El sistema más fuerte - Capítulo 860
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860: Lo cogeré por mi cuenta entonces 860: Lo cogeré por mi cuenta entonces Editor: Adrastea Works La expresión del Ancestro Tiburón cambió.
Detrás de esa expresión pacífica suya estaba oculto un corazón enfurecido.
No había esperado que, como una raza del Top 10 de Bestias Ancestrales Antiguas, alguien las forzara hasta ese extremo algún día.
Independientemente, ¡él era un poderoso ser Celestial Divino Nivel Diez, Dios Eterno!
No obstante, sabía que ese Gran Emperador de la Raza Humana ante él no era alguien con quien pudiera tratar.
Si bien el poderoso nombre del Gran emperador de la Raza Humana aún no se había propagado por todo el Mundo Santo Ancestral, el Ancestro Tiburón sabía que el Gran Emperador de la Raza Humana fue quien había matado a los Seres Supremos de la Raza Ancestral.
—¡Espera, por favor!
¡Gran Emperador de la Raza Humana, cien billones de Píldoras Shengyang es una suma demasiado astronómica a decir verdad!
¡En todo el mundo, no debería existir una sola raza que tenga una fortuna de este nivel!
—El Ancestro Tiburón añadió a toda prisa.
A decir verdad temía que la otra parte simplemente atacara por medio de una sola palabra discrepante.
Para entonces, ciertamente sería una tragedia para ellos.
En ese momento, Lin Fan necesitaba con urgencia las Píldoras Shengyang.
Puesto que esa Raza del Tiburón Colosal estaba dispuesta a entregárselas de forma voluntaria, ¿por qué no debería aceptarlas?
En cuanto a esos pocos cientos de seres de la Raza Espiritual, estaban ciertamente asombrados por aquella escena ante ellos en ese momento.
¡Y pensar que la formidablemente poderosa Raza del Tiburón Colosal en realidad se inclinaría ante un único humano!
Sus corazones saltaban con furor, sobre todo cuando el Ancestro Tiburón hizo su aparición.
¡Ciertamente no sabían que aún había una existencia tan monstruosa existiendo dentro de la Raza del Tiburón Colosal!
Si ese viejo monstruo quisiera matarlos, ¡quizás podría hacerlo con mover solo la mano, sin mucho esfuerzo!
Con todo, frente a ese humano, el Ancestro Tiburón tuvo que permanecer humilde y acceder a sus peticiones, ¡sin atreverse a mostrar siquiera un ápice de resistencia!
A su parecer, por fin podían ver la esperanza para la Raza Espiritual.
—¿Cuántas tenéis entonces?
—Preguntó Lin Fan.
El Ancestro Tiburón miró a Lin Fan.
—Trece billones.
—¿QUÉ?
¿Estás tratando de ahuyentar a un pordiosero o algo así?
¿Trece billones?
¿Siendo una raza del Top 10 de Bestias Ancestrales Antiguas, la Raza del Tiburón Colosal solo tenéis una fortuna familiar así?
¡Esto no es ni siquiera el diez por ciento de lo que tiene la Raza del Dragón Colosal!
En el momento en el que Lin Fan escuchó eso, explotó.
¿Cómo demonios podían ser tan pobres?
Para ellos, el tener solo esa cantidad de Píldoras Shengyang siendo una de las razas más grandes…
Si se supiera eso, ¿no serían el hazmerreír?
El Dios Tiburón fulminó con la mirada a Lin Fan con un brillo siniestro y una furia ilimitada ardiendo en su corazón.
Una bola de fuego estaba prácticamente ondeando en sus ojos.
¿Y pensar que ese condenado tipejo no solo mataría a sus semejantes, sino que también trataría de extorsionarlos?
¡Aquello era un crimen que debería acabar con él muerto!
No obstante, no esperaba que ese asunto alertara al Viejo Maestro.
El Viejo Maestro había estado cultivando en reclusión sin preocuparse por los asuntos mundanos durante todo ese tiempo.
Aquello se debió a que sabía que los Mundos Infinitos iban a abrirse.
Solo habría esperanza para la Raza del Tiburón Colosal de salir del apuro de esa calamidad si el Viejo Maestro mejoraba su cultivo y los protegía.
Y, esa fue la razón exacta por la que se habían aliado con la Raza Ancestral.
Cuando la Voluntad del Cielo del Mundo Santo Ancestral se despertara, los Mundos Infinitos caerían sin ninguna oportunidad de regresar en absoluto.
—Gran Emperador de la Raza Humana, ¡no puedes comparar nuestra raza con la Raza del Dragón Colosal!
¡La Raza del Dragón Colosal es la más rica del Top 10 de Bestias Ancestrales Antiguas!
Y, ¡estos trece billones de Píldoras Shengyang son los ahorros que nuestra Raza del Tiburón Colosal ha acumulado durante más de diez mil años!
—El Ancestro Tiburón respondió a toda prisa.
La Raza del Tiburón Colosal no tenía predilección por acumular riquezas.
Por lo tanto, esas Píldoras Shengyang fueron acumuladas lentamente con el paso del tiempo.
Dentro de esa región oceánica, si bien la Raza del Tiburón Colosal reinaba sobre una vasta zona territorio, no había muchos recursos a los que echar el guante.
Y menos cuando además tuvieron que entregarlas ofrendas a la Raza Ancestral.
Esos eran todos los ahorros de la Raza del Tiburón Colosal, esos trece billones de Píldoras Shengyang.
—Oh, así que ese es el caso.
No obstante, es una pena que trece billones de Píldoras Shengyang sean realmente una nimiedad.
No es suficiente para que podáis recuperar las vidas de vuestra Raza del Tiburón Colosal —Lin Fan sonrió con calma.
—¡Ancestro Tiburón, ese humano es un exagerado!
¡Cuándo ha temido nuestra Raza del Tiburón Colosal alguna vez a otras razas!
¡Gran Emperador de la Raza Humana!
¡No te pongas chulo ahora!
—El Dios Tiburón bramó mientras cubría sus palmas con su armadura de escamas.
A medida que las alzaba, toda la superficie del océano empezó a ondear.
Una cadena de trombas marinas se elevó desde la superficie en calma de las aguas.
—¡DEGENERADO!
¡QUÉ ESTÁS HACIENDO!
—Cuando el Ancestro Tiburón divisó cómo el Dios Tiburón osó intervenir, su expresión cambió.
—¡Hmph!
Ancestro Tiburón, soy el Dios de los Tiburones Colosales.
Si ese humano se atreve a poner a prueba la autoridad de la Raza del Tiburón Colosal, ¡lo único que le espera es la muerte!
—El Dios Tiburón gritó y abrió su Paraíso.
Todas esas trombas marinas fluyeron a los Cielos y portaban consigo un poder formidable y una fuerza sin parangón.
—Cortejando a la muerte.
Lin Fan atacó con una palma inmensa.
Si bien los poderes del Dios Tiburón eran los de un Celestial Divino Nivel Diez, Dios Eterno también, era demasiado débil en opinión de Lin Fan.
Con el golpeteo de esa enorme palma, todas las trombas marinas fueron destruidas mientras que el Dios Tiburón estaba prácticamente bajo el control de esas manos de inmediato.
—¡ROARRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRR!
El Dios Tiburón gritó.
—¡MALDITO HUMANO!
¡SOY ALGUIEN DE LA RAZA ANCESTRAL!
¿CÓMO TE ATREVES A TRATARME ASÍ?
¡DEFINITIVAMENTE MORIRÁS DE UNA MUERTE TERRIBLE!
Un gigantesco Tiburón Celestial atravesó el vacío.
Esas gigantescas Aletas Celestiales aleteaban sin parar.
Pero de repente, un brillante destello de espada atravesó el mundo y lo mató.
“¡Shing!” La sangre salpicó por todas partes mientras que un par de Aletas Celestiales flotaban en el vacío.
Barriendo su túnica, Lin Fan envió las Aletas Celestiales volando en dirección a la ciudad.
—¡Gran Emperador de la Raza Humana!
¡Por favor muestra clemencia!
¡Tengo veinte billones!
—Cuando el Ancestro Tiburón divisó aquello, su salud mental se sacudió por completo a medida que suplicaba a toda prisa.
—Hmph.
Primero eran trece.
Ahora son veinte.
¿De verdad tomas a un humilde servidor como alguien a quien puedes engañar tan fácilmente?
Era como quitar la seda de una crisálida.
Lin Fan movió sus cinco dedos mientras el cuerpo del Dios Tiburón explotaba sin interrupción.
Un Núcleo Divino del Cielo y la Tierra con forma de Tiburón Colosal flotaba en silencio entre el Cielo y la Tierra.
Ese Núcleo Divino del Cielo y la Tierra l era donde la esencia del Dios Tiburón residía.
De vez en cuando, emitía un resplandor divino, poseyendo todo el poder del Dios Tiburón en su interior.
—¡Absorber!
Lin Fan abrió su Paraíso y absorbió todo al instante.
La carne del Dios Tiburón, la cual poseía una cantidad incomparable de poder, fue succionada antes de convertirse en polvo y esparcirse por el mundo.
Ling Wuwei y los otros estuvieron contemplando en blanco durante bastante tiempo cómo se desarrollaba todo ante sus ojos.
Muy poderoso.
¡Aquello era demasiado poderoso!
Que él matara al Dios Tiburón con un solo ataque de palma… Aquello fue algo absolutamente imposible a su parecer.
No obstante, con los hechos yaciendo ante sus propios ojos, tenían que hacerlo aunque no quisieran creerlo.
Opresión…
Aquello fue una opresión total.
—De acuerdo, ya podemos continuar la conversación.
Ancestro Tiburón, ¿cuántas Píldoras Shengyang tienes?
—La boca de Lin Fan se curvó en una sonrisa antes de aparecer en el vacío.
—Digamos, tu Raza del Tiburón Colosal ha desertado y se ha aliado con la Raza Ancestral.
No obstante, la Raza Ancestral ni siquiera se atreve a mostrar sus caras por aquí.
Debo decir que vosotros, los de la Raza del Tiburón Colosal habéis elegido el bando equivocado al que uniros.
—¿Estoy equivocado, Seres Supremos?
Lin Fan estaba mirando en dirección al vacío.
Tiempo atrás había sentido que los Seres Supremos de la Raza Ancestral estaban vigilando la escena por debajo desde el vacío.
No obstante, el hecho de que esos Seres Supremos de la Raza Ancestral no se atrevieran a aparecer hizo que Lin Fan se sintiera decepcionado.
“¡BOOM!” Nubes oscuras retumbaron mientras los rayos chisporroteaban.
Los Seres Supremos que estaban vigilando la zona estaban ya enfurecidos.
Pero después del retumbar durante un momento, las nubes oscuras se dispersaron y la paz regresó al mundo, como si nada hubiera sucedido.
—¡JAJAJA!
—Lin Fan se echó a reír—.
¡Cobardes timoratos!
En ese momento, la cara del Ancestro Tiburón era sumamente terrible.
Cuando vio el retumbar de las nubes oscuras, pensó que los Seres Supremos fueron allí para prestar ayuda.
Pero tras un instante, se percató de que los Seres Supremos no iban a aparecer en absoluto.
Aquello hizo que el corazón del Ancestro Tiburón se sintiera sumamente desalentado.
En efecto, los rumores eran ciertos.
El Gran Emperador de la Raza Humana ya había hecho que los Seres Supremos de la Raza Ancestral le temieran.
—Gran Emperador de la Raza Humana, perdóname la vida por favor —el Ancestro Tiburón estaba postrado en el suelo.
Si bien lo odiaba en su corazón, no se atrevió a mostrarlo en absoluto.
Frente al poder absoluto, había admitido la derrota.
—Ancestro Tiburón, lo que estás haciendo ahora no tiene sentido en realidad.
Puesto que ese es el caso, las riquezas de la Raza del Tiburón Colosal serán extraídas por un humilde servidor en persona ahora mismo —Lin Fan sacudió la cabeza.
Puesto que ese era el caso, todo tendría que depender de él entonces.
De repente, Lin Fan extendió los brazos al máximo, y algo que sorprendió al Ancestro Tiburón sucedió.
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