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El sistema más fuerte - Capítulo 658

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  3. Capítulo 658 - 658 Todos somos bestias
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658: Todos somos bestias 658: Todos somos bestias Editor: Adrastea Works —Aiyoyo, mi Pequeño Viejo Maestro, ¿qué te pasa?

—Lin Fan se regodeaba de su desgracia en ese momento.

Sabía que el Viejo Maestro de la Raza del Zorro ya había escapado.

No obstante, dejó un gran revoltijo atrás de todos modos.

Ese gigantesco trozo de carne definitivamente contenía al menos el treinta por ciento de los poderes del Viejo Maestro.

Perder ese trozo de carne definitivamente sería un gran golpe para el Viejo Maestro de la Raza del Zorro y dañaría su Qi de Esencia.

Si no tuviera un Tesoro Supremo para devorar en su lugar, le llevaría al menos mil años recuperarse de aquello.

—¡BESTIA!

—En ese momento, el Viejo Maestro de la Raza del Zorro Fox estaba extremadamente enfurecido en su corazón.

Las puñaladas por la espalda del Patriarca de la Alianza del Mal y le habían costado un gran daño.

Y ahora, fue descubierto por ese pequeño desgraciado.

Si no tomara una decisión, ¡ese trozo de carne sería una buena ganga para ese desgraciado!

—En realidad, estás en lo cierto al llamarme una bestia.

Todos nosotros, los de las miles de razas, empezamos como bestias en nuestros estados primordiales.

¡De hecho, somos como tú!

¡Tú eras de la Raza del Zorro, así que debes haber empezado como un zorro también!

¿Crees que fuiste una bestia entonces?

—Lin Fan lo aceptó con calma sin enfadarse en absoluto.

A pesar de que no podía ver cómo de enfadado parecía estar el Viejo Maestro de la Raza del Zorro en ese momento, podía imaginarlo por su cuenta.

Después de todo, si algo así le hubiera sucedido a alguien, probablemente estarían en el mismo estado emocional en ese momento.

Así ocurrió especialmente en el caso de alguien tan fuerte como el Viejo Maestro de la Raza del Zorro.

Perder una gran parte de su cuerpo, el cual poseía gran parte de su esencia, ¿qué clase de gran pérdida sería esa?

Si su suerte no fuera lo bastante buena, quizás ni siquiera pudiera recuperarse desde ese momento en adelante.

Para entonces, quizás fuera uno de los oportunistas entre los seres en el estado Dios Eterno.

¡Quién sabía, quizás ni siquiera fuera comparable a esos ocho viejos carcamales!

—¡T-TÚ…!

—La ira del Viejo Maestro de la Raza del Zorro estaba ardiendo salvajemente en ese momento.

Ese trozo de carne rojo sangre empezó a expandirse rápidamente.

¡De repente, dos pequeños brazos rojos surgieron de ese trozo de carne!

—¡PUEDES IRTE AL INFIERNO!

El Viejo Maestro de la Raza del Zorro había perdido a esas alturas.

En un abrir y cerrar de ojos, utilizó cientos de habilidades en tanto que una formidable cantidad de energía surgía hasta Lin Fan.

Aunque aquello fuera un trozo de carne, ¡una carne tenía que tener la dignidad de una carne!

—¡Aiyoh!

Parece que alguien se está enfadando y todo, ¿eh?

A pesar de que no puedo vencer a tu cuerpo original, ¿cómo de arrogante puede llegar a ser un pedazo de carne?

¡Ven, ven!

Tu Gran Emperador de la Raza Humana se quedará aquí y permitirá que le golpees.

¡Si puedes golpearme hasta que vomite sangre, te dejaré marchar!

—Lin Fan se echó a reír, sin preocuparse en lo más mínimo.

Su estado del cuerpo físico era el de un Celestial Divino Nivel Ocho, Núcleo Divino del Cielo y la Tierra.

¿Cómo podría recibir una paliza de un trozo de carne?

¡Aquello fue una broma sin duda!

—¡[Arte Secreto del Túnel del Cielo]!

En ese momento, ¡el ensangrentado trozo de carne del Viejo Maestro de la Raza del Zorro empezó a vibrar!

