El sistema más fuerte - Capítulo 753
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753: Vete con tu madre 753: Vete con tu madre Editor: Adrastea Works El polvo entre el mundo ya se había asentado.
No obstante, las tierras que estaban llenas de vida estaban desoladas y envueltas en un aura de muerte en ese momento Una figura solitaria se erguía entre el Cielo y la Tierra.
La expresión de Feng Qingzi era de alegría.
¡No podría haber escuchado mal esa voz!
¡Era la voz de su querido discípulo!
No obstante, cuando observó más de cerca a la figura que estaba allí, la expresión de Feng Qingzi cambió por completo de nuevo.
—¡Jaja!
Cruel, y pensar que serías capaz de matar a ese humano —cuando Santo vio esa figura, hizo una mueca.
—Feng Qingzi, ese discípulo tuyo está muerto ahora.
¡Todas tus esperanzas se han desvanecido a estas alturas!
—Santo se rio como un loco.
Aunque en su corazón, Cruel no era más que un despojo, no debería serle un problema matar a un humano insignificante teniendo en cuenta su fuerza.
Era solo que…
—Cruel, ¿por qué has detenido mi ataque?
—Santo exigió con tono áspero.
A pesar de que Cruel acababa de hacer un gran servicio a la Raza Ancestral, seguía siendo una simple hormiga en opinión de Santo.
—Dentro de ese horno, ya he devorado a ese humano del todo y robado todo lo que tenía.
No obstante, el corazón de ese humano era extremadamente enérgico.
Y pensar que aún podía conservar un poco de control a pesar de todo eso.
Pero ahora mismo, los problemas han desaparecido.
Todo lo suyo ahora es parte de mí —Cruel respondió con frialdad.
Cruel miró el [Horno del Cielo y la Tierra].
Alargando la palma, ese [Horno del Cielo y la Tierra] giró con violencia antes de aterrizar frente a él.
—No obstante, he conseguido un buen puñado de beneficios al devorar a ese humano.
Esta cosa de aquí es el [Horno del Cielo y la Tierra].
Si bien no pertenece a ninguna Categoría, definitivamente es mucho más valioso que incluso un Tesoro Supremo de Categoría Suprema.
Puede fundir cualquier cosa dentro de este universo.
Vuestro Supremo estuvo cerca de ser asesinado por esta cosa.
El comportamiento de Cruel en ese momento era muy natural, tal y como solía serlo.
—¿Supera a un Tesoro Supremo de Categoría Suprema?
—Santo no tenía ningún interés por ese humano en absoluto.
No obstante, cuando escuchó a Cruel mencionar lo valioso que era el [Horno del Cielo y la Tierra], dejó escapar una mirada de fascinación.
—Así es.
Incluso cuando estaba dentro del horno, podría haber sido fundido hasta mi núcleo remanente con un solo pensamiento.
Da igual cómo de fuerte sea uno, no puede defenderse del poder de refinado —Cruel se echó a reír.
—Entrégame ese tesoro —en el momento en el que Santo escuchó eso, su corazón se llenó de un fuerte anhelo.
Y pensar que el humano poseería semejante tesoro.
No era de extrañar que ni siquiera él pudiera romper el horno teniendo en cuenta sus propios poderes.
Parecía que era un tesoro raro en verdad.
Cruel dejó escapar su descontento.
—¿Por qué?
¿No quieres?
—La expresión de Santo cambió como si él se lo arrebatara a la fuerza en el momento en el que Cruel negó con su cabeza.
—Ven aquí y cógelo entonces —al instante, el [Horno del Cielo y la Tierra] empezó a girar mientras se hacía más pequeño antes de aterrizar en las palmas de Cruel.
—Retira tu impronta y dámelo —respondió Santo.
—Ven y consíguelo tú mismo —Cruel continuó.
De repente, la tensión en la atmósfera se volvió muy intensa.
Feng Qingzi seguía aturdido, incapaz de recuperarse por la conmoción de su discípulo asesinado.
—¿C-cómo es posible…?
—Feng Qingzi no podía atreverse a imaginar que su discípulo había muerto así como así.
Los rostros del emperador Santo Namo y la Emperatriz estaban igual de aturdidos.
Sabían que aquello que los salvó fue la explosión final de la voluntad de la conciencia de Lin Fan.
No obstante, ya había desaparecido del todo.
La Emperatriz sacudió la cabeza y suspiró.
Si fuera a contarle eso a Xuan Er, esa mocosa estaría muy triste.
En un abrir y cerrar de ojos, habían pasado cuatro años.
Había pensado que el muchacho crecería hasta convertirse en un señor supremo incomparable.
No obstante, y pensar que moriría a mitad de camino de forma desafortunada así como así.
Había incontables genios entre las miles de razas.
Pero incluso entonces, ¿y qué?
Solo aquellos que pudieran llegar al final del juego eran los auténticos ganadores.
Desde los tiempos antiguos, hubo incontables genios que habían muerto en la senda de su cultivo.
Daba igual cómo de fantásticos fueran su potencial y sus dones, todo fue en vano dado que perecieron entre las arenas del tiempo.
—Cruel, ¿te atreverías a desafiar mis órdenes?
—Santo bullía de crueldad.
Sintió que algo iba mal.
No obstante, no podía entender qué era.
—No me atrevería a hacerlo —respondió Cruel.
—Entonces, lanza ese tesoro —Santo ladró.
—Ven y cógelo tú mismo —daba igual la forma en que lo expresara Santo, Cruel respondía con las mismas palabras.
Entonces miró a Vicio—.
¿Lo necesitas?
Vicio se sobresaltó y le llevó un tiempo volver a la realidad.
Su corazón estaba llenó de codicia entonces.
No obstante, en el momento en el que esa codicia empezó a aumentar, un estallido de furia salió disparado de Santo.
—Es mío —Santo estaba cabreado en ese momento, muy cabreado.
No había esperado que Cruel se atreviera a desafiar su voluntad.
Cruel alargó su palma, donde el [Horno del Cielo y la Tierra] yacía en silencio.
El significado estaba claro: “si lo quieres, tienes que venir a cogerlo tú mismo”.
Durante un momento, Santo no supo cómo reaccionar.
Miró a Cruel con severidad, tratando de distinguir algo diferente en él.
No obstante, independientemente de cómo lo examinara, Cruel seguía siendo Cruel.
Seguía siendo el mismo despojo que Santo consideraba que era.
—No deseo entregarte este tesoro.
No obstante, si no lo hago, me matarás y buscarás un nuevo reemplazo para el Ser Supremo —comentó Cruel.
—Así es.
Te has vuelto más inteligente —Santo sonrió con frialdad.
—Entonces, ven y consíguelo tú mismo —respondió Cruel.
…
—Ahora que el muchacho está muerto, ¿es hora de que abandonemos este lugar?
—La Emperatriz susurró.
El Emperador Santo Namo no respondió en el acto.
También le parecía que ya era hora de que se marcharan.
Todo había fallado; el muchacho había muerto.
Fue una gran pérdida para la Raza Humana.
A pesar de que Feng Qingzi estaba angustiado, su rostro envejecido emitía una expresión gélida en ese momento.
Sabía que, teniendo en cuenta la situación actual, les era imposible matar a esos Seres Supremos.
Ahora que había tres Seres Supremos allí reunidos, definitivamente requeriría algo de esfuerzo si querían abandonar ese lugar sin percances.
—Emperador Santo, Emperatriz…
Espérenme, e intentaremos escapar juntos.
Solo estaremos verdaderamente seguros tras llegar al Terreno Protegido —Feng Qingzi transmitió el mensaje a los dos por telepatía.
—Sí —el Emperador Santo Namo y la Emperatriz asintieron con la cabeza con seriedad.
Teniendo en cuenta la situación actual, esa debería ser la única forma.
Primero buscarían refugio en el Terreno Protegido antes de pensar en una forma de marcharse en el momento oportuno.
De lo contrario, teniendo en cuenta la fuerza de esos Seres Supremos, aunque huyeran a las profundidades del mundo, definitivamente serían dados caza.
En ese momento, Lin Fan ya había entrado en modo [Sigilo] y estaba pasando el rato detrás de Cruel, esperando que el otro grupo se movilizara.
No obstante, ¡aquello que dejó a Lin Fan sin palabras fue que ese Santo era un maldito vago!
¿Acaso no estaba pidiéndole que se acercara él en persona?
¡Tampoco es que fuera a matarlo!
—De acuerdo, iré y lo recuperaré por mi cuenta —Santo gruñó.
Dando un solo paso, apareció ante la cara de Cruel al momento.
Esos ojos, que estaban llenos de ira, miraron directamente a los ojos de Cruel.
—Será mejor que te portes bien de ahora en adelante.
De lo contrario, ya sabes las consecuencias.
Al contemplar el horno en las palmas de Cruel, Santo podía sentir un aura agitada emanando de él.
¡Eso era un tesoro!
¡Uno absoluto!
Santo extendió sus manos lentamente y agarró ese [Horno del Cielo y la Tierra].
—¿Eh?
—De repente, Santo se percató, para sorpresa suya, de que no podía levantar el [Horno del Cielo y la Tierra].
—¡Tú…!
—La expresión de Santo era gélida en ese momento, pensando que aquello fue cosa de Cruel.
Pero justo en ese momento, Cruel dejó escapar una sonrisa mientras golpeaba la nuca de Santo.
—¡Estás cortejando a la muerte!
—Al instante, Santo reaccionó a la par que vociferaba.
Sus ojos brillaban con una ira ilimitada.
¡Y pensar que ese despojo se atrevería a atacarlo!
Feng Qingzi y los demás estaban preparados para escapar.
No obstante, cuando contemplaron la situación actual, se vieron incapaces de comprender qué estaba sucediendo.
¿Qué estaba pasando?
¡Los Seres Supremos estaban definitivamente entrando en conflicto!
Santo levantó la mano y sujetó a Cruel por la garganta.
Sus ojos estaban a punto de derramar fuego.
—¿Sabes que estás buscando la muerte?
¿De verdad crees que no me atrevería a matarte?
—Santo rugió de ira, queriendo estrangular a Cruel hasta la muerte de un apretón.
—Jejeje —Cruel no se inmutó en ese momento, entre tanto que su expresión cambiaba a una que era sumamente bondadosa—.
Amitabha.
Esa sucesión de cambios fue tan rápida que Santo no pudo reaccionar, preguntándose si Cruel se había vuelto estúpido.
No obstante, una repentina ráfaga de luz escalofriante se abalanzó sobre él.
—[Patada Devastadora de los Verdaderos Orígenes].
En una billonésima de segundo, Santo se percató de que algo iba mal mientras canalizaba hasta el último ápice de poder en su cuerpo, vibrando para bloquear esa patada.
—¡Joder!
¡Y pensar que su tiempo de reacción sería tan veloz!
Lin Fan se quedó asombrado, evidentemente no esperaba que Santo reaccionara así de rápido.
Solo esa velocidad de reacción fue más rápida que la velocidad de Lin Fan.
—¡[Puño Revientatetas de la Estrella del Norte]!
Las manos de Lin Fan eran rápidas como el rayo.
De un solo pensamiento, miles de puños llovieron.
Bam!
Bam!
En ese momento, Lin Fan estaba loco mientras el [Puño Revientatetas de la Estrella del Norte] explotó.
“¡BOOM!” En ese corto espacio de tiempo, el pecho de Santo sufrió una serie de rápidos cambios.
Creció, creció y estalló…
Con las incontables explosiones que resonaron, el mundo entero tembló como si estuviera a punto de colapsar bajo su poder.
—¡Ha funcionado!
Lin Fan no sabía cómo estaba la situación en ese momento, pero sabía con certeza que el Puño Revientatetas de la Estrella del Norte] poseía una cantidad de poder incomparable.
En un instante, ese Santo debía haber sido mutilado.
—Mi querido discípulo, ¡no estás muerto!
—Cuando Feng Qingzi vio la figura, su corazón estuvo a punto de estallar de alegría.
Al instante, apareció junto a Lin Fan y lo cogió de la mano.
—Querido discípulo, ¡date prisa y márchate con Tu Venerado Maestro!
—¡Ahora era el mejor momento para llevar a cabo su gran huida!
—¡Joder!
¡Vete con tu madre!
¡Date prisa y aprovecha la oportunidad para ayudarme a dar el golpe final!
—Lin Fan gritó en su lugar.
¡Aquella era una oportunidad rara!
Si dejara que se escapara, ¡sería imposible conseguir algo igual otra vez!
—¡Cruel, te daré un BUFF de refuerzo!
¡Ayúdame a matar al otro grupo!
—Lin Fan no dudó mientras golpeaba la ingle de Cruel con una patada.
La doble función de [Patada Devastadora de los Verdaderos Orígenes] volvió a mostrarse en ese mismo momento.
—¡ARGH!
Santo gritó de forma lamentable.
—¡ARGH!
Cruel aulló de dolor también.
No obstante, fue como si un dios de batalla lo hubiera poseído a mientras su aura ascendía sin cesar.
Había entrado en un estado de frenesí en ese momento.
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