Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

El sistema más fuerte - Capítulo 539

  1. Inicio
  2. El sistema más fuerte
  3. Capítulo 539 - 539 Lanza de la Desesperación
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

539: Lanza de la Desesperación 539: Lanza de la Desesperación Editor: Adrastea Works —Todos vienen siempre a acosarme.

Yo, el Marqués de la Desesperación, soy el soberano de la Ciudad de la Desesperación, con un territorio ilimitado a mi nombre.

Y pensar que hasta las hormigas como vosotros os atreveríais a dar un paso al frente para desafiar mi autoridad —a pesar de que el rostro del Marqués de la Desesperación era inexpresivo mientras contemplaba a los miembros de las seis grandes sectas, uno podía sentir la inmensa furia en esa voz intensa y siniestra.

Esa pura y hermosa cara envileció hasta el extremo al instante.

En opinión de los miembros de las seis grandes sectas, era como si un demonio sin parangón acabara de levantar la palma de su mano, causando que una fuerza devastadora se extendiera por el Cielo y la Tierra, destruyendo todo a su paso.

Aquellos discípulos que solo hubieran oído hablar del nombre del Marqués de la Desesperación, y se encontraran con él por primera vez, no creerían que ese apuesto y amuñecado chico pudiera poseer tan inmensa cantidad de odio en su interior.

Sus fríos ojos atravesaron el vacío.

En aquella ocasión, el Cielo y la Tierra no fueron los únicos lugares que se quedaron congelados.

Los acelerados latidos de sus corazones sintieron una inmensa represión de inmediato.

Los ancianos de las seis grandes sectas echaron un vistazo a sus discípulos con una mirada de terror.

El poder de la desesperación del Marqués de la Desesperación se había infiltrado en sus corazones.

Si aquello continuara, esos discípulos caerían en el infinito abismo de la desesperación sin duda, ¡incapaces de salir de él por los siglos!

Los Ancianos de la Secta Shenzu Dian dieron un paso al frente.

Frunciendo los labios, misteriosos y brillantes símbolos celestiales dorados salieron de sus bocas.

Aquellos símbolos celestiales llevaban consigo un resplandor sagrado mientras aumentaban en número y densidad.

Al final, aquellos símbolos celestiales culminaron en un Dios del Símbolo.

El Dios del Símbolo gritó a medida que una melodía celestial impregnó todo el cielo.

Los sentimientos de esperanza y belleza, los cuales representaban a la más positiva de todas las energías, se entrelazaron mientras formaban un río que se enrollaba alrededor de los cuerpos de los discípulos.

—¿Qu-qué acaba de pasar —¿Por qué sentí semejante desesperación inagotable dentro de mi corazón?

—Hermano junior, ¿cómo te he hecho daño?

Los seres de la Raza Alada comandaban la más radiante de todas las energías del mundo.

Cuando fue generada por los Ancianos de la Secta Shenzu Dian, el poder se intensificó aún más.

Aquella extraordinaria cantidad de energía positiva purgó de inmediato el poder de la desesperación proyectado por el Marqués de la Desesperación, permitiendo a los discípulos de las seis grandes sectas recuperarse.

Entre los Ancianos de la Secta Shenzu Dian, uno de ellos nació con un extraño atributo.

Al nacer con tres alas, estaba considerado un ser anómalo de la Raza Alada, y ejercía aún más poder que otros seres similares de su raza.

No obstante, aquello solo sirvió para mostrar cómo de lejos estaba la fuerza del Marqués de la Desesperación en comparación con las suyas.

Tan solo purgar el poder de la desesperación les requirió usar sus habilidades para contrarrestarlo.

Long Xuan miró a los miembros de las seis grandes sectas.

No había previsto que fueran a la Ciudad de la Desesperación para una misión de rescate de esos seres prisioneros.

Si el Marqués de la Desesperación fuera el único que hubiera regresado, Long Xuan aún contaría con la confianza de mantener con vida a los miembros de las seis grandes sectas.

Pero ahora que Gu Xiao, el hijo de Wei el Rey Soberano, estaba allí junto con una gran cantidad de chambelanes que llevó con él, la situación actual parecía extremadamente peligrosa.

—Jeje…

—el Marqués de la Desesperación agachó la cabeza mientras su brillante flequillo negro cubría sus ojos, dejando solo su escalofriante risa.

De repente, el Marqués de la Desesperación alzó la cabeza.

Esa mirada suya, tranquila en un principio, fue reemplazada en ese momento por un extraño destello.

—¡TODOS VOSOTROS PODÉIS IROS AL INFIERNO!

—El Marqués de la Desesperación gritó con un aullido demencial.

Al levantar su mano, un marcado poder de desesperación atravesó todo el vacío.

Ese formidable poder causó que los Ancianos de las seis grandes sectas sintieran un auténtico terror.

Ese era el poder de los cielos.

¡AQUEL ERA EL PODER QUE PERTENECÍA A LOS DIOSES DIVINOS!

—¡Y pensar que el verdadero estado de este pequeño demonio sería el de un Celestial Divino…!

—Al contemplar el poder que brotó del Marqués de la Desesperación, la expresión de Dulong cambió por completo.

Estado de cultivo Celestial Divino…

Ese era un estado que pisoteaba a los propios Cielos.

¡Aunque combinaran todas sus fuerzas, no podrían ocuparse del Marqués de la Desesperación de todas formas!

—Ahora mismo, lo único que podemos hacer es luchar con todo lo que tenemos, para que nuestros discípulos puedan escapar —un anciano de la Secta Ju Lingshen comentó.

—Quemar todo, si sacrificar nuestras vidas implicara que el Marqués de la Desesperación será eliminado, eso también puede considerarse algo bueno para nosotros los de las miles de razas existentes.

En ese momento, el altivo y poderoso Mu Longtian, quien había buscado la reverencia de los seres de las miles de razas existentes, estaba totalmente aterrorizado.

Al sentir el inmenso poder del Marqués de la Desesperación, el cual era como los vastos mares, su rostro estaba pálido como una hoja.

Frente a este poder, definitivamente supo qué era el verdadero miedo.

Sus pupilas estaban dilatadas por el miedo en ese momento.

¡Y pensar que el Marqués de la Desesperación sería así de intimidante!

De hecho, en frente de ese tipo, ¡ni siquiera pudo encontrar la fuerza para levantar un solo dedo!

Los treinta Ancianos de las seis grandes sectas irrumpieron con sus propios poderes en represalia.

Su aura atravesó los cielos.

«¡[Dragón Celestial Perforador del Vacío]!» Los Ancianos de la Secta Dragón Ancestral Desolado gritaron mientras su piel se desgarraba, convirtiéndose en un dragón de cien mil pies de largo.

Aullando salvajemente, su energía de dragón surgió de todo el lugar, fusionándose.

Secta Ju Lingshen, Secta Shenzu Dian, Secta Dios del Agua, Secta Cuerno del Cielo y Secta Ojo del Rey del Cielo Los treinta Ancianos de las seis grandes sectas derramaron hasta la última cosa que tenían en ese momento.

Sus estruendosos poderes combinados culminaron en el cielo.

Gu Xiao, quien observó todo en silencio, estaba bastante disgustado.

No había previsto que los poderes del Marqués de la desesperación fueran así de intenso.

Y pensar que se abrió paso hasta el Celestial Divino en tan poco tiempo.

Aquello fue algo que Gu Xiao no pudo aceptar.

A pesar de que el Marqués de la Desesperación no era más que un perro faldero para el Ser Supremo, ¿qué pasaba entonces con ese mezquino ser, Long Xuan?

¿Cómo se atrevía esa escoria a intentar superar a los poderosos seres de la Raza Ancestral también?

Gu Xiao se había quedado estancado en medio de la transición hacia el Celestial Divino desde hacía ya tiempo.

De lo desconocido, siempre trataría de confiar en su conciencia para conseguir un lugar dentro de ese reino.

No obstante, estaría siempre estancado en el paso más crucial, nunca podría lograr ese estado de cultivo tan codiciado.

Long Xuan se encontraba en un dilema en ese momento.

Por un lado, fue su maestro quien lo preparó de todas formas desde el pasado.

Por otro lado, se trataba de alguien que era muy importante para él.

—Marqués de la Desesperación, hoy, nuestras seis grandes sectas perecerán junto contigo —Dulong gritó enfadado mientras su inagotable poder se fusionaba con el de sus compañeros.

“¡ROARRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRR!” Un gigantesco y colosal gigante se erguía entre el Cielo y la Tierra.

Podían escucharse melodías celestiales, a la par que daba la impresión de que a cada paso que diese derribaría un mundo entero, rebosando con una inagotable cantidad de energía.

—Cualquier cosa inferior al Celestial Divino no es más que una hormiga —la gélida expresión del Marqués de la Desesperación miraba directamente al gigante mientras colocaba sus pequeñas y tiernas palmas juntas.

Al instante, un agujero gigantesco se abrió en el vacío.

Estaba completamente negro en el interior del agujero, mientras una oleada de energía se expandió al mundo de su interior, acompañado de una violenta fuerza.

Aquella devastadora energía fue suficiente para aniquilar los Cielos y destruir los mundos.

Frente a ese poder, todos los demás seres vivos parecían tan insignificantes y frágiles.

“Crack.” Ese titánico gigante aulló de ira.

No obstante, frente a esa formidable fuerza opositora, empezó a resquebrajarse poco a poco.

«¡[Lanza de la Desesperación]!» De repente, una larga y brillante lanza negra, que estaba cubierta por el poder de la desesperación, se expandió lentamente de ese agujero negro.

Aquella larga lanza resplandecía con un fulgor negro brillante.

Había una gran cantidad de símbolos de desesperación divinos grabados en ella, como si toda la energía de la desesperación dentro del Cielo y la Tierra estuviera reunida en ella, llevando consigo sus poderes apocalípticos.

“¡PSHEW!” Esa larga lanza se sacudió un momento antes de salir disparada en dirección a las seis grandes sectas.

—¡Pequeño Guang!

¡Detente!

—En el momento en el que Long Xuan vio la lanza, su expresión cambió de inmediato.

Moviéndose con destreza, apareció ante ese enorme gigante en ruinas.

En el momento en el que el Marqués de la Desesperación vio la figura de Long Xuan, su rostro inexpresivo se emocionó un instante.

De repente, fue como si hubiera perdido todo el control mientras gritaba tristemente.

—¿TAMBIÉN QUIERES ABANDONARME?

—Esa larga lanza se detuvo en seco de inmediato.

A consecuencia del largo aullido del Marqués de la Desesperación, vibró con intensidad.

Quizás era telépata, ya que daba la impresión de que la [Lanza de la Desesperación] pudo sentir esa emoción de desesperación dentro del corazón del Marqués de la Desesperación en se momento.

—¡Pequeño Guang, yo…!

—Long Xuan miró al Marqués de la desesperación.

“¡BAM!” De repente, una fría luz brilló mientras una calavera atravesaba el cuerpo de Long Xuan, mordiendo la mitad del corazón de Long Xuan mientras penetraba en él —Marqués de la Desesperación, eres demasiado misericordioso.

Un perro desobediente como ese no merece nada más que la muerte.

¿Qué necesidad hay de hablar tanto?

—De pie en la distancia, Gu Xiao se rio de forma siniestra mientras un cráneo descansaba en su palma.

Después sacó la mitad del corazón arrancado y se lo metió en la boca, mordiéndolo.

—Ñam, ñam.

No está mal.

El corazón de alguien de la Raza del Dragón sabe bastante bien —Gu Xiao se rio con crueldad.

—Pe… queño…

Guang…

—agachando la cabeza, Long Xuan miró el enorme agujero en su pecho y del cual estaba brotando sangre.

Entonces murmuró en voz baja en dirección al Marqués de la Desesperación en la distancia, con sus ojos plagados de emociones abrumadoras.

Al final, como si hasta el último deje de fuerza lo hubiera dejado, colapsó en decadencia desde los cielos.

…

En ese momento, en la cámara secreta…

Lin Fan recostó su barriga llena mientras eructaba unas pocas veces.

—¡Santo Cielo!

¡Hay demasiadas píldoras!

¡No puedo comer más!

¡Estoy muy hinchado ahora mismo!

—Lin Fan nunca había imaginado que algún día se sentiría hinchado, hasta el punto de reventar, por medio de las píldoras.

—¿Eh?

¿Qué está pasando en el exterior?

¿Por qué hay tanto ruido?

—Lin Fan reflexionó extrañado.

Frotándose la barriga, se levantó y caminó al exterior.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo