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El sueño de las estrellas - Capítulo 1

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  4. Capítulo 1 - 1 Capítulo 1 Una historia de un futuro lejano
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1: Capítulo 1: Una historia de un futuro lejano.

1: Capítulo 1: Una historia de un futuro lejano.

Capítulo 1: Una historia de un futuro lejano.

En una pequeña pero próspera colonia conocido como Callitz era un día muy pacífico nada fuera de lo común, en la órbita del planeta se acerca una nave armada de las Fuerzas Nucleares Kawitzíes suelta un objeto que va directo al centro de la pequeña ciudad y rápidamente lo que sería una navidad tranquila donde los niños corrían alegremente entre las coloridas calles se transforma en un infierno con la explosión arrasando con todo un poco después de que los ciudadanos recibieran una alerta de ataque nuclear — ¡Advertencia!

Ataque nuclear en camino, busquen refugio rápidamente, ¡Esto no es un simulacro, busquen refugio!

Ataque nuclear en camino.

Tras muchísimos años después a vida continúa con total normalidad en una oficina en Monterrey —Hey güey, ¿Vamos a jugar Minecraft con la bola o qué?

—Pa’ que te mate un pollo otra vez —responde Cuauhtémoc en tono de burla —Esa madre tiene bugs.

—Daniel un poco ofendido —Siempre son bugs, ah Helmi desde cuándo que no nos vemos.

—Hola Cuauhtémoc ¿Cómo te va en la vida?

—Helmi pregunta —Güey, ¿Desde cuándo conoces a esta belleza?

—Ah, nos conocimos cuando fui de intercambio en Helsinki durante la prepa y ahí nos hicimos amigos.

—dice Cuauhtémoc mientras guarda sus cosas —Bueno es mi primer día y no conozco el lugar, ¿Y me pueden mostrarmelo?

—Helmi le pregunta a ambos —Lo siento, tengo cosas que hacer si quieres este güey te enseñará todo el lugar, hey güey mostrale todo a mi amiga y chao.

—dice Cuauhtémoc antes de irse — ¿A dónde vas hijo de la chingada?

—pregunta Daniel a Cuauhtémoc con enojo.

—Aah, Helmi ¿Verdad, te gusta los videojuegos?

—dice con cierto nerviosismo Cuauhtémoc se va a su casa para atender un asunto importante pero en la salida —¿Te vas más temprano que de costumbre señor Lafourcade?

—llega un compañero —Ah, es que voy a ver cómo está Ximena ya que aún no supera la pérdida de Ricardo, señor Comonfort.

Dice Cuauhtémoc casi llegando a la puerta —Entiendo que su hijo se fue ya casi un año, pues ni modo todos vamos pa’llá algún día.

—dice Joaquín —Lo sé pero parece que fue ayer, eh, ¿Qué se le ofrece por cierto?

—Tengo esto que te puede interesar.

—Joaquín saca su laptop para enseñar algo —A ver, mmmm, brasileñas bien culonas bailando… —Aaahh, perdón eso no era, era esta madre.

—Joaquín toma la laptop para cambiar quitar la página y poner un documento y se lo mueve a mostrarlo —Rodear un agujero negro con espejos para lanzar una haz de luz con el objetivo de que gane energía con la rotación del agujero negro y generar una gran explosión, parece un arma interesante.

—Sabía que te interesaría, pero se lo presenté al presidente y dice que es un proyecto inviable, y por cierto, me enteré que te mudarás a Ciudad de México, ¿Por qué?

—Así es, creo que el cambio de aire ayudará a Ximena y ya que me contrataron en el aeropuerto de Ciudad de México pa’ dar mantenimiento a los aviones y naves.

—Te extrañaré verte por aquí y espero que todo salga bien con los chilangos.

—Dice Joaquín entre risas de ambos —Igualmente cabrón y no me chillen, ¿Eh?

Y chao.

—Cuauhtémoc llega a casa y comienza a cocinar para los dos aunque con las maletas ya listas para ir a la capital en una semana pero Ximena aparece diciendo —Mi amor, voy a salir un rato por el parque.

—Está bien pero no te tardes porque se enfría el pozole.

—Okay, no tardaré solo será un ratito, —tras abrir la puerta hay algo extraño y por lo que Ximena pregunta —Mi amor, ¿Compraste algo por internet porque hay una caja afuera?

—Que raro, no recuerdo comprar nada, ¿Será que el dron repartidor se equivocó de dirección?

parece que en la caja hay algo que se mueve y comienza salir un llanto de ella, —¡Amor hay un bebé en la caja!

—grita Ximena por la sorpresa inesperada Cuauhtémoc se sorprende de la noticia —¿Un qué?

A ver, ¡ay no puede ser posible!

—Es una niña, y hay una carta.

—Ximena revisa la caja —¿Y qué dice?

—Pregunta Cuauhtémoc ansioso —Estoy buscando un hogar donde pueda crecer feliz por que mi mamá no puede cuidarme —Ximena tras leer la carta decide preguntar —¿Y si vamos a la comandancia para ver quién es?

