojos de los demás.
No obstante, él sabía que ella sería así; ella siempre había sido una niña tonta y terca… Ella había sido así desde que era joven; nadie podría detenerla y hacerla cambiar de idea una vez que estaba convencida de hacer algo.
De lo contrario, ella no hubiese ignorado la objeción de todo el mundo y lo hubiese seguido todo el trayecto hasta la Ciudad H.
La Señorita Mayor que venía de una familia pudiente, por el contrario, había ingresado a la industria del entretenimiento, un lugar donde se mezclaban conjuntamente tanto la gente mala como la honesta… Su Xin´er se comportó de una forma tan tonta con respecto a las cosas que su corazón le dolía.
¿Cómo podía no preocuparse y dejarla sola con ese carácter de ella?
Él preferiría que se marchara odiándolo ahora, y que no quisiera verlo nunca más, en vez de tomar cualquier riesgo que implicara que ella no volviera a amar después de que él muriera.
Su Xin’er se merecía lo mejor de éste mundo… —Los pasajeros con destino al País M, en el vuelo CA388 comiencen a abordar el avión… —se escuchó un recordatorio por el sistema de altavoces.
Las campanas de despedida sonaron en ese momento.
Mientras Tang Yuansi posaba su mirada un poco nerviosa sobre la gente que se encontraba en el piso de abajo, él observó de repente cómo ella abrazaba a Nian Xiaomu y sólo soltó su agarre sobre ella después de un minuto completo.
Luego, ella saludó a Nian Xiaomu antes de seguir a su agente y caminar hacia el área VIP para abordar el avión directamente, sin pasar por los controles de seguridad.
Antes de entrar, ella parecía haber sentido algo cuando se detuvo de golpe y se dio la vuelta para echar un vistazo.
Ella bajó sus párpados por la decepción cuando no vio ninguna cara conocida.
Dándose la vuelta, ella caminó paso a paso hacia la entrada del chequeo de seguridad… Cuando Tang Yuansi observó esto, sintió una punzada dolorosa en su corazón.
Una oración que él le dijo a ella una vez se escuchó dentro de los oídos de él: —No tengo un corazón sano, no camines muy rápido cuando estés enojada.
Sólo en caso de que no te pueda alcanzar cuando quiera convencerte…
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