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El señor de los misterios - Capítulo 873

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Capítulo 873: 873 Comunicación Indetectable Capítulo 873: 873 Comunicación Indetectable Editor: Nyoi-Bo Studio Después de entrar al edificio ubicado en el nro.

22 de la Calle Phelps, Audrey instantáneamente vio a Dwayne Dantès salir por un pasillo lateral.

Ese caballero guapo y de gran clase llevaba un traje formal negro mientras sostenía un bastón con incrustaciones de oro.

Se estaba comunicando con el personal de la fundación a su lado.

Como si hubiera sentido la mirada de Audrey, Dwayne Dantès naturalmente volvió la cabeza y miró hacia la puerta.

Entonces, sus ojos se iluminaron con asombro como si hubiera visto un tesoro.

Después de eso, sonrió y asintió suavemente como saludo.

Audrey contestó con una sonrisa y un asentimiento, en un comportamiento propio de la etiqueta social imperante.

Luego siguió al personal de la Fundación Caritativa de Becas de Loen que vino a acompañarla y se dirigió el segundo piso.

Durante ese proceso, aunque no desvió su mirada en lo más mínimo, ya sea por su sexto sentido femenino o por sus instintos como Espectadora, percibió que la mirada de Dwayne Dantès seguía su figura en secreto hasta que la pared al lado de la escalera terminó bloqueándolo «¡Qué actuación impecable!

Interpretó perfectamente la reacción de un caballero con cero resistencia ante las bellezas pero que mantiene la suficiente reserva para no afectar su imagen culta y refinada, tal como cuando nos encontramos por segunda vez.

Es como si solo nos hubiéramos visto una vez en la fiesta benéfica de hace poco…

De verdad, es exactamente como me lo imaginaba.

Incluso fue capaz de iluminar levemente sus ojos…» «¿Esa es una técnica que forma parte de su ruta Beyonder?

¿O es una habilidad innata suya?

Tengo que decir que Gehrman Sparrow, eh, mejor dicho, creo que el Sr.

Gehrman Sparrow es un profesional….

No, es un excelente actor.

Además, su actuación no es exagerada como la de algunos actores de teatro…» Audrey lo elogió en sus pensamientos antes de notar algunos reporteros esperándola para entrevistarla sobre el establecimiento de la Fundación Caritativa de Becas de Loen.

No era una dama noble que disfrutara de ver fotos suyas en los periódicos.

Mientras intercambiaba unas palabras con su ayudante de recámara que la acompañaba, para que informara a los periodistas que cualquier imagen estaba prohibida bajo la autoridad del Conde Hall, entró a la sala VIP junto con su doncella, Annie.

El Conde Hall era amigo de los propietarios de algunas editoriales y había realizado las inversiones correspondientes para adquirir una buena parte de sus acciones.

Si Audrey lo deseara, podría intercambiar parte de la herencia que recibió para crear una editorial considerable ella misma.

En la sala VIP, Audrey, a quien no le pareció apropiado traer a su perra, saludó a los hijos de los ricos y a la aristocracia presente, así como a los clérigos de la Iglesia.

Sin apresurarse encontró un asiento desde donde podía ver a todos, y esperó hasta que comenzara la ceremonia de apertura, tras la cual tendría lugar la primera reunión de la junta directiva.

Observó el área y le dijo al personal femenino que estaba a cargo de escoltarla: —Lovesa, esta es la primera vez que participo de las operaciones y administración de una organización de caridad.

Quiero saber qué debemos hacer.

La dama llamada Lovesa solo tenía veintitantos años.

Su cabello también era rubio, su piel algo áspera y tenía algunas pecas bronceadas.

Sin embargo, su sonrisa era brillante, dándole un aspecto muy cariñoso.

Al escuchar el pedido de Audrey, Lovesa respondió debidamente: —El plan actual consiste en no apresurarse en ampliar la escala y cobertura de la fundación.

Comenzaremos principalmente con Backlund para llegar a las escuelas primarias públicas, las escuelas semanales y las escuelas nocturnas; anunciando las becas a todos los estudiantes, de forma que los más necesitados vayan acercándose a nosotros…

…Después de cada aplicación, organizaremos un comité para hacer una auditoría pertinente a cada caso.

Eso no solo requerirá de algunas verificaciones en conjunción con el gobierno, sino que también se deberán hacer inspecciones presenciales para comprender la situación real del solicitante en cuestión…

Una vez que se complete exitosamente el examen, desembolsaremos la beca y ayudaremos a los pobres que anhelan conocimiento para mejorar sus destinos…

Justo cuando Lovesa terminó su explicación, una voz masculina llena de magnetismo intervino: —Tengo dos sugerencias…

la primera es que el personal de la fundación se reúna hoy para planificar las visitas a las diferentes escuelas semanales, a las escuelas nocturnas y a las escuelas primarias públicas donde anunciarán y promoverán las becas.

