El Ultimo Sol Naciente - Capítulo 271
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- Capítulo 271 - 271 Capítulo 273 ‘Una chica perdida un alma sin salvación' Parte-4
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271: Capítulo 273: ‘Una chica perdida, un alma sin salvación’ Parte-4 271: Capítulo 273: ‘Una chica perdida, un alma sin salvación’ Parte-4 -Cerca de las Torres de Iselma- “Fuiste muy inteligente al provocarlo así”, Assassin reconoció ese hecho.
“Hah.
Cómo si fuera tan fácil como eso”, pero Waver solo negó con la cabeza sentándose sobre una piedra.
Sus botas estaban sucias debido a que tuvo que caminar por el lodo para llegar hasta aquí.
Anteriormente Waver decidió encargarse de la situación.
Aunque no se disculpó por el intento de asesinato que planeaba hacer Toru, si pudo provocar una situación en la que Reines no se viera tan afectada.
Ahora solo tenía un día para resolver todo este embrollo por el trato que hizo con Byron.
Viendo que Reines estaba en la posición de culpable, no tuvo más opción que negociar eso.
Aunque en parte hicieron el trato debido a que Waver se puso a decir todos los secretos del magecraft de Byron, quien se vio obligado a aceptar el trato.
Waver ya ha revisado todas las pistas del caso y ahora está pensando lo que debería hacer.
“Esa mujer.
Aozaki Touko…”, Toru miró al vacío recordando un suceso reciente.
Waver lo vio y se sintió de la misma forma.
Todo esto había sido confuso y rápido.
Justo después de que Byron se fue, ella apareció diciendo cosas misteriosas.
“Ella también estuvo ahí.
Parece que te vio usar tu Noble Phantasm” Toru negó con la cabeza.
“Aunque estuve en el pasado, ese fragmento de mi ya no existe.
Tal vez luché hasta morir, e incluso es probable que haya estado dispuesto a ganar para conseguir el deseo.
Hasta parecía que yo aún tenía algo de esperanza para avanzar; para pelear.
Hoy en día soy muy diferente a esa supuesta versión mía.
Ya no importa quien fui, solo como me soy ahora” “Pero todo lo que hiciste…”, Gray se acercó.
“Todo lo que hiciste en el pasado tuvo repercusiones en el presente” Esa era una buena forma de pensar.
Toru asintió en respuesta.
“Waver-sensei.
Antes me dijiste que fui yo quien te pidió que llevarás a Sakura-sama a Londres.
¿Qué le hubiera pasado a ella si se quedaba en Fuyuki?” Aunque nadie tendría forma de saberlo, el destino que le aguardaba a Sakura era horrible.
Un destino solitario y doloroso, pero gracias al cambio que hizo Toru en el pasado, Sakura ahora tiene un padre que la cuida y ha estudiado lo suficientemente para ser considerada una prodigio del magecraft.
Su vida es mucho mejor de lo que pudo haber sido en Fuyuki.
“No lo sé…”, respondió Waver a pesar de saber qué hubiera pasado.
“Bueno.
Nos estamos saliendo del tema.
Mejor dejemos que el detective haga su trabajo.” Reines sonrió complacida al ver qué Waver comenzó a dibujar en el suelo.
Para entender mejor todo, el hombre de abrigo y cabello largo murmuró algunas cosas sobre el caso.
Interrumpirlo ahora que había comenzado su trabajo no era la mejor opción.
Eso, sin embargo, iba a pasar de todas formas.
Toru de repente se tambaleó, se tocó la cabeza con dolor y, de un momento a otro, su cuerpo dejó de moverse, lo que en consecuencia lo hizo caer de cara al suelo.
“¡Assassin!” Gray fue la primera en auxiliarlo.
Ella se arrodilló y lo tomó entre sus brazos.
Waver volvió en sí al ver lo que estaba pasando.
El cuerpo de Toru quería desvanecerse en partículas negras.
Este le hizo fruncir el ceño.
“¿No puedes moverte?” “Si puedo.
No sé qué me pasó”, le respondió Toru a Waver.
“Obviamente sabemos que te está pasando.
Te lo dijimos antes”, intervino Reines.
Se agachó y miró a Toru a los ojos.
“Te quedaste sin maná.
¿Es porque activaste el Bounded Field en ese momento?
