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El señor de los misterios - Capítulo 939

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Capítulo 939: 939 Señuelo Capítulo 939: 939 Señuelo Editor: Nyoi-Bo Studio Colin Iliad miró a Lovia sin dar una respuesta directa.

Después de sacar las dos espadas del suelo, asintió y dijo: —Está bien.

El grupo de cinco rodeó el perímetro, intentando entrar, pero la silenciosa ciudad aparentemente normal los asustaba con la “rutina diaria” de sus habitantes.

No se atrevían a aventurarse en su interior.

Con la frecuencia de los rayos reduciéndose y notando que la oscuridad comenzaba a reinar sobre el área poco a poco, Colin miró profundamente la ciudad durante unos segundos y dijo: —Instalaremos un campamento pequeño.

Continuaremos nuestra expedición cuando sea “de día”.

“De día” era cuando la frecuencia de los rayos alcanzaba su punto más alto, reduciendo los momentos de oscuridad al mínimo.

Los miembros del equipo de expedición acataron la orden.

En unos minutos montaron un campamento sencillo junto a la orilla del río, en medio de varias piedras alineadas.

En un extremo del campamento, había una gran roca que les proporcionaba cierto refugio y protección contra una eventual lluvia.

Una hoguera ardía con todo tipo de extraños cadáveres de criaturas apilados a un lado.

De vez en cuando, los arrojaban como combustible.

Colin, Lovia y los demás se sentaron alrededor del fuego, comiendo las raciones que trajeron y algunas partes inofensivas de los cadáveres de monstruos.

Mientras la grasa chisporroteaba al asarse, el jefe Colin Iliad del consejo de seis miembros miró a Derrick Berg y dijo: —Debemos inspeccionar el perímetro el campamento.

Saldremos cuando ellos hayan terminado sus comidas.

Si esto hubiese ocurrido en otro momento, Derrick no habría pensado en nada fuera de lo ordinario.

Pero ahora, el primer pensamiento que le vino a la mente fue: «El Jefe desea hablar conmigo en privado…» —Bien —dijo Derrick, metiéndose un último pedazo de carne en la boca para luego levantar el Rugido del Dios del Trueno a su lado.

El trozo de carne claramente ya estaba cocido, pero aún presentaba un horrible color verde.

Llegando al oscuro borde del campamento, el Cazador de Demonios Colin dijo con una voz profunda, con su tono inmutable: —La ciudad es más siniestra y peligrosa de lo que esperaba.

Me pregunto si tú tienes alguna opinión sobre lo que deberíamos hacer a continuación…

«No sé nada de este lugar.

Tampoco tengo experiencia.

¿Por qué el Jefe pregunta por mi opinión?» Pensó Derrick sorprendido, deseando levantar la mano izquierda para rascarse la parte posterior de la cabeza.

Luego recordó las pocas veces que había hablado con el Jefe estando en la Ciudad de Plata.

Y considerando el análisis del Sr.

Colgado sobre el contexto oculto en sus conversaciones, notó repentinamente algo.

«¡El Jefe me está sugiriendo algo!» «Intenta decirme que la ciudad es más siniestra y peligrosa de lo que esperaba.

La dificultad de cazar un Cambiaformas ha superado con creces sus expectativas.

¿Acaso se pregunta si existe la posibilidad de cambiar de objetivo?» «¿Desea que le rece a Sir.

Loco para recibir una revelación donde “Él” me comunica “Su” opinión?» «Hmm…

El Sr.

Mundo realmente es una persona sabia.

Previamente ya me especificó un método relativamente fácil para completar nuestra cacería de una Perdición Extraña.

Es obteniendo su sangre.

Hmm, dada la situación actual…

¡Parece un plan factible!» Mientras sus pensamientos se aceleraban, Derrick respondió seriamente: —Sí, Su Excelencia.

Tengo algunas sugerencias.

Colin Iliad lanzó un suspiro de alivio en silencio, reteniendo el discurso más directo que había preparado, se limitó a asentir suavemente contestando: —Adelante.

—Dado que la ciudad ha cambiado, será muy riesgoso que nos aventuremos a su interior.

Quizás podamos considerar atraer al Cambiaformas —comentó Derrick, escogiendo no revelar directamente el método que El Mundo le sugirió, prefirió proponer una modificación al plan inicial basado en la situación actual.

Colin no rechazó lo que escuchó y en un tono muy serio dijo: —Entonces, ¿cómo deberíamos atraer al Cambiaformas?

Derrick no dudó en decir: —Tengo un artículo que es extremadamente tentador para los Cambiaformas.

Siempre y cuando se lo coloque en el límite de la ciudad, o incluso un poco más lejos, atraerá a un Cambiaformas.

El canoso Colin no reveló la más mínima sorpresa por sus palabras.

Asintió amablemente y preguntó: —¿Cuál es el objeto?

Sabía que Derrick Berg había celebrado en secreto un ritual de otorgamiento en la “noche”, durante su turno de guardia.

Además, si él no hubiese colaborado en mantener ese detalle oculto, habría sido imposible que Derrick mantuviera el secreto ante Lovia, Legere y Gonlun.

Derrick no sabía cuál era el nombre o la descripción del artículo en cuestión.

Inmediatamente sacó una caja de hierro negra que lucía completamente diferente a las provenientes de la Ciudad de Plata, acto seguido eliminó el muro de la espiritualidad a su alrededor.

Después de eso, no bajó la cabeza.

En cambio, se giró y abrió la caja utilizando únicamente su sentido del tacto.

Dentro de la caja había un objeto con forma humana del tamaño de una mano.

El solo hecho de mirarlo superficialmente permitía ver que un líquido transparente llenaba su interior.

De vez en cuando, burbujeaba, emanando un resplandor negro.

Al observarlo en detalle era posible notar una especie de gusanos dando vueltas alrededor del objeto.

¡Ese era el Cuerpo del Alma verdadero del Saqueador del Mundo Espiritual que Klein había obtenido hace poco!

Creía que ese ingrediente Beyonder debería tener un encanto incomparable para la Perdición Extraña.

Eso no sería simplemente como resultado de la ley de convergencia de características Beyonder, sino porque una vez que la Perdición Extraña lo obtuviera, podría convertirse en un Hechicero Extraño completo también.

¡Sobrepasaría muchas de sus limitaciones y experimentaría una mejora fundamental en su orden natural de vida, convirtiéndose en un semidiós real!

Por lo tanto, para hacer que la cacería de la Perdición Extraña fuera más simple y clara, y de forma a no perder mucho tiempo, Klein asumió el riesgo de perder el Cuerpo del Alma verdadero del Saqueador del Mundo Espiritual al prestárselo a Pequeño Sol.

Colin Iliad lo observó atentamente durante unos segundos antes de apartar su mirada: —Podría ser efectivo…

Cierra la caja, pero no la protejas con ningún muro de espiritualidad.

Solo llévala contigo.

Veamos si algunas de esas criaturas se sienten atraídas por nuestro campamento.

—¿Algunas?

—preguntó inconscientemente.

Colin, con viejas cicatrices en su rostro, reveló una sonrisa: —¿Crees que solo hay un Cambiaformas en Ciudad de Nois?…

Si ese objeto fuera de mayor nivel, incluso me preocuparía que pudiera atraer monstruos más terroríficos.

Derrick se rascó la nuca con una expresión avergonzada.

Siguiendo las instrucciones del Jefe, cerró la tapa de la caja negra como el hierro, metiéndola en un bolsillo oculto en su ropa.

En la siguiente ronda de patrullaje que le tocó integrar, mantuvo un alto nivel de vigilancia y alerta, pero ningún Cambiaformas atacó.

Después de cierto tiempo, Lovia, Legere y Gonlun lo relevaron en el control del perímetro y Derrick se recostó junto al cálido fuego.

En ese momento, escuchó graznidos provenientes de siete u ocho cuervos de ojos rojos que volaron dando vueltas en el aire.

Eso provocó una indescriptible sensación de horror.

Colin Iliad desenvainó su espada y levantó la vista.

De repente, su corazón se agitó al dirigir su mirada hacia Derrick Berg rápidamente.

A ambos lados de la hoguera, dos jóvenes de cabello amarillo parduzco y de aspecto infantil, con casi 1,9 metros de altura se miraban mutuamente confundidos.

Los ojos de Colin se entrecerraron e inmediatamente gritó: —¡Ilumina!

Uno de los jóvenes quedó desconcertado.

Cuando captó lo que el Cazador de Demonios ordenó, su cuerpo emitió luz solar pura y cálida.

Con un silbido, una sombra amorfa se desintegró ágilmente al mismo tiempo que la espada de Colin apuñalaba la figura del Derrick falso.

¡Era una sombra, una sombra borrosa y transparente!

En ese instante, un cuervo de ojos rojos cayó del cielo.

Su cuerpo se hinchó, convirtiéndose en una sombra negra.

Sobre esa sombra brillaba un solo ojo transparente de color azul-fantasmal.

