El Ultimo Sol Naciente - Capítulo 261
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- Capítulo 261 - 261 Capítulo 263 ‘Las Torres Gemelas de Iselma’ Parte-2
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261: Capítulo 263: ‘Las Torres Gemelas de Iselma’ Parte-2 261: Capítulo 263: ‘Las Torres Gemelas de Iselma’ Parte-2 El tren estaba por llegar a la estación.
Habían pasado algunas horas desde que toda esta incomodidad había empezado.
En algún momento, Reines dejó de divertirse con el ambiente y comenzó a sentirse incómoda también.
El silencio, las miradas breves que Gray le daba a Assassin, todo esto la agobió después de unas horas.
Realmente a Assassin no parecía importarle nada.
De la nada, encontró una botella de whisky de quién sabe dónde y comenzó a tomar el licor en una copa que Reines le prestó.
Poco después, alguien en el mismo vagón que ellos se quejó porque algo de su equipaje había desaparecido.
Reines sonrió al ver como Assassin se bebía el whisky de la forma más descarada posible.
Add también se rió divertido por esto, pero Gray se sintió culpable incluso si ella no estuvo involucrada en este robo.
“Bebes bastante, ¿no?
¿Tienes la suficiente edad para beber?”, preguntó Reines.
Era una buena pregunta, a decir verdad.
Gray estaba interesada en eso desde el inicio.
Ella, cuando conoció a Assassin, lo vió bebiéndose el whisky que su mentor guardaba.
La forma en la que el servant consumía el alcohol era bastante extraña, pues este bebía como si el líquido fuera agua pura.
“Nope”, respondió.
“No tengo la edad suficiente”, pues físicamente tiene 16 años.
Mentalmente… menos… “Pero eso no importa”, y se bebió otra copa de whisky.
“¿Eres como una especie de anarquista o algo así?” Levantando las cejas un poco ante la pregunta de Reines, Assassin pensó en cierta época en la que llevaba puesta una túnica negra con nubes rojas.
Esa reacción de parte del servant hizo que Gray se interesara en ello.
Era como si Assassin estuviera confirmando este hecho con su silencio.
“Fue una época extraña”, culminó.
No se iba a atrever a decir más de eso.
En su lugar, iba a hacer otra pregunta que seguramente Gray también tenía.
“Princesas de Oro y Plata.
Me interesa el tema.
¿De que se tratan esos títulos tan extravagantes?” “Yo también quería saber”, agregó Gray.
Reines asintió en respuesta.
En realidad, ir a este evento sin saber nada de nada sería un problema.
Explicarles la revelación de ambas princesas era un buen tema de conversación para terminar con este ambiente incómodo.
“¿Por dónde debería empezar?”, lo pensó por un segundo, mirando por la ventana.
“Hay una familia dependiente del Lord Valueleta, el Lord de la Facultad de Creación” “Otro Lord, como Waver-sensei” “Exactamente.
La mayoría de los magus de la Facultad de Creación se consideran artistas en algún sentido.
La familia de la que hablo es la familia Iselma, quienes durante generaciones han perseguido la creación de la ‘persona más bella’.
Eso es lo que son las Princesas de Oro y Plata.
Ellas son las creaciones de la familia Iselma” “Aunque más que creaciones, debe ser…”, susurró Gray.
“Solo una bella máscara que oculta el interior de la persona”, agregó Assassin.
Miró la copa en su mano en silencio, pensando profundamente.
Gray lo miró y pensó que las palabras de Assassin iban dirigidas a sí mismo, aunque ella no tenía forma de confirmar esto.
“Entonces, ¿crees que algo malo va a pasar?”, preguntó, su mirada de ojos plateados, ahora sin las gafas oscuras, se posaron en los ojos azules de Reines.
“¿Tu instinto de Assassin te dice algo?” “Es probable” “¿Y tú, Gray?
¿Ya podías sentir que algo extraño podría pasar?” “Oh-, bueno.
Realmente pensé en la posibilidad” “Bien, eso es bueno.
Hay muchos rumores de que un Grand asistirá a esta reunión social” Grand Brand Pride Fes Cause Count Flame Estos son los rangos que existen entre los magus de la Torre del Reloj.
Por supuesto, ‘Grand’ es el más alto y ‘Flame’ es el más bajo.
Waver está en el rango ‘Fes’, por el simple hecho de ser el mejor profesor de la Torre del Reloj, de lo contrario, seguiría siendo un ‘Cause’.
Reines se encargó de explicar todo eso de una forma bastante sencilla, pero Gray se sintió mareada por tanta información, mientras que Assassin asentía ante la información valiosa.
Después de eso, tan extraño y rápido como una estrella fugaz, el viaje en tren terminó.
Llegaron a Windermere, el país junto al lago.
Tan pronto como bajaron del tren, mientras en el fondo un hombre le reclamaba al chico que ayudaba con las maletas, un carruaje estaba esperando.
“Usted debe ser Lady Reines El-Melloi Archisorte.
Lord Byron me pidió que la llevara.
Por favor, entre”, se quitó el sombrero de copa saludando a los visitantes.
Reines miró a Assassin y Gray, y les asintió para que ellos también entren al carruaje.
En silencio, el camino cambió entre más se acercaban al destino final.
Envuelto entre árboles de un frondoso bosque, con una tierra cubierta por vegetación verde y animales silvestres viviendo el día a día de sus salvajes vidas, los cascos de los cuatro caballos que tiraban del carruaje resonaron.
Se mostró finalmente el paisaje al que iban a acceder a continuación.
La Torre del Sol y la Torre de la Luna.
Dos estructuras bizarras, con forma de dos espinas saliendo del suelo.
En sí, las torres no eran tan grandes como alguien pensaría.
Tal vez cuatro pisos de altura eran suficientes para describir la magnitud de la edificación.
Gray miró la reacción de Assassin.
Él tenía los ojos abiertos, mirando cada detalle de las torres.
Ella pensó que él se veía como un niño que salía al mundo por primera vez.
Una suave sonrisa se formó bajo su capucha.
Cuando el carruaje se detuvo delante de la Torre de la Luna, la voz del guía resonó desde el frente del carruaje.
“Hemos llegado.
Por favor diviértanse” Unos pocos segundos después de que ellos desembarcaron, el guía y el carruaje… se derritieron como plástico.
Toru reaccionó a esto como una amenaza y dió un salto delante de las dos chicas sacando ambas dagas y mirando furtivamente a lo que quedó del carruaje y del guía.
Gray y Reines lo miraron en silencio.
En el suelo solo quedaba un pequeño soldado de juguete y un carruaje parecido.
“Esto… ¿Esto es físicamente posible?”, susurró, tan aturdido por lo que acababa de presenciar.
Es cierto que él ha visto cosas raras, pero esta cosa lo tomó por sorpresa.
Aunque esta reacción también se debía a que estaba un poco ebrio.
Su rostro estaba un poco rojo por el alcohol en la sangre.
Parece que aún está en sus cinco sentidos, pero ahora es más sensible a sonidos y presencias.
“Haa… creo que no siento la cara…”, bajó la guardia y guardó las dagas.
Se tocó la cabeza dolorosamente y volvió su mirada a las chicas detrás de él.
“Un error lo comete cualquiera”, dijo, para ocultar el hecho de que había sido impulsivo después de mucho tiempo.
“Bueno, es un magecraft muy interesante.
No podría esperar menos de una de las principales familias filiales de la Facultad de Creación” “Me honra recibir su reconocimiento”, irrumpió la voz de un hombre adulto.
Assassin dio un paso delante de las chicas y espero instrucciones de Reines.
“Bienvenida, princesa de la familia El-Melloi”, el hombre, de elegante traje del color de la plata, se presentó ante los invitados.
Su mirada era un poco severa, mostrando que la edad ya estaba cayendo sobre su rostro.