Junio es el período de los exámenes, y es un período crítico para que los que ingresan a institutos de aprendizaje de nivel superior.

Si no somos lo suficientemente eficientes, habrá muchos estudiantes de familias pobres que dejarán de tomar el examen debido a la falta de fondos.

Incluso si eventualmente se enteran de la existencia de las becas otorgadas por la fundación, no serán capaces de soportar el hecho de perder un año, por lo que terminarán desaprovechando la oportunidad de cambiar sus destinos…

…Lo que estamos haciendo puede parecer simple, pero afecta completamente la vida de todos y cada uno de esos niños.

Por lo tanto, debemos comenzar rápidamente y no perder el tiempo.

La persona que estaba hablando no era otra que Dwayne Dantès, que acababa de entrar al salón.

Expresó sus pensamientos con una actitud cálida pero seria.

«Ah, cierto, los exámenes son en Junio.

Ya sea que traten de ingresar a la escuela primaria o se preparen para ingresar a la universidad, así como a las diversas escuelas técnicas que forman profesionales de mandos medios, Junio es un período crítico.

Si no logran tomar los exámenes de ingreso en ese mes, tendrán que esperar todo un año para volver a tener una oportunidad…

Realmente, se me olvidó esto.

Madame Lovesa y el personal de la fundación parecen haber pasado por alto este problema…

El Sr.

Dwayne Dantès ciertamente notó tal detalle y consideró a esos niños que posiblemente se vean obligados a renunciar a sus sueños…

¿de verdad es una persona con un corazón tan gentil?» De repente, Audrey sintió que tenía una nueva comprensión sobre Dwayne Dantès, o sobre Gehrman Sparrow.

Esto era lo que una Espectadora como ella podía evaluar con solo una interacción.

«¿Un asesino frío y aventurero en la superficie pero con un cálido corazón en el fondo?

Desafortunadamente, hasta ahora solo pude obtener descripciones sobre el lado loco de Gehrman Sparrow.

Aún no cuento con ninguna prueba concreta al respecto…» Parpadeó mientras escuchaba atentamente las sugerencias de Dwayne Dantès.

—Segunda sugerencia.

En lo que respecta a las becas que se desembolsarán, sería mejor si se colocaran en las cuentas bancarias correspondiente.

Cuando se deban pagar las tasas escolares, podrán traernos sus documentos para solicitar retirar el dinero.

En cuanto a cuestiones de pensión y alojamiento, los trámites no deberían ser tan problemáticos.

Podrían obtener una suma fija de dinero cada mes o semana.

Eso de forma a evitar que los padres y hermanos del solicitante gasten el dinero.

Para una familia pobre, eso puede ser una tentación irresistible.

Del mismo modo, cada cuenta correspondería a una persona.

Sin importar quién retire el dinero, la persona en cuestión debe estar presente.

Eso evitaría que algunas personas sufran de arrebatos codiciosos.

Habiendo dicho eso, Klein presionó la palma de su mano contra su pecho y les dijo a Audrey y Lovesa: —Perdón, discúlpenme por entrometerme en su conversación.

Audrey sonrió y dijo: —Sr.

Dantès, sus sugerencias son excelentes.

Me ha abierto los ojos a asuntos que nunca antes había considerado…

El único problema es que lo que nos dice no sirve de mucho en este contexto.

Por ahora, solo escucho el consejo de Madame Lovesa.

Lovesa sonrió y dijo: —Sí, debería mencionar todo esto en la primera reunión de la junta directiva.

«¿No ven que me acerqué deliberadamente para convencer a la Srta.

Audrey en primer lugar?

Con la participación de La Justicia en esto, puedo asegurar que no habrá objeciones por parte de la junta directiva.

De lo contrario, esos planes podrían ser fácilmente alterados por cualquiera con alguna excusa como no contar con la mano de obra necesaria…» Pensó Klein, revelando una expresión solemne y arrepentida mientras se frotaba ligeramente las palmas de las manos.

—¡Cierto!

Nuevamente, disculpen ¡Estoy tan ansioso por todo esto que hasta olvido mi propio lugar!

¡Ja, ja, ja!

A veces, solo deseo que las cosas se hagan realidad en la brevedad posible, más aún si estoy involucrado.

«La actuación del Sr.

Dwayne Dantès se volvió algo exagerada…

Debería saber que no puede engañarme.

