El Trono de las Bestias - Capítulo 10
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- Capítulo 10 - 10 Capítulo 9 Taumaturgo parte 3 final
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10: Capítulo 9: Taumaturgo parte 3 (final).
10: Capítulo 9: Taumaturgo parte 3 (final).
Capítulo 9: Taumaturgo parte 3 (final) Tras unas breves miradas la profesora continuaría con su tema pasando a la explicación de los siguientes tipos de Taumaturgos.
— Los Taumaturgos interiores se ven como el segundo dibujo, los conductos de prana en su cuerpo se extienden a lo largo de sus extremidades, músculos, huesos como articulaciones entre otras áreas internas, reforzando y fortaleciendo hasta cierto punto estas áreas.
Estos suelen poseer una vitalidad mucho mayor brindándoles capacidades físicas sobresalientes como cualidades atléticas centradas en ciertas áreas en particular, algunos son mucho más fuertes que la media, resistentes, rápidos, ágiles, certeros entre otras cosas.
Este tipo de taumaturgo son llamados simplemente “Marciales”.
La voz de la profesora haría eco, muchos de los presentes apreciarían en silencio, inevitablemente comparando ambos tipos de taumaturgo en su mente, era claro que como niños que eran apenas pudieron vislumbrar ventajas en el primer tipo de taumaturgo, la idea de realizar magia aunque emocionante sonaba compleja y aunque habrían estudiado los conjuros simples estos estarían muy lejos de lo que auténticamente sería el uso de la magia a niveles de un conjurador.
Por otro lado, el Taumaturgo exterior otorgó una perspectiva mucho más prometedora a los jóvenes, todos habrían crecido escuchando los cuentos de las acciones de míticos héroes en las pasadas como Fareth quien logró derrotar a la gran bestia con su gran capacidad de combate como fuerza que sobresalía sobre los demás guerreros.
La idea de tomar una espada y aventurarte luchando contra monstruos era un sueño tentador en la mente joven.
En ese momento Beltrán recordó que aún faltaba un tipo de Taumaturgo, uno que habría dejado una profunda impresión desde que escuchó su misterioso nombre.
— ¿Y los Magus?
— Preguntó Beltrán destacando su curiosidad por encima de todas las cosas.
Katerina sonreiría ampliamente mientras encontraría un borrador; quitando las líneas que simulaban conductos de los anteriores dos dibujos, y dejando un solo dibujo conectado desde la cabeza hasta el final del cuerpo del Taumaturgo.
— Este es el cuerpo de un Magus.
Beltrán miró perplejo “¿Solo poseen un conducto?” Comprendía la base del cómo funcionaban estos conductos de Prana sin embargo la idea de establecer un solo conducto le resultaba muy extraña, los demás jóvenes compartieron su expectante duda.
— Los Magus son una anormalidad extremadamente rara entre los Taumaturgos, hasta hace menos de 200 años nisiquiera eran considerados un tipo de Taumaturgo, sin embargo con la exploración en sus cualidades se llegó a la conclusión tras un debate entre estudiantes, docentes y inclusive archi-magos, que los Magus eran una clase de Taumaturgo.
Estos poseen un solo conducto de Prana, este conducto es distinto a lo conocido, en vez de conectar con el exterior o interior del individuo estos conectan con algo más profundo, algo que aún carecemos de conocimiento exacto.
Lamentablemente este concepto sigue siendo algo moderno como poco explorado.
Beltrán no sería ajeno a la idea de toparse con el límite de la exploración en cierto campo en particular, proveniente del mundo originario a las memorias que no pertenecían a él, existían muchas teorías, dilemas y conceptos que nunca fueron concluidos, por un lado Beltrán se lamentaba pues quizá nunca se enteraría del final de aquellas ideas, menos en este mundo que parecería estar tan alejado a estas ideas.
Con la duda solventada las preguntas momentáneas y básicas sobre el tema, claramente con muchos jóvenes mucho menos agudos que Beltrán u otros preguntando e intentando entender lo dicho en clase, sin embargo la profesora Katerina demostró una paciencia impecable como cualidades de enseñanza sobresalientes pudiendo guiar a los estudiantes a entender esta idea con mayor facilidad, así fue como las clases concluirían con un nuevo abanico de posibilidades como nuevas incógnitas.
Beltrán sería incapaz de arrebatar de su mente la palabra “Senda” cosa que dificultaría sus prácticas con Aliss.
Durante una práctica de esgrima con el caballero veterano Beltrán caería sobre su propio trasero, mirando sus antebrazos raspados y dañados por el constante desgaste como los golpes para nada sutiles de Sir Aliss.
— Esta bien.
Tomemos un descanso.
— Diría Aliss con un atisbo de solemnidad en su voz.
Beltrán se dejaría caer de espaldas en el sucio suelo, dejando que su sudor se fusionase con la tierra húmeda y múltiples ramas como piedras de entrelazarán con su cabello no tan corto.
Su pecho se elevaría y luego bajaría mientras jadeaba por algo de aire, las náuseas asomándose por salir del mismo.
De alguna forma Beltrán encontró fuerzas para empujar su cuerpo y sentarse en el suelo entre jadeos mientras observaba a Aliss en silencio.
— Sir Aliss… — Beltrán llamaría atrayendo la atención del caballero.
— ¿Ser un caballero es una senda?
Por un momento la perplejidad llenaría los ojos de Aliss antes de recuperarse y ocultar su expresión en su usual rostro inexpresivo.
El caballero vestía con ropas sencillas y gruesas de cuero, cosa que le permitirá aguantar el desgaste del entrenamiento aunque este mismo luciría impecable en contraste con Beltrán quien era un enrollo de suciedad raspaduras como polvo.
— Es curioso que pregunte eso joven señor.
— Diría Aliss con algo de cuidado en su voz.
— ¿Alguna razón para saberlo en particular?
Beltrán explicaría en brevedad lo que se les habría explicado tanto a él como a sus compañeros en clase, buscando tranquilizar la naturaleza desconfiada de Sir Aliss, preocupando un poco a Beltrán de que Aliss cuestionase mucho sus acciones.
Debido a que el sentimiento de curiosidad en Beltrán sería genuino Sir Aliss no tardaría en revelar.
— Soy un guerrero —expresó con simpleza el caballero—.
Específicamente me desarrollé como caballero el cual es el título que actualmente poseo debido a mi entrenamiento.
“Así que una de las sendas existentes es la del guerrero.” Beltrán asumiría.
Con un vistazo rápido a ciertas instrucciones provenientes de múltiples juegos de rol como videojuegos del mismo género Beltrán creía darse una idea general, un guerrero era alguien perteneciente a la categoría de Taumaturgo interior.
Cosa que haría que Beltrán entendiese un par de cosas en particular, aunque no era un auténtico conocedor Beltrán habría desarrollado una serie de habilidades prácticas debido a su experiencia en conjunto con su conocimiento de otra vida para estimar la clase de cualidades que poseería algún adulto “común.” Definitivamente el caballero superaría esa expectativa, con una maestría en el arma este mismo se permitirá movimientos como acciones que desafiarían lo que era casual y común en el mundo al que algunas memorias de Beltrán pertenecerían, inclusive Beltrán creía que sus cualidades superarían con creces a cualquier atleta olímpico que llegó a observar en aquel mundo.
— La Senda del guerrero ¿Qué te proporciona?
— Preguntaría con cierta curiosidad mientras observaría a Aliss sentarse en un tronco partido.
Los alrededores eran silenciosos con el único acompañante de pequeñas ráfagas de viento haciendo expresar a los árboles pequeños pero inquietantes sonidos naturales, Aliss se habría encargado de que la zona fuese lo más privada posible para no tener a nadie espiando a ambos individuos.
— Los Guerreros somos el tipo de Taumaturgo interior más casual que existe.
Sin embargo por eso poseemos mejores cualidades físicas que otros taumaturgos interiores, en etapas altas podemos superar con creces a otros portadores de Senda marciales.
— Expondría con un tono de voz más tranquilo, algo que Beltrán no habría escuchado con anterioridad.
“Así que los Guerreros lideran el camino de la capacidad física…” Pensaría Beltrán.
Aún tenía cierta dificultad para hacerse a la idea exactamente de lo que sería una senda, prefiriendo optar por adoptarlo como un “oficio” en algún juego rpg para simplificar su comprensión con mayor facilidad.
— ¿Entonces todos los Guerreros son combatientes cuerpo a cuerpo?
— Expresaría algo pensativo Beltrán.
Aliss, con su frío rostro pseudo desfigurado por las batallas como heridas recibidas a lo largo de su vida negaría con su cabeza.
— Ese es un error usual que se tiende a cometer en las Sendas, se aísla mucho el estilo de combate de alguien solo por su senda.
Muchos guerreros somos entrenados en el uso de múltiples armas a lo largo de nuestra vida, nuestra capacidad de sanar heridas en breves instantes en conjunto con nuestro gran talento en el dominio del combate al utilizar múltiples armas portando armaduras de variados tipos, nos permite desatar una fuerza de combate formidable, no solo de frente si no como arqueros, o combatientes a medianas distancias, inclusive algunos son entrenados para el sigilo.
“Así que tu senda no limita realmente tu manera de combatir, solo te entrega herramientas para adaptarte…” Por la mente de Beltrán pasarían múltiples escenas, escenas en las cuales otros individuos se manifestarían, apuñalando a objetivos en secreto, escalando murallas, luchando con hachas, portando escudos o llevando armaduras pesadas seguidas de mazos.
Beltrán sabría una auténtica verdad sobre el combate, la batalla pocas veces se limitaría a resultar en algo amistoso, tendiendo como único objeto el acabar con la vida del otro individuo, en este sentido limitarse a pelear de una forma resultaría infructuoso sobre todo cuando las circunstancias resultaban tan inciertas.
En ese aspecto el mejor combatiente no era aquel que resultaba el más veloz o el más fuerte, sino quien pudiese adaptarse mejor y con un entrenamiento adecuado como herramientas particulares los guerreros parecían poseer un talento inusual de adaptabilidad.
— Muchos jóvenes se entusiasman y creen que pueden combatir con una espada contra toda clase de individuos o criaturas —continuó Sir Aliss para sorpresa de Beltrán—.
Sin embargo aquel es un error común que suele cobrarse la vida de muchos reclutas.
La voz de Aliss se volvería más grave, sin embargo estaría cargada de cierta emoción que Beltrán desconociera, mirándolo como si por primera vez conociera a Sir Aliss.
“Repentinamente se volvió muy conversador.” — El especializarse con un tipo de arma puede ser conveniente solo si luchas contra un enemigo, sin embargo la mayoría de combates no son así, el entorno puede jugar en tu contra, puedes verte en desventaja contra otros luchadores o tu rival puede jugar sucio.
Fuese cual fuese el caso limitarte en el uso de armas o equipo puede terminar siendo catastrófico aún más cuando careces de entrenamiento en las mismas.
En ese momento Beltrán recordó una frase bastante famosa en el mundo del que venían sus memorias.
“No temo al hombre que ha dado 1000 patadas distintas, temo al hombre que ha dado 1000 veces la misma patada.” La frase haría alusión al esfuerzo como la perfección de una técnica a fin de convertirse en un arma infalible en contra de un individuo, algunos podrían interpretar la misma como una motivación a esforzarse duro por conseguir lo que otros no conseguirían, sin embargo ahora Beltrán percibiría bajo un foco distinto lo dicho por Aliss.
“Volverte un maestro de una sola arma no siempre es tan bueno como lo parece, pero volverte un aprendiz de cada arma te permitirá salir de una situación difícil cuando las condiciones se presentaban.” ¿De que serviría un Sifraleon que solo sabe correr una vez se lastimase sus patas?
Beltrán comprendió lo dicho por Sir Aliss apreciándolas profundamente antes de observarle, este nuevamente habría entrado en un profundo silencio casi como si no estuviese presente.
Sin más dilación Sir Aliss se levantaría dispuesto a continuar con su batalla, en esta ocasión Beltrán pondría muchas más ganas al combate intentando no solo limitarse a asaltar de frente a Sir Aliss si no optar por probar otras opciones.
Sin embargo no obtuvo ningún resultado distinto, terminando lastimado y quejándose en silencio del dolor que le propinarían sus nuevos moretones.
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