Su cabello era corto y tenía un bigote bien peinado.
“Mi nombre es Byron Valueleta Iselma.
Le doy mi más profundo agradecimiento por venir desde tan lejos para visitarnos” “Debes ser el jefe de la familia Iselma”, hizo una reverencia, como lo haría una verdadera princesa de cuento de hadas.
“Me disculpo por llegar tarde” “No se preocupe.
Por favor, entren.
El banquete ya comenzó” El hombre se despidió para ir a recibir a los demás invitados.
Así el grupo aprovechó para incorporarse a la fiesta.
Gray miró asombrada todo el glamour de la alta sociedad de magus en esta escena.
El techo era muy alto, dorado y con colores azules.
Las voces de los invitados resonaban tan juntas que de alguna forma hizo que sintiera un ligero dolor de cabeza.
Observo todo, y lo guardo en lo más profundo de su memoria.
Su mirada vagó por todo el lugar hasta que se encontró con Assassin.
Algo malo parecía estar pasándole a ese chico.
Al presenciar todo esto, él tembló como si tuviera miedo, pero luego tomó una gran bocanada de aire y se calmó.
‘¿Qué fue eso?’, pensó, consternada.
Todo eso fue muy raro, incluso más raro de lo que pasó hace rato afuera de la torre.
‘Un… ¿un atisbo de su pasado?’, por cada pregunta que lograba responder, dos más aparecían.
Era frustrante, pero decidió no pensar demasiado en eso.
Ella sabía que pensar sin pruebas solo era una pérdida de tiempo.
Como era de esperarse, parecía que hasta la vida misma se había convertido en una especie extraña de comedia genérica, pues Assassin pronto se vio rodeado por un montón de mujeres adultas que comenzaron a hacerle muchas preguntas.
“¿Qué hace un jovencito tan solo por aquí?” “¿Perteneces a alguna familia que haya sido invitada?” “Hueles a licor.
¿Estuviste bebiendo?
Que chico tan malo…” “¿Por qué no hablamos un poco más alejados de toda esta gentuza?” “Parece que eres asiatico.
¿Eres japonés?” La expresión de Toru en ese momento no tenía precio para Reines.
Después de que una de las mujeres le quitara las gafas oscuras a Assassin, todas comenzaron a hablar de su inusual color de ojos.
El chico miraba a Gray y Reines como si estuviera pidiendo ayuda.
Reines solo sonrió con malicia y tomó a Gray de la mano.
Juntas se alejaron de la escena para que Assassin pueda sufrir un poco de ansiedad social.
Las mujeres que rodean a Toru en ese momento no solo vieron la apariencia del chico, sino los beneficios que podían obtener al relacionarse con él.
Pero como Toru es una piedra al momento de socializar, este no respondió a ninguna de las preguntas de las mujeres.
En lugar de eso, se escabulló entre las, muy posiblemente, mujeres solteras con sus habilidades de ninja y se incorporó junto a Reines y Gray.
Assassin no dijo nada después de eso.
Gray pensó que el servant estaba enojado porque lo dejaron solo en esa situación tan incómoda, pero eso estaba lejos de ser verdad.
Hubo algunas cosas que Reines explicó después mientras la música jazz sonaba de fondo.
Las voces de los magus resonaron con algunas palabras extrañas basadas en este momento.
Parecía que la Torre del Reloj estaba dividida en tres fracciones.
Trambelio, Barthomeloi y Meluastea.
La facción Trambelio representa a aquellos que quieren postularse democráticamente, los que desean un sistema democrático.
La facción Barthomeloi apoya al gobierno aristocrático de la cual la familia El-Melloi es partícipe.
Y la facción Meluastea simplemente quiere hacer las cosas en paz.
Básicamente, este último es algo neutral y no les importa más que realizar sus investigaciones sin interrupciones.
Aunque últimamente la familia El-Melloi se ha estado inclinando por el lado de la facción Trambelio.
Esto se debe a la intervención de Waver como miembro de la familia, quien ha hecho que la escuela El-Melloi reciba estudiantes en masa.
De pronto, algunos magus presentes comenzaron a discutir sobre la importancia de la New Age en la Torre del Reloj.
Había personas que refutaban eso diciendo que no era necesaria, pues existen los Lords de la misma Torre del Reloj.
Parecía que la discusión estaba alcanzando un punto de no retorno, dónde esta fiesta pintoresca se arruinaría con el ambiente de odio entre los magus.
Sin embargo, alguien apareció haciendo un revuelo.
Era un tipo borracho, tambaleándose entre las personas que discutían.
Llegó delante de los tres adolescentes y se cayó de cara al suelo, soltando su copa de vino en el proceso.
Assassin reaccionó de inmediato y tomó la copa de vino con delicadeza.
Miró la bebida mientras Reines se agachaba para preguntarle algunas cosas al hombre borracho.
“Imaginar que alguien sería capaz de hacer algo así…”, Reines estaba intrigada.
Los magus normalmente son personas muy orgullosas.
Ellos no se lanzarían a hacer algo tan ridículo para evitar una pelea, pero este tipo lo había hecho.
“Pero fue una buena forma de calmar la situación” “¿Fue tan obvio?”, preguntó el joven hombre.
Era delgado, de cabello rubio corto y ojos marrones.
“Para nada.
Además, en realidad estas borracho, ¿no?
¿Cómo lo hiciste?” “…
esta medicina te emborrachará en un instante”, dijo, sacando una pequeña píldora del interior del pecho de su traje.
“Y esto pone fin a eso”.
Entre su índice y el dedo medio estaba otra píldora.
Al escuchar eso, Assassin se agachó y agarró la píldora.
“¿Esto funciona?”, preguntó, observando la medicina extraña.
En su mano derecha estaba la copa de vino, la cual le devolvió al hombre mientras este se ponía de pie.
“Uh-, si.
Lo hace” “Ya veo…”, eso lo dejo pensando.
Lo miró a los ojos.
“¿Puedes conseguirme algunas de estas?
¿Unas 200 píldoras para empezar?
Aunque tal vez me hagan falta más” Gray quería decir algo al respecto.
Tal vez Assassin exageraba mucho al beber alcohol en exceso.
Incluso si se trata de un servant, eso no debe ser saludable.
“Creo que podría conseguirlas.
Pero-” “Costará dinero.
Lo entiendo”, sacó un par de billetes del bolsillo de su traje y se los restregó en la cara.
“Tienes el cliente y el negocio.
Anda, llegó la hora de hacer dinero” El tipo rubio se vio un poco agobiado por la insistencia del mayordomo.
Hasta se preguntó si a este mayordomo se le permite actuar tan altanero.
Incluso si era de esa forma, su cuerpo temblaba con debilidad.
Aunque eso se le quitó cuando vio a Trimmau aparecer detrás de Reines.
Tal parece que este tipo pertenece a la Facultad del Saber.
Su nombre era Maio Brishisan Clynelles, que está bajo el cuidado de la familia Brishisan.
Clynelles es una rama de la familia Brishisan, quienes tienen una gran cantidad de poder sobre la Torre del Reloj.
Dejando de lado eso, con Maio acariciando a Trimmau de forma extraña, Gray miró los alrededores como si quisiera borrar de su mente la extraña escena que acababa de ver.
“Maio”, una amable voz se escuchó.
“Está bien ser apasionado por el trabajo de alguien”, refiriéndose a la admiración que Maio sintió al ver a Trim.
“pero deberías ser cuidadoso al tratar el Código Místico de alguien más.
Si te matan, será tu culpa” Una mujer hermosa apareció.
Su cabello era de color rojo oscuro y usaba unos anteojos con los cristales ovalados.
Reines susurró el nombre de la mujer que se presentó.
“Aozaki Touko…” Y a su vez, Touko miró a Toru descubriendo de inmediato al Espíritu que yacía protegiendo a esta señorita… Continuará…
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