El sueño de las estrellas - Capítulo 12
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12: Capítulo 12: En la búsqueda de libertad.
12: Capítulo 12: En la búsqueda de libertad.
Un mayordomo corre por un palacio de un lado a otro, se encuentra con Emiliano y dice —Gioivèn Emiliano, ottra vez ellè sie toi’mmoy essès pastiyas.
ˈdʒiɔ.və̃ ˈe.mi.lja.no ˈot.tʁa vez ˈel.lə zje ˈtɔm.moi ˈes.səs ˈpas.ti.jas(Joven Emiliano, otra vez se tomó esas pastillas.) —Muy bien, yoï habblaraiy con ellè.
mui bjẽ joi ˈaβ.βla.ʁɛy kõ ˈel.lə (Muy bien, hablaré con ella.) —sale del lugar para buscarla, recorre el palacio y la ve contando los días en un calendario, él se acerca y ve una caja de anticonceptivos —¿Otra vez con estas cosas?
—¿Y qué tiene?
—Eh, ya llevamos tres años de relación, y tenemos la mayoría de edad… —Ya dije que no quiero saber nada sobre niños y bodas.
—Michelle, creo que ya es hora de hacerlo… —Ya me voy, chao.
—agarra los anticonceptivos, toma su mochila y simplemente se va, él cierra los ojos para calmarse con una respiración profunda —Bien, hasta luego.
«Otra vez con lo mismo de siempre, cada día es menos cooperativa, quiero seguir con una relación más formal pero no sé que haré.» Ella recorre las calles entre la arquitectura barroca de los edificios, se pasea cerca de un parque y ve un extraño animal alimentándose de un arbusto, tiene un caparazón como de caracol marrón con un cuerpo amarillo con seis patas como tentáculos, el animal gira la cabeza mostrando sus ojos, son cuatro parecidos a una sepia, un bigote como de gato, se mueve a otro arbusto a comerlo con sus boca similar a los caracoles, es del tamaño de un perro, ella lo ve, arranca una rama de un árbol y se acerca —Ven amiguito, no le haré nada, tengo algo de comida.
—el animal ve la rama y se lo empieza a comer —Ya veo que anda alimentando ese saïcchacol.
ˈsait.tʃa.kol —Ash, ya no quiero escuchar mas palabras en clamburgués, Emiliano.
—Pues no sé cómo es el nombre de esa cosa en español.
—Es caracoquirón.
—Um, sé que está enojada, pero cuando esté en el poder necesitaré un heredero, debe entender eso.
—Si tanto le urge un hijo por qué no se compra algún esclavo para que sea su hijo, o adopta un niño por ahí, y no pienso ser la madre de nadie.
—Quiero construir un futuro juntos, un hijo es un futuro, si tanto quiere conquistar la galaxia podrá hacerlo desde el trono.
—Primero, quiero acción, como recuperar Cascén o Ftalo a misilazo limpio, y segundo, será un virrey, y los virreyes no tienen poder para conquistar nada, eso es facultad del rey, y no me interesa que mi cabeza termine en un tzompantli por realizar un grave acto inconstitucional.
—Sí, pero, todo este tiempo que vino de visita, solo estuvo todos los días estudiando y realizando esos exámenes.
—Tengo que hacerlo para entrar en alguna universidad, y si no sabe, unos de los requisitos para ser piloto es tener una carrera universitaria.
—el caracoquirón termina de comer y se va, ella coloca su mano de la frente —Mejor pasado mañana me regreso, y no quiero negociar nada que tenga que ver con hijos y matrimonio, ¿Okay?, ay, mañana iré a ese evento que es muy importante para mí y por nada del mundo faltaré.
—Okay, ya entendí que nunca quiere tener hijos, mira, ya está anocheciendo, mejor regresemos al palacio.
—No, mejor me pagó un hotel por aquí.
—Mmmm, como quiera, adiós.
—él se va del lugar, ella vuelve a recorrer las calles y encuentra uno a pocas cuadras, entra y paga con el celular sobre el escáner, toma una llave se va hacia la habitación en el tercer piso, llega, abre la puerta y entra cerrándola, y simplemente se acuesta en la cama boca abajo.
Al día siguiente ella va a un edificio enorme con una gran manta que dice “Convención Nacional de Ingeniería Aeroespacial CNIA” sobre la entrada, entra y cerca de la puerta hay un lector de huella, todos los invitados coloca el pulgar sobre él para verificar que llevan boleto de entrada sin excepción, ella va y escanea y confirma su entrada, al lado hay un señor y ve que en la pantalla del escáner sale el nombre de Michelle, y pregunta —Disculpe señorita, ¿Usted es alguien de Cuauhtémoc Lafourcade Ixtláhuac?
