El sistema más fuerte - Capítulo 947
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
947: Una misteriosa sombra negra 947: Una misteriosa sombra negra Editor: Adrastea Works Los seres vivos de todas las razas tenían a Lin Fan rodeado en ese momento.
No parecía una situación amistosa a ciencia cierta.
—¿Qué queréis?
¿Qué, queréis atacarme?
—Preguntó Lin Fan.
—Entrega el Asiento del Dios Eterno y ese elixir.
De lo contrario, solo puedes soñar con marcharte —los muchos seres vivos rugieron simultáneamente.
Si Lin Fan no entregaba los tesoros, el desenlace que estaba esperándolo sería extremadamente terrible.
Si se tratara de una persona corriente enfrentándose a tantos seres poderosos, esa escena podría haberles dado un susto de muerte.
Si todos esos seres vivos atacaran a la vez, el poder enviado sería definitivamente estremecedor, el cual no sería capaz de resistir en absoluto.
No obstante, contra alguien como Lin Fan, ¿esos tipos no estaban cortejando la muerte?
—Todos, ¿por qué seguimos malgastando el aliento con él?
¡Si no lo entrega, todo lo que tenemos que hacer es acabar con él!
—Una mujer con un temperamento remarcable tenía una mirada llena de intención asesina.
Era claramente alguien sumamente despiadada.
—¡Guau, guau!
Tai Ritian ladró como si quisiera desatar todo ese poder desolado y enloquecido dentro de él.
Cuando olfateó el aroma fragante de esa chica, lo excitó tanto que apenas pudo contenerlo.
Pero, justo cuando la muchedumbre estaba preparada para atacar, un aura formidable surgió del cuerpo de Lin Fan.
Esa aura era tan fuerte que parecía que todo el mundo estaba bajo su control.
Cuando todos los seres vivos que estaban preparados para atacar sintieron esa aura, todos dejaron salir expresiones de conmoción.
Esa aura…
¡Tan fuerte!
Se sentían como si fueran barquitos en mitad de un furioso tsunami.
Si los Cielos se enfurecieran, cualquier ola podría volcarlos y hundirlos sin posibilidad alguna de vivir.
—¿Aún queréis arrebatármelo?
—Lin Fan preguntó con indiferencia.
“¡Tap, tap!” Todos los seres vivos a su alrededor se trastabillaron hacia atrás con una mirada de horror al contemplar a ese ser vivo.
A su parecer, el aura que exudaba ese ser vivo era demasiado fuerte…
tan fuerte que podían sentir inquietud en sus corazones.
En ese momento, Lin Fan enfocó su mirada y miró a la mujer que había querido matarlo antes.
La mujer sintió que su corazón daba un vuelco.
Era como si el Núcleo Divino del Cielo y la Tierra en su cuerpo estuviera a punto de explotar.
—Sénior, ¡perdóneme la vida…!
—La mujer se postró en el suelo, rogando de inmediato.
Solo esa simple mirada bastó para causar palpitaciones en su corazón.
Si la otra parte quisiera matarla de versad, quizás solo requiriera un solo pensamiento.
¡Terrorífico!
¡Demasiado terrorífico!
—¡Lárgate!
—Lin Fan gritó.
Su voz era como un maremoto que cubría todo el mundo, ahogando a todos los seres vivos dentro de él.
Todos los seres vivos podían sentir sus estados mentales agitados y no se atrevieron a quedarse allí durante más tiempo.
Solo esa voz fue suficiente para que sus estados mentales se vieran tan afectados.
No se atrevieron a imaginar cuán violento sería si él atacara en persona.
—¡Gracias por perdonar nuestras vidas, sénior!
—¡Gracias por perdonar nuestras vidas, sénior!
“¡Pshew!” “¡Pshew!” Al momento siguiente, ninguno de esos seres vivos se atrevió a quedarse durante más tiempo; así que, naturalmente, dejaron el lugar de inmediato.
—Ahora, todo está más tranquilo —Lin Fan suspiró.
Todos esos seres vivos se alejaron más rápido que nadie.
Era como si estuvieran deseando que les pudiera crecer otra pierna para correr aún más rápido.
No obstante, se podría considerar que esos seres vivos habían merecido salir de ese lugar.
Salvo el perder el Asiento del Dios Eterno, habían conseguido bastantes recompensas.
En opinión de Lin Fan, el que más perdió en aquella ocasión el Viejo Perro Santo Siete.
Aquella trampa que dejó ni siquiera había empezado a activarse antes de que Lin Fan la viera.
Aquello fue ciertamente bastante miserable para él.
En ese momento, el vacío era solo una parcela de vacuidad.
El Viejo Perro Santo Siete rugió.
A esas alturas, ya se había materializado en un cuerpo real.
Una simple mirada a él y uno podría distinguir que tenía el carácter de un ser superior, como si fuera un ser inmensamente hábil que había ido a ocultarse.
No obstante, esa expresión malévola suya era siempre tan amenazadora.
Una sola mirada era lo bastante aterradora.
—¡Maldita sea!
¡Y pensar que me tropezaría con ese maldito tipejo!
—El Viejo Perro Santo Siete estaba furioso en ese momento.
Después de haber ido allí desde el Mundo Xuanhuang, se había estado ocultado durante mucho tiempo y no se atrevió a revelarse dentro del mundo.
