El señor de los misterios - Capítulo 929
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Capítulo 929: 929 Cuerpo Del Alma Verdadero Capítulo 929: 929 Cuerpo Del Alma Verdadero Editor: Nyoi-Bo Studio —¡Destino!
En el mismo instante en que el esforzado y absurdo término en Hermes antiguo resonó, los lugares donde el Saqueador del Mundo Espiritual y Klein estaban parados se oscurecieron de repente.
No fue un cambio muy obvio, más bien como si una nube se hubiera deslizado en el cielo a gran velocidad.
Pero cuando esa sombra ilusoria se disipó, la figura invisible que vestía una túnica blanca translúcida se quedó congelada en su posición.
La superficie de su ropa revelaba signos de gusanos arrastrándose sobre ella.
Se veía lento y aletargado, en un estado grave.
Frente a dicha criatura, los ojos de Klein recuperaron su lucidez.
Los apéndices de carne en su cara oculta bajo las sombras de la tiara papal desaparecieron.
Parecía que no era el Saqueador del Mundo Espiritual el que casi había logrado controlar los Hilos del Cuerpo Espiritual de Klein; en cambio, ¡era Klein quien lo controlaba al punto de bordear el éxito de convertirlo en su marioneta!
¡El talismán del Sifón del Destino intercambió sus destinos!
Ese era un hechizo de alto nivel que funcionaba utilizando un Gusano del Tiempo.
Podía desviar el destino posterior del usuario y, en un corto período de tiempo, apropiarse del destino del objetivo; completando así un intercambio efectivo.
Por lo tanto, las situaciones de Klein y el Saqueador del Mundo Espiritual se habían intercambiado.
Uno pasó de la muerte a la supervivencia, mientras que el otro pasó de la victoria a la desesperación instantánea.
Tras confirmar que el Saqueador del Mundo Espiritual era inteligente y extremadamente difícil de enfrentar, lo que dificultaba cazarlo, Klein comenzó a retirarse.
¡Su imprudencia pareció resurgir cuando deliberadamente entró en el rango de control del Saqueador del Mundo Espiritual, atrayendo sus acciones y listo para activar el talismán del Sifón del Destino en el momento crítico!
De esa manera, ¡cualquier terrible acto que el Saqueador del Mundo Espiritual provocara en su enemigo, se vería replicado cuando el talismán le obligara a experimentar el mismo sufrimiento!
Por supuesto, si el talismán del Sifón del Destino no tenía el efecto esperado, o si el alma principal del Saqueador del Mundo Espiritual no aparecía y terminaba utilizando otros medios para controlar nuevamente la situación; Klein aún tenía un último truco bajo la manga para protegerse: Terminar directamente la invocación y regresar por encima de la niebla gris.
Sacrificaría sus dos marionetas y algunos objetos místicos con tal de garantizar su propia seguridad.
Sin el tiempo para maravillarse de lo mágico que era el talismán del Sifón del Destino, o cuán terribles eran los ángeles de la ruta del Merodeador, Klein no dudó en levantar el Cetro del Dios del Mar en lo alto antes de que el intercambio de destinos llegara a su fin.
La túnica papal de color azul oscuro resplandeció mientras ondeaba al viento al mismo tiempo que la tiara dorada de pontífice emitía haces de luz azul y plateada.
¡Rayos salieron disparados de la punta del cetro de hueso blanco, arremolinándose en una bola justo antes de aterrizar en el cuerpo del Saqueador del Mundo Espiritual!
Una explosión plateada se desató de inmediato, inundando al objetivo y cubriendo todo el lugar de blanco.
Una vez, dos veces, tres veces.
Klein disparaba aterradoras bolas de relámpagos continuamente, gastando su espiritualidad sin contenerse.
Finalmente, escuchó un rugido que parecía surgir de las profundidades de un alma, sintiendo instintivamente que su objetivo se había derrumbado para comenzar a disiparse.
Solo entonces Klein bajó el Cetro del Dios del Mar y vio cómo los rayos plateados se apagaban.
En ese momento, todo su cuerpo espiritual se había vuelto bastante ilusorio.
Incluso con el refuerzo de la carta del Tirano, no parecía real.
Cuando el último rayo terminó de dispersarse, la figura invisible en la túnica blanca translúcida apareció una vez más ante los ojos de Klein.
Una luz parpadeante surgió desde el interior del cuerpo del Saqueador del Mundo Espiritual mientras este se agrietaba, deshaciéndose en innumerables burbujas ilusorias que se desintegraban poco a poco.
El Tirano había tenido éxito en su cacería.
En ese momento se sintió un repentino sismo en lo profundo de Ciudad Calderón.
Era como si una criatura masiva se hubiera despertado como resultado de la muerte del Saqueador del Mundo Espiritual, o como si innumerables criaturas peligrosas fueran saliendo del suelo.
Dicha sensación indescriptible estuvo acompañada por una franja ilusoria de color blanco-grisáceo, la cual, como un maremoto, se elevó desde las entrañas de Ciudad Calderón.
«¿Son otros Saqueadores del Mundo Espiritual?
No, parece ser una criatura más aterradora y horrible.
¿Un ser al que servía el Saqueador del Mundo Espiritual?
Además, la región central de Ciudad Calderón, el final de ese profundo pozo, sigue tan silencioso como siempre.
No hay ningún sonido allí, lo que lo hace aún más horrible…» Klein se mantuvo alerta, dedicando algo de su atención a vigilar la situación dentro de Ciudad Calderón mientras esperaba ansiosamente que la característica del Saqueador del Mundo Espiritual apareciera como ingrediente.
No se deleitaba con el placer de una cacería exitosa, sino que se paseaba ansioso al borde del abismo.
Durante ese proceso, hizo que Enzo y Ludwell se mantuvieran cerca de él.
Lanzó el Cetro del Dios del Mar al primero para que la irascibilidad en su interior disminuyera.
Con una mente aclarada, comenzó a considerar cómo lidiar con cualquier eventual suceso posterior, al mismo tiempo que pensaba si omitió algunos detalles en su análisis.
Mientras varios pensamientos pasaban por su mente, Klein recordó algo de repente: Cuando hizo cantar a su objeto místico, el Hambre Creciente alabó al Verdadero Creador usando “Su” nombre honorífico completo.
Aunque el guante de piel humana habló en Hermes moderno en vez de en Hermes antiguo u otros idiomas que podían agitar los poderes de la naturaleza, ¡ese era un lenguaje utilizable en sacrificios!
Eso también significaba que el Verdadero Creador pudo haber escuchado claramente las alabanzas del Hambre Creciente, notando la conmoción en Ciudad Calderón.
«Además de la creciente ola de color blanco-grisáceo y la aterradora criatura en el fondo de la ciudad, hay otros peligros…
Un momento, ahora soy un Cuerpo Espiritual, lo cual es equivalente a un espectro.
No me encuentro en mi estado normal…» Justo cuando la mente de Klein pensó en algo, su percepción espiritual se disparó haciendo que desplazara su mirada instintivamente hacia la entrada de Ciudad Calderón.
Varias luces parpadearon allí mientras una figuraba entraba.
La figura llevaba una túnica de lino sencilla y ordinaria, su cabello era plateado.
Era un hombre bello con rasgos faciales suaves.
Sus ojos eran gentiles con algunos indicios de frialdad.
Parecía observar el destino de todos en el mundo como un simple espectador.
Detrás de él, innumerables rayos en varias capas formaban alas ilusorias puras.
Se extendían hacia afuera, bloqueando toda la entrada.
—…
Klein casi siseó entre sus dientes al mismo tiempo que una serie de títulos y nombres pasaban por su mente: «¡Ouroboros!» «¡El Devorador de Cola!» «¡El Ángel del Destino!» «¡Rey de los Ángeles!» No tenía el lujo del tiempo para considerar la posibilidad de cada uno de sus pensamientos.
¡Su cuerpo se expandió como si fuera incorpóreo, envolviendo a sus marionetas Enzo y Ludwell, a la característica que aún no aparecía y a las burbujas remanentes del Saqueador del Mundo Espiritual!
En ese momento, los ojos plateados de Ouroboros ya se habían fijado en la figura del Tirano distante.
Era una figura que llevaba una tiara papal y una túnica de color azul oscuro, exudaba extrema opresión y tiranía.
Había una borrosa niebla blanca-grisácea contaminando el aura del Tirano.
Un haz de luz parpadeante apareció en “Sus” ojos, pareciendo rodear la figura del Tirano y toda la periferia de la ciudad de Calderón.
En silencio, las casas cuadradas y las columnas de color blanco-pálido se levantaron nuevamente a pesar de haber sido destruidas por la anterior sucesión de Tormentas Eléctricas.
Las piernas carbonizadas del herrero gigante una vez más sostenían un cuerpo, el cual salió de su tumba golpeando el yunque.
Todo el entorno recobró su aspecto inicial, el mismo existente poco después de la intervención del Tirano.
Sin embargo, Klein con su atuendo pontífice había desaparecido.
Sus dos marionetas junto con las burbujas remanentes del Saqueador del Mundo Espiritual también habían desaparecido.
Su correspondiente figura no pudo reestablecerse provocando que la escena restaurada se hiciera añicos, volviendo al estado desolado posterior a la batalla.
El Devorador de Cola Ouroboros observó en silencio durante un largo rato antes de hacer un movimiento.