Parece que fuiste muy imprudente, no, fuiste más que eso.” “Lo vimos hacer lo mismo antes” Toru suspiró ante las palabras de Gray.
Es cierto que ella estuvo a su lado en la cima de la torre y cuando lucharon contra la marioneta.
Las dos chicas vieron el momento en el que Toru intentaba resistirse a desaparecer.
“¿Por qué no dijiste nada?” “Porque no hacía falta”, respondió cortante.
Se levantó del suelo y miró a las dos torres que, juntas, formaban un reloj Lunar y Solar.
“No.
Definitivamente te hace falta” Waver tenía razón.
Nadie de los que están presentes entienden la terquedad de Toru.
Era como hablar con un anciano sordo.
Para Gray eso era muy frustrante.
Si Toru no acepta el maná de alguien, inevitablemente regresará al Trono de Héroes.
Cuando Sakura despierte, ella se dará cuenta de que su único amor había desaparecido para siempre.
Eso sería demasiado triste como para permitir que suceda.
“Tu mismo dices que regresar al Trono de Heroes es un fastidio” Pero ante todo el drama, la voz de Add resonó desde la capa de Gray.
Ella sacó la jaula de su capa para que todos vean a Add.
El Código Místico habló con tono autoritario.
“Tienes la extraña e insoportable costumbre de contradecirte a ti mismo.
¡¿Qué es lo que quieres hacer?!
¡Decídete de una vez!
Eres frustrante muchacho.
Si esto fuera una de esas novelas que esta chica tonta lee, los lectores estarían cansados de verte hacer lo mismo.
Déjame decírtelo de una forma distinta para que la información se quede en tu diminuto cerebro.
Tu actitud, niño, será lo que te genere un gran sufrimiento en el futuro, si es que no te esta haciendo sufrir ahora mismo” Toru esta vez no dijo nada.
El viento sopló suavemente mientras él se quedó mirando al suelo mientras reflexionaba.
“Bueno, hará falta alguien que le suministre maná a Assassin, ¿no?
¡Me ofrezco como voluntaria!” Waver se tocó la frente con dolor.
Escuchar a Reines decir eso levantando la mano tan entusiasmada le llevó a un nuevo nivel de estrés.
“Ya dije que-” “Niño, cierra la boca” Esto era inaudito.
Al menos desde el punto de vista de Gray, todos estaban denigrando al pobre Toru.
Add hizo que Toru se callara, y lo que era más extraño es que Toru permitía esto cuando antes los hubiera hecho callar a todos sin dudarlo.
Si esto tenía que ver con lo que pasó en la cima de la torre, Gray quería saber qué significaba todo esto.
“Mira.
Hagamos lo siguiente.
Te compartiré maná con un beso.
Será lo suficientemente bueno para ti” “Lady, lo que estás diciendo tú…” Si.
Es como Reines dice.
Ella quiere besar a Toru para transferir un poco de maná.
La idea, en un mundo lleno de magus, no sería algo raro.
Es más común de lo que parece.
Sin embargo, esta sugerencia de alguna forma puso nerviosa a Gray.
Tan solo imaginar la escena hizo que la sangre en su rostro se calentara, dándole ese color sonrojado tan típico.
“Sé lo que estoy diciendo.
¿Estás de acuerdo con esto, Assassin?” Aunque Reines haya preguntado eso, Toru no tiene ni voz ni voto en este momento.
Tal vez se quedó pensando demasiado en las palabras de Add, ya que estaba mirando a la nada con una expresión sombría.
“¿Estás de acuerdo, Assassin?” Ella volvió a preguntar mientras se aferraba al brazo de Toru.
El chico la miró en silencio y suspiró cansado.
No había forma de salir de esta.
“Tal vez-” “No creo que eso sea correcto” Gray está vez intervino acercándose a los dos adolescentes.
Si bien esto fue raro para todos, Add asintió, de alguna forma extraña, ante la acción de su master.
“Assassin tiene derecho a elegir lo que quiere.
Si no quiere recibir maná de alguien, esa es su decisión.
No podemos obligarlo a elegir.
No es correcto.
Incluso si eso lo lleva de regreso al Trono de Héroes” Toru asintió.
Por primera vez, se mostró aceptando algo delante de los demás.
Al menos, con una expresión tan calmada y comprensiva.
“Te agradezco que hayas entendido un poco de lo que pienso.
Eres muy sensata, aunque te guste mucho meterte en lo que no te incumbe” “¿Uh?”, Gray pensó en lo de antes.
Al mismo tiempo, Reines soltó a Toru después de esas palabras.
Ella sonrió secretamente debido a que esto es lo que ella quería lograr.
Ahora solo faltaba hacer que Gray dé un paso más.
“Yo solo quería ayudar…” “Ayudas a la gente que no pide tu ayuda.
Es algo normal, pero habrá personas a las que les molestará ese tipo de actitud.
Ten eso en cuenta” Ella se ocultó más en su capucha al entender que solo estaba siendo una molestia para Toru.
“Tienes razón.
Sin embargo,” ella seguiría siendo una molestia.
“podría ayudarte como al comienzo de todo esto…” Todo siempre es tan raro entre ambos, pero es inevitable.
Ambos actúan de tal forma que siempre terminan en situaciones extrañas.
“Déjame ayudarte, Asahi Toru” Las palabras que habían sellado el pacto entre ambos.
Toru mantuvo su silencio.
Miró a Gray y luego asintió.
“Tampoco es que tenga otra salida” “Vaya… Estoy un poco decepcionada.
Aunque te ofrezco mi ayuda, me rechazas al instante, ¿pero a Gray no?
Se nota que hallas algo en ella que te gusta” “¿Qué?
¿Eh?” “Tal vez tengas razón, Reines El-Melloi Archisorte.
A diferencia de ti, que cuando te veo a la cara siento algo que me desagrada.
Me recuerda algo que nunca viví” “¿Y eso qué se supone que significa?” “Ni siquiera yo lo sé.
Mi mente está tan dañada que a veces mezclo mis vivencias con las de otra persona” “Hah.
Si alguien fue capaz de dañarte la mente, me gustaría conocer a esa persona.
¿Era una chica?” Toru miró a Gray.
Cerró los ojos y recordó mientras respondía: “Podría decirse que era una mujer”, se dió la vuelta y se fue del lugar.
Antes de desaparecer a los ojos de los demás, se detuvo para decir unas cosas más.
“Te esperaré más adelante.
Es mejor cuando no hay nadie viéndonos” Esas palabras iban dirigidas a Gray.
Cuando el servant se fue, Waver negó con la cabeza.
Este drama adolescente era extraño.
Tal vez se sintió celoso por no haber experimentado algo parecido en su juventud.
Se puso de pie para retirarse también.
“Iré a investigar las escenas del crimen.
Nos reuniremos aquí mismo dentro de una hora” “¿Que te vaya bien, hermanito mio?” “Uh- Que no estés intentando seguirme para fastidiarme es algo nuevo” “Bueno, supongo que tengo a otra persona a la que fastidiar” “Jaja…”, este hombre sonrió.
Se dió la vuelta despidiéndose con un gesto de mano.
“Ahora que estamos solas, déjame darte una recomendación.
Para ayudar a Assassin se necesita más que un poquito de saliva y sangre”, ella se dirigió a Gray.
Le puso la mano en el hombro, “Bésalo apasionadamente y podrás salvarlo de desintegrarse para siempre”, y levantó el pulgar en señal de aprobación.
Es bastante hipócrita aprobar tu propia decisión.
Gray se puso roja al escuchar eso.
Ella no quería hacer eso.
Hace un rato pensó en darle maná a Toru como siempre suele hacerlo.
Bueno, le ha dado maná al servant unas pocas veces, no es algo tan casual como pareciera de buenas a primeras.
“Yo no podría hacer eso” “¿Por qué?
¿Te da vergüenza?” “Incluso si me da vergüenza, no es correcto” Reines sonrió.
“¿No es lo correcto?
¿A quién le importa eso?
Solo das excusas baratas para huir de algo que tú misma decidiste.
Lo que no es correcto es hacer lo que tú haces.
Tal vez, en ese aspecto, eres parecida a Assassin.
¿Te has puesto a pensar porque eres la única a la que Assassin acepta sin dudar?
Cuando le haces preguntas personales, él suele responder casi sin dudar, como si su mente estuviera en piloto automático” “No me digas que tú…” “Anoche.
Ahora sabes que tengo el sueño ligero” “Ya veo… Yo… lo he pensado mucho, pero no lo sé” “Pues ahora es tu trabajo descubrirlo.
Termina lo que comenzaste, solo así podrás saber qué es lo que quieres.