—¿Se refiere a un as?
—Sí, a ese me refiero.
—¿Y se puede saber quién es usted?
—Soy Joaquín Comonfort Castillo, y soy un buen amigo de él, si quiere puede preguntarle.
—Bueno, me llamo Michelle y soy su hijo.
—Muy bien Michelle, ¿Y cómo está su padre?
—Ahorita está bien.
—voltea y ve una mujer acercándose con una mirada fija —¿Y usted por qué me está viendo?
—Es que te parece a alguien que conozco.
—dice la mujer —Ah, Michelle, ella es una camarada, se llama Helmi Häyhä.
—Es un gusto conocerte Michelle.
—sonríe —Hey Comonfort, vamos a dar la presentación del proyecto.
—Pues vamos, hasta luego Michelle y saluda su padre de mi parte.
—ambos se va a la parte central con algo muy grande convierto con una manta gris, todos voltean hacia esa cosa con cámaras grabando, Helmi se para cerca con un micrófono al lado de la manta.
—Buenos tardes damas y caballeros, soy Helmi Häyhä y soy parte del equipo de RS Company, vengo a presentar al futuro del aire y del espacio, una máquina capaz de aplastar a cualquier ejército enemigo, hoy les presento.
—la manta se quita, hay una máquina con líneas elegantes, alas que se despliegan, los dos motores destacan del fuselaje gris obscuro con la escalapera aeronáutica mexicana sobre las alas y los estabilizadores —Es el C-502 Tēzcatototl, es un nuevo caza bombardero híbrido para la Real Fuerza Aeroespacial Mexicana, y probablemente para los países del Pacto de Estrasburgo, mide 18 metros de largo, 3.60 metros de alto y la envergadura son de 28 metros con las completamente abiertas y 16 metros plegadas, en una atmósfera llega a 5,690 kilómetros por hora mientras que en el vacío alcanza fácilmente los 180,000 kilómetros por hora que son 50 kilómetros por segundo.
—todos se levantan a aplaudir y el lugar se llena de flashes de las cámaras —¿Alguna duda que tengan?
—Disculpe, ¿Qué tipos de armas tiene el Tēzcatototl?
—dice alguien entre la multitud —Bueno, tiene dos ametralladoras de rieles de 800mm anti blindaje, un cañón de plasma con 20,000kw de potencia y tiene capacidad de llenar todo tipos de cohetes, misiles y bombas incluyendo armamento nuclear, termonuclear y de antimateria.
—¿Tiene motores termonucleares con plasma de hidrógeno?
—dice otra persona —Sí, de hecho los motores de esta nave están diseñados para despegue horizontal con un avión común o para despegue vertical como el C-501 Átlatl o el C-500 Xquenda.
—Pero estos tipos de motores suelen ser un punto débil para cualquier ataque.
—dice otra persona —Pensamos en eso e hicimos sistemas para evitar que algo los golpeen.
—¿Y cómo se maneja?
—Pregunta Michelle —Ah, no sé ya que no soy piloto, pero la nave tiene una interfaz celebro-máquina capaz de enviar cualquier dato del entorno.
—Si mal no recuerdo, eso se le llama “modelo mental”.
—contesta Michelle —Ah sí cierto, no lo recordaba, bueno, ¿Quién tiene una pregunta?
—pasa el tiempo y el evento termina, Michelle regresa al hotel y duerme, al día siguiente comienza a guardar sus cosas cuando llega una notificación al celular, lo checa y ve un email, lo lee detenidamente —Por fin, fui aceptada en Xaxí, tendré que mudarme a esa ciudad, aunque esté lejos de casa, al fin iré a estudiar.
—Pasa una semana y llega, está en el aeropuerto cerca de la salida, ella lleva un montón de maletas —Papá, mamá, prometo visitarlos cuando pueda, ya conseguiré algún trabajo y estaré estudiando la carrera todo lo que puedo.
—Ay mi angelita, espero que todo salga bien.
—dice Ximena —No se preocupen de eso mamá.
—sonríe —Por cierto papá, el día de la presentación ve a un señor llamado Joaquín Comonfort Castillo preguntó por usted.
—Ah, es un viejo amigo, lo conozco desde cuando trabajaba en RS Company.
—¿En serio?
—Sí, y cuando naciste aún trabajaba ahí, y luego renuncié para vivir en Ciudad de México.
