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El señor de los misterios - Capítulo 864

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Capítulo 864: 864 Actor Y Espectadora Capítulo 864: 864 Actor Y Espectadora Editor: Nyoi-Bo Studio Cuando la mirada fantasmal de la golden retriever atravesó las cortinas desde las sombras, las cejas de Klein se tensaron levemente evitando que pudiera ocultar su estado de alarma.

Luego, naturalmente, desvió la mirada y observó a la Srta.

Justicia y los demás invitados.

«Qué aterrador…

¿Por qué está ese perro sentado en la esquina, escondiéndose en las sombras sin ninguna razón aparente?…

Estaba mirando silenciosamente a todas las personas en el pasillo…

Uh, la Srta.

Justicia mencionó haberle dado de beber una poción Espectador a un animal, recuerdo que inclusive buscó el consejo del Sr.

Colgado en dicho caso…

¿No me digas que es ese golden retriever?

Dos Espectadores, una en medio de la fiesta y el otro en la oscuridad.

¿Qué actor podría sobrellevar semejante situación?

En esta alta sociedad, es poco probable que la Srta.

Justicia y el perro sean los únicos Espectadores.

Su incorporación a los Alquimistas de la Psicología fue resultado de la intercesión de otros nobles también.

¿Posiblemente se lo deba a la hermana de la Duquesa Negan?» Mientras Klein pensaba y analizaba la situación en un tono jocoso, caminó hacia la familia de Macht y preguntó de una manera aparentemente casual: —Los que acaban de llegar parecen ser personas muy nobles, ¿verdad?

Macht miró a Dwayne Dantès y se echó a reír y dijo: —La familia del Conde de Chester Este.

Puedes referirte a él directamente como el Conde Hall.

Es muy conocido, ya habrás oído su nombre con seguridad…

Esa es su esposa, Madame Caitlyn.

Ese es su hijo mayor, Lord Hibbert.

Posiblemente ya te encontraste con él…

Al escuchar la presentación de Macht, Klein repentinamente comenzó a sudar frío.

Eso se debía a que ciertamente ya se encontró con Hibbert Hall en el baile que Macht había organizado; sin embargo, no se percató de su presencia en esa ocasión, de lo contrario no habría planteado la pregunta.

«Realmente me sorprendió la repentina aparición de la Srta.

Justicia…» Pensó, manteniendo su sonrisa y su postura de escucha.

Macht continuó: —Esa es su hija, la Srta.

Audrey Hall.

En lo que respecta a la escena social de los últimos dos años, posee el título de ser la gema más impresionante de Backlund.

Es un título muy adecuado para ella, ¿No?

—sin esperar la respuesta de Dwayne Dantès, explicó diciendo—: Es cortejada por príncipes, herederos de duques y muchos caballeros y honorables excelencias.

El mensaje oculto en las palabras de Macht era claro.

Le estaba diciendo a ese hombre, a quien le gustaban todo tipo de mujeres, que no fijara sus ojos en esa dama.

Ella era un objetivo con el cual no debería intentar establecer contacto.

En cuanto a Klein, estaba considerando otros pensamientos.

«Entonces la Srta.

Justicia es la hija del Conde Hall.

No es de extrañar que sea tan rica.

Y eso explica por qué nunca regateó en ningún intercambio…» «El Conde Hall es uno de los principales banqueros del reino.

Es el más influyente entre los Miembros del Parlamento de la Cámara de los Lores, cargo que heredó de sus antepasados nobles.

Su riqueza es mucho mayor que la del Barón Syndras…» «Incluso si la Srta.

Justicia no pueda heredar el título aristocrático y el patrimonio familiar completo, la riqueza que le corresponderá heredar con seguridad será de al menos cien mil libras…» «Con su apariencia, su apellido y carácter, ciertamente es la mejor opción para un matrimonio con una familia real o con nobles poderosos.» «Sin embargo, a juzgar por la forma en que ha estado comprando repetidamente artículos místicos no parece ser alguien con una riqueza de solo unos cientos de miles de libras…

¿Acaso su padre le está prestando dinero?

Yo mismo también desearía tener un padre similar…» En medio de sus pensamientos acelerados, Klein respondió a la advertencia de Macht con una sonrisa: —He oído hablar de los diversos rumores sobre la Srta.

Audrey.

Recién hoy pude darme cuenta de que no son para nada exagerados…

Desafortunadamente, no soy un príncipe ni el heredero de un duque, marqués, vizconde o conde.

De lo contrario, también sería uno de sus pretendientes.

Estaba insinuando que era consciente de su estatus y posición.

Macht cambió de tema y comenzó a presentar a los diversos invitados con los que Dwayne Dantès se encontraba.

