Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

El Trono de las Bestias - Capítulo 44

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. El Trono de las Bestias
  4. Capítulo 44 - Capítulo 44: Capítulo 43: Visita.
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

Capítulo 44: Capítulo 43: Visita.

Capítulo 43: Visita.

La correspondencia resultaba más eficiente de lo que Beltrán habría estimado, era natural que, debido a la zona en la que este vivía el método de recolección de cartas en el buzón, entrega a sucursales y finalmente la llegada a su destinatario fuese mayor que el promedio pero ¿una hora de espera? Genuinamente le resultó abrumadora la velocidad de recolección y entrega.

“Claro no se compara con los celulares… esas cosas eran demasiado convenientes.”

De vez en cuando Beltrán se veía desanimado al confundir sus memorias alternas con su día a día, en ocasiones se sentía nostálgico por cosas que no existían en este mundo —en su mayoría las eficiencias o comodidades de la tecnología— sin embargo lamentarse por aquello sería inútil.

“Por ahora debo pensar.”

A Beltrán se le habría ocurrido una forma simple de solventar el asunto de su senda, esa solución era Simone, si Simone conocía más de un sigilo entonces Beltrán podría confirmar que en primera instancia Simone era un portador de una senda prematuro —cosa que apesar de haber teorizado nunca se aseguró al 100% de comprobar— además, el propio Beltrán podría saber si realmente era capaz de aprender más sigilos.

Con anterioridad Simone le habría enseñado un sigilo desconocido a Beltrán, aquella esfera luminosa que habría manifestado. Lo que significaba que si Beltrán lograba obtener las palabras y los movimientos requeridos para realizarlo también podría aprenderlo teóricamente.

“Eso significaría que por lo menos soy un lanzador de conjuros como el mago.”

En el peor de los casos, Beltrán se vería frustrado en sus intentos de descubrir cuál era su senda, sin embargo además de ello no habría mayor problemática. De ser el caso contrario Beltrán podría inclusive aprender otros sigilos de utilidad.

La saeta en llamas era un sigilo ofensivo en su totalidad, este permitía manifestar un proyectil desde la extremidad del conjurador o delante suya, para dispararlo a gran velocidad contra un objetivo, la potencia de tiro no superaba a la de una ballesta común sin embargo era más práctica, pudiendo dispararse más rápido que la molesta recarga de ballesta habitual.

Aunque eficiente Beltrán sabía que existían toda clase de sigilos tanto de utilidad como circunstanciales, aunque fuese uno, Beltrán creía que cualquier sigilo de utilidad le sería conveniente dados los detalles del plan.

Con su plan en mente vino la parte más sencilla pero más sujeta a inconvenientes.

Invitar a Simone a su hogar.

Encontrar una excusa no fue difícil, puesto que Simone era lo suficientemente inteligente para leer entre líneas, Beltrán solo tendría que atraerlo con la promesa de “dialogar sobre algo interesante” como si fuesen amigos entusiasmados.

Y así se llevó acabo la comunicación, Beltrán no escatimó en tinta, debido a su entrenamiento de caligrafía como noble en el instituto junto con su formación en casa previa, cosas como leer o escribir el Krathamico le resultaron más que simples. Simone no lo decepcionó probablemente siendo el mismo quien escribió sus respuestas.

Aunque nadie sospecharía de niños conversando, Beltrán se decidió por dejar sus cartas en el buzón por si mismo sin avisar a Eliette o Sir Aliss. El caballero solo se encerraba en su cuarto cuando no sacaba a entrenar a Beltrán, por lo que no vio alguna problemática de su parte, por parte de Eliette… no sabría cómo ella fuese a reaccionar si descubría que tenía un amigo.

De manera lamentable no tardó en darse cuenta.

Eliette habría descubierto una de las respuestas de Simone cuando Beltrán se habría dirigido al buzón de su residencia a dejar una carta.

La sirvienta casi parecería querer llorar de la alegría —y quizá lo hizo antes de que Beltrán la encontrara—, exceptuando sus inicios en el instituto Beltrán nunca habría tenido algo así como un “amigo”, incluso antes del instituto Beltrán nunca llegó a sembrar un lazo verdaderamente significativo con ningún joven noble de su edad, casi todos siempre parecían tener cierta distancia de precaución quizá por la reputación de su familia.

