Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

El Ultimo Sol Naciente - Capítulo 269

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. El Ultimo Sol Naciente
  4. Capítulo 269 - 269 Capítulo 271 ‘Una chica perdida un alma sin salvación’ Parte-2
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

269: Capítulo 271: ‘Una chica perdida, un alma sin salvación’ Parte-2 269: Capítulo 271: ‘Una chica perdida, un alma sin salvación’ Parte-2 El ruido de la máquina que toma los signos vitales del paciente reverendo se escuchó.

Ella estaba sumergida en la sangre una vez más mientras escuchaba ese pitido característico.

La cálida sangre que cubría su cuerpo estaba perturbada, con voces distantes que resonaban sin parar.

Deseó no haber visto eso.

Deseó no haber sentido lo que ese niño sintió.

Alek Gusev finalmente se rompió y entregó su vida para darle felicidad a su madre.

Un niño no debería pensar de esa forma.

Los niños deben jugar y hacer amigos, no entregarse a un destino tan tortuoso.

Pero irónicamente, ella era igual.

Cuando aceptó ir con la familia Matō, ella nunca se quejó.

Acepto un destino doloroso a cambio de la felicidad de alguien más.

En ese aspecto, Alek y Sakura son parecidos, solo que Alek, a diferencia de esta chica, nunca fue salvado por nadie.

Él se quedó solo, sufriendo en silencio, y el resultado de eso fue el peor posible.

La máquina siguió resonando, y la respiración pesada de alguien se escuchó cerca de su oído.

De repente, la realidad se ajustó y la historia continuó.

El segundo acto, el ascenso del Ayudante de la Humanidad.

*** Alek abrió los ojos y se encontró recostado sobre una cama de hospital y con cuatro paredes blancas macizas.

La máquina al lado de su cama hacía mucho ruido.

Eso seguramente fue lo que lo despertó.

Un poco más alejado de la cama, al fondo de la habitación a la izquierda, había una puerta que estaba abierta, lugar de donde provenían las voces del cirujano y Jasha.

Sakura abrió los ojos y presenció al chico tendido en la cama.

Había vendas que le cubrían la cabeza.

Uno de los brazos del chico estaba enyesado al igual que una de sus piernas, y en el resto de su cuerpo habían vendas que le ayudaban a sostener sus huesos rotos.

Ella pensó en una sola cosa después de esto.

… Alek está vivo.

… ‘¿Por qué?’, pensó profundamente.

Cualquier persona que cayera de esa altura moriría, y más si se trataba de una caída como la de Alek, quien cayó al suelo golpeándose la cabeza con toda la fuerza de gravedad empujándolo contra el suelo.

Hacía falta más que un milagro para que Alek sobreviviera a eso.

Luego recordó a la chica que vio antes y las cosas extrañas que dijo.

Eso no era una coincidencia.

Aunque parece que Alek no pudo escucharla ni verla debido al shock del golpe contra el suelo, Sakura pudo verla con claridad.

Antes de poder pensar más en ello, la realidad se configuró una vez más y el escenario cambió.

Alek regresaba a casa en una silla de ruedas y Sakura caminaba a su lado.

Quien ayudaba a Alek con la silla de ruedas era María.

Ella lucía triste por alguna razón, aunque Sakura no podía saber por qué.

‘Es cierto…’, se percató de algo.

‘Desde hace un momento, no le he visto la cara a Alek’, se distrajo pensando en lo que pasó que no miró la cara del chico.

Lo único que ella había visto eran las vendas y el yeso.

Cuando lo vio, sintió algo familiar surgir en el fondo de su corazón.

Alek tenía una cara completamente inexpresiva.

Su mirada estaba muy apagada y hasta parecía que había muerto en vida.

Una cosa es cierta.

Ese día en la cima de ese edificio, Alek Gusev definitivamente murió, dando paso al ser que condenará a su propia especie.

-En un bosque cerca de las Torres de Iselma- Se acercaron al lugar donde Trimmau envío la señal.

Pero algo extraño había cerca de allí.

Toru olfateo el aire y sus ojos brillaron.

“Muerte…”, susurró lo suficientemente fuerte para que las chicas lo escucharan.

Reines tuvo un mal presentimiento al igual que Gray.

Ambas se miraron y todos comenzaron a correr en esa dirección.

Al llegar, notaron un lago que se extendía hasta el otro lado del bosque.

En el agua había un cadáver cubierto de sangre que flotaba y a su lado estaba Trimmau.

“Carina” “Esto no es posible”, Gray miró a Toru en busca de una solución, pero justo en ese momento un sentimiento explotó en el corazón del servant.

A su vez, alguien apareció entre los árboles.

“Vaya, espera un momento”, dijo la anciana.

Lord Valueleta.

“Espera un poco.

Tendré que pedirte que no te muevas.

En casos como estos se tiene que preservar la escena.

¿O más bien sería como atrapar al culpable con las manos en la masa?” Al mismo tiempo que la anciana hablaba, Gray sintió como ese sentimiento en Toru crecía.

La mirada del servant comenzó a tornarse más y más oscura.

“¿Lord Valueleta?

¿Qué hace aquí?”, preguntó Reines.

Ella se sintió acorralada.

“Lo mismo debería preguntarte.

Noté una presencia mágica y vine a asegurarme de que no fuera algo extraño”, Trimmau quiso volver al lado de Reines, pero Lord Valueleta negó con la cabeza.

“No voy a permitirlo”, y lanzó una extraña arena pintada.

Al ver esa arena, Assassin abrió los ojos y Gray sintió como ese sentimiento se intensificaba.

Se sintió mareada por un segundo.

“Una trampa”, apenas se pudo escuchar lo que Assassin dijo.

Gray entendió lo que él estaba sintiendo.

El servant estaba muy enojado, tanto que el aire a su alrededor parecía calentarse.

Justo después de haber sido atrapada en la situación más incriminatoria posible, Reines miró que entre los árboles más personas aparecían.

Se trataba de Byron y la otra sirvienta, Rejina.

“¿Te importaría explicarme esto, Princesa El-Melloi?”, preguntó el hombre.

“¿Una coincidencia?”, balbuceo Toru al escuchar las palabras de Byron.

“Podría ser el caso”, con su voz susurrante, agachó la mirada pensativo.

“Pero esto también es algo más que una coincidencia” Toru comenzó a pensar demasiado mientras Reines trataba de explicar.

Parecía que el chico se había encerrado en su propio mundo a pensar, como si estuviera tratando de aplacar la ira que crecía dentro de él.

Sin embargo, lo que dijo Byron a continuación interrumpió ese pensamiento.

“Por lo que puedo ver, es bastante claro que la Maid de Mercurio asesinó a Carina e intentó deshacerse del cadáver en este manantial.

¿Es eso correcto?

¿Qué tan empeñada está en acumular crímenes, princesa?” Reines intentó explicar, pero Byron la detuvo culpándola nuevamente.

“Ah…”, Assassin suspiró.

De su boca salió una pequeña nube de vapor, como aire caliente que hierve dentro de su cuerpo.

Gray sintió un escalofrío.

El ambiente se volvió pesado, la temperatura subió y la voz de Toru cambió.

“¿Ustedes creen que esto es un juego?” “¿Hm?” “¿Ustedes están jugando a algo aquí y no me estoy enterando?” “Princesa, me gustaria que le diga a su mayordomo que no se entrometa” Reines quiso decirle algo a Toru, pero él no la escuchó.

Dio un paso adelante mirando a Byron a los ojos y volvió a preguntar.

“¿Es esta una broma de mal gusto?” Las partículas negras comenzaron a levantarse a su alrededor y su ropa rápidamente cambió.

La capa y la capucha ondeaban ante la fluctuación del maná y el brillo en sus ojos se intensificó como un destello.

En su mano derecha se mostró una daga afilada.

“Si ese es el caso, tambien me gustaria jugar” Toru dio una fuerte pisada en el suelo y el sello en su tobillo se activó.

Una nube de humo explotó e, impulsado hacia arriba, la marioneta que antes los atacó apareció.

Byron abrió los ojos al ver al autómata.

Este Assassin sabía algo, o al menos entendió algo.

Luego de eso pateó al autómata haciéndolo estrellarse contra un árbol.

El árbol soportó la fuerza de la patada, pero no el autómata, cuyas extremidades se rompieron en pedazos.

“Eso es tuyo, ¿no?

Me parece curioso…” Aparecieron en el momento justo.

La arena pintada de Lord Valueleta.

El autómata cuyo rastro de maná proviene de Byron.

Puede que ellos no hayan matado a la Princesa de Oro y mucho menos a Carina, pero querían hacer algo con todo esto echándole la culpa a alguien, y esa era Reines.

Por más hipócrita que suene esto, Toru estaba enojado por esta injusticia.

Todo le recordó a la vez que tuvo que huir de Konoha por una situación similar.

Gray podía sentir la ira de Toru intensificarse opacando su tristeza.

“Ahora mismo voy a matarlos a todos ustedes”, dijo él, haciendo que los presentes contuvieran la respiración.

“No dejaré nada aquí.

Todo será reducido a cenizas y la familia Iselma será borrada del mapa junto a sus ridículas torres.” “¿Qué estás diciendo?

Tu…” Muy tarde, Byron se dio cuenta de quién era este tipo.

Se trataba del servant de los rumores.

Lord Valueleta a su vez sintió que había cometido un grave error.

Su tonta estudiante le había advertido de él antes.

Aunque Touko no le reveló mucho para no meterse en problemas, Lord Valueleta sintió un escalofrío.

Con el ambiente pesado, el suelo comenzó a llenarse de sangre y millones de voces ensordecedoras hablaron a los oídos de Byron y la anciana.

“No importa que hagan, no importa a donde huyan.

Nada de lo que hagan podrá salvarlos.

Si corren, si se esconden, a donde sea que vayan los encontraré.

Serán cortados y quemados, sus existencias se desvanecerán en el aire.

Incluso si quedan sus almas, pasarán a formar parte de mi colección de sangre” “Assassin, detente.

Te estas pasando de la raya”, Reines miró el océano de sangre que se estaba formando.

Recordó lo que había escuchado de su hermano mayor y como Assassin tenía el poder de destrozar una ciudad entera si se lo proponía.

Mientras Byron y Lord Valueleta se preparaban para defenderse, antes de que el Bounded Field se completara, alguien le habló directamente a Toru.

“¿Quieres meter en problemas a tu master, Assassin?” Una sombra negra apareció caminando por la sangre.

Llevaba un maletín en una mano y ese abrigo tan viejo sería fácilmente reconocido por los tres adolescentes.

El hombre que había interrumpido el intento de asesinato fue Waver, quien habia llegado en el momento justo.

Le dio una calada a su cigarro al ver que el Bounded Field se había desactivado con su presencia.

Tal vez Assassin lo obedeció por respeto, o porque realmente quiere proteger a Sakura.

La respuesta seguirá siendo incierta.

“Los dejo solos por unos días y miren lo que pasa”, escupió el hombre.

Toru tenía la mirada brillando bajo la capucha.

Se dio la vuelta y miró al hombre.

“Waver-sensei.

Llegaste en el momento justo.

La situación se me salió de las manos” “Huh.

¿Cuando algo se te sale de las manos lo primero que haces es recurrir a la violencia?

Eres inteligente, pero también muy imprudente” “Sin imprudencia el progreso es imposible” Waver se detuvo al lado de Reines.

“Tal vez tengas razón.

Y, Lady, ¿qué demonios estás haciendo?”, miró a Reines, quien en respuesta sonrió aliviada.

Ella había perdido casi toda su voluntad ante la adversidad, pero al ver a su adorado hermano mayor, ella recuperó sus fuerzas.

Además que Assassin casi mata despiadadamente a este par de ancianos.

La presencia de un adulto era requerida urgentemente.

Así, este hombre iba a tomar el caso.

Gray al final estuvo tan callada y confundida que no pudo evitar suspirar al ver a su mentor.

Pero dejando eso de lado, lo que pasó con Toru había sido una escena casi de terror.

Ella de alguna forma entendió por qué él había tomado esa decisión.

Sentir las emociones de Toru era un viaje extraño y misterioso.

Cada emoción está plagada de misterio, ocultando una historia detrás de las acciones del servant.

‘Otro atisbo del pasado’, se tocó la cabeza dolorosamente al tener ese pensamiento, como si alguien hubiera perforado su cráneo e implantado la idea en su cerebro.

-???- María llevó a Alek por la mansión.

El chico solo miraba al frente con los ojos opacos.

No hizo ningún ruido, ni siquiera regresó a mirar a las demás sirvientas que estaban repartidas por toda la mansión.

Todo lo que él hacía era estar en silencio, sin cambiar la inexpresividad de su rostro.

Cuando María llevó a Alek a su habitación, él la miró con esos ojos apagados.

“¿Debería ayudarte en la cocina cuando mis heridas sanen?” Este chico estuvo en coma por más de seis meses.

Intentó suicidarse y ella sabía por qué Alek tomó esa decisión.

Todos en esta mansión lo saben, pero ninguno puede decir una palabra al respecto.

Lo que pasa en esta mansión siempre se va a quedar en el interior de estas paredes.

María entonces tomó un poco de aire para calmarse.

“Ese es mi trabajo, no puedo-” “Pero puedo ayudar” Alek insistió.

A diferencia de la última vez que él le pidió esto a María, la expresión en su rostro era totalmente diferente.

Esa sonrisa amable se borró para siempre.

Alake Gusev está roto… Al final, María no tuvo más opción que aceptar.

*** Se estaba mirando al espejo.

Luego se miró la mano y apretó el puño.

Alek suspiró cerrando los ojos.

Estaba frente al espejo de su habitación.

María lo había dejado solo por un momento debido a que tenía que preparar algunas cosas para cuidar de Alek de ahora en adelante, al menos hasta que el chico pueda volver a caminar.

La caída le afectó a todo el cuerpo.

En sí era un milagro que no quedará parapléjico, no, más que eso, era un milagro que Alek siguiera vivo.

Los doctores no sabían cómo pudo haber pasado esto.

Lo único que entendieron es que el cuerpo de este chico tiene una capacidad regenerativa bestial.

En cuanto a salud, él es el epítome de la humanidad.

Y aunque el hospital quiso seguir investigando a Alek, Jasha no lo permitió.

Simplemente pagó para que nada de lo que pasó ese día salga a la luz, sin importarle la razón por la que su único hijo intentó quitarse la vida.

“Debería estudiar un poco”, aunque con el cuerpo así, moverse sería un gran desafío.

Sakura intentó sostener la silla de Alek para ayudarlo a moverse, pero sus manos atravesaron el objeto.

“Si… Esto no es más que una ilusión”, pero una ilusión tan detallada sería más que una simple ilusión.

Esto era un recuerdo enterrado en lo más profundo de la mente de alguien en específico.

Desde aquí hasta la recuperación de Alek, fue siempre lo mismo.

Alek no podía hacer nada sin la ayuda de las sirvientas.

En ocasiones intentó levantarse de la silla de ruedas, pero terminó cayendo al suelo.

Las mucamas lo ayudaban cada vez que eso pasaba.

No podían entender como este niño posee tanta fuerza de voluntad.

Aún si su mente se había roto, en el fondo seguía siendo el mismo.

Hasta esa noche… Había pasado mucho tiempo desde que vio a su madre.

Biserka estaba borracha otra vez.

Sin importarle si su hijo estaba en una silla de ruedas, ella se abalanzó a golpearlo y ahorcarlo.

Sin embargo, esta vez fue diferente.

Alek no volvió a gritar ante los golpes, no volvió a llorar ante el dolor, o a pedir perdón por los insultos que él mismo recibía.

Mientras era estrangulado por la mujer, la mirada de Alek seguía apagada, sus emociones estaban apagadas.

Su respiración se ahogaba, su mirada se ponía borrosa, pero no sintió dolor, tristeza o ira.

Él ya no sentía nada… Tal vez fue eso mismo lo que hizo que Biserka se alejara.

Tal vez ella veía divertido ver sufrir a Alek, pero al notar que este ya no sufría, que finalmente se había roto, maltratarlo había perdido la gracia.

Seguramente fue el motivo de que Biserka, desde esa noche, no volviera a golpear a Alek.

De ahí en adelante fue igual que con su padre.

Padre y madre, ninguno de los dos volvió a acercarse a su hijo en mucho tiempo.

“¿Qué sentido tendría vivir así?”, se preguntó Sakura al ver pasar el tiempo frente a sus ojos.

Los vendajes cayeron, el yeso fue removido y Alek pudo ponerse de pie nuevamente.

Como en el pasado, volvió a caminar por los pasillos de la mansión, pero siempre con esa cara inexpresiva.

Y María, como había prometido hace tiempo, permitió que Alek le ayudara a cocinar.

Fue un momento muy parecido a aquella vez.

Cuando todo terminó, María probó la comida.

Frunció el ceño confundida y susurró: “No tiene sabor…”, ella se había asegurado de condimentar toda la comida.

Que los platillos no tuvieran sabor no tenía sentido.

Incluso si le ponía más sal, la comida seguía sin adquirir sabor.

Todo se había vuelto insípido.

Al ver la cara de Alek, de alguna forma supuso algo.

Una comida insípida que surgió de las manos de alguien que, después de haber sufrido tanto hasta romperse, se había vuelto insípido en sí mismo.

La vida de Alek se había pintado de colores grises apagados.

*** También hubo algo que cambió en él.

Después de haberse recuperado, comenzó a estudiar sin descanso.

‘Solía escuchar sus pensamientos’, claro que ella podía.

Ella estaba viviendo la historia de alguien más.

Sin embargo, está vez no podía escuchar los pensamientos de Alek.

Era como si la mente del chico estuviera vacía.

Aunque tal vez Alek dejó de pensar y comenzó a guiarse por su instinto.

Alek había perdido su capacidad para sentir emociones.

Esa era la realidad.

Eso quería decir que lo que esa chica dorada dijo se cumplió.

Ella le quitó las emociones a este chico, y él ahora vive una vida insípida guiado por su instinto.

Pero, ¿qué es el instinto en un ser humano?

Sakura lo dedujo fácilmente después de ver todo lo que Alek estudiaba.

Todo tenía que ver con la evolución, es decir, el progreso de la humanidad como especie en la tierra.

Investigaba demasiado, estudiando cada aspecto de la química, física y biología.

Cada libro que leía se convertía en conocimiento valioso que se transformaba en experiencia.

Alek, en ese aspecto, es un genio.

Leyendo un poco más de química, Alek descubrió algo.

Tenía que ver con cierto fármaco que estimula una reacción química en el cerebro.

Más específico, cuando una persona se siente feliz, el cerebro libera dopamina.

Con esa información, Alek hizo su primer experimento.

Entró a la habitación de su madre y tomó la mitad de los frascos con antidepresivos.

Una vez los obtuvo, abrió uno de los frascos y se tragó cerca de cuatro pastillas.

Sakura quería detenerlo, pero Alek simplemente siguió de regreso a su habitación.

Pasaron unos minutos hasta que la droga comenzó a hacer efecto.

Alek suspiró tranquilo por primera vez en mucho tiempo.

Miró la luz del sol que se reflejaba en la ventana y de alguna forma, en su mente, comenzaron a surgir un sin fin de ideas.

Los pensamientos regresaron y Sakura pudo volver a escuchar los pensamientos de Alek.

Comenzó el monólogo de este chico… Continuará…

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo