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El Ultimo Sol Naciente - Capítulo 268

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  4. Capítulo 268 - 268 Capítulo 270 ‘Una chica perdida un alma sin salvación’ Parte-1
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268: Capítulo 270: ‘Una chica perdida, un alma sin salvación’ Parte-1 268: Capítulo 270: ‘Una chica perdida, un alma sin salvación’ Parte-1 Un recuerdo de hace ya diez años.

Ella acababa de despertar vestida con un pijama tan clásico que parecía sacado de la era medieval.

Simplemente era un vestido blanco largo que le cubría el cuerpo.

En el fondo ella podía escuchar a su madre cantar una canción mientras preparaba el desayuno.

Sonrió al pensar que este día tan cotidiano seguía siendo como los demás.

Tan calmado y alegre… Lo primero en lo que pensó al despertarse fue en lavarse la cara.

Así que sin prisas se dirigió al baño.

Abrió la llave del lavamanos y se limpió la cara, pero al levantar la mirada y verse al espejo, la persona a la que vio en el reflejo no era ella… Gritó asustada.

Se tocó la cara con ambas manos dándose cuenta de que no se sentía igual a su rostro.

Desde ese día la vida de Gray cambió por completo.

Todos en el pueblo comenzaron a tratarla como una salvadora, quien traerá de vuelta la vieja gloria del Rey de los Caballeros, Arthur Pendragon.

*** Abrió los ojos después de haber soñado eso.

Se sintió cansada porque noche no pudo dormir debido a lo que pasó con Toru.

Pensó profundamente en todo lo que hablaron y en cómo terminó la charla.

Se tocó el pecho con dolor.

Ella aún podía recordar claramente lo que Toru sentía en ese momento.

‘Él no puede soportarlo…’, su mirada apagada vagó por toda la habitación.

No se encontró con nadie allí.

Reines no estaba en su cama.

Había una nota en la mesita de noche.

Se levantó de la cama y leyó la nota.

[Espérame afuera de la Torre de la Luna a las 8 a.m.

Si no aparezco es porque algo malo me pasó] “Ocho en punto… Parece que solo son las seis y cuarto.

Falta mucho” Aprovechó el tiempo que tenía para vestirse y cepillarse los dientes.

Al ver su reflejo en el espejo, recordó el sueño que tuvo y apretó el puño con fuerza.

El cepillo de dientes se rompió en consecuencia.

‘Que desastre…’ La mañana había comenzado de la peor forma posible.

“¡Hey, niña!

El chico Assassin no apareció”, dijo Add desde la mesita de noche.

“Parece que tienes el talento inconfundible de espantar a los chicos, eh.

Deberías arreglar un poco eso” Gray no le prestó atención y lo guardó dentro de su capa.

Cuando tuvo todo listo, ya eran casi las siete de la mañana.

Faltaba una hora.

Aún no tenía hambre, por lo que el desayuno quedaba descartado.

En lugar de eso, pensó en ir a buscar a Assassin.

Ese era un mal hábito suyo.

Quería saber todo cuando su pequeño cerebro no podía soportar tanta información.

Bueno, Gray no es tonta, ella simplemente tiene demasiados complejos de inferioridad sobre sí misma que le impedían sacar a relucir todo su potencial.

No dijo una sola palabra al salir de la habitación.

Caminó por los largos pasillos y bajó las escaleras mientras la expresión de su rostro solo se volvía más sombría.

La soledad era una parte de ella que ya se le había quedado grabada en la mente.

Cuando estaba sola, de alguna forma regresaba a ser la misma Gray del pasado.

Esto no estaba bien, de una u otra manera.

Al salir de la Torre de la Luna, sintió una leve conmoción en su corazón.

Sintió a Assassin cerca de allí.

Miró a los alrededores, pero no encontró a nadie.

Él chico no estaba por ningún lado, pero su presencia estaba muy cerca, ¿o estaba lejos?

Gray en ningún momento pensó en mirar hacia arriba.

Cuando por casualidad miró el cielo para asegurarse de la hora con la posición del sol, vio una sombra en la punta de la cima de la Torre.

Se trataba de Toru.

Él estaba allí, mirando a la nada con el viento golpeándolo con delicadeza.

“Está usando la capa otra vez” Toru no estaba usando el traje elegante de mayordomo.

Él había vuelto a su ropa habitual de Assassin.

Gray nuevamente tuvo destellos de la conversación de la noche anterior y se armó de valor para ir a enfrentar al servant.

Sostuvo a Add con fuerza y dió un largo salto hacia arriba.

Rápidamente comenzó a correr por las paredes de la Torre hasta llegar a la cima.

Cuando estuvo cerca, el sentimiento que sintió antes se intensificó y un par de lágrimas cayeron al suelo.

