El sueño de las estrellas - Capítulo 4
- Inicio
- Todas las novelas
- El sueño de las estrellas
- Capítulo 4 - 4 Capítulo 4 La vida continúa
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
4: Capítulo 4: La vida continúa.
4: Capítulo 4: La vida continúa.
La familia van al zoológico a cumplir esa promesa, Michelle se pasea por todos lados hasta que finalmente encontró a los ajolotes y mira al través del vidrio —Papá, mamá, ese se parece a Xólotl.
—¿Te refieres a ese rosa?
—Pregunta Ximena apuntando con el dedo a ese ajolote mientras tiene a Michelle agarrada de la mano, y Cuauhtémoc ve a lo lejos acercándose —Sí, ese rosita.
—dice Michelle alegremente Unos de los ajolotes se acerca al vidrio cerca de Michelle y lo ve con una sonrisa mientras los demás ajolotes están estáticos en sus lugares, y de pronto llega Laýla al lugar con una mujer y un niño y Cuauhtémoc lo ve y saluda —¿Qué pasó doctor?
—Hola a todos, no me imaginaba que estarían aquí.
—Dice Xavier sorprendido, pero su hijo se acerca con Michelle.
—¿Y tú qué estás haciendo?
—Viendo ajolotes.
—Responde Michelle sin despegar la vista del ajolote —¿Ajolotes, qué tienen de interesantes esas cosas?
Me llamo Moctezuma.
Y Michelle sigue ocupada con el ajolote que ignora totalmente a Moctezuma —Hola, hay alguien ahí, te estoy hablando… —¡Ya déjame en paz!
—Grita Michelle enfurecida con Moctezuma que casi lo empuja y llamando la atención de todos en el lugar.
—¿Qué está pasando?
—Dice Cuauhtémoc viendo la pelea —Pues este que anda molestando, y por su culpa se espantaron los ajolotes.
—Dice Michelle apuntando a Moctezuma aún furiosa —¿Y ahora que hiciste, hijo?
—Dice Xavier disgustado y cruza los brazos —Es que le estaba hablando y no me hacía caso hasta que de la nada se enojó.
—Responde Moctezuma sintiendo la ira de Michelle emanando de su cuerpo justito al lado de él —Ustedes no deberían pelearse así, por lo que deberían tranquilizarse y llevarse bien, okay.
—Dice Ximena tratando de calmar la situación —Vaya niña descandarosa, no sé por qué habla con este tipo tan corriente, mmm.
—Dice la mujer con desdén —Carolina, ¿Te acuerdas que el otro día te hablé de una niña en el hospital que sobrevivió a un atentado?
—Dice Xavier enojado con su mujer —¿Y qué?
—Responde Carolina volteando a otro lado —Pues es ella la niña de que te conté, y ellos son sus padres.
—¿Acaso eso importa ahora?, mejor me voy de aquí.
—Carolina agarra a Moctezuma y se van del lugar —Perdona por la situación… —Comienza a decir Xavier apenado —No, no, no se preocupe por esto, parece que ella se lo toma todo muy personal.
—Dice Cuauhtémoc —Es que a veces se cree el centro del mundo, pero fue lo que me tocó.
—Bueno, da igual, por cierto no sé si se enteró que detectaron tecnofirmas al otro lado de la galaxia, lo ví en la mañana.
—Dice Cuauhtémoc —No, no me suelo meterme en esas cosas, ya que a cada rato dicen que encontraron una civilización alienígena en quien sabe dónde y resultan ser solo fake news.
—responde Xavier ya mas calmado —Con que muy escéptico.
—Dice Cuauhtémoc riéndose un poco —Sabe, tengo la esperanza de toparme con algún ser inteligente de otra galaxia y hablar sobre el Imperio Romano.
—Ya me imagino, aunque seguramente no entienda español, ni inglés, ni pleyadiano, ni kawitzí, ni náhuatl, bueno, cualquier idioma que conocemos.
—Dice Xavier siguiendo un poco el juego —Ni pedo, tocó enseñarle sobre las conjugaciones del náhuatl.
—Dice Cuauhtémoc —Nah, ¿Por qué el náhuatl?
Si esa madre solo lo usa la élite del país principalmente, aunque en algunos lugares como Xochitlán y Atlana casi todos lo hablan.
—Dice Xavier —Lo sé, pero aprender un idioma nuevo no es muy difícil, mírame, hablo varios como el inglés, el alemán, también hablo náhuatl, el francés y el pleyadiano.