Así que besa al chico y evita que desaparezca, porque si no lo haces tú, lo haré yo” “Yo… lo pensaré”, dijo mientras seguía a Toru.
Reines se quedó mirándola mientras se iba.
Ella entendía que la vergüenza no era algo que detuviera a Gray.
Había algo más profundo en esto.
Ella se sintió a gusto al pensarlo.
Esta adorable chica de cabello gris es un manojo de depresión.
Lo mismo pasa con Assassin.
El hecho de pensar que sus palabras estaban haciendo que dos personas igual de enfermas estuvieran juntas le emociona mucho.
“Espero que con esto dejen de ser tan distantes y puedan darme un buen espectáculo” Porque aunque ella no verá la escena en primera fila, podrá ver el resultado de la actuación de estos dos personajes.
*** Se encontraba con la espalda descansando en un árbol.
Su mirada vacía estaba dirigida a la luz que pasaba entre las hojas de los árboles.
Sus ojos sin duda eran más especiales que los de cualquiera, pero él le restaba importancia a eso.
Mientras esperaba, dio un salto a la copa del árbol y observó el paisaje desde lo alto.
Se hallaba solo y en calma, pero los pasos coordinados de Gray se escucharon sobre la tierra húmeda de este bosque.
Casi como si hubiera sentido su presencia, Gray apareció dando un potente salto que la llevó a estar en la cima del árbol frente a Toru.
“Te gustan mucho los lugares altos, ¿no?” Toru miró al cielo antes de responder.
“Podría decirse que sí, pero también podría decirse que no”, se quitó la capucha para que Gray viera su rostro.
Ella ya lo ha visto en muchas ocasiones.
Toru es un chico muy apuesto, pero si Reines estuviera viéndolo, muy probablemente ella diría que la expresión del chico arruina la belleza de su rostro.
“Hay cosas de mi que ni yo mismo sé ni entiendo.
El ser humano tiende a complicarse mucho la vida pensando en las cosas.
Tal vez eso es lo que aún me mantiene como un humano en lugar de un espíritu heroico” “Yo… no sabría que responder.
Creo que también soy igual.
Pensar es algo que hago demasiado” “Aunque antes dije que sin imprudencia no hay progreso, la verdad es que yo pensé en cada una de mis acciones.
Usualmente no suelo hacer las cosas guiándome por mis emociones porque, cuando lo hago, las cosas siempre saldrán mal.
Una mente fría con un pensamiento calmado es lo mejor que alguien puede usar en momentos críticos” “¿Por qué las emociones nublan el juicio?” “Si.
En efecto.
Tu, que te gusta meterte en mi mente y sentir lo que yo siento, ¿qué crees que estoy sintiendo ahora mismo?” Gray se sorprendió.
Toru le está pidiendo que intente sentir lo que él siente.
“Nunca he sentido las emociones de un fantasma por mi propia cuenta.
No sé si podré, pero…”, al ver a Assassin, decidió intentarlo.
Lo miró fijamente y… “¿…Nada?” Ella no sintió nada.
“¿Cómo es posible?
Simplemente apagar el corazón y la mente es algo que se me solía dar muy bien.
Recordar y practicar.
Fácil, ¿no?” Esto decepcionó a Gray.
Ella solía pensar que podría entender más de Toru al sentir lo mismo que él siente, pero eso ya no podrá ser posible.
Parecía que Toru puede dejar de sentir emociones cuando lo intenta.
“Entiendo…” “…
Tal vez deberíamos hacer lo que hemos venido a hacer.
Perdernos en una conversación tan poco productiva no es algo que debamos permitirnos, al menos no en una situación como esta” “Uh, bueno.
Es cierto” Toru dió un paso y sus pies tocaron el aire.
Con otro paso, se acercó a Gray.
Él literalmente está de pie en el aire.
Eso era bastante asombroso.
“Estoy listo.
¿Tú estás lista?” Ella no supo cómo responder a eso por más fácil que haya sido responder.
Pensó en lo que Reines dijo antes.
Toru siempre es tan accesible cuando se trata de ella.
Cuando Gray está cerca de Toru, este chico parece ser una persona diferente.
El secreto detrás de esto era bastante complicado.
Teniendo en cuenta los trastornos que sufre Toru, sería muy difícil saber cómo funciona su mente.
