El Ultimo Sol Naciente - Capítulo 252
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- Capítulo 252 - 252 Capítulo 254 ‘Gris y Transparente’ Parte 1
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252: Capítulo 254: ‘Gris y Transparente’ Parte 1 252: Capítulo 254: ‘Gris y Transparente’ Parte 1 Después de las palabras de Gray, una risa estalló de repente.
Esto hizo que la chica encapuchada se sintiera confundida.
Miró a su mentor y luego a Reines.
Ella era la que se reía sin parar.
Algunas pequeñas lágrimas se asomaron por las comisuras de sus ojos mientras se tocaba el abdomen con la palma de la mano, como si cada carcajada le doliera.
Lo que está chica del campo dijo le resultó muy gracioso.
“¿Por qué te ríes?
¿Qué fue lo que dije?” Preguntó confundida.
Incluso Assassin pareció levantar las cejas ante la propuesta tan audaz de esta chica, pero Gray no se percató de eso.
En su lugar, trato de entender la razón por la que Reines se ríe.
Ella suspiró con dolor y se limpió las pequeñas lágrimas de risa que se le salieron.
“Haah… Lo siento.
Es que, lo que dijiste resultó tan divertido que no pude evitarlo.
En serio, eso fue muy divertido.
¿Estás segura de lo que estás diciendo?” “Yo, bueno… tal vez… no lo sé.
Solo se me ocurrió ayudar con esto” Reines quería reírse otra vez después de escuchar eso.
Gray la vio y agachó la mirada.
Se sintió herida porque no la tomaron en serio.
Se escondió bajo su capucha.
“Lady, deberías pensarlo mejor.
No creo que debas hacer una propuesta como esa sin pensarlo antes” “Me niego” Interrumpió el Assassin.
Ella lo miró sorprendida.
También fue rechazada casi al instante.
Aunque con Reines fue más rápido.
Parecía que Assassin se la había pensado, pero ella no tenía forma de confirmar eso.
No es que ella pueda leer la mente de las personas.
Bueno, puede sentir las emociones de los fantasmas.
Así que… “¿Por qué?” Mientras preguntaba pensó en eso.
Enfocó su mirada en el Assassin y sintió lo que él siente en este momento.
Ella nunca había intentado hurgar dentro del corazón de los fantasmas de esta manera.
Está era su primera vez intentándolo.
Como era de esperarse, si le funcionó.
Sintió un rastro de confusión y tristeza mezclados en el cuerpo de este chico.
Algo le decía que había más que entender de todo este rechazo.
“Porque no necesito un reemplazo.
Lo dije antes y lo digo ahora” Toru negó con la cabeza.
Miró a Sakura y por un momento su expresión cambió.
Inexpresivo como siempre.
“Parece que nos desviamos del tema.
Es mejor no volver a hablar de eso.
Y tú, sana a Sakura-sama” “Uh, si.
En seguida” Asustado por la mirada inexpresiva de Assassin, el hombre procedió a hacer su trabajo.
Habiendo cambiado el tema tan abruptamente, Gray se sintió decepcionada.
Después de que ese magus frente a Sakura comenzará su trabajo, ella solo se limito a mirar sin decir una palabra más.
Su mentor parecía querer decirle algo, pero con su mirada de alguna forma le dijo a Gray que hablarían de su petición después.
“No te preocupes, niña.
El niño Assassin solo se está haciendo el difícil.
Si le insistes caerá” Dijo Add, dentro de la jaula.
Gray agachó la mirada para escucharlo.
“Conozco a hombres como él.
Actúan fríos y geniales por fuera, pero son como gatitos inofensivos por dentro.
Si le insistes él dejará de negarse.
Así funciona.
Es lo mismo con las mujeres.
Aunque tu no eres de ese tipo.
Pero eso está bien.
Si él fuese exactamente igual a ti, no tendría sentido.
Mentes de hombres y mujeres trabajan diferente.
Aprovecha eso y se insistente” “Pero sería muy vergonzoso” Gray no quería ser una molestia.
Si es tan insistente, podría correr el riesgo de ser rechazada definitivamente.
Por ahora solo miraban como ese hombre usa sus piedras con runas para sanar a Sakura.
Esto la distrajo un momento de su conversación con Add.
Las piedras brillaban cual llama en la oscuridad.
Cada piedra lanzaba extrañas pulsaciones mágicas por el cuerpo de Sakura.
Era como lanzar una piedra al agua y ver las ondas que se formaban.
Ahora es exactamente igual.
Ondas del color del ámbar se expanden por la superficie del cuerpo de Sakura.
Su cuerpo comenzó a sanarse en consecuencia.
Su piel roja, antes quemada por el magecraft de Assassin, volvió a tomar su color blanco y rosa.
Su respiración entrecortada volvió a ser normal y un par de lágrimas cayeron por sus mejillas.
Nadie entendió esto último.
Ni siquiera el hombre que está a cargo de sanar el cuerpo de la chica.
“Escucha” Add nuevamente.
Interrumpió la mística escena de la recuperación de Sakura con su voz chillona.
“Cuando piensas que algo es vergonzoso se vuelve vergonzoso.
Recuerda que él te tomó de la cintura como si estuvieran bailando el vals y se mezcló con tu cuerpo.
No creo que pedirle algo sea más vergonzoso que eso.
Lo que eres es una cobarde.
Si no das el paso, te quedarás como una cobarde para siempre.
Piensalo un poco y reflexiona” Esta vez las palabras de Add fueron muy diferentes a algo que ella haya escuchado antes.
Se supone que Add también tiene otras intenciones, pero esas palabras le sonaron a que Add ya está cansado de su personalidad tan retraída.
Él quiere que ella dé un salto de fé y viva la vida.
Tener una master tan obstinada con su personalidad tan sombría ya lo había cansado.
Al menos eso fue lo que Gray pensó en ese momento.
Antes de darse cuenta, el tratamiento de Sakura terminó.
El hombre quería salir huyendo de allí, se le podía ver en la cara.
Reines, por su lado, se despidió de Waver envolviendo sus brazos alrededor de su cuello.
Le habló muy de cerca para molestarlo y lo logró.
Waver sintió el aliento dulce de Reines muy cerca de su rostro.
Se retorció y se liberó del abrazo de la chica.
Eso le había incomodado bastante.
También se asustó mucho.
Gray presenció eso con el rostro sonrojado.
No entendía cómo Reines podía ser tan atrevida.
La admiraba por su tenacidad.
Eso era algo que a ella le faltaba.
Se decepcionó de sí misma por ser tan patética.
“Nuestro trabajo aquí ha terminado.
Nos vamos por ahora.
Tengo trabajo que hacer.
Oh, por último.
Gray.
Buena suerte con lo que quieres hacer.
Sé que podrás conseguirlo.
Y… disfrutalo” Ella se despidió con un un suave movimiento de su mano mientras pasaba por la puerta.
Parecía que iba a desaparecer entre el pasillo, pero asomó la cabeza por el marco de la puerta y miró a Assassin.
“Cuida muy bien de Gray por mi.
Ahora que tu master estará en cama por un tiempo, deberías pensar un poco en mi propuesta y en la de Gray.” Y después de eso se fue.
“Este ha sido el segundo peor día de mi vida” Se quejó Waver.
Siguió a su adorable hermana menor.
Pero antes de eso miró a Gray y Toru.
“Cuidenla, por favor” Una petición sincera.
Se fue después de eso y dejó la habitación en un silencio sepulcral.
Gray apretó la jaula de Add y jugó con los extremos de su capa.
Un poco pensativa, se acercó a Sakura y tomó asiento al lado de ella.
Mientras ella trataba de pensar, Assassin permaneció en completo silencio detrás de ella.
Ahora él parecía no querer hablar.
Eso era muy diferente hace unos minutos.
“No te entiendo…” Para ella las personas eran como libros abiertos.
Pero ahora que apareció Assassin eso ya no tenía sentido.
Ella podía sentir tristeza, confusión, ira y decepción en ese servant, pero eso no le decía nada respecto a él.
Se contradice constantemente.
Cuando hay muchas personas en un solo lugar parece obligarse a sí mismo a hablar.
Siempre tiene ese rostro inexpresivo que no le revela nada de lo que él pueda llegar a pensar en todo momento.
“Yo realmente no te entiendo” Era tan difícil y frustrante.
Miró a Sakura tendida en la cama.
Recordó la sonrisa de esta chica.
La amable chica que ocultaba tanto dolor.
Pensó que Assassin era esa persona a la que Sakura ama.
Lo recordó de la primera vez que salió a divertirse junto a Reines y Sakura.
El amor trágico de esa chica.
Asahi Toru era el príncipe de Sakura, quien la dejó sola para siempre.
¿Que había en ese pasado?
¿Cómo era el Assassin de esa época?
¿Que diferencias hay con el Assassin del presente?
