Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

El Trono de las Bestias - Capítulo 30

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. El Trono de las Bestias
  4. Capítulo 30 - 30 Capítulo 29 Control de prana
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

30: Capítulo 29: Control de prana.

30: Capítulo 29: Control de prana.

Capítulo 29: Control del prana.

El joven estudiante de cabelleras rubia y ojos azules como lagos gélidos, de nombre Simone perteneciente a la casa Lanyx, habría dicho ciertas palabras que hicieron que Beltrán quedase pasmado unos segundos.

“¿Cómo lograste despertar el control sobre tu prana tan pronto?” Ubicados en la parte trasera del edificio en el que Beltrán tomaría sus clases, una larga sombra se proyectaría entre ambos jóvenes.

Los labios de Beltrán se apretaron sutilmente, dibujando una línea en su rostro usualmente serio.

“¿Despertar el control sobre el prana?” Beltrán un aficionado en lo que respectaba al prana y sus usos auténticos se vio envuelto en un mar de dudas, en un principio la pregunta parecería ser bastante simple, durante sus clases de fundamentos de la taumaturgia se les habría enseñado un conjuro básico.

Los conjuros funcionaban bajo una estructura simple, se requería memorizar una serie de palabras como gestos con las manos, mientras se realizaba esto mismo, uno debía de concentrarse en intentar dirigir el prana en su cuerpo a través de uno de los túneles de prana en su cuerpo, esto permitiría que un conjuro fuera realizado.

Específicamente la Saeta en llamas era el conjuro que se les habría sido enseñado en aquel momento, y tras el cual todos los jóvenes niños practicaron aquel día, Beltrán asumía que los otros niños provenientes de distintos grupos se les sería enseñado algo similar.

Los conjuros eran separados en cierta categorías dependiendo de su cualidad como complejidad, aunque Beltrán no entendía a ciencia cierta que hacía que un conjuro fuese categorizado más arriba del otro con exactitud, los conjuros de categoría más arriba solían ser más poderosos pero también exigentes con el prana que solían consumir.

Los sigilos, pertenecían a la categoría más baja de conjuro existente, aquella que conocía Beltrán.

Estos sigilos utilizaban una cantidad absurdamente baja de prana en el cuerpo del usuario, lo que significaba que podrían realizarse teóricamente de manera casi infinita, según lo dicho por su profesor en aquel entonces, el prana consumido era menor o equivalente al prana absorbido naturalmente por el cuerpo de cualquier taumaturgo.

La saeta en llamas era un sigilo.

Estos resultaban tan simples que simples jóvenes como ellos sin senda ni conductos de prana bien definidos como “interiores” o “exteriores” podría manifestarlos.

Todos los seres vivos poseían por lo menos 2 o 3 conductos de prana en su cuerpo desde su nacimiento, estos se encontrarían inactivos he indefinidos, los jóvenes que aún no habrían desarrollado sendas; como lo era su caso y demás jóvenes de su rango de edad, podían entrenar estos conductos de prana para que les permitiesen realizar conjuros como si fueran taumaturgos externos.

Así definiendo aquellos conductos como conductos “exteriores”.

Sin embargo aquello no sería algo que podría aprovecharse en gran medida ni mucho menos sobre explotarse, aquellos conductos que serían entrenados para comportarse como conductos externos apenas permitirían el paso de prana, impidiendo el realmente poder hacer algo más que simples sigilos muy limitados.

Todo aquello significaba que, debido al entrenamiento en la taumaturgia desde joven tanto Beltrán como los demás niños de aquel instituto podrían realizar 1 o 2 sigilos básicos debido a que sus conductos de prana fueron entrenados para que actuasen así.

Beltrán al realizar aquel sigilo debía de hacer circular su prana a través de estos conductos para realizar el sigilo, técnicamente controlando el prana.

Sin embargo aquello sería algo que todo joven en aquel instituto podría hacer ¿no?

“Entonces ¿a qué se debe esta reacción?” Preguntó Beltrán para si mismo con confusión.

—No entiendo a qué te refieres.

— Contestó Beltrán con sincero desconcierto.

Por un momento el rostro de Simone mostró sorpresa, aunque rápidamente esto fue corregido, marcándose una sonrisa divertida en su rostro.

—Dioses, si que sabes cómo disimular, por poco te creo.

