El señor de los misterios - Capítulo 667
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
Capítulo 667: 667 Oración Capítulo 667: 667 Oración Editor: Nyoi-Bo Studio «¿Se fueron?» «¿Solo hay oscuridad?» Ante un cambio tan repentino, la primera reacción de Derrick no fue horror; en cambio, juntó las manos y se las presionó contra la boca.
Una luz pura salió irradiada de su cuerpo, dispersando la oscuridad circundante e iluminando cada rincón de la cámara subterránea.
En el entorno donde Derrick vivía, la oscuridad era la existencia más aterradora.
Una vez que dejaban la Ciudad de Plata, tenían que mantener constantemente alguna existencia que garantizara luz.
Incluso la más breve pérdida de luz no podía durar más de cinco segundos.
Cuando Derrick se unió por primera vez a los equipos de exploración y carecía de experiencia, casi acabó suicidándose debido a un error similar.
Afortunadamente, el Jefe estaba parado cerca.
A medida que la luz irradiaba lenta y continuamente de él, levantó su Hacha Huracán firmemente apretada y observó cuidadosamente sus alrededores.
Descubrió que, aparte de Haim y Joshua, compañeros de equipo que entraron con él en la cámara subterránea y que desaparecieron, las losas de piedra y los mechones de cabello negro en las paredes se habían puesto rojos como la sangre en algún momento.
Estaban húmedos como si acabaran de ser rociados.
Eso calmó a Derrick, quien estaba bien versado en materiales de exploración, ya que se dio cuenta de una posibilidad.
¡El problema no se originó a causa de Haim o Joshua, sino se debió a él mismo!
«Todo lo que hice fue acercarme al altar y leer tres nombres en silencio…
Por lo general, incluso los ángeles requieren que alguien lea o escriba un nombre honorífico exacto en su forma completa antes de poder recibir “oraciones”.
Y se supone que eso a su vez está limitado por el rango…
Me pregunto si los Reyes de los Ángeles requieren las mismas condiciones…» «Uno de esos tres nombres fue la clave para activar los poderes ocultos en el altar.
¿Dispare el problema hablando en Jotun, el lenguaje que puede agitar los poderes de la naturaleza?
No, eso no está bien.
Tendría que haber hablado en voz alta.
Incluso si esos son los nombres verdaderos de los Reyes de los Ángeles, nunca me he enfrentado a ningún problema como este en el pasado…» Giró ansiosamente su cuerpo sintiéndose perplejo.
Regresó al altar y se acercó a la mesa de piedra.
Se sorprendió al ver que las palabras y los símbolos en la mesa de piedra eran mucho más completos y claros que antes.
Era como si el anfitrión del ritual acabara de dibujarlos.
Las palabras estaban escritas en tres idiomas.
Estaban escritas en Jotun, Dragonese y en un idioma que no podía reconocer.
Sin embargo, sospechaba que era el Hermes antiguo mencionado en varias ocasiones por la Srta.
Justicia y el Sr.
Colgado.
Eso se debía a que tenía una comprensión básica de algunas palabras de ese lenguaje gracias a las conversaciones durante las Asambleas del Tarot.
Eran bastante similares a las palabras escritas en la mesa de piedra.
El contenido expresado en Jotun y Dragonese era idéntico.
Repetían los tres nombres y sus títulos correspondientes.
Ángel del Destino, Ouroboros; Ángel Rojo, Medici; Ángel Oscuro, Sasrir.
Siguiendo a esos nombres y títulos se mencionaba a una entidad con la que Derrick estaba muy familiarizado.
¡La Redención de Rosas!
«Sasrir realmente es un Rey de los Ángeles, uno conocido como el Ángel Oscuro.
¿”Él”, el Ángel del Destino y el Ángel Rojo son los fundadores de la Redención de Rosas?
Me pregunto si Sir.
Loco sabe algo sobre “Él”…
“Él” definitivamente sabe bastante…
Las palabras en Hermes antiguo probablemente deberían tener el mismo contenido…
En el Pueblo Vespertino, que ya se había convertido a la fe del Señor que lo Creó Todo, había residentes que adoraban en secreto a los tres Reyes de los Ángeles además del Señor…» Al pensar en eso, Derrick sintió un escalofrío que le recorrió la espalda.
Sentía que estaba cerca de la razón por la cual el Creador había abandonado esa tierra.
Cuando volvió a mirar hacia arriba, vio que las paredes seguían teñidas de rojo, pero a Haim y Joshua seguí sin ser vistos por ninguna parte.
«Repetir sus nombres silenciosamente no hizo nada.
Quizás no producen ningún efecto por sí mismos…» Derrick respiró hondo mientras levantaba su Hacha Huracán.
Caminó cuidadosamente hacia la entrada de la cámara subterránea, con la esperanza de encontrar el problema en sus orígenes, de forma a determinar qué provocó esa situación actual.
Un paso, dos pasos, tres pasos.
Como una vela gigantesca, regresó al pasillo de arriba.
Había sombras muy negras allí, haciendo que el lugar fuese bastante sombrío y misteriosamente silencioso.
Las sillas podridas y los restos de mesas de piedra permanecían en sus mismos lugares de antes, en el más profundo silencio.
Al no encontrar a Joshua ni a Haim, Derrick solo pudo caminar hasta la ventana sintiéndose ligeramente nervioso.
Quería ver si podía encontrarse con otros miembros del equipo de exploración.
*Thud…
Thud…* En medio de ligeros pasos, se acercó a un enorme agujero que debería haber sido el alféizar de una ventana.
Se inclinó hacia delante y miró para afuera.
Innumerables edificios oscuros se alzaban, entre altos y bajos, extendiéndose hacia afuera como escalones.
Los rayos en el aire caían a una frecuencia muy baja ya que muchas ventanas emitían luz de velas.
Las tenues llamas amarillas bailaban, pero no se extinguían.
«Eso…» Derrick no pudo evitar tragar algo de saliva.
Sintió como si todos los residentes aún vivieran en paz justo antes de que el Pueblo Vespertino enfrentara su cataclismo.
*** Haim, quien llevaba una linterna de cuero de animal, no necesitó doblar la espalda para entrar en la cámara subterránea.
En broma le dijo a Joshua: —Esta casa debió pertenecer a un humano, pero su familia definitivamente tenía sangre Gigante.
Probablemente hayan sido de mi estatura.
Tsk, la última vez que fuimos a esa ciudad en ruinas, teníamos que inclinar nuestras cabezas al atravesar las puertas principales!
Poseer el linaje de un Gigante no necesariamente significaba que llevaban sangre Gigante fluyendo en sus venas.
Más bien, se refería a una característica física que era heredada por los descendientes gracias al consumo de la poción de esa ruta.
Ser alto era una de sus posibles manifestaciones.
Joshua miró a Haim y se burló: —Ese eras tú.
Yo no necesitaba hacerlo.
—No tardarás mucho en volver a avanzar.
Cuando llegue el momento, no serás más bajo que yo.
—dijo Haim con una sonrisa antes de mirar a Derrick por el rabillo del ojo.
Pretendía evitar que ocurriera cualquier accidente con el acercamiento de Derrick ante el altar.
Joshua pensó unos segundos antes de decir: —Realmente, tengo mucha curiosidad.
El Jefe es un Cazador de Demonios de 4ª Secuencia.
Debería ser como un Gigante normal con una altura de tres a cuatro metros.
¿Por qué se ve muy ordinario?
¿Es más alto que yo apenas por una cabeza verdad?
Haim inspeccionó inconscientemente el área y contestó: —Se rumorea que el Jefe tiene una forma de Gigante.
—¿Una forma de Gigante?
¿Acaso toda su ropa se rasga al convertirse en un Gigante?
—preguntó con una sonrisa.
—A menos que su ropa y pantalones sean artículos místicos.
Haim y Joshua intercambiaron una sonrisa de complicidad.
¡Estaban a punto de volver la cabeza para compartir la broma con Derrick cuando se dieron cuenta de que el joven se había ido!
¡Derrick, que debería haber estado de pie ante el altar, desapareció!
La expresión de Haim y Joshua instantáneamente se volvió pesada.
Uno de ellos levantó su enorme espada ancha, mientras que el otro levantó su mano izquierda vestida con un guante rojo.
Se acercaron cuidadosamente al altar y lo observaron cuidadosamente, pero no pudieron identificar nada sospechoso.
Joshua estaba a punto de intentar identificar las palabras en la mesa de piedra cuando Haim le tocó el hombro.
—No las mires.
Acabo de recordar que Derrick estaba mirando esas palabras antes de desaparecer…
Traigamos al Jefe aquí.
—Bueno —asintió Joshua con la cabeza.
No se retiraron precipitadamente.
Inspeccionaron los alrededores antes de que uno de ellos frotara su dedo índice con el dedo medio para encender la vela restante en el altar.
¡Eso era para proteger a Derrick así como para evitar que cayera en la verdadera oscuridad!
En el pasado, los equipos de exploración de la Ciudad de Plata tenían percances similares en las ciudades en ruinas.
Podía parecer que un compañero de equipo desaparecía repentinamente, pero en realidad había sido ocultado por algún tipo de poder.
El compañero “desaparecido” se quedaría parado en su ubicación original, pero con sus compañeros de equipo ansiosos por buscar ayuda, dejarían el área llevándose sus linternas.
Por lo tanto, el pobre bastardo terminaría siendo devorado por la verdadera oscuridad, para nunca ser encontrado de nuevo.
Si no fuera porque otro compañero de equipo se encontró en otra situación similar y fue rescatado en el acto, los demás no habrían sabido la razón real de la muerte de la persona anterior.
Con la vela encendida, su tenue luz amarilla se extendió hacia afuera.
Haim y Joshua se retiraron inmediatamente y llegaron hasta el callejón donde lanzaron una señal de espiritualidad que todos llevaban consigo.
No esperaron demasiado a Colin Iliad, quien saltó del techo de otro edificio aterrizando firmemente.
—¿Qué pasó?
—preguntó el Cazador de Demonios con voz profunda.
La espada plateada en su mano ya estaba cubierta con una capa de aceite gris claro.
Haim inmediatamente contó lo que había sucedido.
Finalmente, dijo: —No descubrimos la razón de la desaparición de Derrick.
«Derrick…» Colin asintió con la cabeza, pasó junto a ellos y se dirigió directamente al edificio en cuestión.
*** A pesar de las velas encendidas afuera y el cálido color amarillo, Derrick sintió como si hubiera caído en un abismo helado.
Un escalofrío en el fondo de su corazón seguía extendiéndose.
Apretó el Hacha Huracán en su mano derecha y retrajo su mirada de la ciudad.
Se giró para regresar a la cámara subterránea de forma a pararse frente al altar nuevamente.
¡Ya había determinado que él era el que tenía el problema!
Sin embargo, no tenía ganas de explorar el extraño Pueblo Vespertino.
Ni siquiera se atrevió a abrir la puerta.
Derrick no estaba nervioso, ni mostraba signos evidentes de agitación.
Eso era porque no creía que se encontrase en una situación severa.
«Mientras no sea una amenaza inmediata, no es nada severo…» Derrick respiró en silencio, inclinó la cabeza y susurró con reverencia: —El Loco que no pertenece a esta época…
…El misterioso gobernante sobre la niebla gris…
…El Rey de Amarillo y Negro que controla la buena suerte…
Klein, quien había estado admirando el paisaje que alguna vez fue un campo de batalla de dioses, no tuvo más remedio que entrar al baño, configurar los correspondientes elementos disruptivos y dar cuatro pasos en sentido anti-horario, para dirigirse por encima de la niebla gris.
Se sentó en la silla de respaldo alto al final de la larga mesa de bronce.
Estiró su mano derecha y emanó su espiritualidad, tocando la estrella carmesí que representaba a Pequeño Sol.
De repente, su oración se volvió extrañamente clara mientras la escena en cuestión aparecía ante los ojos de Klein.
¡Primero vio al aún borroso Pequeño Sol, luego descubrió que el entorno a su alrededor era anormal!
Girando alrededor de El Sol había una oscuridad indescriptible, y, en esa oscuridad, había ojos de diferentes formas que lo observaban en silencio.
Los ojos estaban densamente apretados y escondidos en la oscuridad.
Eran como observadores inoportunos que Pequeño Sol no había notado en absoluto.
«¿El Pueblo Vespertino es tan peligroso?» Klein era muy consciente de lo que el querido Sol estaba haciendo últimamente.
Pensó por un momento e instintivamente creyó que la oscuridad era extremadamente extraña y surrealista.
Por lo tanto, abandonó la opción de usar el Cetro del Dios del Mar para responder a Pequeño Sol.
En cambio, empezó a tirar de él por encima de la niebla gris.
Klein extendió su espiritualidad, pero sintió como si la estrella carmesí pareciera estar atorada, lo que le dificultaba bastante estirarla.
«¿Con qué Rey de los Ángeles se ha cruzado esta vez?» Pensándolo mejor, Klein hizo que el misterioso espacio y la niebla gris debajo de él produjeran ondas.
Después de avanzar a la 5ª Secuencia, ¡podía agitar algunos de los poderes sobre la niebla gris sin el uso de la carta del Emperador Negro y sin ningún ritual!
En silencio, Klein completó fácilmente la transportación de Derrick y su figura apareció en la silla de respaldo alto que le pertenecía.
Mientras tanto, Klein vio que la extraña oscuridad girando alrededor del cuerpo de Pequeño Sol, se destrozaba.
*** El Cazador de Demonios entró en la cámara subterránea en alerta máxima, seguido de cerca por Haim y Joshua.
Vieron que, frente a la tenue luz amarilla de las velas, la figura de Derrick Berg se perfilaba instantáneamente como una imagen.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com