El señor de los misterios - Capítulo 654
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Capítulo 654: 654 Prisionero Y Guardia Capítulo 654: 654 Prisionero Y Guardia Editor: Nyoi-Bo Studio «No puede ser.
No he ido a ninguna parte…
¿Acaso las peligrosas manos de este lugar vienen a buscarme por sí mismas?» Klein reveló una mueca que no coincidía con la personalidad de Gehrman Sparrow.
Estuvo a punto de jadear.
¡Lo único que le impidió hacer eso fue no querer causar un gran ruido, lo que haría que “las peligrosas manos” descubrieran su escondite!
Ya no era un Halcón Nocturno ingenuo, se decidió rápidamente.
Contuvo el aliento, se levantó lentamente y se movió a un lado de la puerta de metal sin hacer el más mínimo ruido.
Furtivamente y en silencio miró en dirección a los pasos entrantes.
Creía que, ya que esconderse y evitarlo podría no ser necesariamente útil, ¡tenía que determinar el grado de peligro de la situación para tomar una mejor decisión!
Los dos soles miniaturizados en sus ojos se atenuaron mientras esperaba por casi un minuto, escuchando los pasos cada vez más fuertes y claros.
Después de eso, escuchó el sonido metálico de una puerta de hierro golpeándose contra la pared.
Luego, vio una figura imponente aparecer a la derecha del corredor.
La figura tenía casi 2.5 metros de altura y vestía una armadura negra de cuerpo completo.
La fría sensación que exudaba parecía ser corpórea, como un gigantesco caballero.
Su aura era densa, y se mantenía firme como el mar profundo.
En el espacio donde estaban sus ojos, había dos brillos de color rojo oscuro que parpadeaban.
En su mano había una larga y ancha espada negra.
*¡Creak!* Empujó la puerta de hierro hacia una celda y entró.
Caminó alrededor, aparentemente buscando algo.
«Hombre…
¿Está tratando de encontrar un prisionero en particular?
Definitivamente seré descubierto si esto continúa…» Dudó por un momento y se preguntó si debería abandonar la celda y buscar una salida antes de que la figura se acercara, o lanzar un ataque para acabar con el objetivo de una vez antes de continuar acurrucándose en un rincón para esperar el final del sueño.
Después de juzgar cuánto tiempo le quedaba para pensar, Klein se quitó rápidamente el colgante de topacio en su muñeca izquierda y comenzó una adivinación con una voz que tal vez solo él podía oír: —Ese caballero recién visto es muy fuerte.
Después de repetir esa oración siete veces rápidamente, Klein abrió los ojos para ver el colgante de topacio girando en el sentido de las agujas del reloj a una alta frecuencia y en grandes amplitudes.
¡Esto significaba que el objetivo era una existencia extremadamente peligrosa!
Totalmente decidido y sin tiempo que perder, Klein usó los poderes Beyonder de Payaso y controló sus músculos para abrir las puertas de metal sin causar ninguna estimulación material adicional.
Luego aprovechó el momento en que la entidad con armadura negra entró a otra celda, salió suavemente al pasillo y se dirigió rápidamente a la izquierda con el cuerpo agachado.
En la inmensa oscuridad, mientras escuchaba cualquier conmoción detrás de él, mantuvo sus movimientos sigilosos y rápidos, doblando rápidamente en varias esquinas hasta llegar a una puerta de metal que se abría hacia afuera.
Parecía una salida.
Entre intentos por empujarlas o estirarlas, Klein descubrió que esas puertas de metal no eran pesadas, pero estaban bloqueadas.
Después pensarlo por un par de segundos, sacó la llave que recogió dentro de su celda, la insertó y la giró sin tener muchas esperanzas.
Un ligero clic en la apertura de un pestillo sonó cuando las puertas metálicas se desbloquearon.
«¿Funcionó?
Aunque sea un sueño, no puede ser que una llave encontrada simplemente al azar sea un elemento importante…
Originalmente planeaba doblar un poco de papel, insertarlo en el agujero de la cerradura y probar girarlo poco a poco…» Empujó lentamente la puerta para abrirla, aún sorprendido mientras se burlaba por dentro.
Para su decepción, lo que estaba detrás de las puertas metálicas no era una salida, sino un pasillo lleno de basura.
Cerrando la puerta detrás de él al pasar, la trabó de nuevo y esquivó los artículos esparcidos por todo el lugar, en busca de una posible puerta o camino por el cual continuar.
Unos segundos después, notó una discreta puerta negra de madera en una esquina.
Entonces, se acercó con cuidado y alcanzó el picaporte.
La escena interior apareció naturalmente en su mente.
Era un depósito, con un espejo de cuerpo entero hacia la derecha de la habitación.
Y a su derecha había una figura vistiendo una bata de lino corta.
«¿Hay alguien ahí?
¿Es el prisionero que pudo escapar?» Tras verse obligado a abandonar su zona de confort, Klein decidió tomar la iniciativa de manera limitada.
Por lo tanto, giró suavemente el picaporte y abrió la puerta negra de madera.
Quería adquirir mayor información sobre la situación general, de forma poder determinar dónde entrar en combate y dónde huir en el momento crítico de ser necesario.
—¿Quién es?
—preguntó entre apresurada y suavemente la figura ataviada con una bata de lino corta.
Su voz estaba llena de desesperación y dolor.
—Un aventurero —respondió brevemente Klein.
Ya había usado su visión nocturna para discernir el aspecto de la figura.
Era un hombre con una cara desgastada.
Tenía arrugas en la frente, en las comisuras de los ojos y en la boca, pero su cabello era negro y lustroso.
No había un solo mechón de canas.
Su bata corta de lino era antigua y simple.
Su expresión estaba distorsionada debido al dolor.
Sus ojos puramente negros rara vez vistos estaban llenos de sorpresa y confusión oculta.
—¿Un aventurero?
¿Por qué estarías aquí?
Klein mantuvo una cierta distancia del hombre que cuya apariencia no podía terminar de discernir en relación a si era joven o viejo.
Se paró junto a la entrada y lo miró diciendo: —Antes de preguntar a terceros, presentarse es una forma necesaria de cortesía.
Como Sin Rostro, con el breve acto de evaluarlo hace unos segundos pudo comprender ciertas facciones de ese hombre.
Además del cabello discordante y las arrugas, tenía una cicatriz vieja y horrible en una de sus mejillas.
El hombre se sobresaltó, mirando preocupado el pasillo: —Es mejor que cierres la puerta.
No podemos ser atrapados por ese diablo; de lo contrario…
Los músculos de su rostro se contrajeron claramente como si hubiera recordado algo desagradable.
—¿Diablo?
—murmuró Klein y extendió su mano hacia atrás para cerrar la puerta negra de madera.
El hombre lanzó un suspiro de alivio y sonrió con ironía: —Me disculpo.
Realmente fui descortés…
Mi nombre es Leomaster, un asceta de una organización religiosa.
—¿Una organización religiosa?
Por lo que parece, no eres un devoto de ninguna de las siete deidades —mencionó Klein descubriendo cierto problema con su elección de palabras.
«Si fuera un asceta de una de las siete deidades, podría haberlo dicho en voz alta directamente.
Incluso el sumo sacerdote de la Iglesia del Sol y los obispos de la Iglesia de las Tormentas no andarían a los puños en el momento en que se encontraran en un lugar tan peligroso.» Leomaster dijo con una risa autocrítica: —Así es.
Adoro al Creador original.
“Él” es una existencia omnipotente y omnisciente, la fuente de todo lo grandioso.
“Él” es el Principio y el Fin.
¡”Él” es el dios de todos los dioses!
«Eso…» Al escuchar cómo esta persona veneraba al Creador original, la primera reacción de Klein fue que pertenecía la Orden Ermitaño del Crepúsculo.
«Sin embargo, también hay algunas denominaciones más pequeñas en los Continentes Norte y Sur.
Hay un buen número de personas que creen en el Creador original…» Pensó Klein mientras preguntaba—: ¿Cómo se llama esa organización religiosa?
¿Cómo terminaste aquí?
Leomaster dudó por un momento antes de decir: —Al lejano Este del Mar de Sonia es donde duerme mi Señor.
‘Su’ montaña sagrada está escondida en algún lugar por allí.
Conduje una peregrinación hasta aquí en un intento de presenciar sus milagros como redención para mi persona…
Quizás esta sea una prueba necesaria.
Fuimos atrapados por ese diablo, y uno por uno fuimos muriendo…
…Más tarde, aproveché una oportunidad para escapar de esa celda y me escondí aquí, esperando que el diablo se marchara.
Klein pensó por un momento antes de decir: —¿Conoces el nombre de ese diablo?
¿Qué características tiene?
—¿Él?
—preguntó Leomaster sacudiendo la cabeza de manera algo sorprendida—: No sé su nombre exacto, pero muchos peregrinos parecíam conocerlo.
Lo llamaban el Santo de la Oscuridad.
«¿El Santo de la Oscuridad?
¿Es un semidiós?
¿Es este el sueño de Leomaster, o es el sueño del semidiós?
Por el resultado de mi adivinación, probablemente se trate de lo segundo.
De lo contrario, no sería tan peligroso…» Klein estaba a punto de continuar preguntando de qué organización era Leomaster para luego determinar los poderes Beyonder del Santo de la Oscuridad cuando de repente, por el rabillo del ojo, notó el espejo de cuerpo completo frente al asceta.
En el misticismo, los espejos eran pasajes que conectaban mundos ocultos y desconocidos.
Podían provocar accidentes terroríficos fácilmente; por lo tanto, Klein, quien estaba en un sueño peligroso, caminó cuidadosamente e intentó usar los poderes de un Sacerdote de Luz para destruir dicho objeto.
—¡No, no lo hagas!
—exclamó Leomaster pareciendo percibir la intención de Klein mientras añadía suavemente con horror—: ¡Sin eso, moriré inmediatamente!
«¿Ah?» Klein volvió a mirar al espejo confundido.
Aunque el entorno era anormalmente oscuro, el espejo reflejaba claramente dos figuras.
Una de ellos era Leomaster con sus numerosas arrugas y cabello negro.
La otra era Gehrman Sparrow con su cara delgada, cabello negro, ojos marrones y llevando una gorra.
En ese momento, el Gehrman Sparrow en el espejo movió lentamente la cabeza a pesar de que Klein no hizo ningún movimiento.
¡Reveló una sonrisa profunda y siniestra hacia su yo corpóreo!
La superficie del espejo repentinamente se onduló y una mano se extendió hacia afuera.
Apenas parpadeando, el Gehrman Sparrow que parecía idéntico a él, salió fuera del espejo.
¡Su rostro estaba contaminado con una evidente siniestralidad debido a la oscuridad que lo cubría!
«Qué aterrador…
Desafortunadamente, no luzco como Gehrman Sparrow por debajo; por lo tanto, fallaste en asustarme…
Si Zhou Mingrui hubiera sido el que saliese de ese espejo, incluso podría haberme despertado del susto…» Klein miró con calma a su contraparte y levantó la mano izquierda la cual tenía capas y capas de luz solar arremolinándose.
El Gehrman Sparrow siniestro sonrió mientras también levantaba su mano izquierda, creando una oscuridad formada por la magnificencia y la siniestra superficie de su guante.
¡Eso correspondía a los poderes de un Barón de Corrupción!
«¿Un clon mío?» Klein pensó mientras levantaba su mano derecha sin expresión alguna.
De la nada, apareció un pequeño cetro blanco-lechoso en la palma de su mano, en cuya punta había “gemas” azules incrustadas.
¡El Cetro del Dios del Mar!
Aunque sus acciones en un sueño necesitaban seguir cierta lógica para lograr los efectos deseados, Klein sospechaba que el mundo ilusorio no podía influir en el misterioso espacio de la niebla gris.
Por lo tanto, intentó simplificar el proceso ritualista y se dijo a sí mismo que el Cetro del Dios del Mar estaba almacenado en una zona única similar al mundo espiritual.
Podía acceder a él cuando quisiera.
El resultado de su intento complació a Klein.
Ciertamente, el mundo onírico no podía diferenciar entre una zona única en el mundo espiritual y el espacio sobre la niebla gris.
Con la premisa de que el Cetro del Dios del Mar le pertenecía, ese Artefacto Sellado en el nivel de semidiós fue “tomado”.
«Realmente funciona…
De lo contrario, tendría que entablar una intensa batalla…» Klein lanzó un suspiro de alivio en secreto.
Del mismo modo, creía que el espejo no podía replicar asuntos relacionados a la niebla gris.
El Gehrman Sparrow siniestro miró atónito al original.
Instintivamente levantó la mano, pero su palma derecha estaba vacía.
Luego, vio innumerables rayos plateados disparándose, envolviéndolo adentro y obligándolo a lanzar un Sustituto de Figura de Papel tras otro sin poder escapar del área.
Con un sonido chisporroteante, una enorme bola de relámpagos iluminó la pequeña habitación que no permitía salvación alguna.
Después de eso, el Gehrman Sparrow del espejo desapareció.
Por alguna razón, Klein se sintió inmediatamente sereno, como si se hubiera convertido en un sabio.
Volvió la cabeza y observó de nuevo a Leomaster: —¿Cuál es el nombre de la organización religiosa a la que te uniste?
Leomaster tembló y respondió: —La Orden Aurora…
«¿La Orden Aurora?» Klein estaba muy sorprendido al punto que no pudo evitar levantar las cejas.
En ese momento, se escuchó un fuerte ruido metálico afuera.
Otras puertas metálicas anteriormente cerradas parecían haber sido abiertas.
*¡Thump!
¡Thump!
¡Thump!* Los pasos pesados que sonaban como tambores caminaban hacia una esquina, aparentemente descubriendo dónde se escondían Klein y Leomaster.
¡Klein sospechaba que la tormenta de relámpagos de hace unos segundos fue detectada por el Santo de la Oscuridad!
«No hay forma de esconderse…» ¡Klein se aferró al Cetro del Dios del Mar y pateó la puerta negra de madera del depósito, abriéndola hacia el Santo de la Oscuridad!
Cuando la puerta se abrió totalmente, vio con claridad la apariencia de su objetivo.
El caballero, que llevaba una armadura negra de cuerpo completo, ya había levantado el visor de su casco en algún momento, revelando su cara arrugada y algo de su brillante cabello negro, así como la vieja cicatriz en su mejilla.
Parecía idéntico a Leomaster.
¡Incluso las más mínimas características eran idénticas!
La única diferencia era el profundo enrojecimiento que emitían sus ojos.
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