El sistema más fuerte - Capítulo 822
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822: Me hago una idea de tu dolor 822: Me hago una idea de tu dolor Editor: Adrastea Works —¿De verdad quieres echar un vistazo?
Lin Fan recordó como muestra de buena voluntad para que la otra parte pudiera estar mentalmente preparada.
Después de todo, los tres hijos pervertidos de Pollito eran bastante retorcidos.
Lo mejor para ella era no asustarse hasta perder la cabeza o algo si no estuviera mentalmente preparada para ello.
Aquello fue mencionado en voz alta explícitamente para el Dios del Dragón Ancestro.
Cuando vio por primera vez a Pollito, ya no le gustaba demasiado su apariencia.
Si tuviera que ver a esos tres hijos pervertidos, ¿no escupiría un puñado de sangre?
—¡Son mis tres nietos!
¿Por qué no puedo echarles un vistazo?
—Zi Feng, por otra parte, no pensaba tanto en eso.
Todo lo que quería hacer era ver a sus nietos.
—Querida madre, ¡estos tres hijos míos son uno mejor que el otro!
¡Tener a estos tres hijos míos es mi mayor logro en toda mi vida!
—Dijo Pollito con orgullo.
—¡Por supuesto, por supuesto!
¿Cómo pueden los descendientes de mi hijo ser algo malo?
¡Si nuestros antiguos ancestros se enteraran de esto, se sentirían inundados de alegría!
—Zi Feng respondió felizmente.
Al ver cómo esa familia ya estaba mentalmente preparada, Lin Fan no dijo nada más.
Puesto que querían echar un vistazo, ¡entonces podrían también echar un buen vistazo!
Lin Fan dejó salir a los tres hijos de Pollito directamente desde su Paraíso.
Al instante, un flash de luz apareció.
En el momento en el que Zi Feng vio eso, no pudo evitar sentarse erguida un poco.
Quería echar un vistazo más claro que nunca.
La curiosidad del Dios del Dragón Ancestro también tocó techo.
¡Quería ver qué clase de genios podrían ser esos tres nietos suyos!
—¡Cuckcuckoo!
Antes de que sus figuras se mostraran por su cuenta, sus voces llegaron primero.
No obstante, en el momento en el que aparecieron las voces, el corazón del Dios del Dragón Ancestro se heló un poco.
Tenía un mal presentimiento al respecto.
No obstante, la expresión de Zi Feng era solo de ansiosa expectación.
De repente, una brillante luz dorada cegó los ojos de todos los presentes.
Un deslumbrante pollo dorado estaba allí con altivez.
Sacudiendo la cabeza, era como si cada criatura en ese mundo, por encima y por debajo de los Cielos, debiera inclinarse ante él en sumisión.
Esa rica y valiosa aura suya, junto con esos brillantes tonos dorados…
Ese que había aparecido era Gran Pollito.
—Querida madre, este es mi hijo, Gran Pollito.
¿No parece un talento hasta la médula?
—Pollito presentó con satisfacción.
Pollito estaba sumamente complacido con esos tres hijos suyos.
Todos ellos habían heredado sus genes de calidad.
—¡Bien, bien!
¡Un carácter extraordinario!
¡Este es sin duda mi buen nieto!
¡Ven a darle un abrazo a tu abuela!
—En ese momento, Zi Feng estaba sonriendo tanto que ni siquiera podía cerrar los labios.
—Gran Pollito, esta es la querida madre de tu Papaíto.
Por ende, ella es tu abuela.
¡Date prisa y ve a darle un abrazo!
—Ordenó Pollito.
Gran Pollito frotó esos collares dorados en su cuello antes de pavonearse mientras meneaba su trasero.
Graznó unas pocas de veces y se frotó contra esas piernas de Zi Feng.
En ese momento, los ojos del Dios del Dragón Ancestro se dilataron al instante.
Era como si su corazón hubiera sido martilleado muchísimo.
Una deslumbrante infinidad de colores brilló a través del mundo mientras este estaba ahora contaminado con ese peinado de pollo salvaje.
El no convencional Pollito Dos sacudió esos fabulosos cabellos largos suyos y graznó con calma.
Entonces desfiló como si fuera un pase de modelos.
—Querida madre, este es Pollito Dos.
Destaca sobre el resto con sus tonos arcoíris —Pollito presentó con orgullo de nuevo.
Esos tres hijos suyos eran uno más sobresaliente que el otro.
A veces, Pollito incluso lloraba con orgullo.
¡Con genes superiores como los suyos, la clase de descendientes que engendraría eran sinceramente un desafío para el cielo!
—Pollito Dos, esta es tu abuela.
Este es el abuelo.
¡Date prisa y ve a abrazar a tu abuelo!
—Ordenó Pollito.
Pollito Dos sacudió la cabeza mientras ese cabello hípster cubría uno de sus ojos.
Entonces fue pavoneándose hacia el Dios del Dragón Ancestro por medio de su desfile.
—¡Abuelo!
Esa única voz hizo que el corazón del Dios del Dragón Ancestro se hiciera pedazos al instante.
“Creak”.
Estaba jugando con una perla de dragón en sus manos que se resquebrajó de repente en ese preciso momento.
Para el Dios del Dragón Ancestro, aquel fue un golpe muy grande en ese instante.
—¡Hijo mío, mira cuán emocionado está tu padre al ver a sus nietos!
