El señor de los misterios - Capítulo 877
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Capítulo 877: 877 Trampa Asociada Capítulo 877: 877 Trampa Asociada Editor: Nyoi-Bo Studio Leonard no tenía una profunda impresión directa sobre Amon.
Todo lo que sabía era que se trataba del enemigo más temido del parásito en su cuerpo.
“Él” fue el que dejó herido hasta el día de hoy a ese poderoso y misterioso anciano en su interior.
Por lo tanto, se calmó rápidamente y preguntó con voz contenida: —¿Qué hacemos ahora?
En su mente, la voz levemente envejecida habló después de unos segundos: —El que está en Backlund probablemente no sea el verdadero cuerpo de Amon, sino uno de sus avatares.
«”Él”…
Cierto, el blasfemador Amon es un ángel, y probablemente sea un ángel de 1ª Secuencia.
Después de todo, mis sospechas de que el Viejo sea un Ángel Terrenal se mantienen…» Mientras Leonard absorbía información y la contrastaba con sus teorías, escuchó a Pallez Zoroast añadir: —Si el verdadero cuerpo de Amon apareciera en Backlund, bien podría causar el descenso de una deidad.
«¿El descenso de una deidad?
¿Cuántos años han pasado desde que algo como eso sucedió?
Desde la Quinta Época en adelante, ese tipo de acontecimientos se transformaron en leyendas registradas en el canon interno de la memoria colectiva.
¡Públicamente nunca antes había sucedido así!
¿Podría esto significar que, incluso entre las entidades de la 1ª Secuencia, Amon es una de las existencias más poderosas?
No es de extrañar que “Él” lleve el título de Blasfemador…» En pocas palabras, Leonard se dio cuenta de lo aterrador que era el ángel llamado Amon.
De pie frente al buzón, sus pensamientos vagaban cuando de repente tuvo una idea.
Apresuradamente reprimió su voz y dijo: —Dado que Amon es tan importante para ciertas deidades, ¿no deberíamos tratar de informar a la Iglesia sobre “Su” aparición en Backlund?…
Desde el punto de vista de Leonard, la Iglesia de la Nocheterna y la Iglesia del Señor de la Tormenta, fundadas hace muchísimo tiempo y habiendo existido durante toda la Cuarta Época, tenían una rica experiencia en cómo resistir y lidiar con ángeles.
Eran la mejor opción para enfrentar a Amon.
En su mente, Pallez Zoroast se rió exclamando: —Es inútil.
Incluso podría ser algo que Amon mismo busque lograr…
Para “Él”, solo perdería a un avatar.
Simplemente desperdiciará algo de su fuerza, pero no sufriría ningún daño real.
Además, podría aprovechar la muerte de “Su” avatar para ver los correspondientes cambios en el destino.
A partir de eso, sería capaz de ver la fuente de la agitación, identificando el origen de las ondas.
Aunque eso no sería suficiente para que ‘Él’ logre rastrearnos directamente a ti ni a mí, le ayudaría a reducir en gran medida el área donde necesita realizar su búsqueda, creando las condiciones para que “Su” verdadero cuerpo pueda asestar un golpe mortal…
…Además, ¿acaso crees que habrá un solo avatar de Amon en Backlund?…
Teniendo en cuenta “Sus” hábitos y estilo usuales, “Él” podría simplemente tener un avatar que no se molesta en ocultar, pero obviamente, alrededor del señuelo expuesto debería haber docenas o incluso más de cien avatares escondidos…
…Y cuando intentemos eliminar a avatar descubierto, bien podría darse el caso de que aparezcan docenas o más de cien copias de Amon en distintos lugares.
‘Él’ podría ser un simple transeúnte, adoptar la forma de un pájaro en un techo, de una hormiga en el suelo, de un insecto en troncos de madera, o hasta de microbios suspendidos en el aire.
Todo aquel que no sea un semidiós no lo notaría por más que “Su” avatar incluso invada su cuerpo…
Mientras escuchaba la descripción detallada del Viejo, Leonard sintió un escalofrío recorriéndole la espalda.
De repente tuvo la sensación de que el aire circundante estaba repleto de innumerables copias de Amon.
—¿Tienes miedo ahora?
—soltó Pallez Zoroast con una risa contenida—: Si realmente entendieras cómo Amon puede robarse tu destino sin exponer ninguna anomalía, estarías aún más aterrorizado.
—¿Qué quieres decir con robarse mi destino?
—preguntó, sintiéndose cauteloso y atónito.
La anciana voz de Pallez suspiró: —”Él” te seguirá muy de cerca.
Eventualmente, descubrirías que tus padres lo toman a “Él” como su hijo.
Tu esposa lo verá a “Él” como su esposo.
Tu hijo lo tratará a “Él” como su padre.
Tu amigos, todos los que conoces, lo tratarán como a “Él” como alguna vez te trataron a ti.
Y te sentirás sumamente desafortunado.
Perderás toda conexión con el mundo real y morirás lentamente.
—…¿Semejante robo puede ser algo que perdure en el tiempo permanente?
—cuestionó, sin poder evitar jadear.
Pallez Zoroast se rio por lo bajo: —¿Acaso un ladrón al que casi no pueden atrapar voluntariamente ofrece devolver lo que robó?…
En todo caso, podría ser, si es que “Él” llega a sentir que ya se ha divertido lo suficiente con tu destino.
Leonard instantáneamente guardó silencio.
Sintió que un enemigo del nivel de Amon ya no era alguien contra el cual uno podía defenderse, sino que era una entidad completamente insondable.
Después de unos segundos, preguntó, procurando en vano ocultar su voz ronca: —¿Entonces qué hacemos?
No compartió sus propios pensamientos porque probablemente no eran pragmáticos.
Pallez Zoroast guardó silencio por un momento antes de decir: —Por de pronto, observemos qué pasa.
*** Dentro del Bar Corazones Valerosos.
Maric estaba esperando en la sala de billar número 3 según lo acordado.
Como Sherlock Moriarty aceptó brindar ayuda, era necesario discutir los detalles de la operación cara a cara.
No era algo que pudiera resolverse simplemente intercambiando cartas.
Bebiendo un trago de cerveza, Maric levantó la mano para peinarse.
Su pálido rostro estaba drenado del color propio de la sangre.
La mirada demente en su rostro era mucho más leve que hace algunas semanas.
En ese momento, su corazón se agitó.
Levantó la vista hacia un lado y vio delinearse rápidamente a una figura con un sombrero de copa y un traje formal.
No era otro que Sherlock Moriarty.
«¿Se teletransportó?» El corazón de Maric palpitó al mismo tiempo que sus pupilas se contraían.
Instintivamente elevó su nivel de cautela.
Eso no fue porque desconfiara de Sherlock Moriarty, sino más bien fue la reacción natural de una criatura al estar ante una existencia superior en la cadena alimentaria.
Al mismo tiempo, por el rabillo del ojo notó que la refinada figura de Sharron había aparecido sobre un taburete alto.
Klein se sacó el sombrero y ofreció una reverencia ante ambos.
Dijo con una sonrisa: —Lo que más me preocupa es la cantidad de información con la que cuenten…
Si hay suficiente información, las posibilidades de éxito serán mayores y los riesgos menores…
…Déjenme plantear un ejemplo sencillo.
¿Saben si hay algún problema con la momia de Tutanssess II?
¿Pueden confirmar en qué ataúd está?
De ser ese el caso, puedo teletransportarme antes de que los guardias logren reaccionar, viajando con ella a través del mundo espiritual.
De esa manera, la misión será exitosa con seguridad.
Justo cuando Maric intentó recordar ciertos detalles, escuchó a Sharron decir en un tono tranquilo: —Tenemos identificado el ataúd en el que está, pero no podemos confirmar si hay algún problema relacionado a la momia.
Klein asintió y acercó una silla para sentarse: —Aparte de eso, ¿qué más saben?
Los ojos azules de Sharron se movieron ligeramente al expresar: —Podría ser una trampa de la Escuela del Pensamiento de la Rosa, o podría ser una trampa del Ejército de Loen.
«No mencionaste la segunda suposición anteriormente…
Pero es cierto, antes de obtener cualquier confirmación que asegurara la cooperación, ni siquiera yo mismo divulgaría demasiado…» Pensó Klein mientras cuestionaba, refiriéndose al último punto—: ¿Una trampa dirigida a la Escuela del Pensamiento de la Rosa?
Maric respondió esta vez.
Explicando en detalle: —En el antiguo Reino de las Tierras Altas, crear una momia era lo tradicionalmente acostumbrado para una persona estimada.
Se consideraba sagrado, y la momia de un Faraón era algo que nadie se atrevería a blasfemar.
En aquel entonces, antes de que las fuerzas aliadas de Loen, Intis y Feynapotter atacaran el reino, los descendientes del faraón lograron trasladar y salvaguardar el lote más importante de momias, incluidos los restos de los faraones de las dinastías pasadas…
…Recientemente, uno de los campamentos rebeldes de las Tierras Altas sufrió un asalto en una de sus bases secretas.
El ejército Loen encontró a la momia Tutanssess II en el subsuelo más profundo y planean traerla a Backlund para entregarla a una organización militar desconocida que desea investigarla a fondo…
Para los descendientes del Faraón, eso es un insulto enorme.
Tienen suficientes razones para buscar recuperar la momia de Tutanssess II.
Y entre esos descendientes, hay un semidiós llamado Mahmosi.
Es uno de los principales líderes del ejército rebelde y también es un miembro importante de la Escuela del Pensamiento de la Rosa.
Es el alumno de Abominación Suah.
Klein asintió levemente y respondió: —Es decir que la momia de Tutanssess II podría ser un cebo del Ejército de Loen para atrapar a Mahmosi.
Por supuesto, eso no excluye la posibilidad de que la Escuela del Pensamiento de la Rosa esté sacrificando deliberadamente los restos de un Faraón para eliminarlos a ustedes.
Lo que originalmente quiso decir fue que, como Beyonders de 5ª y 6ª Secuencia, no había necesidad de que la Escuela del Pensamiento de la Rosa se tomara semejante molestia.
Pero cuando recordó que la actual facción principal de la Escuela del Pensamiento de la Rosa era la “Indulgencia”, siendo conocidos por no poder contener su deseo de venganza, creía que no era del todo sensato tomar una decisión basándose solamente en una perspectiva ordinaria.
«Además, la Srta.
Sharron y Maric lograron escapar de las restricciones de la Madre Árbol del Deseo, a más de escapar con éxito de la Escuela del Pensamiento de la Rosa anteriormente.
Además de la suerte en sí, podrían tener a alguien que apoyándolos en secreto…
Si existiese esa persona, definitivamente sería un objetivo que la Escuela del Pensamiento de la Rosa buscaba eliminar…» La mente de Klein formuló naturalmente esos pensamientos, pero no los expresó en voz alta.
—Sí —dijo Maric mientras se frotaba las comisuras de los ojos.
La gran cantidad de palabras que tuvo que hilar lo hizo sentirse perturbado tanto mental como espiritualmente.
Klein pensó por un momento antes de decir: —Si es lo primero, la situación podría ser más problemática de lo que imaginaba…
Para enfrentarse a un semidiós, que es un semidiós con compañeros, el Ejército Loen probablemente tenga al menos dos Beyonders en el mismo nivel de combate que Mahmosi esperándolo en una emboscada.
Además de eso, definitivamente tendrán otros planes de respaldo para evitar cualquier accidente.
Por ejemplo, podrían preparar un Artefacto Sellado de Grado 0.
En resumen, si esto no ocurre muy cerca de Backlund o si no se trata de una operación conjunta entre las tres Iglesias, es posible que no sea tan fácil instalar una trampa de esa envergadura.
La barbilla de Sharron se movió ligeramente mientras asentía estando de acuerdo con el análisis de Sherlock Moriarty.
Klein no enfatizó la dificultad de la misión al decir: —Por lo tanto, tenemos que obtener información más precisa y detallada.
A partir de eso, podremos realizar preparativos más específicos.
Eso nos permitirá lograr nuestros objetivos con mayor seguridad —sin esperar a que Sharron y Maric dijeran una palabra, agregó—: Sé de una existencia secreta hábil para la Adivinación Mágica con Espejo.
‘Él’ se rige estrictamente por un principio de reciprocidad.
Si la privacidad de ambos no es muy importante, y no temen alguna eventual e intensa humillación, podemos obtener respuestas a muchas preguntas solicitando “Su” ayuda…
…¿Están dispuesto a intentarlo?…
Yo realizaré la invocación.
En una adivinación sin mayores indicios, el responsable de realizar la invocación era generalmente el que mayor riesgo sufría.
—¿Qué sucederá si me niego a divulgar algunos asuntos privados o rechazo someterme a dichas humillaciones?
—preguntó Maric con los ojos entrecerrados.
Klein respondió con sinceridad: —Sufrirás el descenso de un rayo, lo que puede causar daños considerables.
«Un rayo…» Originalmente Maric creyó que, al contar con la dureza de un Zombi, no sería un gran problema absorber cierto daño directo, pero nunca esperó que se tratara de un rayo, algo que inclusive era relativamente fuerte contra los muertos.
Dudó por un momento y miró a Sharron.
Después de recibir un gesto afirmativo, exhaló y dijo: —Está bien.
Klein dejó de hablar.
Sacó un pedazo de papel de su bolsillo al mismo tiempo que solicitaba: —Consigan un espejo.
Justo al decir eso, un espejo de maquillaje del tamaño de una mano apareció en la mesa de billar.
«Un espejo de maquillaje propio de la realeza…» Pensó al mirarlo, dibujando un símbolo que era una mezcla de inquisición misteriosa junto a lo oculto.
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