Beltrán quedó en silencio, sin saber sinceramente que decir al respecto, por primera vez estaba siendo totalmente sincero sin ocultar alguna parte de la información relevante.

Cuando este estaría dispuesto a abrir la boca y aclarar el asunto Beltrán se percató de algo.

Los ojos de Simone resguardó un pequeño brillo celeste apenas visible en su centro, naturalmente este brillo se escondería tras el tono habitualmente azul de los ojos del joven, sin embargo Beltrán pudo notarlo sutilmente debido a su ubicación actual, sin la presencia de la larga sombra rodeándoles aquel detalle pudo haber pasado fácilmente desapercibido.

Beltrán aún era un desconocedor en lo que respectaba al mundo que le rodeaba, el alcance de la magia o su funcionamiento, las particularidades de los humanos o miembros de distintas razas que lo habitaban como su lógica o sentido de razón o existir, aun siendo estudiante de un instituto de prestigio la información seguiría siendo especialmente restringida.

Cosas como aquel sutil brillo en sus ojos o la pregunta que le habría realizado a Beltrán escapaban de su conocimiento general.

Sin embargo era claro, la mirada divertida de Simone no parecería estar centrada en Beltrán, era más como si buscase ver a través de el.

“Control de prana… ¿acaso tendrá algo que ver con la adquisición de mis memorias alternas?” El corazón de Beltrán se sacudió con nerviosismo, sin embargo no dejó que aquello se filtrara atraves de su rostro el cual permaneció estático en aquella expresión seria que tenía usualmente.

Tenía nervios de haber sido descubierto, aunque no era como si fuera algo malo Beltrán creyó que su conocimiento sobre otro mundo o aquellas memorias serían un secreto que pudiese darse el lujo de revelar.

Definitivamente no quería convertirse en la rana diseccionada de algún científico loco.

En una fracción de segundos Beltrán pudo notar cierta información implícita en las palabras del niño, primero que nada, el joven parecería seguro de que Beltrán aún con toda su seguridad se encontraba mintiendo, eso suponía que había algo raro con el verdaderamente, algo que no podría comparar con los demás jóvenes comunes, la otra cosa es que esto yacía directamente ligado con el prana.

Las circunstancias en las que fue abordado por Simone también parecieron decir algo, Simone antes no lo habría abordado aún cuando tuvo la posibilidad de verlo en acción durante la competencia en sus clases de acondicionamiento físico, ya fuese que hubiese notado algo raro en el o simplemente notara que había algo verdaderamente anormal en el hasta ahora, implicaban que esto no fue repentino como Beltrán creyó en primera instancia.

Sus hombros cayeron un poco, sintiendo como la tensión bajaba de su cuerpo, el periodo de tiempo en el que Beltrán se habría quedado callado fue lo suficientemente amplio como para que Simone pareciera aún más cauteloso.

Beltrán casi no pudo evitar sonreír con ironía, ahora que finalmente decía la verdad Simone pareció no creerle, usualmente su estrategia de mentir a medias o disimular le resultaron fructosas, sin embargo todo habría sido un intercambio simple, nadie esperaba que un niño supiese más de lo que aparentaba.

Sin embargo Simone parecía pensar que Beltran conocía más de lo que aparentaba.

“Creo que puedo utilizar esto a mi favor.” Con pensamientos no tan agradables circulando por su cabeza, Beltrán finalmente abrió la boca.

—¿Desde hace cuánto?

— Preguntó con un tono más frío a su habitual voz seria.

La sonrisa divertida de Simone se amplió aún más, según su percepción habría atrapado al Leonhard con las manos en la masa.

—Realmente me percaté de ello durante la competencia, tu prana parecería circular mucho mejor rápido que los demás estudiantes.

Aunque tu aura era ligeramente más densa, considerando tu trasfondo existía la posibilidad que simplemente fuese un beneficio de tu linaje, sin embargo preferí no dudar más —explicó orgullosamente Simone—, tenía planeado hablar contigo para llegar al fondo de esto, sin embargo nisiquiera te tomaste la molestia de ocultarlo.

Beltrán se mantuvo silencioso unos breves instantes, antes de volver a preguntar.

—¿Porque crees que no me tomo esas molestias?

— Cuestionó nuevamente Beltrán.

Sus palabras causaron que la confianza de Simone se viera alterada, repentinamente el chico frunció el ceño.

Parecería que se habría percatado de algo que antes no habría tomado en cuenta.