La franja de color blanco-grisáceo que se elevaba desde las profundidades de Ciudad Calderón retrocedió lentamente.
*** Sobre la niebla gris, Klein se desplomó en la silla de respaldo alto de El Loco, exhausto.
Ni siquiera se molestó en hacer que Enzo y Ludwell lo masajearan.
Ya había arrojado el Cetro del Dios del Mar al montón de basura.
La carta del Tirano había abandonado su Cuerpo del Alma y estaba colocada boca abajo junto a la carta del Emperador Negro.
Las burbujas del Saqueador del Mundo Espiritual flotaban en el aire, y la característica Beyonder correspondiente se materializaba poco a poco en varios puntos de luz convergentes.
Tras descansar un rato, Klein vio que un polvo blanco-grisáceo caía sobre la superficie moteada de la mesa.
Poco después apareció un artículo transparente que parecía ingrávido.
El objeto era del tamaño de una mano, formado por gusanos enrollados.
Casi tenía la forma de un humano, y su interior estaba lleno de un líquido incoloro.
Burbujeaba constantemente, emanando toques negros de luz.
Klein no se atrevió a mirarlo con cuidado, notando que había una estructura relativamente compleja en el interior del objeto transparente sin peso.
Patrones y símbolos indescriptibles iban formándose, pareciendo fusionar conocimiento, poder, transformación, secretos, extrañeza y locura al mismo tiempo; como materializándolos más allá de la abstracción.
Esa escena hizo que Klein se sintiera muy mareado.
Su mente se encontraba al borde del colapso y su alma a punto de perder el control.
«Esta probablemente sea la verdadera alma del Saqueador del Mundo Espiritual…
También obtuve el polvo correspondiente.
Posiblemente unos 70 gramos, más de lo que necesitaba.
Esto superó mis expectativas.» Asintió levemente y guardó el polvo en una caja.
Junto con el verdadero Cuerpo del Alma, los arrojó al montón de basura para luego cubrir esa esquina con la niebla gris.
Tras encargarse de eso, levantó la mano para frotar sus sienes mientras consideraba un comentario autocrítico: «Si no hubiera sido por el Cetro del Dios del Mar, probablemente habría tenido que abandonar Ciudad Calderón ante el asalto del Saqueador del Mundo Espiritual.
Teniendo que esperar hasta tener ayudantes, tiempo durante el cual habría hecho planes de cacería más sólidos para controlar los movimientos en el área de forma a no alarmar a la entidad desconocida en la región central…» «Sigh, fui muy imprudente todo el tiempo.
Aunque el resultado fue bueno, realmente fue una cacería impropia a mi personalidad.
Una operación completamente incongruente con la actuación necesaria en la ruta del Vidente.
En el futuro debería tratar de evitar usar el Cetro del Dios del Mar en el mundo exterior.» «Uh…
Pude cazar con éxito a un Saqueador del Mundo Espiritual.
Ya no necesito la ayuda de la Srta.
Sharron.
En unos días, le escribiré para que olvide este asunto.» «Sin embargo, tengo la premonición de que volveré a visitar Ciudad Calderón en un futuro.
Cuando eso suceda, quizás necesite la ayuda de la Srta.
Sharron.» «Además, tengo que buscar información sobre las Perdiciones Extrañas.
No puedo poner todas mis esperanzas en la Ciudad de Plata…» En medio de sus pensamientos, regresó directamente a su cuerpo, sin llevar a sus marionetas.
Terminó el ritual y se dirigió directamente a la cama, durmiendo en el momento en que su cabeza tocó la almohada.
*** —¿Escapó?
—preguntó Soest a Daly Simone, quien llevaba a cabo una canalización espiritual, mientras miraba al hombre frente a él.
Acababan de terminar su operación y habían capturado a algunos miembros del Episcopado Numinoso.
Sin embargo, la persona clave a la que apuntaban los informes de inteligencia, Mano de Palenque Pálido, Taciblius, no se encontraba en el punto de reunión secreto.
Era un semidiós de 4ª Secuencia; por lo tanto, no solo el equipo de Guantes Rojos usó un Artefacto Sellado de Grado 1, sino que incluso solicitó la ayuda del Ojo de la Diosa, Ilya.
Sin embargo, todo fue inútil.
Daly Simone respondió asintiendo: —Sí —luego miró a uno de los miembros atrapados, hablando con una repentina voz etérea —: ¿A dónde fue Palenque Taciblius?
—D-dijo que debía encontrarse con alguien —respondió el miembro del Episcopado Numinoso lentamente.
—¿Con quién?
—cuestionó Daly Simone.
Leonard Mitchell y los demás presionaban con sus miradas.
El hombre objeto de la canalización espiritual respondió con una voz imperturbable: —Ince Zangwill.
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