El señor de los misterios - Capítulo 911
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
Capítulo 911: 911 Escena Extraña Capítulo 911: 911 Escena Extraña Editor: Nyoi-Bo Studio Klein bajó la mirada hacia su palma, con sus ojos observando la moneda de oro.
Era cara.
¡Eso significaba que Klein podía usar los ojos de su marioneta para mirarse a sí mismo!
Tras obtener esa revelación, permaneció vacilante.
Reflexionó sobre celebrar un ritual para enviar a Enzo por encima de la niebla gris.
Hacerlo era un movimiento relativamente más seguro, ya que dicho entorno controlaría fácilmente cualquier daño o corrupción que pudiera sufrir su Cuerpo Espiritual.
Sin embargo, sospechaba que no se encontraría con un buen resultado.
Eso se debía a que los Beyonders de la ruta del Destino podían percibir la proyección del misterioso espacio en su cuerpo.
Por encima de la niebla gris, esa singularidad ya no existía.
Sería como intentar observar el cuerpo de un elefante; en lugar de hacerlo desde afuera, lo haría desde sus entrañas.
Apretando los dedos, sostuvo en silencio y durante un buen rato la moneda de oro antes de decidirse.
Se levantó de repente, sacó una daga ritual y estableció un muro de espiritualidad para aislar la habitación.
¡Eso era para que nadie escuchara los posibles gritos o alguna extraña conmoción!
Inmediatamente después de eso, celebró un ritual y sacrificó el Hambre Creciente, enviándolo por encima de la niebla gris.
¡Tenía miedo de que el guante se sublevara contra él en el instante que algo saliera mal!
Ese era un rasgo fijo de Hambre Creciente.
Una vez que no se sintiera satisfecho, sin poder asegurar la rutina de devorar una persona al día, vería a su propio usuario como comida.
Y Klein se pasaba manteniéndolo hambriento, alimentándolo de tanto en tanto.
Después de concluir sus preparativos de manera meticulosa y ordenada, extendió la mano para tomar el anillo Flor de Sangre de Enzo, pensando ponérselo.
Eso aseguraba que pudiera recuperarse incluso si sufría algún daño físico grave.
Justo antes de deslizar el anillo por uno de sus dedos, Klein pensó por un momento y se detuvo.
Tomando un pedazo de papel, escribió: “Recuerda quitarte el anillo”.
Le preocupaba no quitarse el anillo Flor de Sangre una vez acabado su experimento debido a una eventual inteligencia debilitada.
«De darse el caso, tal vez necesite que una bella princesa me despierte con un beso, no, tengo que quitarme el anillo luego…» Soltó una sonrisa burlona mientras exhalaba.
Se quitó la ropa de abrigo y se puso el anillo.
Luego, echó un vistazo a su nueva marioneta, el Ganador Enzo.
La sensación de crisis y nerviosismo en su interior era inevitable, pero mientras se aferraba a su determinación, la confianza en su propia experiencia lo empujaba a seguir adelante sin titubear.
Después de realizar algunos ajustes y entrar en un estado de Meditación, Klein hizo que la marioneta girara lentamente para mirarlo.
Con los ojos del Ganador, empezó viendo una delgada capa de niebla de color blanco-grisáceo, emanando continuamente.
En medio de la niebla, había una puerta de luz resplandeciente, con algunas manchas de un tono negro-azulado.
La puerta brillante estaba formada por innumerables capas esféricas.
Cada “esfera de luz” envolvía a varios gusanos retorciéndose.
Algunos de ellos eran transparentes, otros translúcidos.
Estaban llenos de símbolos e indescriptibles patrones complejos que obviamente guardaban significados profundos.
Antes de que Klein pudiera discernir los detalles reales, sintió que su mente empezaba a zumbar, perdiendo el conocimiento.
Después de un período de tiempo desconocido, se despertó lentamente.
Había perdido momentáneamente la memoria, casi creyendo que se quedó dormido hasta el amanecer.
«¿Qué pasó?
Aún está oscuro afuera…» Pensó mientras se sentaba con un empujón de sus manos, solo para darse cuenta de que estaba en el suelo.
En ese momento, vio a Enzo por el rabillo del ojo.
Una infinidad de escenas y voces surgieron repentinamente en su mente.
«Cierto.
Estaba tratando de descubrir qué puede ver un Beyonder de la ruta del Monstruo al observar mi cuerpo…
¿Acaso me expuse a demasiada estimulación y me desmayé de inmediato?
Aún recuerdo vagamente gritos dolorosos.
¿Fueron míos?» Inspeccionó apresuradamente su estado a la par que recuperaba sus recuerdos poco a poco.
Se sorprendió al ver una horrible herida sangrienta en su cuerpo, como si su piel hubiera sido rasgada.
En ese momento, la carne alrededor de la herida se retorcía, sanándose a una velocidad anormalmente rápida.
Klein luego miró al suelo y vio que la sangre delineó una silueta en donde estuvo acostado.
«Por suerte llevaba la Flor de Sangre; de lo contrario, podría haber muerto lentamente debido a las graves heridas causadas por la descomposición de mi cuerpo.
Si llegara a resucitar, me pregunto si acabaría en mi forma de humano o en mi forma de monstruo…» Levantó la mano y se frotó las sienes observando los alrededores.
Descubrió que los muebles se habían volcado, pero el muro de espiritualidad permanecía intacto.
Soltó un suspiro de alivio, confirmando que la anormalidad solo se limitaba a sí mismo y a una pequeña área circundante.
Nada se alteró más allá del muro de espiritualidad.
Y a juzgar por la velocidad a la que se recuperaba su herida, determinó que no había estado inconsciente por más de un minuto.
Levantó la silla y se sentó, embargado por la sensación de haber olvidado algo, pero no podía recordar qué.
Recién al limpiar instintivamente el área vio una nota con las palabras: “Recuerda quitarte el anillo”.
Solo entonces recordó lo que tanto ansiaba, quitándose del dedo el anillo dorado con rubí incrustado.
Otros recuerdos iban dibujándose en la mente de Klein mientras sacudía la cabeza y murmuraba con una persistente sensación de miedo y diversión: —La suerte es muy importante a veces.
Si los efectos negativos de Flor de Sangre alcanzasen su máximo poder aleatoriamente, tal vez no hubiera podido reconocer esas palabras, olvidándome de ese detalle.
Al ver que su herida ya estaba prácticamente sanada del todo, hizo que Enzo se pusiera la Flor de Sangre y se quitara la Esencia Verde.
Valiéndose de los efectos de este último anillo, Klein ya no sintió ninguna molestia.
Volvió a centrar su atención en la escena que visualizó.
Era la escena que un Beyonder de la ruta del Destino veía al observarlo.
«Una puerta de luz con marcas de tono negro-azulado.
Innumerables luces esféricas.
Varios gusanos transparentes y translúcidos apilados.
Símbolos y patrones místicamente complejos, que obviamente escondían mucho conocimiento, sin contener ningún detalle útil para comprenderlos…
¿Qué representan?» «¿Era esa una forma particular de Criatura Mítica correspondiente al misterioso espacio sobre la niebla gris?
¿Una forma perteneciente a un Dios verdadero de Secuencia 0?» «¿Podría ser que, debido a la protección de la niebla gris, solo Beyonders de la ruta del Destino pueden verla directamente, sufriendo el impacto visual y la corrupción inherentes?
Del mismo modo, la misma protección de la niebla gris podría evitar que esos Beyonders se quebraran directamente como si estuvieran viendo una deidad con sus propios ojos, sin recibir ningún conocimiento simultáneamente.» Klein pensó por un momento y realizó una adivinación para descifrar el significado oculto.
«La puerta de luz es similar al símbolo detrás de la silla del Aprendiz.
También podría referirse al Sr.
Door…» «Y las innumerables luces esféricas apiladas son idénticas a lo que visualizo durante mis trances de Meditación.
Y esto último proviene de ciertos sistemas míticos descritos en algunas novelas de la Tierra…
¿Acaso al encontrarse influenciado, mi subconsciente eligió la memoria más relevante y parecida para representar lo que percibía?
¿O podría ser que mi elección es la que influye en la representación de la escena sobre la niebla gris?» «Los gusanos distorsionados y transparentes son similares al montón de gusanos que vi en aquel trono gigantesco en el pico principal de la cordillera de Hornacis, con algunas pequeñas diferencias.
¿Era ese El Tonto de Secuencia 0 de la ruta del Vidente?
No pude ver los gusanos translúcidos claramente.
Es realmente difícil analizar ese aspecto…» «Además, el color negro-azulado sigue sugiriéndome una conexión con las profundidades del misterioso espacio fuera de mi alcance…
Cuando estaba parado en el escalón más alto de la escalera de luz, pude ver algunos detalles de tono negro-azulado en la masa con forma de nube condensada en el medio del aire…» Klein reflexionó durante bastante tiempo, pero no pudo dar con una respuesta certera.
Todo lo que podía hacer era mantener ese asunto en el fondo de su mente, para analizarlo cuando tuviera más información y pistas.
Después de limpiar mejor la escena, dio cuatro pasos en sentido antihorario y se situó por encima de la niebla gris.
Planeaba hacer una inspección exhaustiva de su condición física y confirmar si Enzo aún tenía buena o mala suerte pasiva.
*** Bayam.
En el distrito más pobre, en una casa en ruinas que no era muy grande.
La Almirante de las Estrellas Cattleya estaba sentada detrás de una mesa mirando hacia una puerta, cuando escuchó un patrón de golpes particular sonando en la misma.
—Adelante —dijo ella sin disfrazar deliberadamente su voz.
La puerta de madera crujió a medida que El Colgado entraba, vestido con una túnica negra con capucha.
Al ver su sospechoso disfraz, Cattleya ajustó sus pesados anteojos y dijo con una sonrisa: —Si salieras a caminar así, te verías rodeado por miembros de la Iglesia de las Tormentas en cinco minutos.
No llevaba ningún disfraz porque sabía que el hecho de permitirle a Gehrman Sparrow abordar el Futuro se había extendido por los mares.
No era nada difícil para El Colgado inferir que la Almirante de las Estrellas era Madame Ermitaño.
Alger no le respondió directamente.
Cuando cerró la puerta, tomó una silla y exclamó: —Lo mismo se aplica contigo.
Se refería a que la Almirante de las Estrellas estaba justo por detrás del Almirante Infierno entre los siete almirantes piratas.
Además, se sospechaba que tenía profundas conexiones con Gehrman Sparrow.
Tanto la Iglesia de las Tormentas como la Iglesia de la Nocheterna la consideraban un objetivo de persecución.
Su recompensa había aumentado a 45.000 libras, y sin importar en qué ciudad se encontrase, mostrarse sin ningún disfraz era sinónimo de problemas.
Cattleya asintió levemente y se volvió para mirar la cara encapuchada de El Colgadp diciendo: —Ante mí, ningún disfraz tiene sentido…
Sin embargo, respeto tu decisión.
Ella continuó usando sus lentes.
«Tiene una actitud dominante y una gran confianza.
Como era de esperarse de la Almirante de las Estrellas…» Alger, quien llevaba una máscara debajo de la capucha, dejó de enfocarse en su disfraz para ir directamente al grano: —Gracias por brindarme asistencia.
Cattleya colocó su mano derecha sobre su codo izquierdo, contestando: —Tengo curiosidad.
Con tu actual fuerza y los recursos a tu disposición, deberías ser capaz de resolver el problema relacionado al Artesano incluso sin mi ayuda.
¿Por qué estás siendo excesivo?
Alger ya estaba preparado para dicha pregunta, respondiendo brevemente: —No deseo convertirme en un tema de discusión para los demás.
Cattleya pareció “leer” el significado de sus palabras entre líneas.
Reflexionando por unos segundos, dijo: —Necesito más información.
Alger asintió mínimamente explicando: —Según mis observaciones y suposiciones, el Artesano probablemente es controlado por creyentes de la Luna Primordial.
Estos pertenecerían a la facción original del Continente Sur, no a los traidores de la Escuela del Pensamiento de la Vida.
La expresión de Cattleya permaneció imperturbable mientras pensaba por un momento, tras lo cual preguntó: —¿Por qué no buscaste la ayuda del Sr.
Luna?
Él debería mostrarse muy interesado en este tipo de asuntos.
Alger curvó los labios y respondió en un tono normal: —Si no podemos resolverlo nosotros, podría hacerlo.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com