Alrededor de su cuenca ocular había varios ojos similares, pero más pequeños.

¡Un Cambiaformas!

¡Un Cambiaformas que podía disfrazarse de cuervos!

Justo cuando esa sombra negra cayó, Derrick sintió que su mente se entumecía al punto de que apenas podía moverse, como si estuviera petrificado.

Todo lo que pudo hacer fue ver que el enemigo lo atacaba.

*¡Pa!* El Cambiaformas se estrelló contra una pared invisible sin poder dar un solo paso más.

Junto a la hoguera, Colin Iliad clavó en el suelo la espada originalmente en su mano y desenvainó la otra espada que llevaba en la espalda.

El área circundante se iluminó y el aura del legendario amanecer descendió sobre esa tierra abandonada.

Infinitos rayos de luz con la calidez del alba estallaron, fusionándose para formar un océano ilusorio.

Devoró incontables sombras negras, así como todos los cuervos que sobrevolaban cerca.

A la entrada del campamento, un caballero ilusorio con armadura plateada, de más de cinco metros de altura, apareció detrás de la Pastora Lovia.

En los ojos del caballero ardían oscuras llamas rojas que se enfocaron instantáneamente en un lugar.

De repente dio una zancada y apareció a cientos de metros de distancia en tan solo un segundo.

Agudos rayos de luz plateada salieron disparados, cortando todos los objetos adyacentes en pequeños trozos, incluidos los diferentes monstruos escondidos en los alrededores.

Esas centellas plateadas alcanzaron al Cambiaformas, que había usado alguna habilidad para escapar del ataque letal del Cazador de Demonios.

El monstruo que se negaba a morir alteró la apariencia de su verdadero cuerpo una vez más, pero la luz pura y brillante del amanecer se encendió nuevamente, ahogando por completo un área enorme.

Después de que la luz del amanecer se desvaneció, Colin Iliad con su abrigo marrón se acercó con dos espadas en mano.

Observó con calma cómo varios puntos de luz se condensaban sobre el suelo cubierto de grietas.

La sangre roja y negra se evaporaba poco a poco, dispersándose paulatinamente.

«¡Lo hicimos!» Mientras Derrick se tambaleaba de alegría, selló apresuradamente la caja negra con un muro de espiritualidad.

Colin inmediatamente clavó sus dos espadas en el suelo, sacó tres botellas metálicas vacías y las llenó con la sangre en el suelo.

Mientras esperaba que el ingrediente tomara forma, le dijo a Lovia y a los demás con su expresión habitual: —Tengo un uso para los ingredientes que dejó el Cambiaformas.

Pretendo hacer un intercambio directo por ellos.

En la Ciudad de Plata, generalmente había dos formas de lidiar con el botín de una expedición.

La primera opción era traerlo de vuelta y dárselo a la ciudad, consiguiendo los puntos de contribución correspondientes.

La distribución de dichos puntos dependía de la magnitud del esfuerzo realizado durante la expedición.

La segunda consistía en que, si no era algo especialmente importante y si un miembro del grupo de expedición así lo consideraba, se podía cambiar directamente con elementos equivalentes o algunos puntos de contribución.

—No tenemos objeciones —respondieron Legere y Gonlun al unísono.

Lovia guardó silencio como una forma de consentimiento tácito.

Después de que el caballero ilusorio con la armadura plateada regresó a su lado, giró la cabeza y miró hacia la hoguera donde estaba Derrick Berg con un rostro inexpresivo.

*** En Balam Este, en la oficina temporal de los Guantes Rojos.

Soest inspeccionó el área y dijo a todos los miembros del equipo: —Su Excelencia, el Ojo de la Diosa, nos ordenó investigar la venta de ingredientes de la ruta del Cazador en las ciudades locales y aledañas, así como cualquier desaparición o muerte de Beyonders de la misma ruta…

Ella está de acuerdo con la hipótesis de Daly, y basándose en la muerte de algunos espías de Intis considera que se trata de un espíritu maligno de la ruta del Cazador…

…Por supuesto, no debemos ignorar ninguna anormalidad, ya que esto es solo una posibilidad…

Una última aclaración.

Solo necesitamos recabar información e ignorar todo lo demás.

No profundizaremos en las investigaciones.

¡Es una orden de Su Excelencia, el Ojo de la Diosa!…

¿Entendido?

—¡Sí!

—respondieron Cindy y compañía.

Soest miró a Leonard y a Daly antes de apartar su mirada, ordenando con una voz pesada: —¡Muévanse!

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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