Oh, lo está haciendo deliberadamente para comunicarse conmigo con cierta anticipación para no dejar rastros más adelante.

¿Acaso quiere que lo apoye?» Creyó leer instantáneamente los pensamientos del caballero, con su sonrisa aclarándose.

Aunque no se había comunicado con El Mundo de antemano, creía que debería apoyar a ese miembro del Club del Tarot.

Sin embargo, poder intercambiar algunas ideas con cierta anticipación la dejaba bastante feliz.

Eso se debía a que sentía que él la estaba tratando como a una igual.

Después de “perdonar” la imprudencia de Dwayne Dantès y ver al hombre caminar hacia la mesa con bebidas y pasteles en el salón, Audrey miró hacia otro lado y le dijo a Lovesa: —Mis principales responsabilidades son recaudar fondos en diferentes ocasiones y comunicarme con el gobierno y el parlamento ¿verdad?

—Sí, eso deberían ser cuestiones simples para usted —respondió Lovesa con franqueza.

Esa también era la razón por la cual el departamento de beneficencia de la Iglesia no se opuso a la participación de Audrey Hall en la junta directiva.

De hecho, apoyaron bastante su nombramiento.

Audrey asintió pensativa y dijo: —Si tengo tiempo de sobra, ¿puedo unirme a ustedes cuando visiten las diferentes escuelas para promocionar las becas y tomar los primeros exámenes a los solicitantes?

Originalmente, Lovesa no estaba dispuesta a aceptar algo así, preocupada de que el entorno a visitar no fuera adecuado para la Srta.

Audrey.

Pero cuando vio sus verdes ojos claros que emanaban un aura irresistible, su corazón se suavizó.

Sintió que no debía oponerse a tal amabilidad.

Un sentimiento tan noble no debería aislarse de la realidad de la clase baja.

«Si la Srta.

Audrey es testigo de la verdadera miseria y fealdad, y aun así está dispuesta a ayudar a las personas cuyas vidas son lamentables, definitivamente podrá ser de mayor utilidad en un futuro.

Evitará que los superiores pierdan tiempo con medidas poco realistas…» Lovesa rápidamente encontró una razón convincente mientras suspiraba y sonreía: —No hay problema…

Sin embargo, mi consejo es que no use ese vestido, ni joyas.

«¿Y qué hago con Mentira?

¿La convierto en una pulsera para esconderla debajo de mis mangas?» Pensó Audrey mientras respondía con una sonrisa—: Está bien.

*** Con la presencia y el apoyo de la Srta.

Audrey Hall, la primera reunión de la junta directiva de la Fundación Caritativa de Becas de Loen terminó perfectamente tras su establecimiento oficial.

Klein regresó a su residencia en el nro.

160 sobre la Calle Böklund de buen humor.

Siguiendo sus hábitos habituales, entró a su habitación principal alrededor de las dos para tomar una siesta.

En medio de su brumosa somnolencia, Klein se agitó de repente y sintió algo.

¡Alguien intentaba infiltrarse en su sueño!

«¿De quién se trata ahora?

¿Incluso me molestan durante mis siestas vespertinas?» Mientras Klein murmuraba, hizo que el sueño se transformara en la habitación semi-abierta del balcón.

Entonces, vio a Leonard con su cabello negro y ojos verdes, con su habitual ropa descuidada, dar un gran salto para entrar por la ventana.

«¿Acaso este tipo no sabe cómo usar la puerta principal?

¿Por qué aparece aquí de la nada?

Debo recordar obtener un método para contactarlo…» Klein se sentó en su silla reclinable, sintiéndose entre molesto y divertido.

Miró al poeta con una expresión serena y dijo: —Esta es una manera descortés de visitarme.

Cuando Leonard escuchó eso, ofreció una tosca reverencia: —Sr.

Dantès, tengo algo sobre lo cual me gustaría consultarlo.

«¿Consultarme?

Esa es una buena actitud.

Además, no parece ser nada importante…» Klein sonrió en secreto mientras decía: —¿Qué pasa?

Leonard tomó asiento y pensó durante unos segundos antes de preguntar: —Usted se vio envuelto en el suicidio de Cuarón.

¿Quién cree que es el verdadero asesino?

«¡Si quisiera saber, habría tirado los hongos de Frank!

Sin embargo, no puedo decir que no tengo la más mínima idea al respecto.

Eso solo disminuiría la impresión que tiene sobre mi persona…» Klein estaba muy acostumbrado a ese tipo de situaciones, por lo que se rio audazmente y, en lugar de responder directamente, preguntó: —¿Cómo te fue en tus investigaciones?

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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