¡Esa perla de dragón era el tesoro favorito de tu padre!
—En el momento en que Zi Feng vio aquello, se echó a reír.
Lin Fan levantó la cabeza un sola palmo.
Pudo identificar el dolor en el corazón del Dios del Dragón Ancestro en ese momento.
Si él tuviera nietos así, podría incluso coger un sable y hacerlos pedazos antes de lanzarlos al horno para un cambio de imagen.
“¡BOOM!” En el momento en el que Pollito Gordo dio un solo paso, el suelo entero tembló.
Cada vez que aparecía, habría un trozo de carne pendiendo de su pico.
En el cuello de Pollito Gordo había un anillo de almacenamiento.
Ese anillo de almacenamiento no contenía nada más salvo trozos de carne.
—Querida madre, este es Pollito Gordo, el tercer hijo de tu querido hijo.
No obstante, es solo que se excede a la hora de comer.
Por lo tanto, está un poco gordo —dijo Pollito.
Al contemplar esa forma rechoncha de Pollito Gordo, Zi Feng apretó los labios y sonrió.
—¡Genial, es bueno que uno sea capaz de comer bien!
¡Además tiene mejor aspecto con algo de carne en él!
¡Huang Wusheng, afortunado!
¡Estos tres nietos se parecen tanto a ti!
—Dijo Zi Feng.
En el momento en el que divisó a sus tres nietos, el rostro del Dios del Dragón Ancestro estaba extremadamente pálido.
Había llevado una vida intachable, labrándose un nombre extraordinario por su cuenta.
Y ahora, sentía que había una alta probabilidad de que su reputación se echara a perder por culpa de esos tres nietos.
Cuando escuchó la última frase que dijo Zi Feng, la cara del Dios del Dragón Ancestro estaba completamente ruborizada.
Escupió un puñado de sangre.
—Querida madre, ¿qué le pasa a Papaíto?
—Preguntó Pollito.
—¡Tu Papaíto está feliz ahora!
Así ocurre especialmente después de ver a sus nietos.
Ahora que tiene un sucesor, ¡ya no tiene que preocuparse más por la Raza del Dragón Colosal!
—Dijo Zi Feng.
—¡OH!
—Pollito asintió con la cabeza en reconocimiento.
El Dios del Dragón Ancestro sintió como si hubiera pecado de gravedad en su vida pasada para tener tres nietos pervertidos como esos.
Lin Fan miró al Dios del Dragón Ancestro y proyectó en él una mirada de consuelo.
Mientras que otros podrían no entender el dolor del Dios del Dragón Ancestro, Lin Fan sí lo entendió.
¡El Dios del Dragón Ancestro tenía un potencial incomparable, y era el líder de la Raza de los Dragones Colosales!
Pero ahora, ¿tenía de repente un hijo apareciendo de la nada?
Si su hijo no se parecía a él, que así fuera.
No obstante, ¿qué demonios pasaba con esos tres nietos en aquel momento?
¡Un maldito jugador que solo vestía oro y plata por todas partes!
¡Un hípster no convencional con toda clase de colores!
¡Uno que era tan gordo como una montaña, con carne pendiendo de su pico!
¡Cada uno de ellos era tan condenadamente pervertido!
Si el mundo exterior se enterara de eso, ¡definitivamente acabaría siendo el hazmerreír de todos!
El corazón del Dios del Dragón Ancestro estaba viviendo una inmensa montaña rusa en ese momento.
Aunque su estado de cultivo estuviera más allá de los Cielos, aquel era un momento que apenas podía soportar durante más tiempo.
“Ziiiip…
Ziiiip.” En ese momento, el Dios del Dragón Ancestro se percató de que había una cabeza deslizándose hacia izquierda y derecha en la parte inferior de sus pantalones.
Cuando miró hacia abajo, escupió un puñado de sangre otra vez.
Pollito Gordo se había tragado ese trozo de carne de su pico.
Su pico estaba cubierto con manchas de aceite, las cuales limpió directamente en los bajos de los pantalones del Dios del Dragón Ancestro.
¡Aquello le ahorró muchos problemas!
Cuando los dos intercambiaron miradas, ese Pollito Gordo de aspecto inocente abrió mucho los ojos.
Como si no pudiera asimilar todo ese amor de la mirada entrañable de su abuelo, Pollito Gordo metió la cabeza en los pantalones de su abuelo coquetamente.
¡Era tan tímido en ese momento…!
En ese momento, el Dios del Dragón Ancestro se inclinó sobre un pilar.
Su rostro tenía una expresión que ya no albergaba ninguna esperanza de vida.
«¿Qué clase de pecados ha cometido Vuestro Dios?» El Dios del Dragón Ancestro tenía la necesidad de abofetear a todos esos nietos hasta la muerte.
No obstante, no se atrevió a hacerlo, ni podía soportarlo.
Eso fue porque podía sentir en verdad que los linajes de esos tres nietos eran sumamente parecidos a los suyos.
Todos procedían de la misma fuente.
No obstante, había algo que molestaba al Dios del Ancestro Dragón.
Los linajes de sus tres nietos parecían un poco mezclados.
—Hijo mío, ¿por qué no está mi nuera por aquí?
—En ese momento, Zi Feng preguntó.
Cuando Pollito escuchó eso, fue como si de repente hubiera recordado algo mientras su mente reflexionaba.
Entonces respondió con tristeza.
—Querida madre, está muerta…
…
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