El resto de mi vida es para ti - Capítulo 807
- Inicio
- Todas las novelas
- El resto de mi vida es para ti
- Capítulo 807 - Capítulo 807 807
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
Capítulo 807: 807 Su cara se había puesto verde Capítulo 807: 807 Su cara se había puesto verde Editor: Nyoi-Bo Studio —Sí, ella hasta actuó con inocencia delante de nosotros.
¡¿Quién le creería?!
—Yo todavía pienso que la Gerente Nian es la mejor.
No sé lo que ella le dijo a Zheng Yan, pero su cara se puso verde cuando nosotros nos fuimos justo ahora… Mientras todo el mundo hablaba, todos se voltearon y miraron a Nian Xiaomu.
—… «¿Qué debeía decir?» «¿Decir que había anunciado sus derechos de atribución hacia Yu Yuehan a Zheng Yan justo ahora?» Eso no parecía una gran idea.
A pesar de que estuvo tan agitada por el término “ex-novio” que Zheng Yan había utilizado, no quería anunciar a través de un altavoz y decirle a todo el mundo que Yu Yuehan le pertenecía a ella, ese pensamiento sólo podía quedar en su mente.
La secretaria caminó al lado de Nian Xiaomu y le preguntó con preocupación: —Gerente Nian, ¿la Corporación Zheng querrá conversar acerca de la colaboración cuando los hemos abandonado así?
Éste proyecto no sólo era importante para la Corporación Zheng, sino también que tenía la misma importancia para la Corporación Yu.
Sería mutuamente beneficioso.
Si el proyecto se arruinaba, no sólo afectaría a la Corporación Zheng, sino que también impactaría significativamente la expansión del negocio de la Corporación Yu.
Nian Xiaomu estrechó sus ojos y le respondió con certeza: —Zheng Yan no es una persona sencilla, trata de ayudarme a conseguir información acerca de ella.
No te preocupes, los Zheng van a volver.
Todo el mundo suspiró del alivio cuando escucharon esto y salieron del hotel haciendo bromas entre ellos.
Nadie se dio cuenta que un lujoso auto de bajo perfil estaba silenciosamente estacionado en la esquina del estacionamiento del hotel.
Las ventanas del carro estaban bien cerradas Ninguno de los que estaba afuera podía ver dentro del auto.
No obstante, Yu Yuehan, quien estaba en el auto, divisó a Nian Xiaomu caminando hasta fuera del hotel a primera vista.
—¡Joven Amo Han, la Gerente Nian y el resto salieron!
—el asistente exclamó emocionado al momento de ver a Nian Xiaomu.
Yu Yuehan lo fulminó con la mirada justo cuando estaba a punto de estirarse para abrir la puerta del carro.
Apenado, él asistente quitó sus manos.
—¿No vamos a salir?
Yu Yuehan no contestó la pregunta del asistente y más bien espetó una oración arbitraria: —El acuerdo no se cerró.
Él no parecía haber llegado hace poco rato con su tono confiado, y, al contrario, parecía haber participado en toda la negociación.
El asistente estaba estupefacto.
Justo cuando estaba a punto de preguntar algo, él vio a Zheng Yan caminando fuera del hotel, justo detrás de ellos.
Mientras ella se paraba en la entrada, volteó su cabeza y pareció estar buscando algo.
Antes de que el asistente tuviera tiempo de reaccionar, él escuchó a Yu Yuehan hablando con una voz profunda: —Maneja lejos, abandona éste lugar inmediatamente.
—¿Ahora?
El asistente estaba patidifuso.
Pero ellos recién habían llegado.
Preocupado porque la Señorita Nian sufriera un acoso, el jefe se había puesto en una posición en la cual mostraba que estaba ahí para apoyarla, justo un momento antes.
Y ahora él estaba apurado por marcharse cuando vio a Zheng Yan.
¿Qué clase de situación era esta?
El asistente estaba completamente confundido.
Él sólo podía seguir las instrucciones mientras echaba para atrás el carro y dejaba el hotel antes de que Zheng Yan los pudiese divisar.
Yu Yuehan le dio la instrucción al asistente para que detuviera el auto después de que recorrieron una corta distancia.
Él bajó la ventana del carro.
Apoyando su cuerpo largo y delgado en la ventana, sacó un cigarrillo de su bolsillo y lo prendió.
Él aspiró profundamente.
Unas finas capas de humo se elevaron y cubrieron su gélido rostro, acentuando la soledad en sus ojos.
La escena de Nian Xiaomu apareciendo ante él, pero sin poder caminar hacia ella y sólo verla de lejos, colmó su mente.
Era como si una mano estuviera estrangulando su corazón y eso dolió un poco.
También se sintió un poco indignado ante ese resultado.
Parecía que ella había conocido a Zheng Yan.
Yu Yuehan pensó en algo y sacó su teléfono móvil.
Le echó un vistazo a éste, pero su pantalla estaba reluciente.
No había llamadas, ni mensajes de texto, ni correos… Nada.
¿Ella no tenía nada que quisiera decirle o preguntarle a él luego de haber conocido a Zheng Yan?
¿Ella confiaba en él o ya no le importaba más?
Cuando Yu Yuehan pensó en la segunda posibilidad, frunció su ceño.
En ese punto, su teléfono sonó de pronto.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com