Aunque le tomó algo de tiempo, Beltrán finalmente hizo que Eliette se calmara, aún no quería de Sir Aliss se enterara de su intercambio con Simone, existía una posibilidad que su padre le hubiese dado órdenes a Simone para que este no se relacionase con ninguno de los nobles importantes en el instituto.

Aun así, Beltrán creía conocer lo suficiente a su padre como para tener una medida en contra de estas posibilidades.

Bedivere le importaba su imagen, por lo menos aquella que quería infundir en otros nobles. Entre los muchos rumores sobre Bedivere Leonhard que Beltrán llegó a escuchar uno de ellos se le narró como alguien “respetuoso y con modales”

¿Qué clase de modales habría en alguien quien cancelaba una reunión ya acordada?

Para cuando Eliette logró sacudirse la alegría Beltrán vio prudente en que le comentara a Sir Aliss al respecto. Ya fuese que a su padre no le importara o simplemente que era demasiado tarde como cancelar el compromiso. Sir Aliss no tuvo objeción alguna a la reunión, apenas mostrando una reacción ante ello.

Así fue como los rayos marcando las 18 horas, Simone Silveryx llegó a la residencia actual de Beltrán.

…

La llegada de Simone como el lugar de reunión fueron organizados por Eliette, la sirviente poseía muy buenas bases sobre aquella clase de eventos, como sirvienta de su madre anterior al nacimiento de Beltrán, está se habría acostumbrado a ayudar en la mayoría de labores tanto domésticos como los relacionados con el ámbito social, participando principalmente como anfitriona de te.

En su residencia debido a la falta de inquilinos o sirvientes, Eliette, Beltrán y Ser Aliss resultaron ser demasiado poco para que valiese la pena emplear todos los muebles o habitaciones, estos resultaron una carga adicional para Eliette, la cual aunque energética, en algún momento la labor la sobrepasaría, razón por la cual se optó por cubrir todo con mantas para evitar la acumulación de polvo a gran escala.

Al tener la noticia de que alguien vendría a beber el té, Eliette desocupó una vieja habitación no utilizada hasta la fecha del día de hoy. Era sencilla pero digna de un noble, Beltrán nunca habría comprendido muy bien las tradiciones que se empleaban en Recolta.

Cada continente poseía un color representativo, el cual tendría que emplearse no solo en heráldicas nobles o banderas representativas sino también en la mantelería como decoraciones en eventos sociales, una forma no solo de enorgullecerse debido a sus orígenes sino también para señalar los orígenes de sus casas o familias. Utilizando un color secundario acorde a sus colores representativos.

Para Recolta el color representativo fue el blanco, la casa Leonhard empleaba el color anaranjado para representarse, por lo cual la decoración se basó en el uso de manteles con franjas o patrones elegantes de ambos colores.

Finalmente, Beltrán recibió personalmente a Simone Lanyx. El cual llegó acompañado de un acompañante de cámara joven de aspecto pulcro y elegante, además de su cochero quien dirigiría la carreta que abrían empleado.

Verlo causó en escalofrío en la espalda de Beltrán, pues, aún recordaba aquel horrible viaje hacia la residencia de su padre en la finca Leonhard. Antes Beltrán ignorado la existencia de su cochero quien solía encontrarse en segundo plano, hasta el incidente donde falleció tras salvarle de ambos galibranos, el pensar que alguien tan importante podría encontrarse siendo un simple cochero hizo que Beltrán se pusiera algo paranoico al respecto.

Con aquellos pensamientos Beltrán recibió a Simone.

Tras sentarse y degustar un poco del sencillo pero agradable té a gusto individual de ambos jóvenes, Beltrán inició una conversación casual con Simone. Por un buen rato y bajo los ojos de Eliette quien se encontraría disponible para servir más té; Simone y Beltrán eran buenos amigos poniéndose al día con asuntos triviales con respecto al instituto.

Con la mente más tranquila y no queriendo sentir que violaba la privacidad del primer amigo de Beltrán, Eliette se retiró, dejando a ambos jóvenes solos.

La mirada aguda tanto de Beltrán como de Simone se fijaron en la puerta tras la cual Eliette habría salido, cerrándose y dejándolos completamente solos.

—Así que, ¿porque me llamaste? ¿Acaso confundí tus sentimientos y te resultó tan agradable como para invitarme a tomar té?

Beltrán mantuvo su mirada fija en el té que se encontraba bebiendo, dejando que el silencio se acentuara casi 10 segundos antes de contestar. Ignorando su pregunta anterior Beltrán hizo una petición.

—Requiero tu apoyo próximo, probablemente no de con el mercado negro tan pronto; sin embargo puedo darte las herramientas y puedo comprometerme por cuenta propia en llegar a él tan pronto como sea posible.

Las palabras de Beltrán fueron premeditadas, al igual que el silencio el cual dejó acentuarse previamente como si se encontrara pensativo. Aquel era un tema el cual, Beltrán creyó que naturalmente sería acordado sin necesidad de medir palabras, estaba claro que Beltrán no era capaz de hallar la entrada al mercado negro más rápido de lo que llegaba el día en el que Simone tendría que prestar su ayuda.

Sin embargo confirmarlo no sería nada malo.

—¿Actuando prudente? Está bien Leonhard—. musito Simone apenas audible por lo bajo—. Te ayudaré por lo pronto, sin embargo no te creas demasiado listo, incluso los leones pueden ser devorados por otras demás bestias.

Aunque extintos en aquel punto del mundo, los leones, el símbolo principal en la heráldica de los Leonhard fueron criaturas existentes de épocas pasadas.

Beltrán no pudo evitar sonreír sutilmente ante el comentario de Simone, su gracia no había sido engendrada de el nerviosismo ni tampoco de la auténtica diversión. Sino de lo irónico de la circunstancia, Simone siendo un niño, amenazandole a él, otro niño, naturalmente la tensión fuese mínima para ambos, sin embargo ¿porque no se sentía así?

—Aveces puedes ser muy molesto—. hablo Simone.

Beltrán contuvo su risa, su imagen inescrutable debía mantenerse así, era mejor no demostrar nada aparentando ocultarlo que revelar la verdad tras ellas.

Hacía tiempo que Beltrán sospechó que había mucho más en el instituto de lo que creía en un inicio, y algo le decía que Simone parecía estar involucrado en ello. Solo pudiendo utilizar sigilos y sin la capacidad de lanzar auténticos conjuros el joven se vio incapaz de continuar con su misteriosa labor, cosa que lo guiaría al mercado negro.

Beltrán se habría dado la labor de indagar el porqué de tales extremos, descubriendo algo interesante.

Los canalizadores no eran herramientas comunes, como lo era en general los lanzadores de conjuros. Naturalmente el uso como la compra y venta de estos mismos resultaba reservada para lugares exclusivos como regulados tanto por el gobierno como por la propia iglesia.

Ya fuese si Beltrán o Simone buscasen obtener uno por sus propios méritos sin tener que utilizar el nombre de sus casas como apoyo, la obtención de estos sería prácticamente imposible.

Sin embargo había un detalle en ello interesante ¿porque Simone no se apoyó del nombre de su casa? La razón aunque desconocido le habría dado un panorama amplio a Beltrán sobre el cómo actuar; anteriormente le habría preguntado al respecto, sin embargo Simone, negándose a decir más dejo en claro que la opción de obtener un canalizador de la forma tradicional se encontraba fuera de uso.

Y rápidamente lo entendió, el y Simone estaban en la misma página.

Simone probablemente lo había entendido más rápido que el.

Tanto Beltrán como Simone se encontraban actuando a espaldas de sus respectivas casas.

Felices fiestas y feliz 2026; con esta publicación regreso a las publicaciones habituales para aquellos quienes hayan estado siguiendo la novela, muchas gracias por el apoyo en este tiempo de inactividad.

Para los nuevos lectores no se desanimen, la publicación continuará.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo