El señor de los misterios - Capítulo 918
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Capítulo 918: 918 Supocisiones e Ideas Capítulo 918: 918 Supocisiones e Ideas Editor: Nyoi-Bo Studio Ciudad Kolain.
Dentro de la posada.
Klein se sentó en una silla reclinable y extendió la mano para recibir la taza de té negro con limón que el Ganador Enzo le preparó.
A su lado, el Almirante Infierno Ludwell estaba erguido, con una máscara y un estoque en la cintura.
Parecía el guardia más leal.
Recién a partir de ese momento, Klein, quien se había calmado por completo, consideró tener la capacidad mental para analizar lo ocurrido en el mausoleo de Muerte.
Y entre todo lo que pasó, lo que más le llamó la atención fue la existencia que rescató al Sr.
Azik en un momento crítico para luego proporcionarle tres opciones.
«Primero, era una voz femenina;» «En segundo lugar, esa situación definitivamente era ventajosa para ella.
De lo contrario, nadie viajaría una distancia tan grande para brindar asistencia.
Por supuesto, si ella simplemente estaba cerca y decidió aparecer para ayudar al Sr.
Azik por buena voluntad, eso también sería completamente comprensible y aceptable.
Pero el problema es que ese mausoleo es un producto formado por los poderes divinos de Muerte cuando “Él” pereció, un producto de las características remanentes, de los cadáveres que lo habitan y de su entorno natural.
Sin la clave correspondiente, ni siquiera las deidades pueden encontrarlo.
Con una puerta que no se puede abrir, ¿cómo es posible que alguien haya entrado?» «Además, las acciones del Sr.
Azik fueron muy imprevistas.
Eligió no buscar a los miembros del Episcopado Numinoso encargados del Proyecto de Muerte Artificial para obtener más información.
Prefirió seguir directamente el llamado, trasladándose hasta el Mar Berserker donde ingresó al mausoleo de Muerte.
Si no se trata de alguien que puede localizarme a mí o a él, o de alguien con una fuerte capacidad profética, casi no existe un ser que haya podido llegar y aparecer de manera tan oportuna…» «Finalmente, el Salinger que podía revivir a través del cuerpo del Sr.
Azik posiblemente sea, con casi total seguridad, Muerte “Estoy enojado, pero soy más fuerte” de la Cuarta Época.
Esa voz femenina se dirigió a “Él” directamente por su nombre sin mostrar ningún signo de respeto.» «Esto…» Cuando Klein analizó seriamente las diversas piezas de información, de repente construyó una teoría, pero evitó estudiarla en profundidad.
Según lo que sabía, las rutas Beyonder de la Nocheterna, Muerte y Gigante eran un grupo propio.
Podían intercambiarse en las Altas Secuencias.
Y a más de utilizar el nombre honorífico de Dama del Carmesí o algún Artefacto Sellado especial de Grado 0 para controlar parte de la autoridad de la Luna, la Diosa también tenía el título de Señora de la Calma y el Silencio.
Eso apuntaba totalmente al dominio del Inframundo y la Muerte.
Además, en aquella ocasión en el pueblo brumoso, tras haber usado la espada sagrada para hacer un juramento testimonial ante la Diosa sabiendo que “Ella” poseía autoridad sobre la desgracia, Klein creía haber ingresado en “Su” lista de vigilancia especial.
Tal como él podía distinguir ciertos creyentes usando el Cetro del Dios del Mar.
Basándose en una suposición audaz que requería una cuidadosa verificación, casi todas las preguntas podían responderse si se consideraba que esa mujer realmente era la Diosa.
«Como una de las siete deidades ortodoxas, como una de las existencias que resultaron ganadoras tras la Era Pálida, “Ella” tiene el suficiente nivel y hasta el derecho de dirigirse a Muerte por “Su” nombre…» «Y tras ser marcado por “Ella”, cada vez que participo de algo anormal, como entrar al tenebroso y extraño Mausoleo de Muerte, “Ella” definitivamente lo percibe e interviene según lo considere necesario.
Además, como esto definitivamente le toma algo de tiempo, “Ella” no logró detenerlo al principio mismo…» «Para “Ella”, esa Muerte Artificial, o la Unicidad de la ruta de la Muerte que inicialmente cobró vida, claramente aumenta “Su” autoridad en los dominios de la calma y el silencio.
Incluso podría permitir que “Ella” ocupe directamente el dominio de la Muerte, tal como la Madre Árbol del Deseo obró con el Dios Encadenado…» «Cuando Muerte pereció, las tres características de 1ª Secuencia debieron separarse automáticamente.
Se desconoce quién o quiénes las tienen en su poder.
Si la Diosa las está buscando, tal vez “Gobernante del Inframundo Antiguo, Señora de todos los No-Muertos” se agregue a “Su” colección de títulos…» «Aunque el Sr.
Azik ha sido perseguido por Beyonders de Alta Secuencia de la Iglesia, en última instancia nunca sufrió una amenaza real.
Por lo que parece, la Diosa ha estado esperando todo este tiempo lo que ocurrió hoy…» Al llegar a esa conclusión, Klein se sintió un tanto asustado de repente.
Fue muy piadoso.
Al menos levantó superficialmente su mano derecha de una manera piadosa.
Tocando cuatro puntos en su pecho, en el sentido de las agujas del reloj, formó el signo de la luna carmesí y murmuró: —Alabada sea la Dama.
Eso le hizo recordar la respuesta que recibió cuando le preguntó a la Serpiente del Destino Will Auceptin sobre la obtención de las fórmulas de pociones Beyonder de Alta Secuencia de la ruta del Vidente.
“…Solo se pueden obtener a través del loco Zaratul o en la cordillera de Hornacis.
Si eres el Bendito de la Nocheterna, pretende que nunca dije esto…”.
Tras el incidente en el pueblo brumoso, Klein descubrió que dirigirse a la cordillera de Hornacis y tratar con Zaratul eran básicamente lo mismo.
Incluso robar el cuaderno de la familia Antigonus del sótano de la Catedral de San Samuel tenía el mismo efecto.
Y recién hoy, comprendió que la segunda línea no carecía de sentido.
Se acarició la barbilla y murmuró: —Tal vez, tal vez, existe la posibilidad…
De que realmente pueda considerarme como un Bendito de la Nocheterna…
En relación a eso, Klein guardaba cierta consideración.
Por un lado, los primeros meses tras su llegada a ese mundo los pasó con el equipo de Halcones Nocturnos de la Iglesia de la Nocheterna de la Ciudad de Tingen.
Allí contó con grandes compañeros de equipo y colegas.
Tuvo una vida muy conmovedora basada en ideales aceptables.
Hasta el día de hoy, aún recordaba ese pasado; por lo tanto, aunque no era un adorador de la Diosa de la Nocheterna, tenía cierto aprecio por esta deidad.
Por otro lado, al menos en todo lo que vivió hasta la fecha, la Diosa de la Nocheterna aún no había mostrado ninguna mala intención.
En cambio, “Ella” le había dado algunas “bendiciones”.
Klein creía que, dado que había sido marcado especialmente, era poco probable que se pudiera liberar de este control en el corto a mediano plazo.
Todo lo que podía hacer era aprender a aceptar dicha marca y aprovecharla cuando pudiera.
«Por supuesto, no puedo bajar la guardia…
Además, ya tengo demasiados enemigos como la Madre Árbol del Deseo, el Verdadero Creador, la Demoniza Primordial, la Luna Primordial, el Blasfemador Amon, el Ángel del Destino Ouroboros y otros más.
Algunos de “Ellos” incluso podrían obtener mi ubicación en cualquier momento.
¡De no contar con una existencia poderosa que me brinde cierta protección, mi futuro será realmente difícil!» Sabiendo que debía encargarse de varios asuntos, Klein ajustó rápidamente su estado mental.
Para él, siempre y cuando la Diosa lo hubiese marcado desde el momento en que hizo aquel juramento usando la espada sagrada, y no antes; además de no “monitorearlo” constantemente, todo eso era una carga que le parecía aceptable.
«Al menos por las capacidades especiales que me otorga el Cetro del Dios del Mar, un “monitoreo” constante de mi persona no es posible…
Hmm, el Sr.
Azik dormirá por un período de tiempo muy largo.
Y la Diosa no puede simplemente hacer un descenso divino a “Su” antojo.
Debe haber ciertos obstáculos con sus correspondientes dificultades.
De lo contrario, las siete deidades ortodoxas habrían realizado descensos divinos en todo el mundo para resolver todo tipo de problemas.
Es por este tipo de consideraciones que debería mantener un perfil bajo y comportarme sin levantar sospechas en el Continente Sur.
No debería depositar mis esperanzas en un factor externo…» Reflexionó antes de examinar su nueva marioneta, el Almirante Infierno Ludwell.
Siendo sincero, sentía curiosidad por la cara oculta debajo de la máscara plateada.
Pero al recordar cómo se desató una anomalía cuando Ludwell se quitó la máscara en su última batalla, contuvo sus pensamientos.
Planeaba hacer un nuevo intento tras abandonar la ciudad, preferiblemente en un bosque o en algún lugar deshabitado.
Tras unos minutos de trabajo, Klein obtuvo una comprensión aproximada de la Secuencia y los poderes de su nueva marioneta.
Ludwell era un Portero de 5ª Secuencia de la ruta de la Muerte, y no era un humano normal.
La 9ª Secuencia correspondiente era Coleccionista de Cadáveres.
Klein ya había conocido los detalles relacionados a esta Secuencia cuando estuvo en Tingen.
Sabía que los Beyonders de esa Secuencia poseían ciertos rasgos de un cadáver.
Sus cuerpos parecían muy fríos y sombríos, con una temperatura corporal relativamente baja.
Eso les permitía evitar ser atacados por espíritus muertos no inteligentes.
Al mismo tiempo, algunos aspectos físicos recibían mejoras.
Ganaban resistencia al frío, a la descomposición y a la corrosividad de las auras cadavéricas.
Estaban naturalmente equipados con Visión Espiritual, y comprendían las fortalezas y debilidades de las criaturas no-muertas.
La 8ª Secuencia era Sepultero.
Los Coleccionistas de Cadáveres que avanzaban a esta Secuencia se volvían más fuertes.
Un Sepultero recibía una gran mejora en su Visión Espiritual además de aumentar su agilidad.
Podían comunicarse con espíritus cercanos, lo que les permitía proporcionar ayuda a otros Beyonders.
Aparte de eso, los Sepulteros podían identificar rápidamente las debilidades de criaturas no-muertas y criaturas desconocidas del mundo espiritual a través de una breve observación.
Eso se conocía como el Ojo de la Muerte.
La 7ª Secuencia se llamaba Médium Espiritual y representaba un cambio cualitativo.
Beyonders de esa Secuencia adquirían conocimiento sobre varios tipos de rituales de misticismo relacionados con los espíritus.
Podían comunicarse directamente con los espíritus naturales y las almas muertas que medoreaban por el mundo real.
Por lo tanto, tenían informantes en todas partes.
Al mismo tiempo, podían usar distintos espíritus para actualizar o mejorar diferentes tipos de magia, creando varios tipos de fenómenos sobrenaturales de una manera muy multifacética.
El Guía Espiritual de 6ª Secuencia y el Portero de 5ª Secuencia no experimentaban un cambio cualitativo al avanzar de Médium Espiritual, solo recibían cierto aumento en el rango de comunicación.
Los Guías Espirituales se involucraban con el mundo espiritual “contratando” mensajeros y recibiendo la ayuda de ciertas criaturas de ese plano.
Los Porteros podían percibir todas las entradas al Inframundo, permitiéndoles controlar a los espíritus muertos que lo habitaban, convirtiéndolos en vigilantes de las puertas que separaban a los muertos de los vivos.
Desde Médium Espiritual en adelante, con el avance de cada Secuencia, la cantidad y calidad de espíritus naturales, criaturas no-muertas, criaturas del mundo espiritual que dichos Beyonders podían controlar y ordenar aumentaban exponencialmente.
Un Guía Espiritual contaba con la habilidad del “Lenguaje de Muerte”, que podía evadir toda protección proporcionada por un cuerpo físico.
Centrándose en la comunicación al nivel del Cuerpo Espiritual, la capacidad de dar órdenes se magnificaba al punto de poder lograr la esclavitud.
¡Los Porteros incluso podían liberar hasta cierto punto la misteriosa entrada que separaba la vida y la muerte, abriendo las puertas al Inframundo!
«Si no fuera por las restricciones naturales que el silbato de cobre del Sr.
Azik tenía sobre el control de espíritus de la ruta del Coleccionista de Cadáveres, probablemente no habría ninguna oportunidad de luchar contra el Almirante Infierno en aquel entonces.
Incluso ahora, si no fuera por el Viaje que garantiza mi seguridad, difícilmente podría acabar con Ludwell, por más que usara poderes de nivel semidiós.
En el futuro, tendré que ser cauto al vengarme de Ince Zangwill.
Él alguna vez fue un Portero después de todo.» Pensó, asintiendo levemente, levantó la taza y bebió un trago de té negro.
En cuanto al arma que tenía Ludwell, se llamaba Estoque Harris.
Provenía de un príncipe del Continente Sur en la antigüedad.
No pertenecía directamente a ninguna Secuencia o ruta.
Era más bien un producto similar al Rey del Norte Ulyssan, reunía ciertas características sin contar con reglas particulares.
Solo tenía un poder Beyonder: Provocar la más absoluta destrucción a los objetos que apuñalara.
Como el almirante pirata con la mayor recompensa, Ludwell no solo poseía este artículo místico.
Desafortunadamente, su sumamente preciado anillo de Muerte fue tomado por Azik.
En cuanto a la máscara de plata que llevaba puesta, Klein temporalmente no tenía forma de quitársela para estudiarla.
«Además, realmente no le gusta el dinero.
No tiene necesidad alguna de dinero…» Bajó la taza y apartó la mirada.
Considerando que aún era temprano, planeaba abandonar Ciudad Kolain y dirigirse a otro lugar para esperar a que Danitz terminara sus investigaciones.
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