Beltrán no habría realizado ni el más mínimo esfuerzo para ocultar su aura, lo que significaba que algo verdaderamente habría cambiado desde la primera vez que Simone lo observó.

En ese instante el inteligente chico lo comprendió, la variable no era el propio Beltrán, sino el mismo Simone, Beltrán debió haberse percatado que Simone lo observaba, pudiendo percibir su auténtica naturaleza y que parecería ocultar algo.

Tras eso lo único que tuvo que hacer Beltrán era hacerse notar y así atraer su atención, dejando que el propio Lanyx revelase que tanto sabía.

“Mierda nisiquiera tuvo que hacer uso del espectro.” Maldijo mentalmente Simone mientras se sentía estúpido.

—Así que me descubriste.

Soy un despertado temprano —completó Simone con una sonrisa forzada—.

Sin embargo yo también conozco tu secreto, dime ¿qué pretendes hacer en este instituto?

Beltrán se mantuvo silencioso unos momentos, su mirada igual de afilada parecía desviarse hacia un punto aleatorio a los alrededores, por alguna razón Beltrán lucía bastante relajado como si todo aquello no le importase.

Simone no pudo evitar encontrar preocupante la misteriosa calma del Leonhard, destrozando cualquier posibilidad de poder aprovecharse de su situación actual, simplemente no podía leerlo.

Tras una larga pausa Beltrán habló, su voz igual de fría que antes poco a poco empezó a perder ese toque de agudeza devolviendo su habitual seriedad a su tono de voz.

—No buscamos objetivos tan distintos.

Si quieres que tus secretos permanezcan aún como secretos entonces guarda silencio.

— Concluyó Beltrán, lo suficientemente cortante como para que Simone supiera que continuar profundizando en el asunto no le sería favorecedor.

El joven rubio se mantuvo en silencio unos cuantos segundos, su mente yacía hecha un caos, observando al otro joven noble delante suya, Simone no pudo evitar divagar severamente.

“¿También lo está buscando?” “¿Tendrían que competir por el?” “¿Acaso era una trampa?” “¿Cómo Beltrán sabía lo que su familia estaba buscando?” “¿Podía confiar en la palabra de Beltrán?” Fue entonces que los ojos del chico se iluminaron con una compresión tácita.

Beltrán de alguna manera conocía aquello que Simone buscaba y su razón con su unión al instituto, lo que significaba que los Leonhard también estaban al tanto, considerando el estatus de esta casa noble, no le sorprendió que conociesen estos secretos.

Sin embargo todo estaba en las palabras de Beltrán.

Buscaba algo parecido a lo que Simone, sin embargo no era lo mismo, quizá era una de las razones por las que el Lanyx aún no habría visto algún tipo de intervención en su investigación o siquiera algún tipo de sabotaje por parte del Leonhard.

Su trato por ahora no era necesariamente hostil y de rivalidad, lo que significaba algo bueno para el propio Simone.

“Quizá inclusive podamos aliarnos a futuro si juego bien mis cartas” El Lanyx suspiró para sus adentros, pues con su conclusión una gran ola de dudas chocó con los bordes de su mente, dudas las cuales aunque supondrían una gran mejoría para el transcurso de su misión, dudaría poder resolver.

— Debes de tener cuidado con lo que dices en todo caso.

— Finalmente aconsejó Simone tras un largo silencio.

Beltrán arqueó una ceja confuso.

Lo que habría hecho el joven Leonhard fue aprovecharse de la información que Simone conocía bien, realmente Beltrán no entendía el 90% de las cosas a las que se refería el joven Lanyx, sin embargo prefirió arriesgarse a pretender saber más de lo que auténticamente haría con tal de obtener información valiosa.

Planteó respuestas vagas fácilmente mal interpretables.

Claro no resultaba lo mismo que cualquier otra persona lo hubiese dicho a que Beltrán miembro de los Leonhard lo hiciera.

Hizo preguntas con un amplio rango relacionadas con el tema, preguntas que podrían ajustarse a la idea que tendría Simone.

Propuso que ambos no se delatasen el uno al otro una vez que Simone expresó que su “anormalidad” era algo de lo que podría sacarse ventaja al llamarlo “secreto”.

Finalmente el gran truco de pretender saber más de lo que realmente sabía tuvo éxito.

“¿A qué se refiere con hablar de mas?” Su expresión pareció lo suficientemente legible como para que Simone la notase, sonriéndole con diversion este simplemente se encogió de hombros.

— No fuese ser que los otros se enteren.

“¿Otros?” Beltrán apenas tuvo tiempo de poder comprender a lo que el otro joven se referiría cuando este se dio la vuelta dando por sentado que la conversación se habría terminado.

Con mucho que procesar y pocas ganas de realmente lidiar con la situación Beltrán se dispuso a irse siguiendo al Lanyx, apenas creyendo el rumbo que habría tomado la situación, se preguntó que hubiese sucedido si por alguna razón el propio Simone se hubiese dispuesto a golpearlo o sacarle la respuesta a la fuerza.

“Definitivamente si el quisiese atacarme estaría acabado.” Pensó Beltrán.

Aunque este nunca se habría enfrentado al propio Lanyx, Beltrán sí habría enfrentado al colosal Larson, apenas logrando escapar de su brutal diferencia de capacidades físicas y derrotándolo utilizando trucos sucios dignos de una pelea callejera.

Aún con todo aquello Simone lo habría derribado e inmovilizado con aparente gran facilidad.

“Este sujeto es de temer.” Beltrán no dijo nada más, prefiriendo enfocar su mente en la información recién adquirida.

En un principio creyó que poco le sería útil entre la gran cantidad de cosas que el rubio reveló, su información parecía basta como poco reveladora si no se tenían ciertos conocimientos previos, al final de cuentas toda su conversación se basaba en que Beltrán sabría sobre el tema del que estarían hablando.

Pero su aguda mente pudo notar ciertos detalles que podrían acercarlo a una respuesta adecuada.

De alguna manera Simone habría visto su “aura” la cual parecía estar relacionada con la circulación de su prana, algo que notó en mayor medida aquel mismo día.

Simone parecería poseer una cualidad particular; la habilidad de “ver” su aura, cosa que como la mayor parte de las cosas dichas por este mismo, Beltrán desconocía con exactitud a que se refería.

Aunque parecía estar relacionado con sus conductos internos de prana.

Aunque este no pudo teorizar con exactitud de que se trataba, lo que sí pudo hacer fue percibir la información importante en sus palabras.

¿Qué cosa habría cambiado en Beltrán desde la competencia hasta el día de hoy?

El propio Beltrán no tardó en llegar a la respuesta de aquella incógnita.

Lo fue su prana, la base de todo a lo que referían.

Aquella sensación que habría experimentado tras emplear el sigilo de “saeta en llamas”, como si de alguna manera hubiese estimulado sus conductos de prana.

Ahora que lo pensaba Beltrán nunca habría descubierto la auténtica razón por la cual habría sobrevivido al déficit de prana, en un principio habría supuesto que su situación resultó anormal debido a la adquisición de aquellos recuerdos, al no sentir ningún cambio perceptible en su cuerpo.

Sin embargo, si aquel cambio fue tan imperceptible o solo potencial, dándole la capacidad de alterar hasta cierto punto la eficiencia de sus túneles de prana.

“Si el efecto del déficit de prana se basa en que el sistema es poco eficiente e incapaz de transformar toda la energía en el sigilo, terminando por volverse calor interno, entonces un sistema más eficiente genera menos calor.” Beltrán se preguntó que si por alguna razón esto también hubiese podido influir con liberarse del calor interno durante su fiebre ocasionada por el déficit, como un disipador de calor unido a un transistor en un circuito evitando que el calor acumulado quemase internamente al mismo.

Eso podría explicar su aparente milagrosa recuperación, un giro del destino que aunque sutil habría dado resultado significativos.

Considerando eso, también percibió aquello que lo hacía “sobresalir” a la media, Beltrán tendría la sensación de cómo era un cuerpo sin prana ni conductos, lo que le permitía sentir el prana interno y guiarlo con mucha mayor facilidad que antes.

Sumando estos factores, una mayor eficiencia en el uso de sus conductos con una mayor capacidad para guiar el prana quizá habría ocasionado un cambio mucho más significativo de lo que aparentaba a simple vista.

Ahora que lo recordaba Beltrán, ambos cambios habrían surgido en dos situaciones distintas en casi todo aspecto excepto uno.

Tanto con el déficit de prana como por su enfrentamiento contra el galibrano, Beltrán estuvo en peligro de muerte.