¿De dónde viene toda esa tristeza que él tiene?
Había tantas preguntas y ninguna respuesta.
Es por eso que ella no podía entender.
“¿Qué quieres que te diga?
Si alguien me entiende o no, no es algo que me importe” La voz de Assassin a sus espaldas sonaba tan plana y monótona.
Una voz, una personalidad, una vida tan gris… No apartó la mirada de Sakura en ningún momento.
Era sorprendente como esta chica era tan hermosa.
Es seguramente una de las mujeres más hermosas que Gray haya visto.
Era como un ángel.
Recordó ese vestido blanco y la escena en esa iglesia.
“Si llegase a ser algo importante para ti, ¿le darías tu atención?” Preguntó ella.
Su voz cada vez bajaba su volumen.
Add tenía razón.
Su personalidad tan sombría la estaba limitando.
Pero ella no sabía qué hacer al respecto.
Simplemente hablar no bastaría.
“No lo creo” Pocas palabras.
Una respuesta corta y breve.
Una voz tan fría y distante.
“¿Por qué?” “¿Debe haber un por qué?” Otra pregunta.
Él está evadiendo su pregunta con otra.
Esta vez fue obvio para ella.
“Por supuesto que debe haber un por qué.
Siempre hay un por qué para todo.
Siempre debe haberlo…” “Para nada.
Hay cosas que simplemente no tienen explicación” Eso es mentira.
Ella bajó su mirada.
No sabía qué clase de expresión está haciendo Toru en este momento.
Le está dando la espalda.
Él está en la otra esquina de la habitación.
Es frustrante.
“No, eso no tiene sentido” Esto se está volviendo muy frustrante.
“Debe haber una razón.
Simplemente no quieres que nadie te entienda o-…” “No vale la pena” Su voz fue diferente esta vez.
Ella volvió su mirada hacia Assassin de inmediato.
Se decepcionó cuando no vio a nadie allí.
Solo un vacío en la habitación.
Un silencio decepcionante.
“Tu… eres muy frustrante” Aunque no había nadie allí, ella podía sentirlo cerca.
Esa siniestra, triste y confusa presencia.
“¿En serio?” Dijo él.
Su voz volvió a ser monótona.
Gray entrecerró los ojos ante eso.
Se puso de pie delante de la presencia de Assassin y lo miró.
Sus ojos esmeralda bajo su capucha parecían reflejar la luz del sol que pasaba por la ventana.
Afuera las hojas de los árboles se muestran verdes y llenas de vida, pero algunas más débiles que otras caen arrastradas por el viento.
En este día, en este lugar, ella quería dejar de sentirse frustrada por no saber nada.
Todo en Assassin le confunde.
Todo en la existencia en este servant es misterioso.
Ella quería saber, pero más que eso, ella quería ser capaz de crecer.
Aunque… “He dejado de ser yo misma…” Ella ya no podía darse el lujo de crecer.
Hace tiempo que ella dejó de pensar en eso.
Pero al conocer a su mentor, pensó en muchas cosas que le dieron esperanzas, pero al final era todo lo mismo.
Ya no es ella misma.
Tal vez esto solo era parte de su crisis existencial.
El conocer la identidad de alguien misterioso le hizo pensar que también podría descubrirse a sí misma.
La conclusión es demasiado obvia.
No puede darse ese lujo.
“Assassin, permíteme ofrecerte mi maná.
Puedes conseguir maná asesinando gente, pero eso no es necesario cuando hay alguien dispuesto a ayudarte” Tímidamente extendió su mano.
Recordó ese nombre cuyo significado aun es confuso para ella y dejó salir las palabras que de alguna forma la iban a condenar.
“Déjame ayudarte, Asahi Toru” Aunque ella había hecho su petición, Assassin no respondió.
Es más, hubo un profundo silencio en todo esto.
Ella pensó que él se había ido, pero aún sentía la presencia del servant cerca así que no podía ser eso.
Él sigue allí, pero no respondió.
Era como si estuviera pensándolo mucho.
“Me niego…” Tan repentino como el amanecer después de la profunda noche.
Tanto tiempo para obtener una respuesta tan decepcionante.
Pero Gray pensó en lo que Add le dijo antes.
Debía insistir.
Aunque la idea de molestar a Assassin aún estaba en su cabeza.
No le gustaba tener que ganarse el odio de alguien por ser una molestia.
Esa idea le aterraba.
Esta vez dejo pasar unos segundos antes de volver a hablar.
