El señor de los misterios - Capítulo 157
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Capítulo 157: Capítulo 157 – El artículo de sus sueños Capítulo 157: Capítulo 157 – El artículo de sus sueños Editor: Nyoi-Bo Studio —No, nosotros no somos…—no tuvo la oportunidad de replicar antes de que Benson interrumpiera con una sonrisa—: Aunque Elizabeth en verdad es un poco más joven, y su familia es mucho más sobresaliente que la nuestra, me parece que son bastante apropiados el uno para el otro.
Pero puede que tengas que esperar unos cuantos años más.
Aún está estudiando en un colegio público y quiere entrar en la universidad.
El matrimonio debería ser algo a considerar solo dentro de seis a siete años.
Por supuesto, pueden comprometerse antes que eso.
«…¿Chicos, podrían no adelantarse tanto?» Respiró profundamente—.
No me gusta Elizabeth, o, bueno, para ser más precisa, no me gusta una chica que sea más joven que yo por mucho.
Prefiero chicas que son más maduras.
«En realidad, puedo aceptar a cualquiera dentro de una edad razonable, solo que no ahora…» Añadió en su interior con exasperación.
—¿Te gustan las chicas que son más maduras?
—Melissa arrugó su frente—.
Entonces deberías arreglar el asunto con respecto a tu matrimonio.
«¿Ah?» No pudo entender el salto de lógica de su hermana.
Preguntó confundido: —¿Por qué?
Melisa explicó con seriedad: —Tendrás alrededor de 25 cuando termines de ahorrar para tu matrimonio.
Las chicas que son más maduras que tú estarán casadas o comprometidas cuando alcancen esa edad.
¿Quieres ir tras una viuda?
«The fuck…» Pensó para sí mismo en inglés y mostró una expresión vacía.
Benson sonrió y refutó a su hermana: —Melissa, no entiendes.
En estos días y era, no es raro ver a mujeres en sus treinta que no están casadas o comprometidas dentro de la clase media.
Son en su mayoría seguidoras de la Diosa y todas tienen la habilidad de mantenerse por sí mismas.
Prefieren estar solteras que atrapadas en un matrimonio con el que no están satisfechas.
Sí, eso es lo que leí de la revista ‘Familia’.
—¿De veras?
Melissa era una chica de dieciséis años después de todo.
No tenía gran entendimiento con respecto a asuntos como ese.
Tras ver a sus hermanos avivándose con la conversación, tosió y dijo: —Lo que quiero decir por, madura, es su estado mental.
No necesitan ser mayores que yo.
Además, la persona que debería estar preocupada por su matrimonio es Benson.
«Lo siento, hermano, no tuve elección…» Se disculpó en su corazón.
—…—Melissa se congeló por un instante, luego asintió y dijo—: ¡Es cierto!
Benson estaba por detallar los problemas maritales de la clase media cuando de pronto tembló.
Miró a su hermana quien lo estaba observando y dijo: —Estoy en la cúspide de un momento decisivo en mi vida.
Tengo que dedicar toda mi atención al estudio.
Solo tendré confianza de ir tras la chica que deseo cuando encuentre un trabajo con el que esté satisfecho y tenga una cantidad de ahorros razonable.
Solo entonces podré darle una buena vida.
Klein y Melissa se congelaron, luego preguntaron al unísono: —¿Tienes una chica que te gusta?
Benson, quien solo había dado una respuesta superficial, estaba sorprendido.
Sacudió su cabeza apresurado.
—¡No!
¡Simplemente estaba dando un ejemplo!
… En una casa oscura y sombría de Backlund, Municipio Hillston.
Un hombre de edad media con cabello grisáceo estaba sentado de manera silenciosa en una mecedora frente a una chimenea apagada con una pipa de color negro en su mano.
Miró al huésped en el sofá.
Él era el maestro de ese edificio, Isengard Stanton, un detective privado con gran fama.
Pero él no creó una oficina, sin embargo, contrataba asistentes para apoyarlo.
