El señor de los misterios - Capítulo 846
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Capítulo 846: 846 Encontrar Al Objetivo Capítulo 846: 846 Encontrar Al Objetivo Editor: Nyoi-Bo Studio Catedral de San Samuel, detrás de la Puerta de Chanis.
El Arzobispo de Backlund, San Antonio, estaba parado en la escalera que conectaba los dos pisos diferentes mientras observaba a los diáconos de los Halcones Nocturnos apresurarse.
Muchos de ellos llevaban guantes rojos.
Como portavoz de la Iglesia de la Nocheterna en la capital del reino, San Antonio tenía la cara afeitada.
Su rostro no tracionaba a su estado de ánimo, y sus profundos ojos negros ocultaban de manera similar cualquier trastorno que experimentara.
Pero todos los que pasaran junto a él sentirían que sus almas temblaban a causa de una indescriptible sensación de horror en sus corazones.
—Su Gracia, se ha hecho un recuento del inventario.
No faltan ninguno de los ingredientes místicos, incluidos los ingredientes principales de pociones y las características Beyonder…
—Su Excelencia, todas las fórmulas de pociones están en sus ubicaciones originales.
Se puede determinar preliminarmente que nadie las ha manipulado en las últimas ocho horas…
—Su Excelencia, todos los prisioneros encarcelados en el primer nivel han sido verificados.
Ninguno de ellos escapó, ni nadie falleció…
—Su Excelencia, ninguno de los textos ni los libros sufrieron daños ni fueron cambiados de lugar…
—Su Gracia, los Artefactos Sellados de Grado 2 y Grado 3 están presentes.
Ninguno de ellos fue removido…
—Su Excelencia, los tres Artefactos Sellados de Grado 1 permanecen en sus estados sellados.
Ninguno de ellos muestra signos de haber abandonado sus confines…
—Su Gracia, el sello central permanece intacto y no sufrió ningún daño…
—Su Gracia, se ha confirmado que no hay elementos nuevos en el área.
No hay configuraciones remanentes que puedan provocar peligro alguno…
—Su Gracia, no encontramos al enemigo que se disfrazó de Guardián.
É-él parece haberse evaporado en el aire…
Los diáconos se acercaban uno tras otro para detallar sus informes, comprendiendo que el asunto se estaba volviendo gradualmente extraño.
Creían que era inimaginable que un poderoso Beyonder furtivo asumiera un riesgo tan inmenso y estableciera un plan tan ajustado, utilizando todo tipo de medios para pasar por la Puerta de Chanis.
Sin embargo, no se llevó nada, ¡y, es más, el autor simplemente se marchó tras rodear el área una vez!
Eso hacía parecer que la persona solo estaba tratando de demostrar su valía, o que era alguien enviado especialmente por la Iglesia con el propósito de buscar fallas en la vigilancia de la Puerta de Chanis.
El diácono que dirigió un equipo de Guantes Rojos inspeccionó el área y reflexionaba mientras se le ocurría una teoría.
—Su Gracia, ¿pudo haber estado relacionado a los requisitos de un ritual de avance de alguna Secuencia?
Habiendo estado en incontables misiones para capturar Diablos, estaba acostumbrado a realizar tales conjeturas.
Y a partir de la 5ª Secuencia, diferentes rutas y diferentes Secuencias tenían diferentes rituales de avance.
Los que la Iglesia de la Nocheterna conocía no eran muchos.
Si ese fuera el caso, Soest ya podía visualizar la sonrisa burlona del infiltrado diciendo “Soy libre de ir a cualquier parte, incluso tras la Puerta de Chanis de la Iglesia de la Nocheterna.
No me es diferente a una simple tienda comercial.
Esos Halcones Nocturnos solo podrán enfurecerse al descubrir mi intrusión, sintiéndose inútiles”.
«¡Tiene que ser atrapado!» Soest apretó en silencio su mano enguantada de rojo.
San Antonio estaba a punto de decir algo cuando el diácono de los Halcones Nocturnos, Daly Simone, planteó una segunda posibilidad.
—¿Quizás el infiltrado intentó robarse algún Artefacto Sellado y sufrió los efectos negativos?
¿Muriendo en el acto tras lo cual fue devorado limpiamente?
San Antonio asintió pensativo y dijo: —Me dirigiré al tercer sótano a echar un vistazo.
Dicho eso, caminó constante hacia el sótano número dos y, en un lugar secreto, activó el camino hacia el sótano número tres.