Realmente lo había llevado a la alta sociedad.

Por supuesto, el mayor ente patrocinador en esa invitación era la Iglesia de la Nocheterna.

Sin la fiesta benéfica que realizaban en nombre de la fundación, Macht no tendría la oportunidad de hacer que Dwayne Dantès pudiera conocer a tanta gente honorable.

Marqués Locent, Conde Gross, Vizconde Loveland…

Los creyentes aristocráticos de la Diosa intercambiaban bromas por turnos con Dwayne Dantès, manteniendo siempre una actitud bastante cordial.

Antes de que Macht terminara con las presentaciones, un anciano ingresó al pasillo.

Llevaba una túnica de clérigo negra con acentos rojos.

De su pecho colgaban cinco Emblemas Sagrados Oscuros.

Estaba afeitado y tenía los ojos profundos, oscuros y tranquilos.

Incluyendo al Conde Hall, todos se volvieron para mirar al anciano y respetuosamente se inclinaron.

—Buenas tardes, Su Gracia.

¡Ese anciano no era otro que San Antonio Stevenson, uno de los trece arzobispos de la Iglesia de la Nocheterna!

Era la persona a cargo de la diócesis de Backlund, y formaba parte de los superiores de la Iglesia en el verdadero sentido de la palabra.

Cuando Klein vio al arzobispo, su cuerpo y su mente temblaron involuntariamente al punto que le resultó difícil ocultar dicha reacción.

Era como si se hubiera tropezado con una tumba en un sendero en medio de un pueblo sin luz, en su inexperta juventud.

Desplazó su mirada y vio que los demás invitados no reflejaron ninguna reacción notoria.

Inmediatamente se dio cuenta de que el “horror” que San Antonio inspiraba era mayormente perceptible solo para las personas con una espiritualidad más fuerte.

Acto seguido se forzó a entrar en un estado de Meditación, intentando calmarse.

Cuando logró controlar su temblor, San Antonio ya había sonreído.

Inspeccionó el área y se tocó el pecho cuatro veces en sentido horario.

—Alabada sea la Dama.

—Alabada sea la Dama —respondieron los invitados a la fiesta benéfica uno tras otro.

Con la llegada del arzobispo, Macht dejó de presentar a Klein a los otros invitados porque la fiesta había comenzado oficialmente.

Según la costumbre, todos tomarían asiento y rezarían piadosamente a la Diosa durante tres minutos.

Después de eso, el obispo de la catedral comenzaría a cantar y caminar hacia el baldaquín al son de las voces etéreas, uniformes y aparentemente catárticas del coro en alabanza a la Diosa.

Después de que el ritual religioso terminó, Elektra recibió instrucciones por parte de San Antonio de pararse al lado del coro.

Allí ya estaba preparado un podio con todo tipo de libros colocados encima.

—Todos, me gustaría agradecerles por asistir.

Sus personalidades conforman una constelación de estrellas resplandecientes en la noche serena…

—dijo Elektra ofreciendo algunas palabras de cortesía antes de agregar—: Nuestra intención de establecer una fundación de becas dirigidas a los pobres proviene de la sugerencia del Sr.

Dwayne Dantès.

Es verdaderamente un caballero honorable.

Su piedad y carácter son impecables, definitivamente es modelo a seguir para los demás.

A continuación, me gustaría invitar al Sr.

Dwayne Dantès a dar un breve discurso para todos los presentes.

Aunque Klein ya estaba preparado, jadeó por dentro cuando escuchó la última oración.

Eso era muy diferente a lo habitual.

Había dos o incluso más Espectadores alrededor.

No era algo que pudiera sortear con mero encanto si quisiera.

¡El contenido de su discurso tenía que ser lo suficientemente realista para poder ocultar eficazmente sus mentiras o ejemplos falsos!

Ajustándose la ropa en la zona del abdomen, se levantó rápidamente y caminó hacia el podio mientras se abrochaba el traje.

Tras llegar al podio y estabilizarse con una postura recta, observó a los nobles, a los Miembros del Parlamento, a los clérigos y funcionarios de alto rango varios.

Dijo con una sonrisa: —Me encuentro un tanto nervioso.

Esta es la primera vez que me miran tantas personas de tan honorable posición…

Alguna vez viví en una región donde los pobres acostumbraban a reunirse.

Estuve activo en el caótico Continente Sur y, por lo tanto, vi y experimenté muchas cosas.

Sé de una joven que ayudaba a su madre a armar cajas de fósforos desde los seis años.

Si no lo hacía, ni siquiera tendrían dinero como para comprar pan de centeno después de pagar el alquiler.

