El sistema más fuerte - Capítulo 747
- Inicio
- El sistema más fuerte
- Capítulo 747 - 747 Los únicos dos seres poderosos de la raza humana
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
747: Los únicos dos seres poderosos de la raza humana 747: Los únicos dos seres poderosos de la raza humana Editor: Adrastea Works Todo lo que Lin Fan acababa de decir estaba aporreando con fuerza dentro de la cabeza del Ser Supremo, Cruel.
Justo como Lin Fan había dicho, aunque muriera, habría un nuevo Ser Supremo de la Raza Antigua que lo reemplazaría.
Todo lo que poseía sería regalado a otros.
Al mismo tiempo, sería la burla de los otros Seres Supremos.
Aquello no era algo que Cruel pudiera soportar.
No había esperado tener que pagar con su vida al venir ahí para matar a ese tipo en aquella ocasión.
Y, dentro de ese tesoro místico, ni siquiera la Voluntad del Cielo pudo transmitirse.
¿Qué más podría hacer?
¿Admitir la derrota?
El pensamiento cruzó por su mente.
No obstante, como Ser Supremo de la Raza Ancestral, ¿cómo iba a admitir la derrota?
Por consiguiente, el Ser Supremo, Cruel, siguió esperando.
Dado que ese era el caso, solo podía seguir esperando hasta el final.
Esperar hasta que alguien reconociera la derrota primero.
El Ser Supremo, Cruel, había querido matar a Lin Fan.
Por lo tanto, cuando vio que Lin Fan había entrado en el territorio de Santo, se sintió abrumado de alegría en un primer momento.
No obstante, ahora que estaba pensando al respecto, si tuviera que pagar con su vida por matar a ese mocoso, no valdría la pena en absoluto.
Debería entregarle el quebradero de cabeza a Santo en su lugar.
¡Al mismo tiempo, ese chico podría causar estragos en el territorio de Santo!
—¡Humano!
Tú admites la derrota y me dejas salir.
Entonces soltaré tu Núcleo Divino del Cielo y la Tierra —dijo el Ser Supremo, Cruel.
—Imposible.
Un humilde servidor no ha perdido en toda su vida.
Si alguien tiene que admitir la derrota, deberías ser tú —Lin Fan quería admitir la derrota en su corazón en su corazón.
No obstante, apretó los dientes y se negó a postrarse pasara lo que pasara.
Ya había conseguido una respuesta en se momento.
El corazón del Ser Supremo, Cruel, ya había empezado a acobardarse.
Siempre y cuando ese pensamiento fuera algo sobre lo que estuviera meditando al respecto, las cosas serían más sencillas a partir de ese momento.
Siempre y cuando pudiera soportar por algunas rondas más de fundido, el Ser Supremo, Cruel, seguramente se inclinaría.
Para entonces, después de que su Núcleo Divino del Cielo y la Tierra regresara al lugar que le correspondía, sería capaz de pensar en toda clase de planes contra ese tipo.
—¡Hmph!
¡Tienes que estar soñando si quieres que Tu Supremo reconozca la derrota!
—El Ser Supremo, Cruel, respondió con dureza.
—De acuerdo, ya que ese es el caso, continuemos entonces.
¡Un humilde servidor tendrá que ver cuánto más puedes aguantar!
—Lin Fan fijó su decisión.
Ahora que las cosas habían llegado a eso, podría soportarlo también hasta el final.
“¡BOOM!” El poder de refinado atacó una vez más.
Los ojos de Lin Fan y Cruel destellaron con una mirada aterradora.
No obstante, la expresión en sus caras era igual de impávida.
—¡Esta clase de tormento no es nada!
—El Ser Supremo, Cruel, declaró con seriedad.
—Jajaja —Lin Fan se rio, expresando su desdén.
Con ese poder de refinado que desgarró sus propios espíritus, el hecho de que esos dos aún pudieran enfrentarse así a ello demostró la aguerrida voluntad de ambos, lo cual valía la pena admirar.
«¡ARGH!» … Al instante, ese sonido de como si estuvieran matando cerdos volvió a sonar.
En aquella ocasión, el poder de refinado fue mucho más fuerte que antes.
«Ding…
[Cuerpo del Dios Eterno], +150 000 puntos de experiencia.» Lin Fan había olvidado mucho tiempo atrás cuántas veces habían sonado las notificaciones del sistema a esas alturas.
Bajo ese poder de refinado, Lin Fan no fue el único que gritó de dolor.
Todos los seres vivos dentro de su Paraíso estaban a punto de descomponerse también.