—Dice Cuauhtémoc con total seguridad —Pues no te creo.
—Dice Xavier —Cäntz, dÿü ñain lihbën mij.
kænts dʒy ɲain liːˈbən mix (pues, no me creas) —Responde Cuauhtémoc —Ya que falta poco para que Michelle entre a la escuela, quiero meterla en clases de francés y náhuatl.
—Interesante, bueno ya me voy, no vaya ser que se enoje aún más.
—Dice Xavier y comienza a irse —Luego nos veremos.
Adiós —Cuauhtémoc se despide.
Tras dos meses llega el primer día en la escuela y Cuauhtémoc se despide en la entrada —Bueno, este es tu primer día aquí, por lo que pórtate bien, okay.
—Está bien, ¿Luego vamos por dulces?
—Ahorita voy por unos, chao.
—Cuauhtémoc se sube a la camioneta y se va, y Michelle entra en la puerta y comienza los honores, la escolta pasea la bandera, Michelle lo ve con total atención y de la nada la niña de atrás le habla —Hola, ¿Quieres ser mi amiga?
—¿Usted quién es?
—Pregunta Michelle tras voltear la mirada —Me llamo Jennifer Quadri Rodríguez, ¿Y cómo te llamas?
—Responde la niña —Soy Michelle Ketzaly Lafourcade Aragón… —Muy bien Michelle, ¿Vamos a sentarnos juntas o qué?
—Ehhh está bien.
Los honores termina y todos se van a sus salones y ambas se sientan en la misma mesa y la clase va con tranquilidad pero Michelle procede a preguntar —Profesora, ¿Puedo ir al baño por favor?
—Está bien, ve, como decía, la mayor esplendor de México llegó con la Dinastía Tzitzihua con el control total de todo el continente americano, buena parte de Europa, Asia África y Antártica a partir del año 4582… Michelle va al baño y regresa a su lugar pero nota algo, comienza a buscar por todos lados y nada —Hey Michelle, ¿Qué estás buscando?
—Pregunta Jennifer —¿Y mi mochila, dónde está?
—Responde Michelle mientras sigue buscando.
Pero los niños de atrás se ríen y uno de ellos pregunta —¿Es te perdió algo?
—No mames pinche gringo baboso, ¿No ves que anda buscando?
—Responde el otro niño intentando contener la risa —Tranquilo Iñaki, ¿O qué, eh?, solo preguntaba.
Fuck you poor (chinga tu madre pobre).
—Responde el primer niño —¡Ya basta!
Alguien dime si vio mi mochila.
—Grita Michelle enfurecida golpeando la mesa de los niños —De hecho sí, y me dijo que va a ir de vacaciones a Tulum sino me crees pregúntale a mi compa John, dile güey de que su mochila me dijo eso.
—Responde Iñaki riéndose —Lo que dijo este vagamundo es verdad.
—dice John.
Michelle se enoja aún más hasta que Jennifer le habla —Michelle, Michelle… —¿Qué pasa?
—Pregunta Michelle —Valla arriba.
—ambas miran al ventilador del techo, y ahí está la mochila colgada —¡No puede ser!
—Exclama Michelle y se sube arriba de la mesa para intentar alcanzar su mochila —Hey Iñaki, no sabía que las pulgas estudian.
—Dice John riéndose —Yo tampoco sabía mi querido gentrificador, ¿Vamos a la guarida a rato o qué?
—Dice Iñaki —Pues simón güey, déjame hablarle al resto de pendejos.
—Dice John aún riéndose y procede a gritar.
—¡Hey Santiago, César y tú también prófugo de Auschwitz, vamos pa’ la guarida a rato, ¿Okay?
—¡Vámonos a la verga!
—Dicen Santiago y César —Te burlas de mí por que soy judío, pinche gringo mamón.
—Ya tranquilo Israel, ya no aguantas nada.
—Responde John —¡Nunca la vas a alcanzar mendiga chaparra!
—Dice Iñaki en tono de burla —No me digas chaparra o ya verás.
—Responde Michelle mientras sube una silla arriba de la mesa —¿Qué vas a hacer Chaparra, vas a alcanzar el techo o qué?
—Iñaki se sigue burlándose mientras Michelle se trepa en la silla que subió —Ya verás… —La silla se resbala y Michelle se cae, todos la ven y se ríen, y la profesora mira el caos y va a ver —¿Qué está pasando aquí?
—Pues esta niña que se quiso subir al abanico para poder saber que es la altura y cómo se siente.
—Responde Iñaki riéndose —¡Ya basta y ayuden a su compañera!
—Grita la profesora muy enojada —Parece que no se cayó.
—Dice Santiago en tomo de burla.
En la salida Ximena recoge a Michelle en la camioneta y se van, Ximena queriendo saber lo que pasó en la escuela pregunta —¿Cómo fue tu día?
—Fue horrible.
—Responde Michelle con los brazos cruzados viendo fijamente el camino —¿Qué pasó?
—Pregunta Ximena extrañada —Prefiero no recordarlo.
—Es lo único que dice Michelle por el resto del camino.
En una casa abandonada con un letrero que dice “Prohibido la entrada de niñas”, Iñaki y sus amigos se reúnen —¿Qué pasó puto gringo?
—Pregunta Iñaki al ver que John llega tarde —Pues nada güey.
—responde John sin darle mucha importancia —¿Y eso?
—Pregunta Israel sacando un balón de fútbol de su mochila —Sigo sin entender qué es un kilómetro.
—Responde John revisando sus apuntes —Me gusta tu actitud.
—Dice Iñaki hacia John —Oigan cabrones ¿Qué es algo ficticio?
—Pregunta Santiago mientras realiza su tarea —Básicamente es algo que no existe por ejemplo los dragones, los unicornios, las sirenas, los chips en las vacunas o el papá de Iñaki.
—Responde Israel tras usar un chatbot —Uy, que pedo güey, yo que tú le parto la madre, Iñaki.
—Responde Santiago entre risas —Que diga lo que quiera.
—Dice Iñaki también riéndose —¿Te ríes pa’ no llorar?
—Responde César siguiendo la carrilla —¿Y esa mamada qué?
—Responde Iñaki tras escuchar a César y se enoja —¿Y pues qué, unos putazos o qué?
—Dice César —¡Ya cálmate puto!
Si nomás ves una lagartija y crees que es un puto T.rex.
—Responde Iñaki —Te pasaste de verga pinche niño africano en tiempo de hambre.
—Responde Israel riéndose —¿No vas a caerle a mi cantón a tragar de a gratis o qué?
—A rato, voy a hacer unas cositas y tengo unos papeles pa’ eso.
—Responde Iñaki revisando su mochila para asegurarse que esté todo dentro —¿Cómo que el vagabundo come en tu casa, Israel?
—Pregunta John muy sorprendido —Si siempre va a tragar gratis pa’l cantón, ya es casi como la mascota de la casa.
—Responde Israel —Bueno, ya me voy pinche bola pendejo.
—Dice Iñaki al agarra su mochila y cruza la puerta, y luego se sube a su bicicleta, tras un rato pedaleando llega a su destino, un lugar en obras y se ve a chalán en un hoyo revisándolo cuando le echan concreto en cima para los cimientos, Iñaki va con el jefe del lugar y entrega los papeles y dice —Aquí ta’ todo pa’ chambear.
El jefe revisa esos papeles que son principalmente hojas con una cara mal dibujada y un texto que dice ”Nombre: Iñaki Herrera Kuri.
Edad: 200000.
Estado civil: soltero.” Por lo que procede a preguntar —¿Cómo sé que vas a trabajar señor Herrera?
—Esa pregunta ofende patrón, si soy bien chambeador, cuando Dios creó todo fui su chalán.
—Dice Iñaki El jefe tras pensarlo por un tiempo finalmente toma una decisión —Estás contactado, mañana te presentas.
—¿Y por qué de una vez?
—Dice Iñaki dirigiéndose a una pala —Está bien, hazlo.
—Dice el jefe y se va mientras que Iñaki comienza a trabajar, y unos de los albañiles del lugar lo ve y dice —¿Y este niño qué hace aquí a la verga?
—¿Cuál?
Si no soy un niño.
—Responde Iñaki algo enojado —¿Entonces por qué eres tan bajo, no creciste o qué?
—Pregunta el albañil —Es que no me ví el tutorial de cómo crecer.
—Responde Iñaki con seguridad y riéndose —¡Todos a trabajar!
—Grita el jefe.
Todos siguen trabajando con tranquilidad, llega el dueño de la construcción con su hija, y rápidamente Iñaki clava la vista en ella porque es alguien linda, el dueño nota la presencia de Iñaki y habla con el jefe —¿Soy yo o hay un niño trabajando en la construcción?
—¿Se refiere al enano?
Apenas hoy entró a trabajar, de hecho tengo sus documentos.
—El jefe saca la carpeta de Iñaki y se lo da al dueño, y este comienza a revisarlo pero se enfurece —¡Estas mierdas son falsas!, ¿Acaso estás ciego o qué?
Chécalo bien.
—¡Ah, es cierto!
Perdóname el error… —Exclama el jefe sin embargo el dueño no parece estar muy feliz —Córrelo de una vez, no quiero que me arresten por explotación infantil por tu culpa, escuchaste.
—Sus deseos son órdenes, señor.
—El jefe va directito a Iñaki mientras esté sigue bien ocupado viendo a la hija del dueño, el jefe le grita con todas sus fuerzas —¡Tú estás despedido!
—Sí, sí, ahorita ando ocupado.
—Solo responde Iñaki aún sin quitar la vista ignorando todo lo demás, por lo que el jefe se enoja y le agarra de la camisa y lo saca del lugar diciendo —No te quiero verte aquí, vete de una vez de aquí o el Ropavejero te llevarán a quien sabe dónde.
—¿Y ahora qué hice?
—Pregunta Iñaki confundido —Todavía lo pregunta, ten tus porquerías y lárgate.
—Responde el jefe tras aventarles todos los documentos en la cara —Ah, pinche viejo panzón de la chingada, ¿Por qué no te vas al Infierno pa’ que seas la perra del Diablo?
—Contesta Iñaki muy enojado —Vete pinche chamaco grosero.
—Responde el jefe mientras Iñaki se va en su bicicleta sin antes pararle el dedo medio y gritarle —Chinga tu puta madre pinche panza de hipopótamo parado.
Mientras Iñaki iba a la casa de Israel para cenar una pareja se pelea en la calle —Sé que me engañaste con la vecina nalgona por lo que me dijo aquel niño, ya que los niños y los borrachos siempre dicen la verdad.
—grita la mujer —¿Cómo vas a creer eso?
—responde el hombre intentando esquivar los golpes de su mujer —¿Ah, con quieres ver cabrón?
—responde la mujer y procede a apuntar hacia Iñaki —Hey tú, niño, di algo.
—El partido MORENA es básicamente lo mismo que los demás partidos durante la época de los Estados Unidos Mexicanos como el PAN, el PRI o el Verde, y su famosa “Cuarta Transformación” lo único que transformó es que a todo le pone la palabra ”bienestar”, y Claudia Sheinbaum solo ganó la presidencia del país porque pertenecía al mismo que AMLO, ósea MORENA.
—suelta Iñaki con total seguridad por lo que la mujer dice —¿Ves que te digo?
Los niños y los borrachos siempre dicen la verdad.
Después de un rato Iñaki llega a la casa de Israel y su mamá lo recibe en la entrada —Hola Iñaki, llegaste un poco tarde pero la cena está lista.
—Buenas tardes, Doña Sharon, ¿Qué hay de cenar?
—responde Iñaki con una pequeña sonrisa —Mi marido hizo tamales de pollo, además hizo unas tortas de jamón de pavo con queso Gouda y frijoles peruanos solo para ti.
—Sharon contesta con gentileza y acompaña a Iñaki al comedor —Muchas gracias Doña Sharon.
—responde Iñaki justo antes a clavarle una mordida al tamal —No es ninguna molestia, ¿Y cómo está tu mamá?
—pregunta Sharon —Prefiero no hablar de esa vieja, ya que prefiere esas madres que a mí, porque según ella soy solo un estorbo, y ese pendejo que le llama “novio” siempre me echa pa’l fuera de la casa solo porque sí.
—responde Iñaki —Te entiendo, ¿Y que te refieres con “esas madres”?
—pregunta Sharon al sentarse al lado de Iñaki —Ósea ese polvo blanco que se meten en la nariz.
—solo responde Iñaki —Ya veo, si quieres vivir aquí.
—responde Sharon tras escuchar todo —No quiero causar demasiadas molestias Doña Sharon, bueno, ya me voy y me llevaré las tortas.
—Iñaki se suba a su bicicleta para irse —Adiós y tengas mucho cuidado.
—dice Sharon al despedirse —Lo haré.
—Iñaki se va a recorrer las calles una vez más.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com