Ella acercó la mano hacia su rostro y nuevamente sintió lo que Assassin sentía.

El servant no era alguien débil como para no darse cuenta de la presencia de Gray.

Él solo suspiró mientras decía algo.

“Casi siempre que estoy solo, tú apareces para arruinar mi paz”, ni siquiera se dió la vuelta para mirarla.

Solo habló casualmente con su voz inexpresiva.

“Quería hablar contigo.

Tal vez hoy no tengamos mucho tiempo a solas” Aunque parecía que Gray quería algo más que solo hablar, Toru hizo una pausa antes de responder.

“¿De qué querrías hablar conmigo?

Creo que hablamos suficiente anoche-”, se dió la vuelta para mirar a Gray, pero detuvo sus palabras al verla llorar con una expresión calmada en la cara.

Se tocó la frente con dolor después de eso.

“¿No te dije anoche que dejes de hacer eso?

Me refiero a que dejes de hurgar dentro de mi mente” “Yo también te dije que esto no es algo que yo pueda controlar”, se limpió las lágrimas con el nudillo.

“Y… ¿en qué pensabas para sentirte así?

¿Cómo puedes hacer para mantener la misma expresión casi siempre?” “…

No lo sé.

Simplemente es algo que sé hacer” “Oh… Pensé que no me ibas a responder” “¿Por qué?” “Siempre que alguien te hace una pregunta personal, tu lo obligas a callarse.

Le has hecho eso a Add muchas veces” “Hm… No sé.

Soy así, supongo”, dándole la espalda a Gray, se sentó en el borde de la punta de la torre y miró el paisaje en silencio.

“Eres muy raro…” “…

Muchas personas me han dicho lo mismo.

Eres raro cuando eres diferente a los demás.

Al menos eso es algo que entiendo desde hace mucho tiempo” … “Ya veo… Y… Bueno… ¿Por qué?” “¿Qué?” “Bueno.

Lo de anoche.

¿Por qué decidiste decirme eso a mi?” “…

… No sé.

Es algo que simplemente salió por su cuenta…” Gray agachó la mirada.

Recordó cómo era Assassin al conocerlo y luego comparó a ese Assassin del pasado con el Assassin que está frente a ella en este momento.

“Has cambiado”, dijo de repente.

Toru se mantuvo en silencio durante algunos segundos antes de seguir con la conversación.

“Todos cambiamos.

Queramos o no, siempre vamos a cambiar, por más mínimo que sea el cambio”, dijo desde la oscuridad de su capucha.

Sus ojos brillaban plateados ante el reflejo de la luz del sol.

“Siempre será así.

Él cambio es algo que todos debemos enfrentar” “Eso es algo que puedo entender.

Aun así, eres tan diferente de la primera vez que te vi.

¿Qué te hizo cambiar tanto?” … … “…

…” “¿Toru…?” … “Una chica entrometida con sus molestas preguntas.

Eso fue lo que me hizo cambiar” “¿Uh?” Assassin pareció reírse bajo la oscuridad de la capucha ante la reacción de Gray.

Fue una pequeña risita que sonó más como una respiración cortada.

Él la miró por encima del hombro.

Sus ojos brillaban con el Shigan.

“Estoy bromeando.

No hubo nada especial que me haya hecho cambiar.

Tal vez solo soy yo siendo yo mismo.

Aunque eso es tan contradictorio que no parece un pensamiento lógico”, volvió su mirada al paisaje.

“Antes todo me aburría.

Supongo que ahora desesperadamente busco una forma de entretenimiento.

Tal vez eso me hizo cambiar” Gray, en silencio, se sentó al lado de Toru y sacó a Add para que también viera el paisaje.

“Antes me llamaste por mi nombre”, dijo Toru.

“No vuelvas a hacerlo en público.

Es peligroso que alguien sepa quién soy.

Esa Aozaki Touko descubrió que soy un servant, no, más que eso, ella sabe muchas cosas de mí y no sé cómo eso es posible.

Para mí es mejor mantener el perfil bajo” “Lo tendré en cuenta.

Lo siento” “No te disculpes… Solo sé mejor” Después de esas palabras, ambos se mantuvieron en silencio por un largo rato.

Miraban el paisaje del bosque, un lago a la lejanía y el cielo de nubes blancas y el sol abrasador.

Gray miraba a Toru en algunas ocasiones.

Tan solo podía verle la boca entre la sombra que generaba la capucha.

Al verle los labios, su rostro se sonrojo al pensar en que su dedo antes estuvo en la boca de este chico.

Después ella negó con la cabeza tratando de quitar ese pensamiento de su mente.

Este era un buen momento para cerrar este ciclo de incomodidad, no para pensar en cosas tan raras y… ¿pervertidas?

Gray realmente no sabía mucho de esas cosas.

Ella siempre fue tan solitaria.

Jamás se acercó a algún chico para hablar y ser una chica normal.

En ese aspecto, ella era como una santa.

Su mente había estado lejos de ese tipo de pensamientos hasta hace poco.

“Hablemos un poco más de lo que pasó ayer” “Eres muy insistente.

¿Qué es lo que quieres saber de todos modos?” “Quiero entenderte.

Así como quiero saber qué fue lo que le pasó a mi mentor hace diez años, también quiero entender tu corazón, lo que guardas en el fondo que te lastima tanto.

Que alguien como yo te diga esto puede sonar ridículo, pero siempre eres tan solitario.

Tu presencia demuestra eso, y tus emociones me afectan de igual manera.

Me pregunto qué hay de diferente en ti.

Los demás fantasmas solo evocan sentimientos negativos mezclados sin sentido que me provoca mucho miedo, pero tus emociones son más ordenadas y complejas” “Huh… Tanto que quieres saber de mí, y yo no sé nada de ti, prácticamente.

Estoy seguro que no te gustaría decirme como te sientes.

Supongo que de esa forma entenderás a lo que quiero llegar” … … Ella miró a Add, quien la miró en respuesta.

El Código Místico no dijo nada.

Él estaba siendo considerado esta vez.

Add de hecho consideraba esto como una romántica cita en la cima de una torre.

Las citas consisten en que dos personas se conozcan.

Eso es exactamente lo que está pasando.

Desde los ojos de Add, esta es la cita perfecta.

Su dueña definitivamente iba a tener a este infinito contenedor de almas a sus pies, o al menos eso era lo que Add quería.

“No sabría por dónde comenzar”, dijo ella.

Realmente, si pensaba en cualquier cosa de su vida, todo sería lo mismo de siempre.

Todo es aburrido y deprimente.

Gray no podría contarle a Toru cómo ella piensa de sí misma.

Parecía que Toru tenía razón, después de todo.

“¿Lo ves?

Aun así, eso está bien.

Está bien no querer decir lo que quieres.

Está bien no estar bien”, se levantó y se miró la mano.

“Es algo normal, después de todo” Gray por un momento creyó ver algo extraño emanar de la mano de Toru, como un extraño polvo negro y rojo que se desvanecía en el aire, pero el servant apretó el puño y eso se detuvo.

“Bueno, iré a ver cómo está todo con Lady Reines.

Dejé un clon con ella por si acaso” Cómo siempre, Assassin se desvaneció en el aire dejando a Gray con más preguntas que respuestas.

Todo había sido tan rápido y extraño que se sintió triste.

Suspiró mirando al sol para ver la hora y luego miró al paisaje.

“Las emociones de los humanos son más complejas de lo que crees, niña”, la voz de Add acompañó al paisaje.

“Incluso tú sabes eso.

Chico Assassin no será un oponente fácil.

Sigue como hasta ahora, y en algún momento podrás ver qué es lo que él guarda que nadie más puede ver” La cita en la cima de la torre había llegado a su fin.

-Más tarde- Las ocho en punto.

Los tres adolescentes miran al bosque en silencio.

Todos tenían en cuenta algo que pasó la noche anterior.

Reines recibió la visita de Mick Grajile, quien le ofreció un lugar en un extraño plan para acabar con la familia Iselma.

Grajile en cuestión había resultado ser una clase de espía.

El espía mencionó algo sobre recuperar un talismán que está bajo el cuidado de la familia Iselma, talismán que supuestamente está mezclado con la sangre de una misteriosa especie fantasmal.

Reines se negó a la petición y Grajile se fue diciendo algunas cosas que parecían una amenaza directa.

“Si hay más personas involucradas en esto, entonces encontrar un sospechoso podría volverse, o más fácil, o más difícil.

Todo depende de cómo llevemos el caso”, dijo Toru, quien había regresado a usar su ropa de mayordomo.

Su mirada aguda estaba cerca de Trimmau, quien a su vez buscaba pistas en el suelo.

“Hay huellas”, Trimmau tocó el suelo con la punta de los dedos.

“Diez personas individuales” “Perfecto”, Reines levantó el puño en señal de victoria.

“Vamos a seguir las huellas” Si había un culpable, quien quiera que se estuviera movilizando muy temprano en la mañana podría ser un sospechoso.

Todos avanzaron sin decir nada más.

Concentrados en las huellas, se adentraron en el bosque.

Trimmau se adelantó a los hechos, dejando a los demás atrás.

Si aparece algo, ella lo encontrará primero y dará un aviso a su master.

*** Seguir huellas era un trabajo muy clásico para los detectives, sin embargo, también es una parte muy importante de las investigaciones.

Gray se sentía como si estuviera en alguna novela de detectives.

Con los sucesos de Adra, el misterio se había resuelto en un abrir y cerrar de ojos, terminando con un desenlace que dejó el castillo en ruinas.

“…

Algo nos está siguiendo…”, Toru se detuvo.

Miró a los árboles y apretó el puño con fuerza.

Sus ojos se mostraron del color del Shigan y su respiración se volvió lenta y continua.

Gray empezaba a pensar que el asesinato se iba a resolver con alguna locura que Toru llegase a hacer, pero esta vez sería diferente.

“Deberías cubrir a Lady Reines”, le sugirió Toru a Gray.

Ya habiéndose adentrado en el bosque, estaban, posiblemente, en uno de los territorios más usados por los magus, bosques ricos en energía mágica y ‘misterio’ que servirían como talleres para practicar magecraft.

Ante la petición de Toru, Gray sacó a Add de la jaula.

Con la guadaña en las manos, se mantuvo delante de Reines mientras observaba los alrededores.

Pronto todo el escenario comenzó a llenarse de niebla, cegando a cualquiera.

“Deben mantenerse cerca.

Ya viene” ¡Clang!

Resonó el metal contra el metal y un destello negro cambio la ropa de Toru por la capa y la ropa de samurai.

En una fracción de segundo, un extraño muñeco del tamaño de una persona apareció blandiendo sus afilados brazos semejantes a espadas.

Toru detuvo el ataque con las dagas y retrocedió junto a las chicas.

“¿Una marioneta?”, la incógnita de Toru fue resuelta cuando la extraña marioneta se retorció desde sus articulaciones con una agilidad monstruosa.

“Es una marioneta autónoma”, agregó Reines al pensamiento de Toru.

La marioneta volvió a lanzarse al ataque.

Parecía apuntar a Reines.

Toru no iba a permitir eso.

Golpeó con las dagas desviando los ataques de la marioneta una y otra vez con gran velocidad.

Sus ojos se movían por el campo analizando los movimientos.

Cada predicción se volvía más errada que la anterior, y sintió un mareo mientras más avanzaba la pelea.

Gray notó como Toru se volvía más débil en el transcurso del acto.

Así que intervino para ayudarlo.

Justo cuando la cuchilla en el brazo de la marioneta estaba por golpear en las dagas de Toru, Gray balanceó la guadaña por la parte sin filo y golpeó con fuerza.

La marioneta retrocedió y Toru aprovechó eso.

Las dagas desaparecieron de sus manos y con las manos sostuvo los brazos de la marioneta.

“¡Ayúdame a sostener esa cosa!” Gray soltó la guadaña que volvió a convertirse en Add y sostuvo los brazos de la marioneta que se retorcía buscando una forma de escape.

Al recibir el apoyo de la chica, Toru se tocó el tobillo y en un rápido movimiento que formó un sello de mano frente a su rostro, dijo: “Sellar” ¡Puff!

La marioneta se desvaneció envuelta en una capa de humo.

Toru cayó al suelo agarrándose la mano después de eso.

Gray se acercó a él, pero volvió a notar ese mismo polvo extraño que se desvanecía.

“Assassin…” El servant levantó la mirada.

Casi parecía irónico para él, pues suspiró cansado.

“No me pasa nada.

Puedo controlarlo hasta cierto punto” “Se te está acabado el maná”, dijo Reines.

Se acercó para verle la mano a Toru.

“¿Por qué permites que esto te pase?

Sabes que mi adorable hermanita se pondrá triste si su príncipe azul desaparece para siempre” “No voy a desaparecer.

Estoy bien.

Siento que ya estoy acostumbrado a esto.

Cómo si ya me hubiera pasado antes.

Podré superarlo solo” “No podrás”, Gray quería entender esto.

“Necesitas maná.

Si sigues peleando y usando magecraft, tarde o temprano te quedarás sin nada y desaparecerás.” Reines sonrió al ver a estos dos interactuar.

Se veía que Gray se preocupa mucho por Assassin.

Eso le pareció adorable.

Ella iba a sugerir algo, pero sintió que Trimmau estaba llamándola.

“Dejemos lo del maná para después.

Por ahora tenemos que concentrarnos en esto” Toru se puso de pie y se sacudió la ropa.

Aún usaba su ropa de Assassin, pero pronto regresó a usar el traje de mayordomo.

En silencio continuó hacia donde Trimmau se encuentra.

“¿Te vas a quedar ahí?”, preguntó Reines al ver a Gray mirando la espalda de Assassin.

Gray negó con la cabeza y la siguió.

Lo que encontraron después solo empeoró la situación de Reines.

Continuará…

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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