Se sumergió directamente en el vacío, queriendo salir de ese lugar.

—¿Quieres escapar?

¡Qué pena!

Eso no va a suceder —Lin Fan extendió su mano tranquilamente y agarró el trozo de carne ensangrentado en el vacío.

—No está mal, eres bastante fuerte.

Al parecer, esto es una pérdida bastante buena para ti, ¿eh?

Pero de nuevo, es extraño.

Tú eres el herido y no el Patriarca de la Alianza del Mal.

No es posible que te hayas dejado usar por ese Patriarca de la Alianza del Mal, ¿o sí?

—Lin Fan se rio.

—¡BASTARDO!

—Mientras el Viejo Maestro de la Raza del Zorro aullaba como un loco, sabía que Lin Fan estaba en lo cierto.

No solo no había sacado nada de ese viaje, ¡incluso había sufrido una pérdida enorme!

¡Maldito sea el Patriarca de la Alianza del Mal!

¡Juró que nunca lo dejaría escapar desde ese día en adelante!

—Parece que ese Patriarca de la Alianza del Mal te ha jodido de verdad, ¿eh?

Qué alma vieja y patética eres, Viejo Maestro de la Raza del Zorro.

Hasta el mirarte ahora está haciendo que mi corazón se rompa en pedazos —Lin Fan se rio.

A pesar de que ese trozo de carne era bastante grande, no fue suficiente para compensarlo por sus pérdidas.

Había gastado doscientos millones de Píldoras Shengyang así como así, y sus ocho luchadores Celestiales Divinos Nivel Diez, Dios Eterno habían desaparecido.

Ese fue en verdad un incidente que lo haría retroceder un largo trecho.

Pero de nuevo, los tesoros que consiguió aquella vez fueron bastante buenos.

No solo se había tragado un Aguijón de Batalla, sino que hasta había conseguido un tesoro que podía atacar a los espíritus, el Reloj Ancestral del Infierno verde.

¡Oh sí!

Ese denominado objeto de calidad que fue mencionado por el Gran Maestro Yun también estaba allí.

Era solo que todavía no sabía lo que era.

No obstante, se aseguraría de revisarlo como era debido más adelante.

—Deja de luchar ya.

No vas a escapar de ello de ninguna manera —el trozo de carne del viejo Maestro de la Raza del Zorro estaba luchando sin cesar en las manos de Lin Fan, tratando de liberarse.

No obstante, Lin Fan lo estaba agarrando con tanta fuerza que no podía moverse en absoluto.

—Gran Emperador de la Raza Humana, supongamos que yo era el que estaba equivocado en esta ocasión.

Déjame ir y juro que yo, el Viejo Maestro de la Raza del Zorro, jamás te buscaré para vengarme.

No solo eso, estoy dispuesto a darte tesoros a modo de compensación además —el Viejo Maestro de la Raza del Zorro empezó a implorarle a Lin Fan.

Ese trozo de carne era realmente importante.

Si lo perdiera, las pérdidas serían inimaginables.

—¿A qué te refieres con supongamos que eras tú el que está equivocado?

ESTABAS equivocado desde el principio, ¿de acuerdo?

—Lin Fan respondió con indiferencia.

—¡Oh, sí!

¡Tienes razón!

Era yo quien estaba equivocado.

Olvidémonos de la discordia del pasado, ¿vale?

Serás un invitado respetable en la Raza del Zorro por toda la eternidad.

¿Qué te parece eso?

—El Viejo Maestro de la Raza del Zorro dijo con calma, como si estuviera tratando de charlar con Lin Fan de todo corazón.

No obstante, estaba lleno de odio en su corazón en ese momento.

Odiaba al Patriarca de la Alianza del Mal.

También odiaba a ese Gran Emperador de la Raza Humana ante sus ojos.

Si no hubiera conocido a esa panda de viejos guardias autodestruyéndose, las cosas no habrían acabado así.

Todo.

Cada cosa en ese momento fue creada por ese Gran Emperador de la Raza Humana.

—A pesar de que has admitido tu error, me temo que eso no servirá.

He pasado tanto tiempo hablando contigo que incluso me está dando poco de hambre ya.

Supongo que tendré que usar este trozo de carne que tienes aquí mismo para hacer algunas albóndigas y saciar mi hambre —respondió Lin Fan.

—¿En serio no me vas a dejar marchar?

—Gritó el Viejo Maestro de la Raza del Zorro.

¿Hambriento?

¿A quién estaba tratando de engañar?

—Jojo, mi querido Pequeño Viejo Maestro, ¿de verdad has vivido tu vida en vano?

¿De verdad crees que voy a dejarte marchar en este momento?

—Lin Fan se burló con frialdad.

Al instante, Lin Fan empuñó el Hacha Eterna en sus manos.

La punta del Hacha Eterna estaba afilada, destellando con un resplandor divino.

—¡GRAN EMPEADOR DE LA RAZA HUMANA!

¡VAS A MORIR DE UNA FORMA TERRIBLE!

¡LA RAZA DEL ZORRO TE VA A TOMAR COMO UN ENEMIGO JURADO!

—El Viejo Maestro de la Raza del Zorro aulló en un frenesí.

—De acuerdo, de acuerdo.

Cazadme como os venga en gana, ¿de acuerdo?

Un humilde servidor puede soportarlo.

En un principio, pensé que todos los seres de las miles de razas vivían una vida realmente lamentable.

Pero pensar que la Raza del Zorro tendría un ser poderoso como tú que se niega a luchar contra la Raza Ancestral.

Esto es tu propia ruina en realidad, ¿sabes?

Parece que solo puedo depender de mí mismo para mis grandes ambiciones de derrocar a la Raza Ancestral.

—No te preocupes ya.

Iré en persona a la Raza del Zorro.

Solo tienes que preparar tus cosas para darme la bienvenida para entonces.

A esas alturas, Lin Fan tenía una epifanía por su cuenta.

No era que los seres de las miles de razas no pudieran cortarlo.

Era solo que no existía nadie dispuesto a trabajar juntos.

Ese poderoso Maestro de la Raza del Zorro, por ejemplo, todo lo que hizo fue para su propio beneficio.

Si ese fuera el caso, ¿cómo podrían defenderse contra a la Raza Ancestral?

—¡Cortaré!

Con eso, el Hacha Eterna brilló con fuerza.

Un tajo tras otro, aterrizaron en ese trozo de carne del Viejo Maestro de la Raza del Zorro.

—¡AHHHHHHHHHHH!

El Viejo Maestro de la Raza del Zorro gritó de dolor.

Cada corte del hacha era parecido a su propio cuerpo físico siendo cortado.

El dolor era incomparable.

En breve, ese trozo de carne se convirtió en carne picada.

La carne picada emitía una presencia divina en tanto que los poderes en su interior brillaban de forma chispeante, poseyendo una gran cantidad de energía en ellos.

—¡PEQUEÑA BESTIA!

¡DEFINITIVAMENTE TENDRÁS UNA MUERTE HORRENDA!

¡JURO QUE LA TENDRÁS!

—El Viejo Maestro de la Raza del Zorro gimió de angustia.

No obstante, no había nada que pudiera hacer para detener aquello.

El Viejo Maestro de la Raza del Zorro era un poderoso ser Celestial Divino Nivel Diez, Dios Eterno.

¿Cuándo había sufrido semejante humillación en la vida?

¡Y pensar que una parte de su cuerpo sería maltratada en ese sentido por un humano!

Su corazón estaba lleno de una ira ilimitada.

En ese momento, Lin Fan proyectó su mirada a la lejanía.

Desde ahí, surgió un aura.

Esa aura era algo familiar.

—¡De acuerdo!

¡No voy a jugar más contigo!

¡El Ser Supremo de la Raza Ancestral está aquí!

—Sin entrar en pánico, Lin Fan recogió la carne picada fabricada del Viejo Maestro de la Raza del Zorro y la guardó dentro de su Paraíso.

¡Sigilo!

¡Túnel de tierra!

Lin Fan replegó su aura y ahondó a gran profundidad, ocultándose por completo del mundo.

Con el ocultamiento del sistema, nadie en todo ese mundo podría descubrirlo.

Estaba en lo cierto.

Aunque fuera el Ser Supremo de la Raza Ancestral, tampoco iba a poder encontrarlo.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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