Los otros diáconos carecían de rango o autorización para ello, por lo que todo lo que pudieron hacer fue esperar en sus lugares.
San Antonio llegó rápidamente al tercer sótano que no abarcaba un área muy grande.
Básicamente confirmó que los Artefactos Sellados 1-29 y 1-80 no habían sufrido cambios anormales.
Siguiendo los estrictos protocolos, observó que a más del 1-80 y el 1-29, el Artefacto Sellado 0-17 permanecía acostado dentro su prisión, con los ojos entreabiertos como siempre.
Durante ese proceso, San Antonio se acercó y se distanció tres veces.
En ciertas oportunidades, cambiaba su posición y, en otras, se ocultaba en la oscuridad insondable.
No se atrevió a saltarse los pasos necesarios preestablecidos.
Incluso siendo un santo, no se atrevía a menospreciar a ninguno de los artículos.
Eso sería equivalente a ignorar los poderes que podrían salir de sus respectivos recipientes, lo que podría provocar que temporalmente el sello del 0-17, incluso los del 1-29 y del 1-80, que eran elementos bastante peligrosos, se volvieran ineficaces en su protección.
San Antonio no quería degenerarse en un amnésico que tenía que volver a aprender a comer y beber, y mucho menos formar parte de un sueño que existía entre la realidad y las ilusiones.
«No hay nada malo…» Lanzó un suspiro de alivio en silencio.
Comenzó a restaurar los dos Artefactos Sellados a sus estados originales.
Unos minutos más tarde, los diáconos de los Halcones Nocturnos vieron regresar al arzobispo.
—El infiltrado podría haber muerto al tocar un Artefacto Sellado —dijo San Antonio, con su pronunciación de “muerto” sonando algo amortiguada.
No dio ninguna explicación adicional, en cambio instruyó—: Independientemente de eso, este asunto debe ser investigado.
¡El infiltrado podría tener un cómplice o un compañero!…
…Poder infiltrarse en la Catedral de San Samuel sin causar revuelo, significa que el objetivo está muy familiarizado con este lugar, así como con los recientes turnos de servicio de los Guardianes.
Está muy familiarizado con la forma en que los Halcones Nocturnos controlan y se hacen cargo de los diversos asuntos, y tiene la habilidad o un elemento que le permite cambiar su apariencia.
Además, pudo haber obtenido la ayuda de un Beyonder de la ruta de la Nocheterna con un objeto sagrado, a no ser que él mismo cuente con algo así…
…Tras considerar todas estas condiciones, investiguen a los sirvientes y a los sacerdotes para ver si encontraron alguna canalización o atracción espiritual indistinta.
Comprueben si algún obispo traicionó a la Diosa, de forma paralela, controlen a los creyentes que recientemente han venido a la catedral con cierta regularidad…
Al mismo tiempo, verifiquen a todos los creyentes y los alrededores de sus residencias.
Quizás hayan divulgado algo sin saberlo y hayan robado o sufrido un robo en los últimos días.
Yo estaré a cargo de todas las investigaciones que hagan en relación a esto…
…Además, encuentren al sirviente perdido y analicen si hay alguna pista relacionada a él.
—Sí, Su Excelencia.
Soest y los otros diáconos de los Halcones Nocturnos respondieron al unísono.
*** En la oficina con un humor tenso, Leonard Mitchell no se encontraba con los pies sobre la mesa como siempre.
Se sentía perfectamente bien y tenía una expresión bastante solemne.
Esa era la segunda vez que se encontraba con un asunto relacionado a objetos detrás de la Puerta de Chanis.
Invocaba los recuerdos que tenía enterrados en lo profundo de su corazón.
Y lo más importante, ¡se había encontrado con el falso Guardián sin darse cuenta del problema!
«Si fuera un poco más fuerte y tuviera mejores habilidades de observación, tal vez no hubiera…» Frunció los labios con fuerza mientras miraba los documentos frente a él, pero no estaba leyendo una sola palabra.
Eso continuó hasta que sus compañeros de equipo entraron a la oficina.
—Ese Guardián se ha despertado.
No vio al infiltrado y solo notó que se encontró con la habilidad de posesión de un Espectro —dijo a todos los presentes el Guante Rojo que entró en la habitación.
—¿Cómo un Espectro podría moverse dentro de la catedral?
Se preguntaron muchos Guantes Rojos al mismo tiempo, pero nadie tenía una respuesta.
«Tal vez era un Espectro que cree en la Diosa…» Murmuró Leonard por dentro.
Mientras nadie le prestaba atención en la esquina donde se encontraba, reprimió su voz e intentó murmurar—: Viejo, ¿no descubriste nada anormal en ese momento?
La voz ligeramente envejecida sonó en su mente: —No es que observe el mundo exterior todo el tiempo, especialmente al estar cerca de la Puerta de Chanis.
Leonard no se atrevió a seguir preguntando, limitándose a unirse a la discusión con sus compañeros de equipo.
En poco tiempo, el capitán del equipo de Guantes Rojos, Soest, entró en la oficina y arrojó una pila de expedientes sobre el escritorio diciendo: —Estos son los objetivos que necesitamos investigar.
Los obispos proporcionaron los nombres de los creyentes que han venido a la catedral recientemente.
Leonard los miró y, en la parte de atrás, había un dosier con un nombre familiar: ¡Dwayne Dantès!
«¿Ese…
ese tipo viejo quien sobrevivió a la Cuarta Época vino a vivir a unas calles de distancia y en menos de dos meses se infiltró tras la Puerta de Chanis?
¿No es demasiada coincidencia?
Además, ha venido con frecuencia a la Catedral de San Samuel.
Podría haber estado observando la situación para descubrir patrones de comportamiento…
La excusa del viejo no sonó muy convincente, pero si el infiltrado es Dwayne Dantès, entonces todo tiene sentido.
Teme exponerse y fingió no descubrir nada anormal…» La mente de Leonard se llenó instantáneamente de muchas ideas mientras preguntaba deliberadamente: —Capitán Soest, ¿qué se llevó el infiltrado?
¿Qué pistas dejó atrás?
Soest inspeccionó la habitación y dijo: —No se llevó ni dejó nada.
Fue como si nadie hubiera entrado.
Su Gracia sospecha que murió o se vaporizó tras entrar en contacto con algún Artefacto Sellado.
Nuestra prioridad actual es encontrar a un posible cómplice o compañero.
«¡No, Dwayne Dantès no moriría tan fácilmente!
Es un monstruo que ha vivido desde la Cuarta Época…
Sin embargo, ¿por qué realizó la infiltración?» Frunció el ceño ligeramente mientras dudaba por un momento.
Luego, incluyó proactivamente a Dwayne Dantès en los objetivos de la investigación que él y otros dos compañeros de equipo llevarían a cabo.
Después de que los Guantes Rojos y los Halcones Nocturnos locales comenzaron a actuar, Leonard encontró una excusa para ir primero al baño.
Reprimió su voz y preguntó: —¿Qué piensas de Dwayne Dantès?
No expuso la mentira de su parásito.
La anciana voz se rio entre dientes y dijo: —¿Acaso ya no te lo dije?
No sé mucho sobre el tipo.
Solo sé que hay algo especial en él.
Su aura irradia algo antiguo…
Sin embargo, el caso que investigaste anteriormente me dio algo de inspiración.
Sospecho que Dwayne Dantès podría estar relacionado con ese asunto.
Podría ser el representante de alguna existencia.
—¿Qué pasa?
¿Qué existencia?
—murmuró suavemente Leonard, sorprendido.
En su mente, la voz antigua respondió con un tono extraño: —El Loco que no pertenece a esta época.
*** Unidad nro.
160, Calle Böklund.
Klein desayunó y regresó al balcón semi-abierto de su habitación.
Se sentó en su silla reclinable y levantó la mano para frotarse las sienes.
Después de que su estado de ánimo se calmó, Klein descubrió que su mente por momentos tendía a dejarse llevar por ciertos pensamientos.
A menudo veía escenas de los cadáveres colgantes en la antigua catedral, así como el montón de gusanos translúcidos que permanecían algo borrosos en sus recuerdos más profundos.
Voces ilusorias parecerían resonar constantemente en sus oídos: “Hornacis…
Flegrea…” «Aunque corté rápidamente la conexión con mi marioneta, es obvio que sufrí algunos efectos secundarios.
Mi alma se ha corrompido ligeramente…
Como era de esperarse de una verdadera criatura mítica…
Después de que finalicen las investigaciones preliminares, tendré que encontrar una manera de resolver los problemas remanentes…» Soltó un suspiro de alivio y usó Meditación para tranquilizarse.
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