El sistema más fuerte - Capítulo 758
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758: Santo lucha en solitario 758: Santo lucha en solitario Editor: Adrastea Works —¡La Raza Samsung es ciertamente un arma divina de autodestrucción!
¡Cuanto más alto sean sus estados de cultivo, más destructiva será su explosión!
¡A veces, hasta explotarían en los momentos menos esperados!
¡Esa es la propiedad más enfermiza que tienen!
—Eso se debe a que nunca sabrás cuándo los seres de la Raza Samsung están de mal humor y deciden llevarte a dar una vuelta con ellos a los Cielos.
Oculto dentro del [Horno del Cielo y la Tierra] y examinando la situación en el exterior, Lin Fan no pudo evitar respirar aire frío.
En aquella ocasión, el poder explosivo fue ciertamente un desafío al cielo.
¡Incluso el vacío había empezado a distorsionarse!
De hecho, incluso Lin Fan, quien estaba escondido en el [Horno del Cielo y la Tierra] y veía a Santo soportar los tormentos dentro del vacío retorcido, sintió que ese cuerpo suyo el cual fue bendecido por los Cielos tampoco sería capaz de resistirlo.
—¡BESTIA!
¡VOY A MATARTE!
—Santo gritó mientras su aura se expandía.
Esa poderosa aura se extendió por todo el mundo a medida que su enloquecido cuerpo estaba casi causando que Lin Fan se quedara estupefacto.
—¡Santo cielo!
Este Santo es bastante resistente, ¿no es así?
¡Incluso todos estos seres de la Raza Samsung podrían no ser capaces de matarlo!
—¡El puñado de seres de la Raza Samsung que Lin Fan había lanzado antes era bastante feroz!
¡Aunque fueran el Emperador Santo Namo y la Emperatriz, definitivamente reventarían de tal forma que sus entrañas volarían por todas partes si estuvieran en el centro de esa explosión!
No obstante, incluso en el caso de Santo, su piel mostraba signos de estar desgarrada.
—¡Esto no va bien!
Parece que tengo que añadir más poder.
Sentado dentro del [Horno del Cielo y la Tierra], Lin Fan liberó unos cuantos seres más de la Raza Samsung.
Al mirarlos, suspiró suavemente.
—Todos vosotros sois buenos ejemplos.
¡La gente os recordará!
Sin decir una palabra más, una cepa del Espíritu de Biggra flotó suavemente y se fusionó con los cuerpos de esos seres de la Raza Samsung.
—Reprimidlo dentro de vuestros cuerpos primero antes de explotar después —Lin Fan no quería desperdiciar esa ronda explosiva de los seres de la Raza Samsung.
Por lo tanto, consiguió que el Espíritu de Biggra redujera la velocidad primero.
Lin Fan tenía plena confianza en que podría hacer que Santo pagara con la explosión en esa ocasión.
Pero por supuesto, el requisito previo era que Santo no huyera de ello.
Si Santo huyera, ciertamente podría no haber nadie capaz de detenerlo.
Al instante, Lin Fan utilizó su [Patada Devastadora de los Verdaderos Orígenes].
Fue un refuerzo para ayudar a los seres de la Raza Samsung a liberar su potencial más poderoso, para que así pudieran dejar salir la explosión más salvaje posible.
—¡VENID AQUÍ!
En ese momento, Santo estaba aullando con los ojos inyectados en sangre.
Estaba ciertamente indignado.
¡Y pensar que esa bestia se atrevería a hacerle aquello!
El Emperador Santo Namo y la Emperatriz estaban escondidos bastante lejos en ese momento.
Al mirar a ese maltrecho y agotado Santo, ¡se percataron de que el cambio de acontecimientos era demasiado grande!
La magnificencia de la Emperatriz era inigualable en la generación con esos espectaculares rasgos suyos.
No obstante, en ese momento, sus rojos labios se separaron ligeramente pues estaba totalmente atónita.
¡Era claramente un callejón sin salida para ellos!
¡Y pensar que las mareas cambiarían de esa forma!
—¡CONDENADA TORTUGA COBARDE!
¿VAS A OCULTARTE AHÍ DURANTE EL RESTO DE TU VIDA?
—Santo rodeó el [Horno del Cielo y la Tierra] mientras gritaba.
En el momento en el que Lin Fan escuchó las burlas desde el exterior, naturalmente no pudo soportarlo.
“¡Clang!” Ese zumbido dio tal sorpresa a Santo que saltó hacia atrás, pensando que ese despojo iba a salir y joderlo.