“Si esto es cierto, entonces quizá esté cerca de una verdad bastante importante.” Sus últimas dudas sobre la conversación con Simone fue algo que independientemente de lo que pensase o supiese Beltrán realmente no podría hallar algún tipo de respuesta inmediata.

¿Qué era un “despertado temprano”?

Simone al parecer lo era, quizá estuviese relacionado con su capacidad de ver estas “auras” que había mencionado con anterioridad.

“Aghhh maldita sea, muchas preguntas y pocas respuestas.” Beltran quiso agarrarse el cabello y tirar de él, sin embargo finalmente se auto convenció de no hacerlo, mentalizándose con que toda esta información podría aportarle algo a futuro si sabía cómo utilizarla a favor.

Cuando regresó junto a Simone muchos pares de ojos les observaron desde la lejanía, el estómago de Beltrán se agitó mientras sintió aquella sensación ácida que creía haber superado, la ansiedad social engendrada de tanto señalamiento como abuso.

— Por cierto.

— Simone pareció interesado en preguntarle algo a Beltrán.

Sin embargo cuando giró su cabeza a mirarle, el Leonhard no se encontraría en su lugar anterior, observando la pequeña multitud de estudiantes pudo ver como varios se apartarían, pues Beltrán rápidamente avanzó en otra dirección caminando a paso apresurado.

— Losiento tengo que ir al baño.

— Se excusó Beltrán por lo lejos.

Simone lo miró desconcertado por un momento, la pequeña multitud de estudiantes observaron al estudiante rubio, en la espera de que mencionase o revelase algo sobre su misteriosa conversación con Beltrán.

Sin embargo Simone se encogió de hombros y se alejó, dirigiéndose a su propia aula dentro del edificio.

Larson, quien en algún momento habría sido liberado por el joven de ojos morados, quedó como última persona relevante dentro de la multitud, el propio niño de ojos morados también habría desaparecido antes de que otros pudiesen darse cuenta de su anormal presencia.

Casi como si esperarán a que el gran joven dijera algo, los ojos hicieron que el usualmente tranquilo como confiado Larson se sintiese algo nervioso y avergonzado, al final de cuentas no habría pasado ni 1 ciclo y dos jóvenes mucho más pequeños que el lo habrían sometido en público.

— ¡¿Qué me ven imbeciles?!

— Exclamó Larson molesto.

Aquello deshizo los remanentes de curiosidad que mantuvieron a la pequeña multitud unida, finalmente dispersándose y alejándose por grupos variados como distintos.

Sus clases normales se centraron en el área matemática, donde se realizó una prueba a fin de calificar la unidad adecuada a los temas dados, Beltrán observó el examen sobre la mesa de su banco, perezosamente jugueteo con la pluma estilográfica en su mano.

Las pruebas solían abarcar un tiempo de 2 horas aproximadas en las cuales los estudiantes tendrían que completar tanto como fuese posible, los estudiantes comunes podrían completar 3/4 partes de la prueba en ese tiempo teniendo la mitad o un poco más de la misma correcta, aquellos muy inteligentes podrían completar la prueba teniendo 3/4 partes del examen o más correctas.

Beltrán habría terminado la prueba completa en los primeros 30 minutos, dando casi 1 hora y media de tiempo para simplemente holgazanear, en comparación con las áreas que habría estudiado durante la formación de ingeniería que habría tenido, Beltrán simplemente aplicó su lógica como conocimientos para no sobresalir ampliamente utilizando fórmulas como métodos no existentes en este mundo actual.

“Definitivamente extraño los celulares.” Con ganas de pegar su frente al escritorio y dormir el tiempo restante, solo algo mantuvo a Beltrán despierto durante todo este tiempo.

Eso sería que Beltrán tendría como última clase fundamentos de la taumaturgia, una clase que no solo despertó su interés en el área sino que resultaba fundamental para conocer varios datos como información importante para su situación actual.

Con tantas dudas entorno al prana Beltrán no podría esperar para resolver tantas dudas como fuesen posibles como adquirir nueva información, además un genuino interés sobre la energía de origen “mágico” se habría despertado dentro del joven, quería comprenderla y dominarla aunque fuese una pequeña parte de la misma.

Además si podría de alguna forma fortalecer sus habilidades de combate o perfeccionar su uso sobre el sigilo, entonces podría tener herramientas futuras útiles contra amenazas.

Amenazas las cuales no tardarían en llegar a su vida o ya estaban presentes; esperando para atacarle.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo