El señor de los misterios - Capítulo 940
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Capítulo 940: 940 Una Historia Capítulo 940: 940 Una Historia Editor: Nyoi-Bo Studio Después de abandonar la base local de los Halcones Nocturnos escondida tras la fachada de ser una oficina de detectives privados, Leonard miró a Daly Simone, la misma que sugirió acompañarlo.
—¿Por dónde comenzamos?
¿Alguna sugerencia?
Vestida con una túnica negra de Médium Espiritual con su capucha puesta sobre su cabeza, Daly Simone con su usual belleza extraña y aire maduro, le lanzó una mirada a Leonard Mitchell y dijo: —Este es el tipo de momentos donde la determinación y el estilo propio de un caballero deber lucirse.
Leonard miró su mano izquierda enguantada de rojo.
Tras pensar un poco, dijo: —Si comenzamos siguiendo las órdenes del Capitán Soest podríamos encontrar algunas pistas, pero posiblemente no resulte en nada útil.
Sospecho que Su Excelencia el Ojo de la Diosa lo sabe.
Ella solo nos está mandando hacer algo para confundir a Ince Zangwill.
—¿Por qué dices eso?
—preguntó Daly sin un ápice de estar bromeando, su expresión tenía una mirada rara y solemne.
Leonard observó a su izquierda, respondiendo con una voz fuerte sin querer: —Según lo que sé, el 0-08 se rige por la frase “Una vez que lo conoces, él también te conocerá”.
Debemos luchar contra toda influencia externa mientras estemos en la periferia de su percepción ya que no estamos seguros de su nombre real o de sus poderes, por eso solo usamos el nombre en clave que le asignamos.
Pero como Guantes Rojos encargados de investigar al Episcopado Numinoso, y habiendo debatido sobre Ince Zangwill en varias ocasiones, creo que el 0-08 ya está al tanto de nuestra situación.
En ese sentido, se puede deducir que Ince Zangwill ya sabe que su estado anormal ha sido expuesto.
Por lo tanto, nos evitará creando coincidencias.
Daly recordó la información sobre Ince Zangwill y asintió: —Soest también mencionó ese problema al principio.
Sin embargo, no lo expresó tan claramente como tú.
Él aún se encuentra en la fase de inferencias alimentadas por una sucesión de fallas…
…Es comprensible que Su Excelencia el Ojo de la Diosa nos haya encargado investigar la situación de Beyonders e ingredientes de la ruta del Cazador en los distritos cercanos, pretendiendo que no confirmó nada aún.
Mientras tanto, Su Excelencia posiblemente esté preparando algunos elementos y definiendo su estrategia para tender una trampa en el momento en que el espíritu maligno logre controlar a Ince Zangwill, exponiéndolo ¿verdad?
Leonard giró su cuerpo y habló mientras caminaba: —Ese probablemente sea el caso, pero sospecho que es poco probable que el 0-08 no sepa nada de eso…
Daly lo siguió en diagonal mientras murmuraba: —Creo que aún tenemos cierta posibilidad de éxito.
No hay que olvidar que uno de los nombres honoríficos de la Diosa es la Madre de lo Oculto.
—¿Eso podría contrarrestar al 0-08?
¿La Iglesia tiene un miembro de alto rango o un Artefacto Sellado que puede enfrentarse efectivamente al 0-08?
No es de extrañar que la Iglesia llegó a obtener el 0-08 en el pasado, sellándolo bajo la Santa Catedral…
—contestó Leonard al mismo tiempo que sus ojos se iluminaban al recordar ese detalle.
Daly asintió levemente, su expresión se suavizó.
Unos segundos más tarde, sus pupilas se contrajeron y mencionó: —¿Crees que nuestra discusión ha llamado la atención del 0-08?
La expresión de Leonard se oscureció, pero no se atrevió a confirmar nada ni a sacudir la cabeza.
Ambos se miraron entre sí, para luego observar sus alrededores mientras guardaban silencio por un momento.
*** En una habitación en particular, una mano ligeramente pálida volteó un cuaderno a su primera página, luego volteó una página tras otra: “…Tras abandonar Puerto Bansy, Sauron Einhorn Medici, quien había obtenido un determinado objeto, dejó de lado su terquedad y su tendencia a conspirar instintivamente.
Después de repetidas luchas y resistencia mutua, Ince Zangwill y él establecieron una tregua e incluso decidieron cooperar de forma limitada para que cada uno pudiera alcanzar sus objetivos.” “Siendo un espíritu maligno de la ruta del Sacerdote Rojo, no había forma de garantizar que tal promesa se mantuviera, pero Ince Zangwill ya no tenía otra opción.” “Desde su punto de vista, esa serie de sucesos era producto de muchas coincidencias; pero en lo fundamental, el resultado final era inevitable.
Al menos, Sauron Einhorn Medici era varias veces mejor que él creando historias.” “…
Después de confirmar que su destino era Balam Este en el Continente Sur, Ince Zangwill abordó un barco hacia el Mar Berserker…
Cada vez que ingresaba a una de las islas coloniales de Intis, provocaría irracionalmente a oficiales Beyonders mientras paralelamente cazaba a Beyonders de la ruta del Cazador.
Luego, antes de exponerse al peligro, recuperaría la lucidez rápidamente, cubriría sus huellas y huiría lejos.” “Eso podría parecer una coincidencia, pero el problema radica cuando siempre se da la misma coincidencia, ¿acaso existe el exceso de coincidencia?” “Siguiendo la perspectiva de la lógica y la razón, demasiadas coincidencias implican que ciertos elementos o reglas están ejerciendo su influencia en secreto.
La razón por la que Ince pudo salir airoso de esas situaciones fue porque había escrito las anteriores palabras.
Utilizando la Pluma de Alzuhod, naturalmente se permitió a sí mismo alternar entre los dos estados de ‘estar poseído por un espíritu maligno’ y ‘autonomía consciente’.
Qué tipo intrigante.
Esto no solo estaba dirigido a Ince Zangwill, sino también a Sauron Einhorn Medici.
Claramente ya estaban coexistiendo en paz, pero actuaban fingiendo estar en conflicto, como si dependieran de una fuerza externa para alcanzar cierto equilibrio superficial.” “…Que Ince Zangwill comprara ingredientes Beyonder adicionales de la ruta del Bardo y del Guerrero era algo muy razonable.
Pretendía ocultar cualquier pista de que el espíritu maligno lo estaba usando para buscar varios elementos de la ruta del Cazador, así como evitar que otros se dieran cuenta de que operaban bajo un mutuo acuerdo tácito, disfrazando sus actos como intentos de resistirse.
Además, las rutas del Bardo y del Guerrero tenían la capacidad de resistirse a los muertos y exorcizar espíritus malignos.
Toda persona inteligente que lo pensara detenidamente, notaría eso y llegaría a la conclusión de que Ince Zangwill estaba siendo poseído.” “…
Después de numerosas provocaciones, Tony Down de la Orden de la Cruz de Hierro y Sangre finalmente pudo rastrear a Ince Zangwill y comenzó a perseguirlo.
Durante este proceso, este Obispo de Guerra cuyo objetivo era convertirse en un Conquistador, desplegó sus poderes sin ninguna restricción.
Cuando una tormenta detuvo su persecución, apareció llamativamente en un barco lleno de gente donde descubrió que su objetivo solo era un desconocido disfrazado de Ince Zangwill.” “Esto fue una pequeña coincidencia, pero no fue nada sorprendente.
Eso se debía a que la creencia de la Orden de la Cruz de Hierro y Sangre es que lo sobrenatural debe ser conocido por todos y venerado por encima de cualquier otro conocimiento.
También ayudó la desenfrenada arrogancia de Tony Down quien era propenso a usar su propia fuerza para destruir cualquier duda a la que se enfrentara, su confianza extremadamente grande lo hacía actuar de forma intempestiva.” “Esa misma confianza desmedida lo hizo descuidar la posibilidad de que Ince Zangwill también estuviera en la embarcación.
Eso fue algo que su intuición de Cazador no consideró, ¡pero en este mundo cualquiera puede cometer errores!” “Cuando Ince Zangwill desembarcó en la Isla Waypoint, sintió que alguien lo observaba desde un camarote de primera clase, pero no le importó.
Eso era exactamente lo que quería conseguir.
¡Lo mejor que le podía pasar era que uno de los pasajeros lo conociera!
Y sí, eso pasó…” “…No ocurrió ni muy temprano ni muy tarde.
Antes de que los Guantes Rojos de Soest entraran en acción, Ince Zangwill se reunió con Palenque Taciblius de la facción de la Muerte Artificial del Episcopado Numinoso, esperando obtener su ayuda para exorcizar el espíritu maligno…” Rastros de palabras se garabatearon.
“…La posterior secuencia de sucesos se volvió un tanto extraña.
Antes de contar con suficientes pistas, Leonard Mitchell y Daly Simone del equipo de Guantes Rojos de Soest llegaron a una conclusión tras cierto debate.
Aparentemente se basaban en una carta entregada por Reinette Tinekerr…” “¿Dónde estaba el problema?
Ince Zangwill estaba bastante perplejo por eso.
Según su lógica, a menos que alguien haya capturado directamente a Palenque Taciblius u otro miembro clave del Episcopado Numinoso, nadie podría llegar a una conclusión como esa tan rápido.” “Eso hizo que se apresurara en completar sus preparativos, pero afortunadamente, esa circunstancia estaba dentro de los resultados que él buscaba.” “…
El equipo de Guantes dirigido por Soest descubrió las anomalías de Ince Zangwill analizando los comentarios de varios telegramas.
Daly Simone aprovechó esta oportunidad para mencionar la hipótesis de la posesión de un espíritu maligno, recibiendo la consideración unánime de todos sus compañeros y de su capitán.” “Ella afirmó que solo era una teoría razonable, pero por dentro estaba absolutamente segura.
Fue Leonard Mitchell el que le compartió su razonamiento, el mismo con un parásito en su interior, y la fuente de información de Leonard Mitchell provenía de una carta entregada por Reinette Tinekerr.
¿Quién podría ser el remitente?” “Mientras tanto, Leonard Mitchell y Daly Simone ya sospechaban que el espíritu maligno que poseía a Ince Zangwill pertenecía a la ruta del Cazador…” “¿Pero es esa la verdad?
¿Se desarrollará todo según lo que Daly Simone, Leonard Mitchell y el equipo de Guantes Rojos de Soest tienen en mente?” “…Tras hablar con una persona en la Catedral de la Serenidad, el diácono de alto rango de la Catedral de la Serenidad, Ilya, decidió creer en la teoría de Daly y ordenó usar un Artefacto Sellado de Grado 1 de la ruta del Cazador como señuelo, buscando atraer a Ince Zangwill para que cayera en una trampa mientras el espíritu maligno lo poseía.” “De forma a ocultar este objetivo suyo, ordenó que el equipo de Guantes Rojos de Soest continuara investigando cualquier pista relevante.” “Desafortunadamente, su premisa era incorrecta.
Aunque Ince Zangwill estaba poseído por un espíritu maligno, sus acciones nunca se vieron afectadas.
Todo lo que había hecho hasta ese entonces fue una mera pantomima.
Actuó siguiendo las sugerencias de Sauron Einhorn Medici, siempre manteniendo el objetivo de confundir la Iglesia de la Nocheterna y hacer que Ilya ataque ciegamente.
Sabía que el espíritu maligno del Ángel Rojo estaba dispuesto a ayudarlo, y una cooperación de esa naturaleza era suficiente para cambiar la situación del campo de batalla.” “El verdadero motivo de Ince Zangwill al venir al Continente Sur es:” “¡Cazar al diácono de alto rango, Ilya, de la Iglesia de la Nocheterna!
¡Obtener su característica Beyonder formaba parte de sus preparativos para avanzar!” “¡Quería demostrarles a todos que la Iglesia de la Nocheterno había cometido un error tonto al abandonarlo en el pasado!” “Por supuesto, antes de comenzar esta operación, Ince Zangwill primero tuvo que satisfacer la sed de Sauron Einhorn Medici, una sed por características Beyonder de Alta y Media Secuencia de la ruta del Cazador.
