El sistema más fuerte - Capítulo 704
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
704: Días tan trágicos 704: Días tan trágicos Editor: Adrastea Works Al día siguiente… Lin Fan abrió los ojos aturdido.
No obstante, en el momento en el que los abrió, saltó sorprendido.
¡Todo lo que vio fue a ese maldito monje calvo que se había metido en su cama desde Dios sabía cuándo!
¡No solo eso, la mano de ese monje calvo estaba incluso tendida sobre su pecho!
—¡A la mierda!
—Lin Fan se sorprendió a la par que lanzó una enorme patada para enviar al monje calvo fuera de la cama.
—¡Aiyoh!
¿Qué haces tan temprano por la mañana, Benefactor?
¿Por qué estás de tan mal humor?
—El Reverendo Shakya se frotó los ojos como si aún no se hubiera despertado por completo de su sueño.
—¡Monje calvo!
¿Qué te dije la noche anterior?
Yo duermo en la cama y tú en el suelo, ¿verdad?
¿Por qué demonios te has metido en la cama?
—En el momento en el que Lin Fan pensó en el hecho de que acababa de pasar una noche entera durmiendo con un monje calvo, todo el vello en su espalda se erizó al instante.
¿Quién sabía si ese monje calvo había participado en actos indecentes con él durante la noche?
—¡Ah!
¿Cómo puede haber dormido este pobre monje en la cama?
¡Benefactor, por favor, no difames a este pobre monje!
—El Reverendo Shakya dijo con una mirada severa como si estuviera decidido a no dejar que Lin Fan manchara su reputación.
—¡T-tú …!
—Benefactor, este pobre monje acaba de despertarse.
Y aquí estoy en el suelo.
¿Cómo iba a haber dormido en tu cama?
¡Debes haber estado soñando, benefactor!
—El Reverendo Shakya agitó su mano despectivamente.
—¡Olvídalo!
¡Corta el rollo!
—Lin Fan cortó la conversación con la mano y no quiso continuar más.
“Tap.
Tap.” Justo en ese momento, alguien llamó a la puerta.
—Monje calvo, ve y abre la puerta.
El reverendo Shakya sacudió la cabeza impotente.
No obstante, poco después de abrir la puerta, regresó.
—Benefactor.
El encargado de la posada nos pregunta si vamos a extender nuestra estancia.
Si no, tenemos que irnos —dijo el Reverendo Shakya.
—¿Eh?
¿Qué hora es ya?
—Lin Fan se quedó atónito cuando miró por la ventana.
El sol acababa de salir, ¿no?
¿Cómo podría haberse acabado ya el tiempo?
—Señores, nuestra posada solo asigna veinticuatro horas por habitación.
Por lo tanto, ahora que ha pasado el tiempo, me temo que tendrán que irse.
¿Puedo preguntar si tienen la intención de seguir con su estancia?
—El encargado preguntó cortésmente.
«¡Inmoral!
¡Esta es una tienda inmoral!» Lin Fan reprendió en su corazón.
No obstante, como no estaba familiarizado con ese lugar, no podía hacer una broma por su cuenta.
Por lo tanto, simplemente agitó su mano y respondió.
—No nos quedaremos más.
—De acuerdo.
…
—Benefactor, ¿en serio no vamos a quedarnos más?
—Después de que el encargado se marchara, el Reverendo Shakya preguntó.
—¿Cómo vamos a quedarnos?
¿Tienes alguna Píldora Shengyang?
—Lin Fan puso los ojos en blanco.
—No —el Reverendo Shakya se encogió de hombros y respondió impotente.
—¿No debería eso darte la respuesta?
De acuerdo, hora de irse.
Primero, crearemos un grupo.
Parece que si no eres parte de un grupo, este lugar es unsitio muy incómodo en el que estar —a pesar de que Lin Fan aún no estaba muy seguro de la situación allí, sabía que al menos se necesitaba la condición de miembro de grupo incluso si uno quería permanecer en las posadas.
De lo contrario, no habría descuentos.
Y pensar que un ser Celestial Divino Nivel Siete como él tendría que vivir la vida de una forma tan patética.
Al final, ambos se lavaron y preguntaron antes de averiguar a dónde dirigirse para registrarse como grupo.
—Mis disculpas.
Teniendo en cuenta que ninguno de los dos aún no posee diez mil Puntos de Contribución juntos, no sois aptos para registrar un grupo —la que atendía a Lin Fan y al Reverendo Shakya era una chavala de aspecto encantador.
En ese momento, abrió mucho los ojos y respondió dulcemente.
«¡Santo cielo!
¿Qué clase de lugar de mierda es este?
¿Y pensar que se necesitarían diez mil Puntos de Contribución para formar un grupo?
¡Maldita sea!
¿Es realmente necesario tener tantas reglas?» Lin Fan estaba al borde del llanto en ese momento.
¿No era eso una maldita farsa?
No obstante, Lin Fan puso cara seria y bajó la voz.
—Oye, chavala.
Ambos somos bastante fuertes.
¿Qué te parece esto?
Te dejamos a deber primero los diez mil Puntos de Contribución y nos ayudarás a registrarlo mientras tanto.
Una vez que ganemos los Puntos de Contribución, volveremos y te los pagaremos.
¿Qué te parece?
—Benefactora Chavala, por favor danos algo de dignidad —añadió el Reverendo Shakya con una cara sonriente.
—Lo siento, señores.
Si desean crear un grupo, necesitarán diez mil Puntos de Contribución.
De lo contrario, pueden unirse a otros grupos para ganar algunos Puntos de Contribución mientras tanto —la encantadora chavala respondió pacientemente.
—Chavala, ¿no vas a darnos algo de dignidad?
—Primero, Lin Fan revisó la situación, luego extendió la cabeza y respondió con tono hostil.
—No —la chica negó con la cabeza de todas formas sin el más mínimo temor.
Al ver lo valiente que parecía la chica, Lin Fan había acabado del todo con ello.
—De acuerdo, chavala.
Eres buena.
¡Una vez que ganemos los diez mil Puntos de Contribución, vendremos a verte otra vez!
—Lin Fan ya no quería decir nada.
¡Allí los tipejos eran demasiado imperturbables y no sabían cómo adaptarse en absoluto!
¡Aquello fue demasiado aterrador!
—De acuerdo, ¡espero que ambos puedan conseguir los diez mil Puntos de Contribución lo antes posible!
—La chavala sonrió con intensidad, mostrando sus blancos dientes.
—Monje calvo, hora de irse —Lin Fan no esperaba que todas esas reglas se cumplieran dentro del Terreno Protegido, y se sentía bastante impotente.
—Benefactor, ¿qué deberíamos hacer entonces?
¿Cómo se supone que vamos a ganar esos diez mil Puntos de Contribución?
—El Reverendo Shakya miró a Lin Fan con una expresión de dolor, preguntándose qué deberían hacer a continuación.
Lin Fan se llevó las manos a la cintura y miró hacia el cielo.
Su boca se torció en una sonrisa taimada.
—¡Hmph!
¿Acaso no son solo diez mil Puntos de Contribución?
¿Puede algo como eso hacer que un humilde servidor flaquee?
—¡Oh!
Benefactor, ¿tienes un plan?
—La cara del Reverendo Shakya se llenó de alegría en tanto que miraba a Lin Fan con respeto.
—Jeje —Lin Fan no respondió y solo siguió riendo.
—Monje calvo, ¿sabes cuál es la forma más rápida de hacerte rico en este mundo?
—Lin Fan miró al monje calvo y le preguntó.
El Reverendo Shakya miró a Lin Fan y lo miró durante un momento antes de negar con la cabeza.
—Benefactor, este pobre monje no lo sabe.
—Sabía que no lo sabías, pero no te preocupes.
Lo sabrás pronto —Lin Fan sonrió con indiferencia y se llevó al Reverendo Shakya con él.
…
En un callejón cualquiera…
—Benefactor, no creo que sea correcto que hagamos esto…
—los ojos del Reverendo Shakya se movieron rápidamente.
Estaba un poco aterrado y nervioso.
—¿De qué tienes miedo?
¿No es solo un robo?
Escucha mis órdenes.
Te garantizo que será seguro —Lin Fan llevaba una máscara de color negro, revelando nada más que sus ojos.
—¡Benefactor, este pobre monje no puede hacer algo así!
—El Reverendo Shakya sacudió la cabeza otra vez.
—Monje calvo.
¿Quieres que nos quedemos aquí atrapados sufriendo a diario y viviendo en el exterior todos los días?
—¡Echa un vistazo a tu alrededor!
¡Este lugar es literalmente una mina de oro repleta de Puntos de Contribución repartidos por doquier!
¡Mira esos restaurantes donde estos tipejos se dan un festín con carne y pescado!
¡Mira cuánto se divierten!
Teniendo en cuenta nuestro estado de cultivo, quizás podríamos ser alguien y todo, ¿sabes?
No obstante, ¡mira los días que estamos pasando ahora!
¿Cómo vamos a permitir que estos nimios diez mil Puntos de Contribución se interpongan en nuestro camino?
—Lin Fan continuó.
El Reverendo Shakya pensó en ello durante un rato.
—Ains, si no entro en el infierno, ¿quién lo haría?
Todo lo que estoy haciendo ahora es para ayudarte, benefactor.
Creo que mi Buda no me culpará por esto.
—Sí, esa es la actitud.
Vete, y te estaré esperando aquí —Lin Fan sujetó el Ladrillo legendario Nueve Cinco en su mano mientras sus ojos brillaban aún más.
…
Había muchos peatones en la calle principal.
El Reverendo Shakya miró a todas las personas que caminaban y pensó en las palabras que el Benefactor Lin le había dicho.
Tenía que buscar la clase de estúpido que describió Benefactor Lin.
Al instante, los ojos del Reverendo Shakya destellaron mientras se dirigía al frente.
—Amitabha, benefactor.
Este pobre monje ha notado que hay una luz sagrada que está brillando sobre ti desde los mismo Cielos.
Este pobre monje tiene un objeto que puede garantizarte el éxito instantáneo en tu vida.
Qué te parece si sigues a este pobre monje para que pueda ir a buscarlo por ti, ¿benefactor?
—Las emociones del Reverendo Shakya eran sinceras, como si estuviera diciendo la verdad.
Lin Fan echó un vistazo y sonrió.
«¡Buen trabajo, monje calvo!
¡Con este discurso inicial elaborado por un humilde servidor, es imposible que no haya nadie que no se deje engañar por él!» De pie ante el Reverendo Shakya había un gordito que era rechoncho y achaparrado.
Sus grandes ojos se abrieron muchísimo en ese momento mientras parpadeaba con furia.
—¿E-estás tratando d-de atraerme a e-ese callejón co-contigo para así poder ro-robarme los Puntos de Contribución que tengo?
—El gordito tartamudeó.
—¡Ah!
¡Benefactor!
¿Cómo lo has sabido?
—En el momento en el que el Reverendo Shakya escuchó eso, se quedó atónito.
¿Podría ese benefactor tener una forma de ver a través de los corazones de los demás?
—¡Lo sabía…
!
Eso es po-porque cuando lle-llegue aquí por primera vez, ¡caí en el mi-mismo truco!
N-no obstante, ¡po-por suerte fueron atrapados por las pa-patrullas de aquí y encerrados durante un a-año entero!
Monje Ca-calvo, te lo ad-advierto…
¡Arrepiéntete mientras puedas…!
Te-tengo cien Pu-puntos de Contribución aquí para regalarte.
¡Tienes que vivir la vida con re-rectitud, y nu-nunca más volver a hacer a-algo tan tonto!
—El gordito tartamudeó más.
Después de eso, sacó un pequeño río de Puntos de Contribución en el aire de su anillo de almacenamiento y se lo entregó al Reverendo Shakya.
—Gracias por el voto de confianza, benefactor.
Este pobre monje entiende tus intenciones —el Reverendo Shakya se lamentó mientras lo despedía con los ojos.
En cuanto a Lin Fan, quien estaba por ahí escondido y observaba cómo se iba todo al traste, se quedó sin palabras.
—¡Ains…!
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com