El sistema - Capítulo 15
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
15: El maestro 15: El maestro El silencio después del galpón no fue alivio.
Fue comprensión.
— Nada de lo que había pasado era improvisado.
Nada había sido azar.
— Tomás y Martina caminaron sin hablar durante varios minutos.
No por falta de preguntas.
Por exceso.
— —Reclutamiento —dijo finalmente Tomás.
— La palabra no le gustaba.
— Martina tampoco respondió de inmediato.
— —Sí —dijo al final—.
— Pausa.
— —Pero no como pensás.
— Tomás se detuvo.
Se giró.
— —Entonces decime cómo.
— Martina lo miró.
Y por primera vez… no había evasión.
— —No buscan gente —dijo—.
— Pausa.
— —Construyen gente.
— Eso encajó demasiado bien.
— Entrenamiento.
Años.
Decisiones.
Errores.
— —Nos armaron —murmuró Tomás.
— —Nos guiaron —corrigió ella—.
— Silencio.
— —Es lo mismo.
— Martina no discutió.
— — Siguieron caminando.
— La ciudad volvía a parecer normal.
Pero ya no lo era.
— Nada lo era.
— — —El maestro —dijo Tomás.
— Martina lo miró.
— —Si todo esto viene de ahí… — Pausa.
— —Entonces está adentro.
— —O arriba —agregó ella.
— Silencio.
— Ambas opciones eran malas.
— — Tomás sacó el dispositivo.
El de la “FASE 2”.
— La pantalla estaba apagada.
— Muerto.
— Como si nunca hubiera funcionado.
— —Siempre igual —dijo.
— —Sí.
— Martina miró el aparato.
— —Aparecen cuando quieren.
Desaparecen cuando cumplen.
— —Como nosotros —respondió él.
— Esa idea quedó flotando.
— — El celular de Tomás vibró.
— Número desconocido.
— Otra vez.
— — Esta vez no dudó.
— —¿Sí?
— Silencio.
— Y después… — la voz.
— No era Martina.
— No era distorsionada.
— Era clara.
— Demasiado clara.
— —Tardaste.
— Tomás se quedó quieto.
— Esa voz… — — —No puede ser… —murmuró.
— Martina lo miró.
— —¿Qué pasa?
— Tomás no respondió de inmediato.
— Porque sabía.
— Aunque no quisiera.
— — —Pensé que ibas a reconocerla más rápido —continuó la voz.
— Sin apuro.
Sin presión.
— Como antes.
— — Tomás cerró los ojos un segundo.
— Y cuando los abrió… — ya no había duda.
— — —Vos… —dijo— — —Sí —respondió la voz.
— Pausa.
— —Yo.
— — Martina dio un paso más cerca.
— —¿Quién es?
—preguntó.
— Tomás no apartó la mirada del vacío.
— — —El que me entrenó.
— — Silencio.
— Pesado.
— Real.
— — —A ambos —corrigió la voz.
— — Eso la hizo detenerse.
— — —No… —dijo Martina en voz baja.
— — —Sí —respondió él, del otro lado.
— Pausa.
— —Nunca fueron casos separados.
— — El mundo pareció encogerse.
— Todo lo que habían pensado… — se alineaba.
— Pero de la peor forma.
— — —¿Por qué?
—preguntó Tomás.
— No había enojo.
— Había necesidad.
— — Silencio.
— Y después… — la respuesta.
— — —Porque necesitaba ver en qué se convertían.
— — Esa frase fue peor que cualquier amenaza.
— — —¿Esto es tuyo?
—preguntó Tomás.
— — Pausa.
— — —No del todo.
— — Eso no tranquilizaba.
— — —Pero ayudé a construirlo.
— — Martina dio un paso atrás.
— Procesando.
— — —Entonces todo esto… —dijo— — —¿fue planeado?
— — Silencio.
— Y después: — — —No.
— Pausa.
— — —Fue guiado.
— — Peor.
— Mucho peor.
— — Tomás apretó el teléfono.
— —¿Qué quieren?
— — Silencio.
— Largo.
— Y después… — la verdad.
— — —Lo mismo que ustedes.
— — Tomás frunció el ceño.
— —¿Qué?
— — —Saber hasta dónde pueden llegar.
— — La llamada se cortó.
— — Silencio.
— — Martina miró a Tomás.
— —Eso no fue una respuesta.
— — —No —dijo él.
— Pausa.
— —Fue una advertencia.
— — Se quedaron quietos.
— Sin moverse.
— Sin hablar.
— — Y por primera vez… — no estaban reaccionando a algo.
— — Estaban entendiendo.
— — El maestro no era el final del camino.
— — Era parte del sistema.
— — Y eso significaba una sola cosa.
— — Había algo más arriba.
— — Algo que ni siquiera él controlaba completamente.
— — Tomás levantó la mirada.
— La ciudad seguía ahí.
— Igual.
— Pero ya no lo era.
— — —Esto no termina acá —dijo.
— — Martina negó lentamente.
— — —No.
— Pausa.
— — —Esto recién empieza.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com