Para mantenerse en secreto, evitó realizar cacería locales y planeó perseguir presas lo más lejos posible.” “Al combinar la naturaleza eterna del espíritu maligno, el nivel del Ángel Rojo y la unicidad de un Portero, Ince Zangwill poseía la habilidad de relativa Alta Secuencia ‘Recorrido del Mundo Espiritual’ de la ruta de la Muerte.
Podía dirigirse a áreas remotas y regresar en cortos períodos de tiempo.
Mantuvo deliberadamente en secreto ese poder desde el principio.” “Después de satisfacer a Sauron Einhorn Medici, Ince Zangwill decidió que debería matar primero a Daly Simone y a Leonard Mitchell, pretendiendo percibir vagamente la trampa de la Iglesia de la Nocheterna.
Luego contraatacaría con fuerza, solo para perder su racionalidad y dirigirse directamente a la trampa.” “No planeaba dejar ningún elemento inestable.
¡Todos los vengadores que sobrevivieron en Tingen tenían que morir!” El cuaderno se volteó a una hoja vacía y una pálida mano blanca agarró una pluma y agregó las palabras: “Hoy, todo sucederá sin problemas.”.
*** Balam Oeste, Estado del Norte, Ciudad de Cookawa.
—¿Aún no has terminado con tus investigaciones?
—preguntó Anderson aburrido mientras caminaba junto a Danitz.
—¡Ya enseguida!
—respondió Danitz luchando por concentrarse —: ¿Tienes algo que hacer?
En ese momento, Anderson sacó un mapa y varias hojas.
Dijo con una sonrisa: —He descubierto la ubicación aproximada de un antiguo mausoleo.
Basado en las tradiciones de Balam Este y Balam Oeste, definitivamente habrá un gran tesoro su interior.
Aquí la muerte no significa un fin sino un nuevo comienzo.
Por eso son tan comunes los artículos funerarios.
Danitz preguntó sorprendido: —Pensé que no hablabas Dutanese.
«¿Cómo consiguió tanta información?» Anderson se echó a reír y levantó su mano izquierda enguanta de negro.
Extendió los dedos y dijo: —Así es, pero puedo robarles temporalmente su idioma hasta recabar toda la información necesaria.
—…¡Sabía que un tipo como tú tendría algunos trucos bajo la manga!
—dijo Danitz con los dientes apretados mientras señalaba la calle principal al lado de la plaza—: ¡Adiós!
Anderson no lo detuvo mientras lo miraba sonriendo, alejándose con grandes zancadas.
En ese momento, ambos notaron simultáneamente una figura caminando.
La figura sostenía una pluma clásica y vestía una túnica de clérigo negra.
Tenía el cabello rubio oscuro con rasgos faciales similares a las de una escultura clásica.
Uno de sus ojos era tan azul que parecía negro, y el otro estaba lleno de pequeños pero obvios vasos sanguíneos.
Se estaba acercando a Anderson y a Danitz.
Anderson no conocía al hombre de mediana edad, pero su cuerpo no pudo evitar temblar como si se enfrentara a su némesis.
Innumerables señales de advertencia de peligro pasaron por su mente al mismo tiempo que sus pupilas se dilataban rápidamente.
De repente, escuchó una voz cálida en sus oídos: —No te pongas nervioso.
«¿Quién?…» Anderson volvió la cabeza en blanco y vio una figura aparecer extrañamente a su lado a pesar de que allí no había nadie hace unos segundos.
Esa figura aparentemente había estado a su lado todo este tiempo, pero siempre había sido ignorada.
Llevaba una rara pero sencilla túnica blanca.
Tenía una pálida barba dorada que le cubría la mitad de la cara.
Sus ojos claro eran cristalinos como los de un niño.
Tenía una mirada reservada y genial.
Mirando la pluma en la mano de Ince Zangwill, ese hombre de mediana edad que estaba vestido como un sacerdote ordinario entrecerró los ojos, levantó la mano derecha y señaló cuatro puntos ante él.
Colgando allí había una cruz de plata.
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