Pero cuando vio que la tapa delantera del horno abrirse, receló.
Quería darse prisa y matar a ese tipo.
No obstante, no tenía ni idea de cómo funcionaba ese tesoro.
Durante un momento más o menos, no se atrevió a actuar de forma insensata.
—VEN.
AQUÍ —Santo estaba respirando con pesadez en ese momento.
A pesar de que la explosión anterior no le había hecho mucho daño, causó que su sangre vibrara.
Fue una situación que nunca antes se había encontrado tras convertirse en un Ser Supremo.
—¡Entra si tienes valor!
—Lin Fan estaba dentro del [Horno del Cielo y la Tierra] en ese momento.
Pasara lo que pasara, no iba a salir.
Si ese Santo tuviera el valor de entrar, solo estaría la muerte esperándolo.
Simplemente aporrearía la tapa delantera y continuaría con algunos golpes salvajes para que ese Santo reflexionara sobre su vida.
—Bien.
No quieres salir, ¿verdad?
Entonces, ¡Tu Ser Supremo os matará!
Saint estaba tan furioso que ya no sabía qué hacer.
Sabía que el otro estaba justo frente a él, pero no se atrevió a atacar.
En ese instante, Santo echó la cabeza hacia atrás y miró al Emperador Santo Namo y a la Emperatriz.
—¡TODOS VOSOTROS DEBÉIS MORIR!
No obstante, en el mismo momento en el que giró la cabeza, Santo sintió un aura escalofriante surgir en su corazón como si algo gordo estuviera a punto de suceder.
—¡Id y explotad!
En ese momento, Lin Fan aprovechó aquella oportunidad y lanzó a todos esos seres de la Raza Samsung, entonces cerró la tapa del horno de inmediato.
“¡BAM!” “¡BAM!” En aquella ocasión, el poder de la explosión hizo que prácticamente se derrumbara todo el Cielo y la Tierra, emitiendo una sensación de golpe en las tripas.
¡Terrorífico!
¡Aquello fue demasiado terrorífico!
—¡BASTARDO!
¿PIENSAS QUE ESTO ASESTARÁ DAÑO ALGUNO A TU SER SUPREMO?
—¡ARGHHHHHHHHH!
Antes de que Santo pudiera acabar su frase, salió despedido aullando de dolor a causa al poder de la explosión.
A pesar de que los poderes explosivos producidos por esos seres de la Raza Samsung eran tremendos, distaban de ser suficientes para matar a Santo.
No obstante, bajo el insolente aumento de sus poderes por parte de Lin Fan, incluso Santo podía sentir una cepa de terror.
—¡Este poder explosivo es mucho más fuerte que antes!
—Los poderes del Emperador Santo Namo retumbaban para formar una barrera protectora con el fin de repeler la réplica.
El Emperador Santo Namo ya no podía entender la situación actual.
¿Qué demonios estaba pasando en ese momento?
En un abrir y cerrar de ojos, ¡las cosas habían cambiado totalmente!
¡Aquello fue completamente increíble!
El Emperador Santo Namo nunca había visto a un Ser Supremo siendo engañado de una forma tan severa.
¡Aquello fue prácticamente inhumano!
—JAHA!
Santo, ¿qué te ha parecido?
¿Agradable?
—Lin Fan se echó a reír.
¡Esa Raza Samsung era mierda de calidad en efecto!
¡Ese poder explosivo era literalmente un desafío al cielo!
—¡Lanzaré…
lanzaré…!
Dentro del [Horno del Cielo y la Tierra], las manos de Lin Fan se movían sin parar mientras lanzaba a los seres de la Raza Samsung uno por uno.
“¡BAM!” “¡BAM!” —¡MALDITO!
¡SAL SI TIENES PELOTAS, BESTIA!
¡DEFINITIVAMENTE TU SUPREMO TE MATARÁ!
Santo estaba trastornado en ese momento.
Bajo el poder de la explosión, incluso ese poderoso cuerpo suyo empezó a quebrarse a pesar de ser imperecedero a través de los tiempos antiguos.
«Urgh.» En ese instante, al final escupió sangre.
¡Y pensar que el inmensamente formidable Santo escupiría sangre bajo ese despiadado asalto de explosiones!
—¡Buen discípulo!
¡Entrégale a Santo a este viejo!
¡Ve a herir a Vicio mediante explosiones!
—Feng Qingzi, quien estaba en igualdad de condiciones con Vicio, se abalanzó de repente ante Santo.
—¡Joder!