Pero había una cosa que ella entendía.
Toru es una persona extremadamente solitaria.
Puede que él siempre esté rodeado de personas, pero siempre tiene esa aura de soledad a su alrededor.
Sentirte solo aunque estés junto a las personas que más te aprecian.
Ella podía entenderlo.
Su trauma está en cómo va a terminar su vida.
Aunque quiere aprovechar cada segundo que le queda, al pensar en cómo será sustituida por el Rey de los Caballeros, se siente triste al saber que no quedará nada de ella más que lo que será Arthur Pendragon.
Mientras ella pensaba, Toru la tomó de la mano.
Ella lo miró a los ojos en ese momento.
“¿Por qué eres tan diferente cuando estás conmigo?” La pregunta fue repentina.
Toru tenía una respuesta, pero no estaba seguro de decirlo frente a Gray.
Ella tal vez sintió como este chico no quería decirle así que, con la mirada, como si no necesitará palabras para expresarse, simplemente mantuvo su silencio.
El respondió la pregunta.
“Me recuerdas a alguien que conocí hace mucho tiempo” Esa persona no es otra más que el mismo Toru.
“¿Estás seguro?” “Si, pues hablar conmigo mismo siempre va a ser más cómodo que hablar con otras personas” “…” Fue como haber tenido una epifanía.
Toru literalmente le había dicho que se ve reflejado a sí mismo en ella.
Ahora lo entendía de una mejor manera.
Ahora entendía que ambos de alguna forma estaban conectados por la forma en la que se sienten.
Todo el dolor y la soledad que ambos han afrontado.
Mientras que Gray ha estado sola toda su vida desde que su rostro cambió frente al espejo, Asahi Toru no estuvo solo.
El tuvo amigos, tuvo familia, y la mayoría de eso se destruyó frente a sus ojos.
Alguien que conoce el dolor de la soledad, comparado con alguien que conoce el dolor de la pérdida, era algo muy deprimente.
Son dos personas rotas que instintivamente intentan sanarse la una a la otra, pero no saben que solo se van a terminar lastimando aún más.
Ella cerró los ojos y puso ambas manos en el pecho de Toru.
Hacer esto no le daba vergüenza.
Por extraño que parezca, más que sentirse avergonzada, se sentía sola a pesar de que este chico estaba delante de ella.
Había una persona que la entendía.
Si esta es una forma patética de entender lo que está pasando, entonces Gray solo estaba siendo emocionalmente dependiente de este servant.
Aún hay muchas cosas de él que no entiende.
Si ella lo pensaba de esa forma, era muy gracioso como está a punto de besar a una persona a la que prácticamente no conoce.
Bueno, fue Reines quien le hizo la sugerencia.
Habría bastado con darle un poco de saliva y sangre, pero luego de que Reines fuera tan insistente, esa idea no se le iba de la mente.
Ha leído muchos libros en los que la protagonista le da su primer beso al héroe de la historia.
Ella estaba bastante segura de que Toru no se considera un héroe a sí mismo, y también de que ella no es ninguna protagonista.
Este momento no era más que un capricho de dos personas enfermas de la mente.
“Lo siento…”, dijo ella.
Acercó su rostro al de Toru.
Sus ojos se ensancharon en confusión.
Él no esperaba que Gray estuviera dispuesta a besarlo.
Puede que un beso sea una buena forma de compartir fluidos y, por consiguiente, maná, pero de alguna forma esto se sentía incómodo.
Por su lado, Gray se puso de puntillas y rozó sus labios con los de Toru.
Su beso era muy inocente, como si solo fuera un juego de niños.
Obviamente ella se dió cuenta de esto.
Solo con tocar los labios no bastaba para compartir maná.
Ella debía ser aún más agresiva en ese aspecto.
Sin embargo, está vez sí le dió un poco de vergüenza.
Su rostro se puso rojo y, aún con sus labios cerca de los de Toru, cerró los ojos con toda su fuerza.
Parece que está chica se arrepintió.
Sin embargo, Toru es una persona excéntrica e impredecible.
De un momento a otro, así como en el castillo de Adra, él la tomó de la cintura y entrelazo los dedos de su mano derecha con la mano izquierda de Gray.
Ella abrió los ojos separando sus labios de los de él de inmediato.
“¿Es tu primera vez?” “Si… Siento no ser buena en esto…” Toru guardó silencio por un segundo.
