El sueño de las estrellas - Capítulo 9
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9: Capítulo 9: Juegos inocentes.
9: Capítulo 9: Juegos inocentes.
Tras un año y medio después de la guerra, las cosas están tranquilas, un día por la mañana en la escuela pasan los honores, pasa la escolta con la bandera ondeando, Michelle la sostiene y recorre la cancha con otras niñas incluyendo Jennifer con total disciplina, los honores terminan y todos pasan a sus salones, la profesora comienza a dar sus clases como de costumbre y nota que hay algo que no encaja y dice —A ver Aixa, ¿Quién te dio permiso para venir aquí?
—Pues vengo a estudiar como los demás.
—Aixa tiene la voz temblorosa y se escucha risas sutiles en el fondo —Pues agarras tus cosas y vete de aquí.
—¿Pero por qué?
—Se acaba de aprobar una nueva ley que prohíbe la educación de los musulmanes, por lo que vete de una vez o le hablo a los guardias o a la policía para que te saquen.
—Ya entendí.
—comienza a guardar sus cosas entre lágrimas y se sale del salón con las burlas de sus ex compañeros, una vez fuera el salón vuelve a la normalidad, Jennifer al ver la situación decide preguntarle a Michelle —¿Qué opinas de lo que pasó?
—Que bueno que la sacaron, ahora la escuela es un lugar mejor sin esos changos.
—Lo bueno que aplican las reglas sin excepción.
—Eh, Jennifer, no siempre es así, si mal no recuerdo está prohibido comer en clases.
—¿Y por qué lo dices?
—Checa atrás de nosotras.
—ambas voltean y ven que hay un puesto con un trompo e Iñaki con un delantal por encima del uniforme gritando —¿Quién quiere sus deliciosos tacos de canasta, chicharrón, pastor, cabeza y tripas?
—Iñaki, dame uno de pastor por favor.
—Claro que sí Chaparra.
—lo prepara rápidamente y se lo da ya listo.
—Aquí está, son 15$.
—Muchas gracias.
—le da el dinero y empieza a comerlo —¿Por qué le compraste el taco?
—Porque se me antojó con el olor, y sabe delicioso.
—¿Pero por qué a ese idiota?
Michelle, ¡Michelle!
Ay, se quedó dormida por el mal del puerco, ay no puede ser, siempre pasa lo mismo.
—Profe, ¿Nosotros los judíos somos bienvenidos?
—pregunta Israel a levantar la mano —Claro que los judíos son bienvenidos Israel.
—¿Y los mayas?
—Son bienvenidos igualmente.
—¿Y los coreanos, los estadounidenses, los alemanes, los zapotecos, los chinos y los otomíes?
—También son bienvenidos, ¿Por qué lo preguntas?
—Quiero saber por qué todos son aceptados menos los musulmanes.
—Muy bien señor Alazraki, ¿No se acuerdas cómo cayó la Dinastía Bismarck?
—No.
—Bueno, el último rey de la dinastía, el señor César XXXV fue asesinado por un golpe de estado perpetrado por Yusuf Karim al-Haddad para crear el Califato de México que fue un régimen muy violento y autoritario que a los tres años de derrocado por la nueva reina María Elena I que fundó la Dinastía Kühn.
Y desde entonces el gobierno no quiere que se repita.
—Ya entendí.
—Israel ve el cuaderno por un momento cuando escucha que John grita con fuerza, todos voltean y Michelle despierta.
—¡Sé que sacarás un arma cabrón!
—John se recarga sobre la pared —Que no haré nada, ni siquiera tengo ningún arma.
—dice el niño acusado sin entender nada, todos ven al pobre niño tímido.
—Eso también se lo dijeron a mi primo en una escuela de Wyoming, y el güey con más balas que celular en el cuerpo.
—No mames, si no estamos en Estados Unidos.
—grita Iñaki mientras vende un taco a la profesora, entran los guardias a revisar la mochila del tímido, no encuentran nada raro a excepción de fotos de mujeres en bikini, todo regresa a la normalidad.
En el Palacio Nacional un hombre uniformado recorre los pasillos con pasos rápidos, llega con el rey, se sienta a su lado —Tlahtocāyōtzin, ¿tlen ticnequi?
(Mi majestad, ¿Qué es lo que desea?) —Tēuctli Petrus Van Graan, timomachitiaz quēmah inon milcahuatl techcualani.(Señor Petrus Van Graan, usted sabe muy que esa campesina nos está causando problemas.) —Ahh, ¿Goertzen ticmotenehua?
Inin ahmo cualani cihuātl ahmo zan nēhnemi nāhuatlahtōl tlahtoa.(Ahh, ¿Con que usted se refiere a Goertzen?
si esa pendeja ni siquiera habla náhuatl.) —Quēmah nicmati.
Monequi ticaquilizque, ihcuac yā mitlamihtoc hueltiyah Estrasburgo, hueliz tiquīxpolōzqueh īpan tlatocayotl.
(Lo sé, hay que aprovechar que está en el consejo del Pacto de Estrasburgo, para sacarla del poder.) —¿Huan tla ticmopīlpīlizqueh īpan Senado pampa amo huel tlatēquitiz, huan ticmotlatzintilizqueh quen āmo tlācahcahualiztli.
(¿Y si la destituimos por incapacidad en el Senado y declararla como persona non grata?) —Cualli tlamantli, Pampa ta ti-ōmopalehuani, mochīhua timitztocāhuaz tlatocayotl.(Muy buena idea, ya que usted es el vicepresidente tendrás la presidencia asegurada.) —“Tlazōcamati, tlahtocāyōtzin.
(Muchas gracias majestad.) Petrus se va de la sala e inmediatamente entra una niña a la sala con su traje elegante y sus joyas, se acerca al Rey mientras esté comienza a toser cubriendo la cara con la mano y ve que se cubre de su sangre —Tātā, ¿Occeppa mitzlēhuitl?
(Papá, ¿Otra vez con su enfermedad?) —Amo ipati, pampa moicni Diego quīz tlatocayotl īpan.
(No importa, ya que tu hermano Diego tomará el trono.) —Tātā.
(Papá.) —Niquilhuih ca amo ipati, Alejandra.(Ya dije que no importa, Alejandra.) En Estrasburgo Emma está en el Consejo General del Pacto de Estrasburgo tras una larga reunión, en el lugar están las banderas de Francia, España, México, Argentina, Chile, Canadá, Portugal, Alemania, Pléyades, la República de Marsland, Italia, Finlandia, Australia, Noruega, Suecia, Irlanda, Austria, Lituania, Letonia, Estonia, Polonia, Liechtenstein, Luxemburgo, Bélgica, Países Bajos y Andorra decorando la sala juntas a la del Pacto con su fondo blanco y su cruz nórdica negra, el resto de los jefes de estados se van, Emma se queda por un momento y le habla el de al lado —Hoy fue un día muy interesante, finalmente entró Nueva Zelanda al Pacto.
—Lo sé señora Goertzen, aunque la Línea Maginot se brindará aún más, ¿Pero no entiendo por qué habló sobre el tema de los musulmanes en su país?
—Señor Carrillo, como presidente de Chile me entiende que en mi país hay un tema muy delicado sobre el islam, sin embargo a nadie le importa, los liberales propusieron una ley que prohíbe que los musulmanes estudien y se aprobó sabiendo que destruirán el futuro de millones, si de por sí lo tienen muy difícil.
—Se ve que casi imposible cambiar algo que lleva así más de 38,000 años.
—Leí que lo que hoy es Johannesburgo existió un país llamado Sudáfrica que tenía un sistema muy parecido, se llamaba Apartheid que básicamente oprimía a las personas negras, hasta que en 1994 llegó Nelson Mandela y cambió todo.
—¿Se refiere a aquel estado de dónde viene su vicepresidente?
—Así es.
—ella guarda su libro en su bolso cuando llega un guardia y dice —Buenas tardes señor Alejandro Carrillo Ruiz, y buenas tardes señora Emma Goertzen, es que le vengo a dar la noticia que la destituyeron en el Senado.
—¡¿Qué?!
—se levanta con fuerza —Y además, le prohibieron entrar al país y le quitaron la ciudadanía.
—No puede ser eso posible.
—abre la laptop e investiga, encuentra varios artículos que lo confirman —¿Por qué pasó esto?
—No entiendo porqué lo hicieron si no tiene un historial manchado, o será que a alguien no le gusta lo que hace y por eso tiraron su gobierno.
—Carrillo intenta calmarla —No se preocupe, si quiere haré que le den la ciudadanía chilena.
—Muchas gracias, saldré un rato para tomar algo de aire fresco.
—sale del edificio y recorre las calles, por un momento se sienta en una banca y mira el cielo azul, su celular comienza a sonar, y contesta la llamada de un número desconocido y se escucha alguien diciendo —A ver hija de tu puta madre, si se te ocurre regresar pa’ México te vamos de descuartizar viva, ¿Entendiste perra estúpida?
—Perdón, ¿Quién es usted?
—Mira pendeja de mierda, ya te matamos a toda tu puta familia, así que no estés chingando sino les hará compañía maldita pendeja hija de la chingada.
—cuelga la llamada.
En el recreo, los niños juegan con normalidad, Michelle, Jennifer y Raquel están en los pasillos sentadas en una banca, y Raquel le pregunta a Michelle —¿Qué hará tu familia en navidad?
—Pues iremos a Patztlaniz a recorrer una parte del ecumenópolis como los grandes palacios y los altos rascacielos.
—¿Y tú Jennifer?
—Nunca hacemos nada en navidad.
—Vaya, mis papás dijeron que iremos de vacaciones a Cancún.
—Pues bien por usted Raquel, mi tía ya estuvo varias veces ahí y dice que las playas son muy bonitas.
—En serio.
—Raquel saca una torta de su lonchera y le da una mordida —¿Y cómo son tus abuelos?
—Los de mi papá murieron en un ataque hace con 400 años y de toda la familia solo sobrevivieron mi papá y mi tía.
—Interesante, ¿Y los de tu mamá?
—No sé, mi mamá no le gusta habla de eso.
—¿Por qué?
—Pues no sé.
De la nada llega un balón a toda velocidad y golpea a Raquel justo en la cara y se cae, llega Iñaki —¿A dónde se fue esa madre?
Voltea por todos lados y ve el balón —Aquí está.
—va por él y lo agarra, y el que Raquel se está levantando y sus amigas la ayuda —Con razón se sintió tremendo sismo.
—¡Deja de burlarte si tu balón la golpeó!
—Jennifer tiene sus ojos lleno de ira a verlo —Que culpa tengo que sea tan gorda que atrae los balones con su gravedad, se me hace que lo llevarán al espacio pensarán que se metió un planeta en la nave.
—¡Ya cállate!
—Jennifer grita mientras que Michelle voltea —¿Qué es eso que tiene en la cara?
—¿De qué o qué?
—él ve que Michelle se acerca y comienza a analizar su cara de cerca —¿Y ahora qué te pasa?
—Eso que tiene en la barbilla —ella saca un pequeño espejo y él ve su reflejo —¿Qué pedo?
Ya me salió la barba.
—Se me hace que tendrá que rasurarse para la foto de graduación, ya que es nuestro último año aquí y la secundaria está a la vuelta de la esquina.
—Ya Michelle, deja de hablar con ese estúpido.
—llega Vicente mientras que Raquel finalmente recupera la conciencia y se sienta —Hola puto simp, ¿Acaso los duendes te escondieron tu dignidad y aún no lo encuentras?
—Deja de decirme simp.
—se pone un collar de perro con todo y correa que se lo da a Michelle, ella la sujeta —¿Y qué vas a hacer?
Si solo sabes dar tanto cringe que ya no sé si burlarme de ti o llorar porque compartimos el mismo plano existencial.
—Deja de decir eso si ella me ama, ¿Verdad Michelle que nos casaremos?
—Primero suicídate sin antes pagar el nuevo celular que comprar.
—tira la correa —Tus deseos son órdenes.
—Jajajajaja, no digan mamadas, ni los memes dan tanta risa como tu existencia simpsito.
—continúa riéndose mientras que Vicente lo ve con una cara seria, en eso aparece un ratón caminando tranquilamente, Michelle lo ve con lujo de detalle, grita y brinca directo a los brazos de Iñaki, el balón cae al suelo y deja de reír —¿Y qué está pasando?
—R-r-r-ra-ra-ratón, hay un asqueroso ratón.
—está temblando de terror, todos se quedan viendo en un silencio tan absoluto que Iñaki logra escuchar los rápidos latidos del corazón de ella, pasan varios minutos de incomodidad —Si Dios existe seguramente se está riendo de esta mamada.
—voltea al ver los alrededores y ve que Vicente tiene boca bien abierta —Ya bájate Chaparra si espantaste el ratón con tu grito.
—¿En serio ya se fue?
—Sí, sí, ya se peló ese güey, no sé porque te asustas.
—Si los ratones son animales asquerosos y salvajes.
—Ajá, me imagino que son más grandes que tú, y por eso te asustas.
—voltea por un momento y ve a Santiago, Michelle poco a poco baja un pie hasta tocar el suelo, y luego hace lo mismo con el otro pie, y él la suelta —Vaya Slim, no sabía que te guste Michelle.
—Cállate cabrón y vete a descubrir continentes a otro lado.
—Ja, seguramente te casarás con ella y tendrán unos hijitos.
—¡Cállate que no es cierto!
—Iñaki, Michelle y Vicente gritan a todo pulmón.
—Pues parecía que se van besar, por poco y la embaraza pinche cabrón.
—A ver pinche español hijo de la chingada madre.
—Iñaki recoge el balón y se lo avienta a Santiago y falla —Si te conozco, como el otro día que tuviste cositas con mis vecinas, y ahora te haces el inocente si eres el más cabrón de toda la escuela.
—Deja de decir pendejadas, ¿Y qué tiene que ver tus vecinas?
—¿Aparte que andabas con las tres al mismo tiempo?
—Mejor cállate o iré con tu mamá y te haré un hermanito.
—Si lo haces te mato y usaré tus huevos de saco de boxeo.
—Hey Michelle, ¿Por qué te trepaste a los brazos de ese idiota?
—pregunta Raquel acomodándose los lentes —¿Qué querían que hiciera si me apareció esa bestia?
—Todo fue porqué ella vio un puto ratón y se asustó, y por eso brincó a mis brazos, eso fue todo.
—Ajá, y la defendiste de un dragón y luego te la llevaste en tu caballo y final feliz, ya sé que te la quieres tirar como a no sé cuántas tipas, y tú Michelle cuídate de este cabrón con complejo de semental, si siempre hace lo mismo con todas, y si la van a hacer mejor ponte un condón para tener un Iñakito dando vueltas por ahí, con uno ya es más que suficiente.
—Santiago agarra el balón —Le voy a decirle a los demás, y ya me imagino que le pedirás a Papá Noel que te traiga a Michelle a tu cama para hacer no sé que cosas.
—¿Y quién es ese tal “Papá Noel”?
—Iñaki aprieta el puño con fuerza —Pues el da regalos en navidad con su trineo de renos.
—Ah, si el nombre de ese güey es “Santa Claus“ puto pendejo, solo los que tienen un doblaje bien culero le llama “Papá Noel“ a Santa Claus.
—sale disparado por Santiago y este también corre —¡Ven pa’cá Al-Ándalus, si solo te partiré la madre!
—Michelle, ¿Qué te pasó?
—pregunta Jennifer con cara confundida la ver todo el show —Em, luego lo explico.
—se acomoda sus lentes de sol y se sacude el uniforme —Hey mi amor ,¿Por qué te subiste a los brazos de ese patán en lugar de los míos?
—Ya cállate Oswaldo, mejor dame todo tu dinero que te dieron para el recreo porque quiero ir por unas galletas.
—Está bien.
—saca un billete de mil de su bolsillo y ella lo toma automáticamente —Ya dime por qué lo hiciste.
—Que te importa Edwin.
—se va con sus amigas, y él impotente como se fue otra “oportunidad”, y justo en ese momento suena la campana.
En Miami Makoto se baja del autobús, recorre la ciudad buscando como siempre, y ve un letrero de “Cuidado con el perro, Beware of the dog.” Se queda quieto por un momento para ver el letrero cuando algo se acerca —あれは一体何ですか? (¿Qué carajo es eso?) —ve un cocodrilo gigante como un oso amarrado a un árbol ladrando como si fuera un perro, se va corriendo del reptil, llega a la playa y ve más cocodrilos nadando en el mar, tomando el sol con sus trajes de baño y otros jugando voleibol como si nada, sale corriendo a la ciudad y ve cocodrilos en todos lados algunos trepados en los árboles, otro paseando otros cocodrilos, otros siendo montados por gente y otros cocodrilos, ve una patrulla y se acerca rápidamente, golpea la puerta da la patrulla y dice —Policía, este lugar está lleno de lagartijas gigantes, por favor ayúdame.
—ve que la ventana comienza a bajar, y hay un cocodrilo vestido de policía, eructa y luego voltea a ver a Makoto y él grita —私は真剣です! (¡Es en serio!)
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