Extendió la mano nuevamente con todos los músculos de su cuerpo rígidos.
Apretó la jaula con la mano bajo su capa y fue más severa con sus palabras.
“Por favor, acepta mi ayuda.
Hasta que Sakura despierte, déjame ayudarte.
Déjame ser útil… ” Sus palabras lentamente fueron perdiendo efectividad cuando se dió cuenta de lo alto que sonaba su voz.
Se sintió como si le hubieran bajado el volumen a un estéreo.
“¿Qué ganas ayudándome?
No tiene sentido” Dijo él, después de otro breve silencio.
Eso último, para ella, sintió que podía usarlo a su favor.
Está vez esbozó una leve sonrisa casi imperceptible para cualquiera, como si hubiera ganado una apuesta.
Con su suave voz.
Con su mano extendida.
Una propuesta audaz y mortal.
“Hay cosas que simplemente no tienen explicación” Assassin se quedó en silencio.
Otra breve pausa antes de decir lo que pensaba.
“Hablas demasiado” Alguien pareció reírse entre dientes.
Era Add.
Tal vez dijo: ‘Bien hecho’, pero nadie lo escuchó.
Gray pensó que esto era un gran logro.
Pudo dejar a Assassin sin palabras.
Así que esto era todo.
Era el momento de insistir por última vez y con más fuerza que antes.
“Por favor… A veces las personas necesitan la ayuda de los demás.
Necesitas que alguien te ayude.
Necesitas de alguien en este momento” “Fufu…” “¿Huh?” Una risa suave e irónica, eso era lo que ella escuchó.
No se trataba de Add esta vez.
Era Assassin.
Él había dejado salir una pequeña risita irónica después de escuchar eso.
Ella no entendió.
No había nada gracioso en necesitar la ayuda de alguien.
“Tu… realmente eres frustrante” Bajó la mano con decepción, mirando al suelo con los ojos de un cachorro triste.
Parecía que Assassin no se tomaba nada en serio.
Esto finalmente le hizo rendirse.
Pensó que no debió haber confiado en Add.
Él Código Místico siempre le hace ese tipo de bromas.
Es más que seguro que Add ahora mismo se está riendo de su fracaso.
Este misterio se iba a quedar sin resolver… “Te arrepentiras…” Pero eso fue lo que Assassin dijo.
Ella levantó la mirada y sintió la cálida mano de un chico entrelazada con la suya.
Assassin le había tomado de la mano.
“Definitivamente te arrepentiras” Su decepción se esfumó en el aire en el momento que miro el rostro de ese servant.
Esta vez la capucha le cubría los ojos.
Su bufanda le cubría la boca.
Era difícil saber qué expresión estaba haciendo Assassin en ese momento.
“Entonces, ¿aceptas…?” Assassin levantó la mirada y sus ojos plateados se mostraron.
Asintió confirmando este trato.
Gray entonces suspiró aliviada.
Apretó suavemente la mano de Assassin.
‘Una mano desgastada…’ La mano de Assassin era áspera y llena de cicatrices que se veían por las mangas de su kimono.
Jamás entenderá por qué este Assassin aceptó si se negó tres veces antes de aceptar.
Hubo algo que le llevó a decidir, pero ella no podía saberlo.
Luego de eso él soltó la mano de Gray.
Ella se sintió avergonzada por haber sido tan intensa con su insistencia.
Eso no era normal en ella, pero esta vez había algo que le hizo llevarse a sí misma al límite.
“Bien hecho, niña” Le susurro Add.
Ella miró en su capa al oír el susurro, pero cuando volvió su mirada a Assassin, él ya no estaba.
La presencia del servant también se había desvanecido en el aire.
A pesar de que Sakura yace durmiendo en esa cama, todo se sintió tan solitario después de eso.
-Horas después- Si hubiera una forma de revertir sus palabras, ella definitivamente lo haría.
Si hubiera una forma de cambiar sus decisiones, ella definitivamente lo haría.
Se escuchaba la risa de Add de fondo.
Esto si que se había convertido en una broma.
Waver también estaba ahí.
Él acaba de explicarle a Gray qué es lo que se hace para compartirle maná a otra persona.
En respuesta, Gray se agacho y se cubrió la cara.
Lanzó un grito tan agudo que muchos creerían haber escuchado el maullar de un gato.
Con la cara roja de vergüenza.
Con el cuerpo temblando de arrepentimiento… ‘¿Qué he hecho?’ Ella, muy tarde ya, se arrepintió de su decisión.
Continuará…
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