—No es una mala idea.

llegan a la comandancia policial más cercana para investigar y tras un rato el oficial a cargo dice —Revisamos todas las bases de datos y no hay ningún registro por ninguna parte, ni siquiera en los tratamientos prenatales.

Cuauhtémoc — ¿Cómo es esto posible?

—Realizamos algunos exámenes y tiene 4 horas de vida pero está totalmente sana.

—dice el oficial bastante confundido por los resultados —Pobrecita, amor mire su carita, ¿Y si le damos un hogar?

Si es una angelita.— dice Ximena mientras carga a la niña en los brazos —Pues la adoptamos, ¿Y cuál será su nombre?

—dice Cuauhtémoc viendo que la niña comienza a reír —Quiero que se llame Ketzaly.

—lo dice Ximena con emoción —Mmm, ¿No lo sé?

Se me ocurre llamarla Michelle.

—Cuauhtémoc duda de la propuesta de Ximena —¿Michelle?

—también duda Ximena —¿O mejor que se llame Michelle Ketzaly para evitar problemas?

—Me gusta la idea, que se llame Michelle Ketzaly.

los trámites de adopción fueron rápidos pero llega la fecha para irse y en la estación todos se suben al tren listo para iniciar su travesía, y mientras tanto Ximena pregunta —¿Por qué tu hermana no vino a despedirnos como los demás?

—Ah, Citlalli anda paseándose con su moto como siempre, en la mañana me envió un mensaje que decía que anda por Milwaukee.

—responde Cuauhtémoc viendo por la ventana del tren mientras Ximena amamanta a la pequeña Michelle —Oh.

—Ximena se queda sin palabras y continúa alimentando a la niña Después de 3 años que pasaron tan rápidos en la capital y la familia se prepara todo para el primer día de Michelle en el kínder y con todo listo Cuauhtémoc la lleva para que reciba sus primeras clases —Pórtate bien en tu primer, okay hija.

—Está bien.

—Michelle cruza la puerta del kínder comienza la clase y la profesora pregunta a los niños —¿Qué color es este?

—mientra sostiene varias tarjetas en una mano y una en la otra —Rojo —lemanta la mano algún niño La profesora revisa la lista y le pregunto a Michelle—Muy bien, Michelle ¿Qué color es este?

—Mejor no, pregúntale a otro —responde Michelle con algo de nervios —¿Por qué no quieres contestar Michelle?

—pregunta la profesora muy confundida —Van a decir que soy racista… Cuauhtémoc regresa a casa tras un día de trabajo muy tranquilo y Citlalli llega de visita y mete su querida moto al garage sin preguntar —Buenos días, ¿De qué me perdí?— —Hola hermana ¿Y ahora qué tramas?

—dice Cuauhtémoc tras ver el desastre —¿Acaso no puedo venir de visita o qué?

Cada día eres más aburrido.

¿Y mi sobrinita dónde anda?

—Está en el kínder —¡Tan rápido creció!

Todavía recuerdo cuando era una cosita chiquita —Oh, Citlalli, que gusto verte aquí — llega Ximena Cuauhtémoc ve el reloj y se da cuenta que ya es hora—Ay, casi se me olvidó.

Ximena te toca.

—¿Me toca qué cosa?

—pregunta Ximena —Ir por Michelle por que ya la llevé y ahora es tu turno de traerla.

—Oh, es cierto.

Hey Citlalli ¿quieres acompañarme para ir por Michelle?

—Aquí esperaré.

—dice Citlalli y luego se quita el casco para ponerse su gorra —Bueno ya me voy.

—Ximena agarrar sus cosas y se va —¿A ver si un de esto esa moto termina en la estufa?— Dice Cuauhtémoc con riéndose un poco —¿Qué quieres decir con esto, eh?

Y ahora que lo pienso será una comida con mucho hierro.

—se escucha que alguien toca la puerta —Mmm, parece que alguien toca la puerta, ¿Quién será?

—Pues ve a ver.

—Ya que.

tras abrir la puerta hay unos oficiales —Buenos días señorita, venimos a ver al señor Cuauhtémoc Lafourcade para hablar de cosas importantes.

—Espérame tantito.

Citlalli se prepara para hablar le a su hermano —¡Hermano te hablan unos güeyes con uniforme!— dice gritando —¿Qué pasó?

Ah, buenos días sargento, ¿Qué se le ofrece el día de hoy.

—llega Cuauhtémoc a la puerta —Otra vez lo llamamos porque estamos iniciando los preparativos para invadir Ñatz, ¿Supongo que se enteró de las tensiones que tenemos con Kawitz por el control de este planeta.

—dice el sargento con mucha autoridad —Lo sé bien, y estoy preparado para defender al presidente y al rey de cualquier enemigo extranjero como siempre.

—dice Cuauhtémoc aunque a alguien no le está gustando esta situación —Me gusta su actitud Lafourcade.