¡Viejo, esta es mi presa!
¡Lin Fan no había esperado que incluso ese viejo Feng Qingzi supiera aprovecharse de un enemigo caído para pulverizarlo!
No obstante, Lin Fan sabía que si podía o no custodiar a esos dos Seres Supremos dependía completamente de él.
Como el jugador más valioso en el terreno, la presión sobre él era inmensa.
—Santo, ¿por qué tuviste que sacar a los seres de la Raza Samsung?
¡T-tú…!
—Vicio se enfureció por todo lo que estaba sucediendo en ese momento.
¡El resultado de esa batalla dependía totalmente de Santo!
Si no hubiera invocado a los seres de la Raza Samsung, ¡aquello no habría sucedido puesto que el humano no habría tenido la ocasión de aprovechar esa oportunidad!
No obstante, ¡había una cosa que Vicio no podía entender!
¿Por qué demonios poseía la Raza Samsung unas capacidades de autodestrucción tan enormes?
¡Sus poderes prácticamente se habían multiplicado varias veces!
Aunque fuera él quien estuviera en el centro de la explosión en ese momento, ¡podría no ser capaz de aguantar!
El rostro de Vicio estaba sombrío ahora que estaba considerando todas las cosas.
La situación en ese momento no tenía muy buen aspecto.
—¡Vicio, tu Papaíto está en camino!
¿Estás listo?
—Lin Fan permaneció oculto en el [Horno del Cielo y la Tierra] mientras volaba en dirección a Vicio junto con el horno.
Después de luchar con Feng Qingzi hasta ese momento, Vicio estaba extremadamente familiarizado con los trucos de ese muchacho.
¡No había forma de salir de ese plan suyo!
“¡Pshew!
Al instante, un puñado de seres de la Raza Samsung fueron lanzados.
Esos seres de la Raza Samsung estaban sonrojados con los ojos inyectados en sangre a medida que liberaban un aura frenética, con una apariencia completamente alocada.
Vicio sintió que se le ponía la piel de gallina.
¿Cómo se atrevería a permanecer en ese lugar?
—¡Santo, te deseo lo mejor!
—Sin un ápice de duda, Vicio se lanzó al vacío mientras escapaba furioso.
Ya lo había pensado bien.
Si estuviera en el objetivo de ese condenado tipejo, bien podría acabar en el mismo estado que Santo, donde fue arrastrado hasta un estado incomprensible.
Si ese fuera el caso, escapar de eso era la única y verdadera solución.
Era imposible que esperara ahí la muerte junto a Santo.
Feng Qingzi y Cruel…
Solo esos dos serían capaces de ser sus verdaderos contrincantes.
Y eso fue incluso antes de que incluyeran a ese ser retorcido que lanzaría a un puñado de seres de la Raza Samsung de vez en cuando.
—¡Santo cielo!
¡Está huyendo!
¡No huyas!
¡Date prisa y regresa para que podamos seguir luchando durante unas trescientas rondas!
Si Vicio quería huir, nadie podría interponerse en su camino.
—¡Discípulo, no te molestes más en perseguirlo!
¡Esta es una gran oportunidad!
¡Suprimamos a Santo del todo!
—Feng Qingzi gritó con entusiasmo.
¡Esa fue una rara oportunidad en su vida!
¡A excepción de diez mil años atrás, nunca había habido otro acontecimiento de alguien matando a un Ser Supremo!
Cuando Santo vio cómo estaba rodeado por doquier, se quedó completamente estupefacto.
—¡Vicio…!
—Santo apretó los dientes con fuerza.
¡Y pensar que Vicio elegiría huir en ese mismo momento!
“¡Pshew!
¡Pshew!” Justo en ese momento, sucedió algo aún más escalofriante para Santo.
Incontables seres de la Raza Samsung estaban siendo expulsados del [Horno del Cielo y la Tierra] en ese mismo instante.
Entonces lo rodearon formaban un círculo a su alrededor.
—¡Viejo, déjame a este tipo!
¡Id a sellar el vacío alrededor de esta zona!
¡Definitivamente no debemos darle la oportunidad de huir!
—Lin Fan comentó.
—¡De acuerdo!
Al mirar al denso grupo de seres de la Raza Samsung ante él, Feng Qingzi sintió un escalofrío en la espalda durante un instante.
Sabía lo que iba a hacer ese querido discípulo suyo.
En ese momento, incluso él sentía pena por Santo.
Si fueran a autodestruirse de verdad en ese grupo, el resultado sería completamente aterrador.
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