El pan de centeno que comían estaba lleno de impurezas y, ocasionalmente, mordían restos de grava o rocas pequeñas.

La dureza del mismo era tal que lo hacía utilizable como objeto contundente para atacar a otros…

….Mientras esa niña crecía gradualmente, a pesar de que llevaba una vida cotidiana muy laboriosa y su familia carecía de fondos adicionales, aún esperaba con ansias las clases de escuela nocturna brindadas por la Iglesia.

Deseaba aprender cómo leer para así poder adquirir otros conocimientos.

Eso se debía a que sabía que solo así podría mejorar su calidad de vida.

Solo así no se moriría de hambre y podría usar ropa que realmente la protegiera del frío.

No necesitaría trabajar en fábricas con condiciones infrahumanas para terminar muriendo poco después de los veinte años…

Klein se enfocó en ciertas partes de las experiencias de los niños pobres que conoció en su pasado, fusionándolas al comunicarlas con sus verdaderos sentimientos.

Podía ver claramente que muchas mujeres revelaban ciertas miradas de empatía.

Algunas chicas incluso tenían sus ojos parpadeando, entre ellas Audrey Hall.

«Realmente es una joven fácil de conmover…

Pude actuar desde el fondo de mi corazón.

Incluso yo mismo me conmoví, por lo tanto, una Espectadora como ella también se conmovió…

Sin embargo, la mayor parte de los caballeros permanecen imperturbables.

Algunos de ellos ya parecen estar al tanto de la particular situación de los pobres.

A algunos no les importan los de la clase baja…» Klein desplazó su mirada por el salón mientras continuaba: —Nuestra industria se ha desarrollado en gran escala.

En el futuro, definitivamente necesitaremos más trabajadores alfabetizados y con mayor conocimiento…

Nuestros criterios para cargos electivos han sido modificados recientemente.

En el futuro, aquellos que puedan ser votados en elecciones definitivamente formarán parte del sector educado de la población…

Basado en mi empatía hacia esos niños pobres y las expectativas que albergo para el futuro del reino, he decidido donar todas mis acciones de la Compañía Coim para establecer una fundación de becas dirigidas a los pobres.

Así tendrán la oportunidad de ingresar a institutos de educación superior oficiales después de asistir a las clases nocturnas gratuitas…

El Conde Hall, quien tenía un hermoso bigote, asintió al escuchar eso.

Fue el primero en levantar las manos para aplaudir suavemente.

En medio de los vigorosos aplausos, Klein regresó al asiento que le pertenecía.

El Obispo Elektra se adelantó y anunció: —Las acciones que donó el Sr.

Dwayne Dantès están valoradas en 15.000 libras.

Las usaremos para establecer la Fundación Caritativa de Becas de Loen.

Damas y caballeros, si están de acuerdo con el Sr.

Dantès y se compadecen de aquellos niños que tienen sed de conocimiento, pueden contribuir a crear esta fundación.

Mientras hablaba, señaló la caja de donaciones a su lado.

Audrey retrajo su mirada y observando por el rabillo del ojo, le dijo a su padre: —Padre, planeo donar 1.000 libras.

¿Y tú?

Al hablar, su mente rápidamente resumió lo que había observado.

«Dwayne Dantès probablemente ha vivido una vida de clase baja.

Su piedad, empatía y discurso fueron muy realistas…

Esos niños pobres realmente llevan vidas lamentables…» «Justo cuando el obispo mencionó que las acciones tenían un valor de 15.000 libras, las comisuras de sus labios se torcieron de forma extraña.

Por lo que parece, posiblemente sienta cierto apuro por donar el dinero.

Sin embargo, la sinceridad tras su intención de donarlo no parece falsa…

Eso significa que es un caballero que ama el dinero, pero que “ama” la bondad aún más…» «¿Por qué se sorprendió cuando me vio?

¿Qué está escondiendo?» «¿Me ha visto antes en algún lugar sin conocer mi identidad?

Pero esa no es una situación que necesite ocultarse…» «¿Acaso identificó mi collar como un artículo místico, por lo que se encontró sorprendido antes de tratar de ocultar su reacción?» «Si ese fuera el caso, significa que definitivamente es un Beyonder, uno que no es de Baja Secuencia…» «Hmm, le preguntaré mejor a Susie más tarde al regresar.

Quizás ella pudo notar otros detalles.

La dejé escondida en la oscuridad, justamente para que él no pueda disimular su comportamiento desde su punto de vista, permitiéndole descubrir más posibles secretos.» En medio de sus pensamientos, Audrey vio a su padre sonreír mientras sacaba una chequera y una pluma estilográfica.

El valor que escribió fue: ¡10.000 libras!

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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