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El sistema más fuerte - Capítulo 276

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  3. Capítulo 276 - 276 El regreso del torpe Yao Wuxie
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276: El regreso del torpe Yao Wuxie 276: El regreso del torpe Yao Wuxie Editor: Adrastea Works —Hombre poderoso, ¿está lo suficientemente cómodo?

—Preguntó un discípulo de la Secta Tongtian mientras masajeaba los dedos de Lin Fan con ternura y una sonrisa en su rostro.

Esos movimientos, ese nivel de fuerza…

Si no lo hubiera experimentado por sí mismo, Lin Fan no habría creído que un discípulo de la secta pudiera poseer habilidades de masaje tan impresionantes.

—No está mal, movimientos bien practicados.

No está mal, no está mal —alabó Lin Fan mientras se recostaba en una silla de playa.

Lin Fan llevaba consigo todo tipo de necesidades diarias todo el tiempo.

Ese sentimiento en ese preciso momento de ser tratado como un Dios por esos discípulos era divino en efecto.

Ambos pies estaban siendo atendidos con ternura por dos discípulos.

Ambas piernas también estaban siendo masajeadas.

Ninguna de sus manos estaba ociosa tampoco.

Con respecto a sus hombros, fueros atendidos por dos discípulas de la Secta Xianling a su derecha e izquierda.

Las discípulas de la Secta Xianling tenían un persistente aroma a fragancia en torno a ellas.

Para Lin Fan, estaban bien, muy bien ciertamente.

Algunas de ellas eran delicadas y hermosas, mientras que otras tenían cuerpos pecaminosamente voluptuosos.

Algunas de ellas parecían puras e inocentes, mientras que otras traían consigo un encanto diabólico.

Vinieron en todo tipo de sabores.

Y, por supuesto, Lin Fan sabía que acababa de hacer algo realmente virtuoso.

Si no hubiera luchado con su vida y derribado al Pene Eterno, ninguna de esas personas estaría viva en ese momento.

—Buenos movimientos —por supuesto, el paisaje no debía estar demasiado vacío.

En ese momento, un par de discípulas de la Secta Xianling estaban realizando la Danza de le Espada para Lin Fan.

Todas las discípulas de la Secta Xianling tenían una belleza y un talento incomparable.

Estaban bien versadas en instrumentos musicales y pintura, etc.

Algunas lo hicieron en aras de conseguir bases de cultivo más fuertes, mientras que otras lo hicieron para mejorar sus propias carteras para que algún día pudieran ir a algún imperio y ser reina o concubina.

De cualquier forma, Lin Fan sabía que todas ellas tenían sus propios motivos y no eran tan virtuosas como parecían.

Pero, por supuesto, ante Lin Fan en ese momento, todas eran obedientes y dóciles.

—¡Cuckoo!

—Pollito se tumbó de espaldas, con las alas extendidas y las piernas levantadas en el aire.

Estaba intoxicado de placer también.

Un par de manos delicadas masajeaban suavemente su vientre desplumado.

Por la mirada ebria en el rostro de Pollito, uno podría decir que estaba empapado de alegría.

De vez en cuando gritaba, con su pequeña cola achaparrada, la cual solía ser bastante animada, cubriendo la zona de su entrepierna para diversión de Lin Fan.

Era como si Pollito estuviera excitándose por cómo de bueno era ese masaje.

—Ja, ¿los de la Secta Tongtian también legáis habilidades de masaje?

Algunos de estos movimientos no los conocía —Lin Fan le preguntó al discípulo que le acariciaba los pies.

El discípulo se rio avergonzado.

—Hombre poderoso, la verdad es que es un poco bochornoso, pero en realidad era un sirviente antes de entrar en una secta, y tenía la tarea de masajear los pies de mis amos.

Pero debido a un encuentro con el destino, alguien me llevó a una secta y he viajado por el mundo desde entonces.

—Ah, Hermano sénior Gao.

¡Pensar que tuviste tal pasado!

—Exclamó otro discípulo de la Secta Tongtian con incredulidad.

Dentro de la secta, el Hermano sénior Gao era un genio famoso.

Si bien no era el mejor, aun así era admirado y respetado por todos.

¡Pensar que alguna vez fue un sirviente!

Lin Fan indagó un poco mientras conversaba con esos discípulos de forma casual.

Las opiniones de esos discípulos hacia Lin Fan cambiaron poco a poco.

Ese hombre no parecía tan malo después de todo.

De hecho, incluso se sentían agradecidos de tener el honor de masajear a ese gran hombre.

Miraron con aire de suficiencia a algunos de los envidiosos discípulos que estaban a su lado.

Esos discípulos ni siquiera tuvieron la oportunidad de masajear a ese hombre poderoso.

…

El vacío tembló suavemente cuando llegó la Familia Yao.

Al mirar a la multitud que rodeaba al hombre poderoso, Yao Tian habló con cuidado y cautela.

—Señor, los manjares han sido preparados.

—Sí.

Organiza los platos.

Avísame cuando hayas terminado —Lin Fan bostezó.

Lo más importante después de la batalla era relajarse y dar rienda suelta.

Su próxima tarea por tratar era dirigirse a la secta Jiuxiao que mencionó Liang Yichu.

Si todo iba bien o no, solo se resolvería después de haberlo comprobado personalmente.

Después de todo, su íntimo amigo estaba allí.