Cuando el Mundo Santo Ancestral seguía estando gobernado por la Raza Ancestral, el Viejo Maestro Santo Siete había logrado el control sobre un ser de la Raza Ancestral.
Con eso, se escondió innoblemente mientras cultivaba su propia fuerza desde las profundidades.
Pero, ¿quién hubiera pensado que el mundo cambiaría tan rápido?
Sin venir a cuento, la Raza Ancestral estaba en el bando perdedor, y los Mundos Infinitos se habían fusionado junto con el descenso de innumerables y poderosos seres supremos.
Aquello fue algo que hizo que el Viejo Maestro Siete Santo se quedara completamente perplejo.
—Pase lo que pase, tengo que seguir viviendo.
Una vez que viva hasta el final, ¡le enseñaré a ese condenado tipejo una lección para darle a conocer mi fuerza!
Desde hacía mucho tiempo, el Viejo Maestro Santo Siete ya había comenzado a tramar ese plan suyo.
Desde que cayó en la época previa, había estado esperando la oportunidad de su renacimiento.
De vuelta en el Mundo Xuanhuang, en un primer momento pensó que podía depender de su propia fuerza para preparar a un genio sin igual.
Pero, ¿quién hubiera pensado que en realidad se toparía con un psicópata retorcido como ese tipo?
No solo expuso su plan, ¡ese tipo lo había fusionado incluso con el cuerpo de un perro!
Finalmente, después de soportar una cantidad interminable de pruebas y tribulaciones, por fin había llegado al Mundo Santo Ancestral.
Y, justo cuando las cosas iban a mejorar para él, ¿qué sucedió con la situación en ese momento?
Aquello fue algo que había enfurecido al Viejo Maestro Siete Santo más allá de cualquier otra cosa.
¡Ese tipejo había arruinado sus planes otra vez!
La mitad de su conciencia ya había sido destrozada por Lin Fan, causando que su condición personal fuera bastante inestable.
Solo después de haber absorbido la Esencia, el Espíritu y la Vitalidad de los seres vivos de las miles de razas, empezó a sanar de nuevo.
Y, justo cuando el Viejo Maestro Siete Santo seguía odiando a Lin Fan, el vacío empezó a vibrar mientras una sombra negra apareció ante él.
—Maestro —el Viejo Maestro Santo Siete se postró respetuosamente en el suelo.
De hecho, había incluso una sensación de miedo bullendo en su corazón.
—¿Cómo van las cosas?
—La sombra negra era lúgubre y astuta.
Era como si fuera un demonio de los Nueve Infiernos Espirituales.
—Ya he conseguido el control de mil seiscientos seres vivos —el Viejo Maestro Santo Siete respondió mientras temblaba.
—¡Hmph!
Eso no es suficiente todavía.
Será mejor que consigas el control de más de ellos —la sombra negra ordenó.
—Sí —el Viejo Maestro Santo Siete respondió de inmediato.
Cuando levantó la cabeza, la sombra negra ya había desaparecido.
La razón por la que el Viejo Maestro Santo Siete pudo conseguir un buen número de Asientos del Dios Eterno fue aquella sombra negra, quien se los había dado a todos.
Si bien no sabía quién era la sombra negra, sabía que definitivamente no podía ofenderla.
A pesar de que aún no lo había visto atacar, solo el aura bastaba para que supiera que ese ser ante él era el más terrorífico de todos.
Incluso esos poderosos seres supremos no eran rival para él.
En ese momento, el Viejo Maestro Santo Siete se puso de pie mientras sus ojos ardían con un fuego abrasador.
—¡Maldito Lin Fan, espera y verás!
¡Un buen día, definitivamente haré que pagues el precio!
El odio del Viejo Maestro Santo Siete estaba profundamente arraigado.
Pero, cuando recordó los grandes planes de su Maestro, no se atrevió a perder más tiempo mientras se preparaba para continuar saliendo para estafar a más seres.
… En ese momento, Lin Fan estaba preparado para abandonar el Terreno Secreto de las Cenizas Vacuas.
Pero, de repente, una explosión resonó a medida que la barrera del Terreno Secreto de las Cenizas Vacuas empezó a explotar.
Con eso, una figura imponente apareció ante Lin Fan.
Esa figura estaba envuelta con el poder del Trueno, y en esos ojos había rayos cruzando a través de ellos.
—¡Viejo Maestro del Trueno…!
¡Lin Fan no había esperado que el Viejo Maestro Trueno lo cazara ahí!
¡Había estado ocultando su rastro todo el tiempo!
¿Cómo demonios logró ese viejo carcamal seguirle la pista hasta allí?
Pero, cuando más pensaba al respecto, todo tenía sentido.
Al parecer, cuando se reunió con Gran Pollito y Tai Ritian antes, debía haber sido descubierto.
—Viejo Maestro del Trueno, ¿estás empeñado en pelear conmigo con tu vida de este modo?
—Lin Fan levantó la cabeza y echó un vistazo.
—¡Gran Emperador de la Raza Humana…!
La voz del Viejo Maestro Trueno estaba ronca, pero estaba repleta de un odio sin límites.
Lin Fan llevaba consigo, supuestamente, muchos objetos legendarios, y era un objetivo que todos los poderosos seres supremos desearían matar.
Pero en realidad, Lin Fan ya había fundido todos esos objetos legendarios a esas alturas.
Ni siquiera quedaba un solo pedazo de ellos.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com