Isengard, quien estaba vestido con una camisa negra y un chaleco negro, llevó la pipa a sus labios e inhaló de una manera intoxicada antes de exhalar lentamente.
—La tarifa por una consulta de treinta minutos es una libra.
Si yo fuese ustedes, definitivamente no desperdiciaría ni un segundo.
Las dos damas frente a él eran Fors Wall y Xio Derecha.
Habían encontrado materiales relacionados al Contralmirante Qilangos y querían pedirle al detective que comprobarse los hábitos y acciones de su objetivo.
Desde luego, habían removido el nombre de Qilangos y cambiaron la descripción de los incidentes sobre naturales.
Xio le entregó la carpeta que contenía los documentos al asistente de Isengard, un joven de cabello marrón con anteojos dorados.
—Sr.
Detective, espero que pueda encontrar hábitos en las acciones del objetivo usando el material que hemos proporcionado.
A pesar de que no era alta, Xio Derecha tenía un aire de autoridad al sentarse firme y hablar con voz profunda.
Isengard la observó y recibió la carpeta de su asistente.
La abrió y sacó el material adentro.
Bajó su pipa y se enfocó en leer página tras página sin saltarse ni una.
Diez minutos más tarde, ese caballero tocó con lentitud la manija de la pipa.
—El objetivo tiene una obsesión con el viento… no se quedará por mucho en un área contaminada de Backlund, la Capital del Polvo.
En otras palabras, podría estarse quedando en Emperatriz Borough, Municipio Este, Municipio Hillston, Municipio Cherwood o los suburbios del Municipio Norte… —El objetivo es un asesino en serie psicótico con la necesidad de matar a alguien cada dos días… La cosa más lógica que podría hacer es atacar a los vagabundos que no tienen a donde ir.
Incluso la policía no tiene un registro del número exacto de vagabundos en Backlund… —El objetivo no viviría en un área ni muy cerca ni muy lejos del Municipio Norte o el Puente Backlund, las cuales tienen la mayor concentración de vagabundos… Podría ser el acto de alguien poco sofisticado buscar victimas que están cercanas a él.
Eso no es consistente con sus descripciones… Si el objetivo tiene que pasar largos periodos de tiempo antes de poder encontrar a quien matar, entonces podría perder control de sus deseos y cometer crímenes que lo expondrían con facilidad… —El objetivo es un experimentado marinero que tiene una movilidad excepcional en el agua… Una deducción razonable sería que no estaría viviendo muy lejos del agua.
Si algo inesperado sucede, ese sería su medio de escape… … —En resumen, podemos trazar el posible radio de actividad del objetivo.
Debería estar viviendo en algún lugar cercano al área del Puente Backlund.
Quizás algún punto cercano a ambas orillas del Rio Tussock; el Municipio Oeste o el Municipio Cherwood… … —Sólo puedo deducir eso de los materiales que me han dado.
A pesar de que no entendieron todo, sus deducciones parecían tener sentido.
Xio y Fors se miraron y asintieron.
Tomaron de vuelta sus materiales y se levantaron para irse.
Viendo a su asistente despedir a las damas, Isengard sacó un objeto de bronce del bolsillo de su chaleco.
Era un libro de bolsillo.
En medio del libro había un ojo vertical.
Isengard sacudió su cabello, frotando el objeto mientras murmuraba con suavidad a sí mismo: —¿Qilangos se ha infiltrado en Backlund?
… En un sótano en particular del Puerto Pritz.
El Colgado, Alger, estaba sentado en una silla, observando con frialdad a un hombre retorciéndose.
El hombre estaba vestido como un marinero.
Su cabeza estaba cubierta por una capa de agua y su cara estaba purpura debido a contener su respiración.
Estaba rasgando la capa en su cara con ambas manos, pero todo lo que podía hacer era extraer gotas del líquido.
Finalmente, ya no pudo contener su respiración y dio una señal de sumisión.
Alger sonrió, luego aplaudió de manera despreocupada.
La fina capa de agua se dispersó, transformándose en gotas que cayeron al suelo.
El marinero respiró profundo y tosió violentamente.
Tosió tan fuerte que estrujó su corazón y sus pulmones.
Después de esperar a que se recuperase el hombre, Alger se recostó hacia atrás.
Emuló el pacifico y calmado tono de El Loco.
—Dime la razón de por qué Qilangos fue a Backlund.
—É-él está ahí para completar una misión, pero no estoy seguro de los detalles —el pirata había perdido por completo la voluntad para resistirse.
Contestó con honestidad—: Todo lo que sé es que podría recibir algo que quiere.
Qilangos una vez alardeó frente a nosotros.
Dijo que si esta misión era un éxito, sería capaz de obtener algo que había soñado obtener desde hace mucho tiempo.
Los Cuatro Reyes Piratas se volverían entonces los Cinco Reyes Piratas.
«¿Un objeto que soñaba obtener?» Alger arrugó sus cejas y se deslizó a pensar profundamente.
… Klein no descansó el lunes por la mañana.
Siguió su plan y continuó investigando los edificios con chimeneas rojas en Tingen.
Desafortunadamente, no se cruzó con su objetivo.
Regresó a casa cerca de la tarde.
Calentó las sobras de la cena y las juntó con pan antes de tomar una siesta de una hora.
Cerca de veinte minutos para las tres de la tarde, dejó su libro y selló su habitación con un muro espiritual, entrando una vez más al misterioso mundo sobre la niebla gris.
Se sentó en el asiento de honor de la antigua meza de bronce, extendiendo su mano hacia la estrella carmesí que representa a Sol mientras ignoraba la frecuencia de los latidos de su corazón.
… En la Ciudad de Plata.
Derrick Berg estaba sudando en los campos de entrenamiento.
Su visión se distorsionó de pronto y una espesa niebla entró en ella.
Vio a El Loco sentado en lo alto, dentro de lo profundo de la niebla.
Se congeló, luego dejó lo que estaba haciendo e inclinó su cabeza.
Cuando la ilusión se desvaneció, contó con sus latidos en silencio y llevó su espada de plata al área de descanso con rapidez.
Mil latidos después, se encerró en un baño.
Después de diez respiraciones, vio luces rojas extenderse y devorarlo en un instante.
Por encima de la niebla gris, Klein se recostó en su asiento y tocó su molar izquierdo dos veces para activar su Visión Espiritual.
Vio que el matiz de colores dentro del Cuerpo Éter de El Sol se había vuelto puro, similar a la luz del amanecer.
Sonrió y dijo: —Felicidades, Sr.
Bardo.
En el mismo instante, vio las estrellas detrás de la silla de El Sol cambiar rápidamente al símbolo del Sol.
«Se transformó sin mi voluntad, como si fuese un reflejo de El Sol.
Además, aparte del palacio, la mesa y las sillas, los artículos que puedo conjurar no pueden ser preservados una vez deje este mundo… Son muy especiales… En verdad hay muchos misterios en este mundo sobre la niebla gris…» Tomó en cuenta todo enfrente de él mientras contemplaba.
Derrick bajó su cabeza y contestó con humildad: —Eso es todo debido a su asistencia.
Esto no es más que el comienzo.
No estaba sorprendido de que El Loco supiese que había consumido la poción.
Klein sacó su reloj de bolsillo de plata y miró la hora.
Rio y dijo: —Entonces comencemos la asamblea.
Recuerda; la frecuencia, o debería decir, la distancia entre las asambleas deberían ser iguales en el futuro.
Mientras hablaba, estableció la conexión con las estrellas carmesíes que representaban a Colgado y Justicia antes de arrastrarlos al majestuoso palacio.
Audrey observó la escena delante de ella y de inmediato lo saludo.
—Buenas tardes, Sir.
Loco.
Tengo una página del diario del Emperador Roselle.
—Buenas tardes, Sr.
Sol.
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