Los seis jóvenes maestros de la Familia Yao fueron de puntillas para tratar de echar un vistazo a ese hombre poderoso.

Pero todo lo que vieron fue una gran multitud, y no pudieron distinguir sus rasgos en absoluto.

—¡Todos vosotros, prestad atención y disponed los platos correctamente!

—Yao Tian le susurró a sus hijos que fueran discretos y estuvieran atentos.

Pero por supuesto, el destinatario principal de esa frase fue Yao Wuxie.

Después de todo, Yao Tian confiaba en sus otros cinco hijos.

Ese era el único muchacho que le preocupaba.

Yao Wuxie miró el entorno del hombre poderoso con envidia.

Era un hombre que sabía cómo relajarse y dar rienda suelta.

Yao Wuxie estaba decidido a probar eso una vez que regresara a la Ciudad Demonio Muerto.

Aún tenía que experimentar un servicio como tal.

—¡Despojo, date prisa!

—El Tercer Hermano, Yao Xingfeng, susurró ante Yao Wuxie mientras pasaba a su lado.

Yao Wuxie se encogió de hombros.

No esperaba que lo trajeran aquí solo para realizar trabajos manuales.

Pero ante su padre y el abuelo Yao, no había forma de que él pudiera holgazanear de todos modos.

Yao Tian y el abuelo Yao se quedaron dónde estaban e intercambiaron miradas entre ellos, sin saber qué más decir.

No habían venido aquí esperando que al hombre poderoso le gustara alguien de su estirpe.

Pero tenían que intentarlo y probar suerte de todos modos.

“¡Clang!” Justo en ese momento, un fuerte sonido retumbó.

Yao Wuxie se había caído.

El vino en su mano cayó al suelo y también se derramó.

Al mirar al torpe Yao Wuxie, los otros cinco jóvenes maestros sonrieron con frialdad.

Pensar que cometería tal error incluso después de ser un Pericelestial.

¡Qué cabezón, de verdad!

La expresión de Yao Tian y el abuelo Yao también cambió.

Querían darle una lección.

Pero al darse cuenta de que el hombre poderoso no reaccionó, solo le lanzaron una mirada severa y le hicieron señas para que limpiara el desastre.

—Te lo dije, Viejo Maestro.

No hay forma de que sea lo suficientemente bueno —dijo Yao Tian con exasperación.

Pensar que aún podría fastidiarla en un momento tan importante.

Fue una suerte que el hombre poderoso no se ofendiera.

El abuelo Yao suspiró y sacudió suavemente la cabeza también, sintiéndose algo indefenso.

Luego agitó su mano y le hizo señas a Yao Wuxie para que se acercara.

Ese era un asunto serio ahora mismo.

Por mucho que quisiera darle una oportunidad a Yao Wuxie, ahora que las cosas habían llegado a tal punto, estaba preocupado de que las cosas se fueran a la mierda.

Yao Wuxie bajó avergonzado la cabeza.

No había esperado ser tan inútil que ni siquiera podría sostener una simple botella de vino correctamente.

Abatido, caminó hacia su abuelo.

Ante esa escena, los cinco jóvenes maestros se mofaron a carcajadas.

Eso era lo que más querían ver: a Yao Wuxie en su peor momento.

¿Ese chico pensaba de verdad que era merecedor de alguna ayuda?

¡Menuda broma!

A medida que pasó el tiempo, los otros cinco jóvenes maestros pusieron todo sobre una mesa.

Luego se presentaron ante su padre en silencio.

Yao Tian asintió con la cabeza y dijo.

—Viejo Maestro, está terminado.

El Viejo Maestro Yao asintió con la cabeza también.

Luego se presentó ante Lin Fan.

Con los discípulos de las seis sectas rodeando a Lin Fan, no se atrevió a alzar demasiado la voz y solo susurró.

—Sénior, todo ha sido preparado.

Si un extraño pudiera ver a ese viejo maestro de nivel Celestial Superior Pináculo inclinarse respetuosamente y hablando tan cortésmente a alguien, se sorprendería.

Así de impactante fue todo eso.

Lin Fan tosió en respuesta y luego se levantó.

A poca distancia, se instaló una mesa llena de platos de alta cocina.

Al oler el fragante aroma, Lin Fan estaba muy hambriento.

Una vez que terminara la comida, se marcharía.

No pensaba que eso fuera de una petición inadmisible para su gran acto de salvarles la vida.

Lin Fan era como el emperador de la Tierra mientras estaba sentado solo, levantando sus palillos chinos.

¡Hora de comer!

—Eh…

¡eres tú!

— Yao Wuxie, sentado en la parte de atrás abatido, exclamó de repente en voz alta al ver quién era.

La cara de Yao Tian y del abuelo Yao cambió de inmediato.

¡Mierda!

Eso no estaba bien.

Aparte del Quinto Hermano, todos los demás jóvenes maestros de la familia se regodeaban de alegría.

Ese estúpido Sexto Hermano se había metido en problemas una vez más.

—¡Sénior, esto…!

—Yao Tian era presa del pánico.

Lanzó una mirada mortal a Yao Wuxie, advirtiéndole a ese último que parara de decir tonterías.

El abuelo Yao suspiró profundamente.

Se acabó para ellos.

Pero las palabras del hombre poderoso hicieron que todos se quedaran boquiabiertos…

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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