Los preparativos serán en un mes y tendremos su caza listo para el combate.

—Dice el sargento mientras entrega unos documentos importantes —¡Ay no, este pendejo otra vez con sus putas guerras!

—Murmurar Citlalli de forma muy enojada tras escuchar esto —Disculpa?

— dijo el sargento al escuchar el comentario —No le haga caso a mi hermana, siempre se pone así con estas cosas.

—Muy bien te esperamos en la base señor Lafourcade y no se preocupe por el comentario de hermana.

—Dice el sargento para luego irse con el resto de militares —¡Otras vez tú!

Si tantas prisas tienes de morirte ¿Ves ese pinche rascacielos de allá, lo ves?

Porque no te subes hasta la punta y te avientas y así nos ahorramos muchos pedos, eh.

—grita Citlalli reclamando a su hermano mientras apunta al los rascacielos que se ve al fondo —Otra vez lo mismo.

—Cuauhtémoc ya sabe lo qe se viene —Sí, sí, otra vez lo mismo, pero nunca me haces caso y ya me tiene hasta la madre con esta mierda.

—Acaso se te olvidó lo que hicieron con nuestro hogar, con nuestra familia o como te dejo esa madre.

—¿Cómo no se me va a olvidar?

Si no Tengo Alzheimer, pero me preocupa que algo te pase en el puto campo de batalla.

—Lo tengo que hacer por nuestro futuro y del país para que algo no pase, y no quiero que Michelle pase lo mismo que nosotros.

—Me rindo, nunca cambiarás.

Mientras las cosas se calman un poco, en el camino llegan Ximena con Michelle repitiendo lo que aprendió —A, B, C, D, E, F, G, H, I, J, K, L, M, N, Ñ, O, P, Q, R, S, T, U, V, W, Y, X, Z, hey mami, la profesora nos enseñó los países por ejemplo los pandas solo viven en China.

—dice con emoción y curiosidad —¡Vaya!

Que interesante, ¿Y qué más?

— —Y que en Egipto hay muchas pirámides y momias.

—Ya llegamos a casa ve a saludar a tu tía.

—Abre la puerta y entran —Tía, vamos a jugar a las escondidas, —va corriendo directo con su tía pero se da cuenta de algo —¿Por qué usted está enojada?

Citlalli para no complicar las cosas decide pasar un rato agradable con Michelle — ah, es que otra vez cancelaron el concierto de Chillidos de Marrano Satánico, ¿Y cómo fue tu día?

—Buen, pero la maestra se enojó conmigo porque no quería responder una pregunta.

—dice Michelle mientras juega con las plumas que tiene Citlalli en su gorra —¿Y qué pregunta era mi pequeña traviesa?

—Sobre un color, pero no quise responder porque el otro ví que a un señor que dijo que no le gustaba los negros y casi lo matan por ser racista.

—Esa cabecita tiene mucha imaginación, jaja.

Tras pasar la tarde con diversión aunque Michelle tuvo que hacer su tarea y llega la noche por lo que se durmió para otro gran día pero Ximena sabiendo sobre la discusión decide hablar con Citlalli —Citlalli, sé que Cuauhtémoc entrará al ejército en un mes … —No quiero hablar de eso en frente de Michelle.

—Citlalli lo dice como excusa para no hablar —Si la niña está dormida y sé que no te gusta estas cosas.

—Da igual si está dormida o no, simplemente no quiero hablar de esto, ¿O acaso estoy hablando en chino o qué?

—Citlalli se enoja aún mas —Pero… —Pero nada, ya que haga lo que quiera de todos modos irá a otra puta guerra de mierda, mejor me voy a dormir en el sofá.

Pasa el tiempo y por ende la fecha para alistarse en la base militar de Manila con lágrimas en los ojos Cuauhtémoc se despide especialmente de Michelle entre abrazos— mi pequeña, muy pronto regresaré e iremos a ver a los ajolotes.

—¿No tardará mucho?

—pregunta Michelle con ganasa de llorar —No sé cuando dure esto pero sé que todo saldrá bien.

—Enserio —Así es, y prométeme que te portarás bien.

—Está bien.

y todo el escuadrón está listo para recibir las órdenes de los altos mandos y el general Willer le dice al escuadrón —Las trompetas de guerra suenan una vez más y estamos listos para aplastar a nuestros enemigos como simples perros, y los recursos del planeta Ñatz serán parte de nuestra nación, quiero ver soldados no payasos.

—Sí, señor.

—todos gritan —¿Están listos para partirles la madre a esos hijos de la chingada?

—Sí, señor.

—Solo quiero soldados fuertes en este escuadrón y no payaso.

—Sí señor.

A Cuauhtémoc le dio curiosidad por el último comentario del general Willer porque le tocó estar al lado de un payaso en las filas durante el discurso pero el escuadrón se dirige a Ñatz en el HRR Azcapotzalco, en el HRR P-51 y en el HRR Elena Poniatrowska.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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