—Vaya, me voy para la universidad, y conseguir algún trabajo.
—Muy bien, regresaremos a la capital, y cuídate mucho.
—Está bien mamá.
—toma las maletas y comienza salirse del aeropuerto —Adiós.
—sale y toma un y recorre sobre las calles empedradas la ciudad con grandes y colorines edificios rodeados de árboles, ella se asoma por la ventana y ve un tranvía juntos al lado, sube a unas de los colinas de la ciudad donde se puede ver la costa con un puerto cercano, ella revisa un mapa del planeta donde arriba del todo dice “Planeta Aztlán”, ve todo está repartido entre 7 países, Estados Unidos, México, Francia, China, Alemania y Ransaclovia, nota que Xaxí lleva la Indicación de su pronunciación como “Ja-shí” y está sobre una gran bahía y es una ciudad binacional con el lado francesa llamado La Côte d’Azur, y, finalmente llega a la Universidad de Xaxí, revisa las listas cerca de la entrada y encuentra su nombre que indica su salón, lo revisa y ve algo, John y Jennifer están en el mismo salón —Parece que esto se pone interesante.
—Hola Michelle.
—aparece John atrás de ella —¡Ah!
Ah, hola John y vaya suerte que nos tocarán juntos.
—¿En serio?
Déjame checar.
—revisa todas las listas —Ah sí cierto, qué causalidad, vamonos pa’llá de una vez porque no quiero llegar tarde.
—Pues vamos.
—Ambos van juntos hacia el salón, él se mete primero y ella intenta meterse cuando alguien se atraviesa —Uy, perdóname es que no lo vi.
—No te preocupes, es que fui yo el que se estaba fijando que venías, y se me hace curioso que una mujer se meta a esta carrera.
—Ah, es que esas cosas enfermería o psicología no es lo mío, prefiero trabajar con máquinas que vuelan, y por cierto, soy Michelle Ketzaly Lafourcade Aragón, es un gusto conocerlo.
—Muy bien Michelle, me llamo William O’Neill y vengo de Dublín, y de una te diga que tengo una relación, que si querías algo pues ni modo.
—Buen William el irlandés, también tengo una relación pero últimamente las cosas no van bien, ah, soy de Monterrey pero crecí en Ciudad de México, ah bueno, me refiero al Monterrey de México, no la que está en España o Chile.
—¿Cuál Monterrey, en Nuevo León, Quetzalcihuatlán o Colombia?
—Nuevo león.
—suena la campana, todos se ponen en sus lugares, pasan las horas y llega la noche, ella se acuesta en su nueva habitación —Ay dormiré temprano porque mañana tendré un gran día.
—es de madrugada y está viendo en el celular un video —Estos son los países donde los hombres la tienen bien larga, el primero te sorprenderá… —Jejeje.
Varios días después ella está en cafetería, simplemente está sentada viendo la tasa de café medio vacío, y ve que llega Emiliano —¿Y ahora por qué tan tarde?
—Francamente casi me pierdo en esta ciudad tan grande, es la primera vez que vengo y creo que las fotos que hay en internet no le hacen justicia.
—Da igual, solo quiero decir que va bien y tengo un trabajo en una oficina al otro lado de la frontera que paga muy bien, por lo que no es necesario que nadie me pague nada.
—Michelle, si quiere independencia ahí lo tiene, no sé porque no es suficiente.
—Fue hermosa nuestra relación, pero creo que necesitamos alejarnos un poco.
—¿Cómo que fue hermosa?
Si aún lo es.
—Ya no lo es ya que siempre anda con lo mismo de los hijos y no sé que más, necesito mi espacio para alcanzar mis sueños y luego ya veremos.
—Vaya, siempre intento ser alguien atento pero veo que quiere espacio, vaya, vaya, quiero volver como éramos antes, cuando nos hacíamos todos estas cosas como el sexo o las cenas.
—Sí, sí.
—Ya vi que “sí”, cada día anda más fría, dime que hago mal.
—Tengo cosas que hacer y paga las cosas, bye.
—se levanta y se va rápidamente —¿Y ahora qué pasa?
—solo se queda viendo como se va, ella camina hacia la playa, recorre el malecón viendo las pequeñas olas cubriendo la blanca arena y los barcos en el horizonte con una isla la fondo de todo, y viento comienza a soplar suavemente y mueve su cabello y ropa, llega a los departamentos de la universidad casi anocheciendo —Hola William, ¿Cómo fue su día?