El Gran Demonio Ancestral que estaba dentro de la [Ciudad Demonio] aullaba sin cesar mientras una cantidad ilimitada de poderes demoníacos surgían de él.
No obstante, bajo ese poder de refinado, fue destruido al instante.
El Entrenador Rey del Trueno resplandecía con un matiz dorado y brillante, y tenía una expresión serena.
No obstante, su cuerpo estaba tan destrozado como podría estar mientras aún cultivaba esa habilidad [Purificación].
En el exterior… La batalla entre Feng Qingzi y el Ser Supremo, Santo, había causado que el mundo entero se viniera abajo prácticamente.
Cuando dos seres poderosos peleaban, aunque fuera solo un suspiro, sería suficiente para destruir parte del mundo entero.
—¡Feng Qingzi!
¡No sueñes con salir vivo hoy!
¡Es hora de que uno de los cuatro grandes Terrenos Protegidos desaparezca!
—Blandiendo su lanza, el Ser Supremo, Santo, desintegró el ataque de Feng Qingzi al instante.
—¿Y crees que tú solo tendrías las capacidades para hacerlo, Santo?
—Feng Qingzi ya no sabía qué le estaba sucediendo a Lin Fan en ese momento.
¿Qué estaba pasando dentro de ese horno?
Daba igual cuán poderoso fuera, no podía mirar a través de los secretos detrás de ello.
Cada vez que quería usar su conciencia para echar un vistazo al interior, se veía bloqueado por una misteriosa barrera de energía.
Aquello causó que Feng Qingzi se sobresaltara.
Teniendo en cuenta sus poderes actuales, aunque se tratara de un Tesoro Supremo, podría examinarlo.
Pero pensar que no podía mirar dentro de ese horno.
Aquello fue algo que estaba fastidiando a Feng Qingzi en su mente.
—Bueno, ¿y si me agregaras?
En ese momento, el vacío fue hecho pedazos por un fuerte resplandor de luz como si fuera una ola.
Del interior, un ser de la Raza Ancestral salió con paso rápido.
Cada paso que daba hacía que los poderes de la Tierra enloquecieran con él.
Cuando Feng Qingzi divisó quién había llegado, su rostro cambió.
—¡Vicio…!
—¿Qué tal, Feng Qingzi?
¿Crees que puedes seguir aguantando si me apuntara?
—En ese momento, un tercer Ser Supremo había llegado.
De los ocho Seres Supremos de la Raza Ancestral, si uno incluyera a Cruel, habría tres Seres Supremos reunidos en aquel lugar en ese momento.
Aunque Feng Qingzi tenía mucha confianza en sus propias capacidades, no pudo evitar ponerse nervioso en ese momento.
Un simple vistazo y uno podía notar que el Ser Supremo, Vicio, tenía un cuerpo tan vasto como una montaña de miles de pies de altura.
A medida que se acercaba, su cuerpo empezó a encogerse, hasta que finalmente tuvo el mismo aspecto que todos los demás.
No obstante, ese cuerpo explosivo suyo aún conservaba esa cantidad ilimitada de poder que tenía.
—Feng Qingzi, ¿de verdad crees que puedes dominar una parte del mundo solo con tu posición como Guardián?
Los otros tres Terrenos Protegidos son como peces en un estanque que viven de forma furtiva y humilde tras ser reprimidos por nuestra Raza Ancestral.
Si no fuera por el hecho de que Cruel es demasiado débil, ¿crees que esos seres que custodias podrían moverse con tanta libertad en este lugar?
—El rostro del Ser Supremo, Vicio, estaba serena mientras comentaba con indiferencia.
No obstante, había un tono autoritario en esa voz, como si una sola palabra fuera suficiente para matar a todos los seres.
—Vicio, estoy seguro de que ahora puedes entender cuán molesto es Cruel.
Si no fuera por él, ¿cómo iba a ser este viejo ser tan descarado ahora mismo?
—El Ser Supremo, Santo, se rio con frialdad.
Con los ocho Seres Supremos de la Raza Ancestral, además del lugar donde se encontraba el Terreno Protegido de Feng Qingzi, todos los otros lugares fueron oprimidos con severidad.
Era totalmente diferente a ese Terreno Protegido, donde los seres tenían la suficiente libertad para deambular cómodamente.
—Es inevitable que el Ser Supremo que surgió más tarde sea un poco más débil.
No obstante, no importa.
No mucho después, los Mundos Infinitos se abrirán.
Para entonces, la Voluntad del Cielo despertará.
A partir de entonces, todos los Mundos Infinitos temblarán y servirán bajo el poder de la Raza Ancestral.
—Feng Qingzi, este Terreno Protegido que estáis custodiando es solo un lugar el cual dispuso la Voluntad del Cielo para que vivieran.
¿De verdad pensasteis que podría ocurrir un milagro?
—El Ser Supremo, Vicio, sonrió.
En su opinión, los seres de las miles de razas eran simples bestias criadas en espacios cerrados.
A pesar de que algunas de esas bestias podrían ser más feroces que otras, el único resultado que les esperaba no era otro que la muerte.
—¡Montón de basura!
—Feng Qingzi gritó.
—¡Jaja!
—El Ser Supremo, Vicio, se rio.
No obstante, no dijo nada más, levantó la cabeza y miró a las profundidades del vacío.
Sus intensos ojos parecían ser capaces de atravesar el mundo como si todos los seres vivos quedaran al descubierto ante ellos.
—Emperatriz, Santo Emperador Namo…
Supongo que ya es hora de que también salgáis.
¿Por qué?
¿Acaso vuestro Ser Supremo tiene que invitaros en persona?
El vacío se extendió mientras un par de manos tiernas lo desgarró.
Una figura incomparable y respetable salió del vacío con brío.
Al otro lado del vacío, el Santo Emperador Namo desgarró otra parte del vacío con una expresión severa.
—¡Jaja!
Y pensar que dos seres de la raza Humana aparecerían dentro del Mundo Santo Ancestral.
A menos que estéis aquí por ese humano, ¿eh?
Miles de años atrás, había incontables seres de la Raza Humana dentro del Mundo Santo Ancestral.
No obstante, había algo que causó que los Ocho Seres Supremos sintieran inquietud en sus corazones.
La Raza Humana no tenía un cuerpo poderoso como el de la Raza Vajra.
Tampoco tenían el potencial de las otras razas.
Tampoco tenían ningún linaje especial en ellos.
No obstante, la cantidad de potencial que surgió de ellos fue algo que dejó a los Seres Supremos sintiendo mucha incomodidad.
Por ende, los Ocho Seres Supremos de la Raza Ancestral se unieron para aniquilar a toda la Raza Humana.
Tras masacrar a toda la Raza Humana, el Eterno Ser Ancestral Supremo fue engañado y asesinado por algunos seres poderosos de la Raza Humana.
Al mismo tiempo, levantaron la barrera de ascensión dentro del Mundo Santo Ancestral.
A partir de entonces, solo quedaron dos seres de la Raza Humana dentro del Mundo Santo Ancestral.
Fueron el Emperador Santo Namo y la Emperatriz.
No obstante, ambos estaban sumamente bien escondidos y nunca habían aparecido en el mundo.
Los Seres Supremos de la Raza Ancestral sabían que solo dos seres humanos no podían causar un gran alboroto.
Por lo tanto, no les preocupó en absoluto.
—Ains.
La Emperatriz suspiró.
Desde que Lin Fan había ascendido del Mundo Santo Ancestral, ella lo había estado vigilando.
No obstante, para sorpresa de la Emperatriz, incluso ella no pudo entender qué estaba haciendo a veces a pesar de su fuerza.
Y justo en ese momento, aquel humano había crecido tanto en tan solo cuatro años.
Ahora era una existencia que requería la aparición en persona de un Ser Supremo con el fin de detenerlo.
Aquello fue algo que la Emperatriz nunca podría haber imaginado.
—Naturalmente, estoy aquí por él.
A pesar de que Tu Emperador aquí guarda rencor hacia él, Tu Emperador está hoy aquí para protegerlo—el Emperador Santo Namo habló.
De regreso en el Mundo Inferior, todo lo que hizo Lin Fan había provocado que el Emperador Santo Namo ardiera de rabia en su corazón.
No podía soportar aplastar a esa persona hasta la muerte al instante.
Desde que Lin Fan ascendió al Mundo Santo Ancestral, el Emperador Santo Namo podría haberlo matado fácilmente sin ningún esfuerzo.
No obstante, no lo hizo.
Quería ver qué clase de potencial poseía ese hombre.
Si era un inútil, el Emperador Santo Namo estaba preparado para atacar y matar a esa persona del todo y así desahogar las frustraciones en su corazón.
No obstante, con el modo en que ese muchacho estaba creciendo en aquel momento, el Emperador Santo Namo no lo mataría, daba igual cómo de cabreado estuviera.
Después de todo, era el futuro de la Raza Humana aquí.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com