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El sistema más fuerte - Capítulo 792

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792: ¡Este no es un simple pedo!

792: ¡Este no es un simple pedo!

Editor: Adrastea Works —Joven Maestro, ¿dónde nos preparamos para salir a divertirnos en estos días?

En el patio de la mansión más grande de la Familia Yao en ese momento, un joven yacía allí de forma despreocupada.

Estaba recibiendo masajes de varias empleadas en ese momento.

A su lado, Da Ha, Er Ha y San Ha permanecían de pie mientras miraban a su Joven Maestro con respeto.

Durante ese acto de aquel entonces, lo habían ejecutado a la perfección.

Y fue justo debido a eso que su Joven Maestro fue engañado durante dos años enteros.

Eso hizo que su Joven Maestro tuviera que soportar bastante sufrimiento fuera.

Y cuando su Joven Maestro regresó a casa en busca de venganza, descubrió que los tres estaban viviendo una vida espléndida.

En ese momento, se quedó completamente desconcertado durante un momento o así.

Tras numerosas explicaciones, Yao Wuxie solo pudo suspirar con cara de impotencia, indicando que puesto que las cosas ya habían sucedido de esa forma, ¿qué podía hacer al respecto?

—San Ha, ¿por qué lo llamas todavía Joven Maestro?

¡Tienes que llamarlo Sexto Maestro ahora!

—Da Ha advirtió a San Ha.

—No importa.

Somos familia.

¿Cuál es la diferencia?

—Yao Wuxie agitó su mano despectivamente, sin molestarse en lo más mínimo.

El actual Jefe de Familia de la Familia Yao era el hermano mayor de Yao Wuxie.

No obstante, Yao Wuxie ya no era alguien odiado en la Familia Yao.

Después de todo, la razón por la cual la Familia Yao pudo arreglárselas tan bien y prosperar tenía mucho que ver con él.

Yao Wuxie era un ser poderoso y reconocido dentro del Mundo Xuanhuang en ese momento.

No había nadie que se atreviera a actuar de forma insolente contra él.

De hecho, había muchas grandes familias incluso que querían casar a sus hijas con Yao Wuxie, para poder atar forjar vínculos con la Familia Yao.

No obstante, para Yao Wuxie, esas chicas eran demasiado humildes.

Al mismo tiempo, no quería estar limitado por las mujeres.

—¡Sexto Hermano!

¡Ayúdame!

¡Ayúdame!

En ese momento, un grito precipitado sonó desde el exterior.

Vio una figura corriendo con nerviosismo.

—¡Tercer Maestro!

Cuando Da Ha y los demás divisaron quién era, lo saludaron con respeto.

—Tercer Hermano, ¿cuál es el problema que hace que entres en semejante pánico?

—Yao Wuxie preguntó con voz tranquila.

En el pasado, sus cinco hermanos irían y le darían una paliza sin motivo alguno de vez en cuando.

No obstante, Yao Wuxie había dejado de lado la infelicidad el pasado y había posibilitado que todo empezara de cero.

Y en ese momento, aquellos cinco hermanos suyos eran sumamente afectuosos y cariñosos con él.

Eso hizo que Yao Wuxie sintiera el verdadero calor de la familia.

—Sexto Hermano, ¡tienes que ayudar a tu Tercer Hermano!

Ahora mismo, dentro de la ciudad, tu Tercer Hermano ha visto a una chica.

Y allí estuve pensando: «¿No es esta la clase de chica que a mi Sexto Hermano le gustaría?» ¡Con eso, decidí subir y acosar, no, quiero decir, flirtear con ella!

¡Pero quién sabía que de la nada, aparecería un hombre y daría una bofetada en la cara de tu Tercer Hermano y la dejaría inflamada!

¡Sexto hermano, tienes que defenderme!

—El tercer hijo de la Familia Yao, Yao Xingfeng, gritó.

En ese momento, Yao Wuxie era el más fuerte de toda la Familia Yao.

De hecho, incluso dentro del Mundo Xuanhuang, esos seis hermanos eran todos seres poderosos de alto nivel, la flor y nata.

—¿Oh?

¡Y pensar que alguien se atrevería a crear problemas en la Ciudad del Demonio Muerto!

¿No saben que eres el Tercer Hermano de Yao Wuxie?

—Las cejas de Yao Wuxie se crisparon, algo interesado ahora.

—¡Lo dije!

¡Pero ese chico dijo que él es EL hermano y continuó dándome una paliza…!

—Yao Xingfeng se tapó la cara y se quejó.

—Ya veo.

De acuerdo entonces.

Puesto que estoy libre de todas formas, echemos un vistazo.

No te preocupes, Tercer Hermano.

Conmigo cerca, definitivamente pediré justicia para ti —dijo Yao Wuxie.

—¡Sexto Hermano, eres tan amable conmigo!

¡Y pensar que te traté así en el pasado…!

¡Y-yo…

debo haber estado ciego!

—Tercer Hermano, no digas eso.

Todos somos familia.

Dejemos atrás el pasado.

De acuerdo, vamos.

Tengo que ver de dónde procede este tipo —Yao Wuxie agitó su mano.

Al instante, todos marcharon de forma imponente hacia la ciudad.

Cuando Lin Fan llegó a la Ciudad del Demonio Muerto, había querido ir a casa de Yao Wuxie de inmediato.

No obstante, vio a un chico tomándose demasiadas libertades con una chica.

Al principio, ¡Lin Fan había pensado que ese debía ser Yao Wuxie!

Pero al mirarlo de nuevo, se percató de que no era así.

Y no solo eso, escuchó al otro mencionar que era el Tercer Maestro de la Familia Yao.

Naturalmente, Lin Fan tenía que enseñarle una buena lección.

—Pequeño amigo.

Cuando el Sexto Maestro de la Familia Yao aparezca más adelante, ¡debes reconocer tus malas acciones!

—¡Así es!

¡A pesar de que el Sexto Maestro de la Familia Yao es extravagante, es de buen corazón y no es un alma malvada!

¡Siempre y cuando admitas tu error, las cosas definitivamente saldrán bien!

Los transeúntes circundantes empezaron a aconsejar a Lin Fan, quien se sentó allí y se encogió de hombros mientras sonreía, totalmente despreocupado.

Usando sus dedos, Lin Fan se difuminó la cara.

Su rostro empezó a vibrar antes de adoptar otro aspecto.

Tenía que ver por sí mismo hasta qué punto se había cultivado Yao Wuxie.

—¿Quién es el que se atreve a acosar al Tercer Hermano de Yao Wuxie?

¿Estás cansado de vivir?

—Antes de llegar, su voz retumbó primero.

En el momento en el que Lin Fan escuchó esa voz, se echó a reír.

A pesar de que habían pasado tantos años, ¡el carácter de ese tipo no había cambiado en absoluto!

La muchedumbre que rodeaba a Lin Fan se dispersó.

No obstante, todavía lo miraban preocupados de todas formas.

Si ese tipo continuara haciéndose el duro, sería difícil resolver ese problema enseguida.

—¿Fuiste tú quien dio una bofetada a mi Tercer Hermano?

—En el momento en el que apareció Yao Wuxie, actuó de una forma extremadamente tiránica entre tanto que señalaba a Lin Fan mientras decía.

En ese momento, los rasgos de Lin Fan no eran las únicas cosas que habían cambiado.

Su aura también había cambiado.

Por lo tanto, era natural que Yao Wuxie no pudiera reconocerlo.

—Así es.

¡Fui yo quien le dio de bofetadas!

¿He oído que eres Yao Wuxie, el ser poderoso número uno de toda la Ciudad del Demonio Muerto?

—Lin Fan gruñó con voz ronca.

—¿Eh?

¿Ser poderoso número uno?

¡N-no…, nonononononononononononono!

¡Yo, Yao Wuxie, soy el ser poderoso número uno en todo el Mundo Xuanhuang!

—Yao Wuxie alzó la cabeza y dijo de forma prepotente.

Al principio, ¡Lin Fan había pensado que Yao Wuxie por fin supo cómo ser humilde!

Pero cuando escuchó la segunda mitad de la oración, se percató de que ese tipo era condenadamente arrogante.

—Cielos, realmente te estás volviendo más y más desvergonzado —Lin Fan respondió exasperado.

Solo ese carácter suyo fue suficiente para que Lin Fan admitiera la derrota.

—Esta persona, en serio.

¿Sabes cómo se habla?

¿Por qué todas tus palabras suenan tan antipáticas?

¿Cómo deberíamos resolver esto?

Le diste una bofetada a mi Tercer Hermano.

No creo que esto se resuelva tan fácilmente.

¿Cómo crees que deberíamos resolver esto, Tercer Hermano?

— Preguntó Yao Wuxie.

—Sexto Hermano, me dio una sola bofetada.

¡Quiero darle diez!

—Yao Xingfeng respondió.

—Hmm…

Eso parece bastante justo —Yao Wuxie asintió con la cabeza.

Entonces miró a Lin Fan—.

¡Lo has oído!

Que te dé diez bofetadas y este asunto acabará.

—¡JAJA…!

—Lin Fan se echó a reír—.

Puesto que dices que eres el ser poderoso número uno en todo el mundo, ¿qué te parece si peleamos entonces?

Atácame si tienes lo que hay que tener.

Lin Fan flotó hacia el vacío y se alejó en la distancia.

—¡Hmph!

¿Quién teme a quién?

Puesto que estoy bastante aburrido ahora mismo y es difícil encontrar entretenimiento en estos días, jugaré contigo un poco ahora que has venido a buscarme por tu cuenta.

Yao Wuxie no tenía miedo mientras seguía estrechamente a Lin Fan.

En un amplio espacio abierto, Yao Wuxie colocó sus manos detrás de su espalda.

—Manos a la obra.

Me temo que no tendrás la oportunidad de contraatacar después de que yo ataque — comentó Yao Wuxie.

—Yao Wuxie, no eres mi rival.

Oí que eres bastante bueno tirando pedos.

Ven, mándame uno.

Me enfrentaré a ello —Lin Fan estaba bastante interesado en el poder de los pedos de Yao Wuxie.

Cuando no era tan fuerte, Lin Fan había desarrollado miedo hacia ese pedo.

Pero en ese momento, él era un ser Celestial Divino Nivel Nueve.

Quería darle una oportunidad en efecto.

—¡Hmph!

Palabras grandilocuentes —Yao Wuxie atacó al instante.

No obstante, no se tiró un pedo.

En opinión de Yao Wuxie, un solo pedo suyo podría hace vibrar al mundo entero, haciendo que incluso las deidades y los fantasmas lloraran por ello.

Había una alta posibilidad de que le otro pudiera ser asesinado por él.

—No eres rival para mí.

Lin Fan extendió los dedos y usó un ápice de fuerza, golpeando con ella en dirección a Yao Wuxie.

Al instante, el corazón de Yao Wuxie se quedó helado.

¡Una cantidad sumamente represiva de poder salió en dirección a él para golpearlo, uno contra el que no podía luchar en absoluto!

—Si te niegas a tirarte un pedo, lo único que te espera es la muerte —dijo Lin Fan.

En ese momento, Yao Wuxie podía sentir que estaba enjaulado en esa ola de poder.

Su cuerpo empezó a temblar de forma incontrolada además.

¡Qué poder tan formidable!

¡Ese rival parecía bastante feroz!

Parecía que no tenía otra opción que satisfacer los deseos del otro.

—Tú lo has querido.

Después de eso, sin duda alguna, Yao Wuxie canalizó toda la Energía Verdadera dentro de su cuerpo y contuvo el aliento.

Entonces apuntó su trasero directamente a Lin Fan.

“¡POOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOT!” Una tremenda explosión resonó en el mundo.

Al instante, todo el Cielo y la Tierra temblaron con intensidad.

El Qi Espiritual dentro del vacío parecía como si estuviera siendo exprimido.

La expresión de Lin Fan se quedó helada.

Podía sentir que ese pedo de Yao Wuxie distaba de ser simple.

¡Aquello era algo que no debería existir en el Mundo Xuanhuang!

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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