—Hola Michelle, mmm, ¿Por qué tienes esa cara?
—Ah, es mi novio que otra vez anda exigiendo un hijo.
—Ya veo, y, ¿Puedo ayudar en algo?
—Está bien, si quiere vente a mi departamento para hablar a solas.
—Mmmm, está bien.
—ambos entran, se sienta sobre la cama —Ya veo que las cosas están tensas, como amigos creo que se puede hacer muchas cosas para solucionarlo.
—Ya para qué solucionar algo que ya no sé puede hacer, y por cierto, ¿Usted exige que su novia tenga un hijo?
—No, ¿Por qué?
—Bueno, es ya estoy harta de alguien de palacio, me interesa algo más masculino.
—se quita la playera —¿Qué tal si vamos a divertirnos un rato?
—Ah, ¿Qué?
Eso no, es un rotundo no, quiero seguir siendo fue a Mary.
—No se enterará y solo será una vez.
—se pone encima de él —Pero si quiere podría ser más, todas las veces que quiera.
—Emm, no sé que decir, ya dije que no quiero ponerle los cuernos a nadie.
—Pues yo sí, o acaso es un hombre suficiente como para consolar a una mujer.
—Pero Michelle.
—quiero hacerlo.
—lo besa en los labios —Sino se entera no será una infidelidad.
—Pero… —Pero nada.
—siente que la levanta y que sobre la pared.
—Así me gusta.
—comienza a darse besos apasionadamente, le quita la camisa, comienza a quitarse el short y lo tira en el piso, él se baja el pantalón y ella empieza a sentir algo metiéndose abajo —Ahí mero, dame duro, con todo cariño.
—Tú lo pudiste.
—se lo mete —Mmmm mmmm, ah-ah-ah, mmm dame más, ahhh.
Al día siguiente en la clase Michelle y William se sientan juntos mientras el profesor explica —Por este motivo un osos grizzly no podrá fabricar un helicóptero azul con un jaguar yucateco con cáncer de hígado terminal como piloto.
—Parece que la clase es interesante.
—dice William —Ya vi, pero, ¿A qué hora aprenderemos sobre la curvatura de Alcubierre?
—dice Michelle —Ahora hablaremos sobre la aerodinámica de un quokka obeso por comerse todo en la taquería en frente de mi casa.
—¡Ay qué horror!
—ella golpea la mesa con la cabeza, alguien toca la puerta y uno de los compañeros lo abre, y ahí está él, Emiliano tiene la cara como si insultó a su madre —Disculpe y espero no causar molestias, busco a Michelle.
—Está bien joven, Lafourcade, te habla.
—responde el Profesor —¿Y ahora qué?
—se para y se va hacia Emiliano, y luego cierra la puerta —Déjame adivinar, otra vez con los hijos.
—¡Qué bonita con ese cabrón!
Y todavía sentadita como niña buena al lado de él.
—¿Acaso tiene celos de un pelirrojo cualquiera?
—Mira muy bien maldita zorra, ya vi la foto que enviaste acostada con ese vato.
—Parece que la foto se comió si formalidad con esas palabritas.
—Es imposible no decir esas “palabritas” cuando alguien anda de perra con un hijo de la chingada y todavía envía una fotito divirtiéndose.
—¿Y?
—Se supone que las parejas deben ser fieles, pero decidiste andar como si fueras una prostituta de 5 centavos.
—Si no lo sabe, es mi cuerpo y es mi vagina, y yo decido quien entra y quien no.
—Sí, sí, es tu puto cuerpo y no entiendo por qué hiciste lo que hiciste.
—Lo hice porque le pregunté a mis ovarios y dijeron que “simón”, y si quiero cojo con el profesor o con algún teporocho de por ahí, y si me da la gana hago una orgía con todas las colonias cercanas.
—¿Y no te arrepientas?
—Si estoy completamente orgullosa de hacerlo, y lo haré otra vez con alguien que no se la pasa todo día exigiendo un hijo.
—Entonces todo el mundo sabrá que eres una puta, subiré la foto y seguramente serás una vergüenza para todos.
—Parece que se olvidó que mi papá lleva cuatro años de vicepresidente, y, si llega a subir sin mi consentimiento esa foto habrá muchos problemas legales, si quiero puedo despedazarlo, y esto fue un velorio para algo que lleva tiempo muerto, más muerto que el pollo que cené antier.
—Con que muerto, me la vas a pagar puta zorra de quinta, nunca me imaginé que me traicionarías de esta forma, puta.
—voltea y se va con los puños cerrados.
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