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El sistema más fuerte - Capítulo 410

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410: El pequeño e imponente Lin Fan 410: El pequeño e imponente Lin Fan Editor: Adrastea Works —¡Hermano sénior Lin, te lo ruego!

¡Déjame ir!

¡Estoy muy arrepentido ahora mismo!

¡No debería haber sido un cobarde en ese entonces!

¡Por favor…!

—Fang Han estaba realmente asustado en ese momento.

Al afrontar la represión absoluta, estaba lleno de miedo y nada más.

Aunque hubiera una única oportunidad de sobrevivir, no habría recurrido a la súplica.

No obstante, en ese momento, no había luz al final del túnel.

Si muriera así, sería muy indignante.

¡El legado del rey demonio!

¡Era alguien que podía haberse convertido en un campeón!

Siempre y cuando sobreviviera, ¡un día podría convertirse en un señor supremo de una parte del mundo sin lugar a dudas!

¿Cómo podría morir así como así…?

—¿Creéis que os voy a dejar marchar?

—Lin Fan arrojó a un lado los trozos restantes del recipiente de jade sagrado.

En cuanto a Han Lu, huía en la distancia.

Agarrando un pedazo cualquiera del recipiente de jade sagrado que pudo encontrar, salió corriendo con total consternación.

Su única fuente de apoyo se había ido…

—Hermano senior Lin, ¡por favor perdóname en cuenta de que una vez fuimos de la misma secta!

¡Perdóname!

¡Nunca más me atreveré a hacerlo!

—Fang Han estaba llorando en ese momento, pero el odio dentro de su corazón estaba surgiendo como si lo destruyera por completo.

Estaba lleno de odio…

¿Por qué…

por qué la diferencia entre ellos era tan grande?

¡Era alguien que había conseguido la herencia del rey demonio!

—Es exactamente porque éramos de la misma secta que me estoy molestando en hablar de tantas tonterías con vosotros.

De lo contrario, habríais sido colgados allí en uno de esos pilares hace mucho tiempo —Lin Fan rio con frialdad.

La venganza tenía que ser rápida.

Si tuviera un corazón misericordioso y perdonara a ese tipo, ¿entonces qué clase de venganza sería?

—¡N-no…

No…!

—Fang Han sacudió la cabeza sin cesar—.

¡Hermano sénior, he adquirido toneladas de tesoros en estos últimos años!

¡Puedo dártelos todos siempre y cuando me perdones, por favor!

¡No deseo morir…!

—¿Tesoros?

¿Te parece que me hagan faltan?

Si solo hubieseis huido con el rabo entre las piernas debido a vuestra cobardía, no lo reprocharía.

No obstante, ¿pensar que os atrevisteis a asesinar al hermano sénior Wang, de nuestra misma secta, solo para demostrar vuestra propia lealtad como traidores?

Nunca os perdonaré por eso —Lin Fan bullía con frialdad.

Ya tenía sus propios planes sobre el destino de aquellas personas.

—¡Ah…!

De repente, algo le sucedió a Han Lu.

En un instante, un aura misteriosa estalló en todo el terreno de entrenamiento.

Lin Fan miró con cautela.

El Han Lu de ese momento tenía su largo cabello flotando con el viento.

Todo su cuerpo estaba cubierto por una niebla blanca.

Fang Han estaba aturdido.

A pesar de que no sabía qué estaba haciendo Han Lu, siempre y cuando pudiera ayudarlo a mantenerse con vida, esperaba que fuera algo bueno.

—¿Eh?

¿Es por esa cosita?

—Lin Fan observó los fragmentos rotos del recipiente de jade sagrado en el suelo y sonrió con frialdad.

Todo el cuerpo de Han Lu estaba sufriendo espasmos.

Toda esa ira y desesperación había desaparecido por completo de sus ojos.

En aquel momento, su actitud estaba cambiando por completo, elevándose con elegancia.

De repente, el extraño fenómeno se detuvo.

Han Lu miró al entorno de alrededor.

Se percató de los fragmentos rotos del recipiente de jade sagrado en el suelo, y luego miró a Lin Fan.

—Este hombre ha sido elegido por mí.

Si lo dejas marchar, me olvidaré del asunto de que hoy hayas destruido mi recipiente de jade sagrado.

¿Trato?

—A pesar de que las palabras salieron de la boca de Han Lu, Lin Fan sabía que no era el propio Han Lu quien estaba hablando.

—¿Oh?

¿Y quién eres tú?

—Lin Fan se rio.

—No eres digno de saber quién soy.

Todo lo que tienes que entender es que no soy algo en la actualidad que puedas permitirte saber.

Siempre y cuando dejes un poco de buen karma conmigo hoy, te beneficiarás de ello en el futuro sin lugar a dudas —Han Lu continuó.

—Oh, eres bastante arrogante, ¿no?

—Por lo que parecía, ¡ese tipo tenía la intención de hacer el idiota delante de Lin Fan!

Al contemplar la conversación, Fang Han no pudo entender nada.

No obstante, por el aspecto de Han Lu, sabía que algo estaba fuera de lugar.

—No, si bien eres poderoso en la actualidad, sigues siendo una rana en un pozo.

Te imploro que no te busques problemas innecesarios —Han Lu permaneció allí y dijo con calma.

“¡BOOM!” De repente, un fuerte estallido emergió del cielo en la lejanía.

—Namo, el Emperador Santo…

Han Lu levantó la cabeza y sus labios se curvaron en una sonrisa.

—La Voluntad del Cielo.

Lin Fan se quedó allí parado mientras su cerebro empezaba a maquinar.

La situación parecía complicarse.

En cuanto a la voz que retumbó en los cielos, ¿podría ser la Voluntad del cielo del Continente Cangling?

—Namo, el Emperador Santo, ya he sentido tu conciencia descender sobre este mundo en el pasado.

¿Cómo está el mundo superior?

—El cielo se llenó de luces de arcoíris antes de culminar en la visión ilusoria de una anciana figura.

—No necesitas saber cómo le va al mundo superior.

No obstante, parece que no te va demasiado bien, ¿eh?

Desde que el Ser Supremo te separó, me temo que solo eres una cuarta parte de quien eras, ¿verdad?

—Han Lu continuó.

—Es cierto.

Me he separado por completo de la Voluntad del Cielo del Continente Dongling —la Voluntad del Cielo retumbó.

La expresión de Fang Han era de desconcierto total.

¡Todo sucedía demasiado rápido!

Pero tenía la sensación de que podría salir de aquel calvario.

Lin Fan frunció el ceño.

¿De qué hablaban esos dos?

Pero no tenía nada de malo, estaba interesado en escuchar lo que esos dos tenían que decir.

La anciana figura en el cielo miró a Han Lu y asintió con la cabeza.

Luego volvió su mirada hacia Lin Fan —¿Tu nombre es Lin Fan?

—Así es.

Un humilde servidor —Lin Fan respondió a la Voluntad del Cielo.

A pesar de que aquella era la Voluntad del Cielo, Lin Fan no estaba asustado en lo más mínimo.

—Los asuntos de hoy, olvídalos.

Las nueve grandes sectas no pueden prescindir de un maestro.

De lo contrario, todos los seres vivos sufrirán —la solemne voz de la Voluntad del Cielo resonó.

—Jojo…

—Lin Fan se rio y no respondió.

El silencio cayó en el Cielo y la Tierra.

Permaneciendo allí todo ese tiempo, la Emperatriz del Cielo habló al fin.

—Lin Fan, no puedes hacer lo que quieras de ahora en adelante, a menos que interrumpas el gran motivo de las cosas.

Lin Fan miró a la Emperatriz del Cielo sin responder.

Luego echó un vistazo a su entorno y a las dos lápidas de sus hermanos sénior.

—Emperatriz, y pensar que estarías aquí también —Han Lu miró a la Emperatriz del Cielo.

A pesar de que había un tono de sorpresa en esas palabras, emitió una sonrisa misteriosa.

—Así es —al mirar a Namo, el Emperador Santo, la Emperatriz del Cielo asintió en reconocimiento.

Era como si aquellos tres poderosos seres estuvieran echando a Lin Fan y a todos los demás de ese mundo.

Mientras charlaban, todas sus conversaciones trataron de cosas que sucedían en ese denominado mundo superior.

Y para ellos, Lin Fan y los demás eran simplemente ranas en un pozo.

No valía la pena dejarlos participar en la conversación.

Lin Fan los miró a los tres antes de llamar a Pollito.

Mirándolos a los tres, Pollito saltó hacia Lin Fan.

—Pollito, entra.

Te dejaré salir más tarde —Lin Fan se rio.

—¡Cuckcuckoo…!

—Pollito había estado con Lin Fan todo ese tiempo, entonces, ¿cómo no sabría que algo grande iba a suceder?

Estirando sus dos alas, ¡las juntó como puños como si estuviera alentando a Lin Fan a dar lo mejor de sí!

Lin Fan guardó entonces a Pollito en su almacenamiento.

Después sostuvo las dos lápidas de sus hermanos sénior en sus palmas.

—Hermanos sénior, contemplad.

Quienquiera que se atreva a interponerse en nuestro camino, vuestro hermano junior se deshará de todos ellos.

Después de que se revolviera todo, Lin Fan caminó en dirección a Fang Han, quien tenía una mirada de horror absoluto.

Al instante, la [Patada Devastadora de los Verdaderos Orígenes] hizo erupción.

Un aullido trágico resonó en los cielos mientras lanzaba a Fang Han sobre esos pilares.

—¡Lin Fan, ya basta!

—La Voluntad del Cielo retumbó, incapaz de ocultar el disgusto en su tono—.

¿No me digas que te atreves incluso a desobedecer las palabras de la Voluntad del Cielo?

—Oye, vejestorio, no te atrevas a decir tonterías delante de un humilde servidor.

Todas estas personas merecen la muerte —Lin Fan gritó ante la ilusoria Voluntad del Cielo.

Para él, ¿qué le importaba que esa fuera la Voluntad del Cielo?

—¡INSOLENTE…!

—La atronadora voz de la Voluntad del Cielo sacudió todo.

El cielo empezó a retumbar con un rayo, como si estuvieran a punto de destrozar a Lin Fan.

—¡JAJA!

Voluntad del Cielo, parece que no puedes pararlo, ¿eh?

Incluso una vida que está bajo tu control se atreve a enfrentarse a ti —Han Lu se echó a reír.

—Lin Fan, estos ya no son problemas que están bajo tu control —la Emperatriz del Cielo miró a Lin Fan con perplejidad en sus ojos.

—¡TÚ TE CALLAS!

—Lin Fan miró a Emperatriz del Cielo.

Sacó un montón de píldoras de su almacenamiento—.

¿La píldora que me diste en ese momento?

¡Te la devolveré diez veces ahora!

Todas las Píldoras Todopoderosas salieron disparadas hacia la Emperatriz del Cielo y aterrizaron debajo de sus pies.

Con las habilidades actuales de Lin Fan para refinar píldoras, refinar aquellas denominadas Píldoras Todopoderosas era algo que podía hacer con total facilidad.

Al contemplar aquellas píldoras debajo de sus pies, la expresión de la Emperatriz del Cielo era de extrañeza.

—Estos cabrones se atrevieron a masacrar a toda mi Secta Diablo Santo en aquel entonces.

¿Dónde estabas en ese momento, Voluntad del Cielo?

Así que deseo matarlos, es solo un castigo justo.

Y AHORA, ¿te atreves a decir que estas disconforme con esto?

»SI QUIERES SALVAR A ESTAS PERSONAS TENDRÁ QUE SER POR ENCIMA DEL CADAVER DE LIN FAN.

AUNQUE EL VIEJO DIOS SE MUESTRE AHORA MISMO, UN HUMILDE SERVIDOR NO LE MOSTRARÁ RESPETO ALGUNO.

A esas alturas, Lin Fan ya estaba preparado para pelear en aquella batalla hasta el final.

Eran ellos los que perecerían o él.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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