Cerró los ojos y susurró al oído de la chica.
“Entonces, ¿debería enseñarte?” Para responderle, ella solo asintió.
Su rostro seguía inexpresivo.
Su corazón se había cerrado ante ella.
Se había vuelto más misterioso que nunca.
En ese momento, Gray sabía que Toru no estaba siendo él mismo.
Él cambia su personalidad dependiendo el escenario, como si desesperadamente tratara de adaptarse a la vida que está viviendo.
Eso, en esta ocasión, era demasiado triste.
Ella sintió que era de esa forma, pero no lo rechazó.
Ella en un principio quería ayudarle.
Además, si su primer beso es con un fantasma, podría tratar de reírse de eso en el futuro.
Toru había dicho esas palabras como si fuera un adulto.
Al menos, a los ojos de Gray, ambos tienen la misma edad.
Son solo adolescentes y, a los ojos de la sociedad, niños perdidos en la vida.
Esta fue la primera experiencia de Gray en este tipo de cosas.
Cuando menos lo esperó, Toru literalmente le clavó la lengua dentro de su boca.
Gray abrió los ojos por lo extraño que había sido eso.
Trató de respirar, trató de huir, pero Toru no le dejó hacer eso.
Él movió la lengua dentro de la boca de Gray, tomando toda la saliva que ella tenía en la boca.
Ella apretó las piernas porque sintió algo muy raro surgir dentro de su vientre.
Su rostro sonrojado fue la prueba de que su temperatura corporal había aumentado en reacción al beso de adultos que estaba sintiendo.
‘Caliente… mojado…’, ahogándose en el beso, sintió como su cuerpo perdió la fuerza.
Cerró los ojos tan fuerte como pudo, apretó la mano de Toru tan fuerte como pudo y sintió lágrimas caer por su rostro.
Ella no está triste como para llorar, pero por alguna razón las lágrimas cayeron por su rostro.
‘Ah… es cierto…’ Aunque Toru cerró su corazón, ella podía sentir lo que él sentía.
Tal vez se debía a que están ‘conectados’ de alguna forma.
Sus gemidos ahogados resonaron con el viento de las alturas.
Ella ya se había rendido.
Antes quiso huir, pero ahora se aferraba a Toru tan fuerte como podía.
‘Esto… es tan extraño…’, sintió un recuerdo en forma de tristeza.
‘Supongo que ahora mismo estás triste’ Después de que esto termine, ella pensó en hablar con él.
No importará la vergüenza de este momento.
Ella quería conocer la historia de este chico.
Esta chica del campo, tan inocente e inexperta, se sintió diferente hacia este muchacho.
Podrían decirle ingenua por sentirse atraída hacia un chico solo por un beso, pero ella jamás se había sentido de esta forma.
Era la primera vez que besa a alguien, y era la primera vez que sentía su cuerpo tan caliente por un acto tan indecente.
El momento pareció durar una eternidad, pero solo habían pasado unos pocos segundos.
Toru alejó su rostro del de Gray, se lamió los labios y dejó escapar un suspiro caliente.
Ella lo miró.
Su forma de verlo había cambiado.
“¿Estás bien?” No, ella no estaba bien.
Tenía la boca llena de saliva y su respiración se había vuelto pesada y discontinua.
Su rostro sonrojado era muy notable sobre su piel pálida.
Ella de repente agachó la mirada cubriéndose la cara con la capucha.
Notó que Toru aún la sostenía de la cintura.
Tocó su frente con el pecho del chico y dijo: “Quedémonos así por un rato más”.
Si alguien conociera los corazones de estas dos personas, solo podría pensar en la tragedia que la unión de estos dos adolescentes traería.
Una chica que depende emocionalmente de alguien más, una chica perdida en su propia vida y un servant, un alma que ya no cree en su propia salvación.
La historia de esta pareja había comenzado….
-Londres- Mientras la relación de Toru y Gray se desarrollaba en Windermere, Sakura seguía recostada en su cama.
Su respiración era estable y el color de su piel blanca se notaba rosa en algunas partes de su cuerpo.
Aunque estaba sudando, una mucama le estaba limpiando el sudor.
La mucama nunca había visto a una chica asiática tan hermosa.
Se sintió algo culpable por cuidarla sin que ella se diera cuenta.
Al mismo tiempo, dentro de la mente de Sakura, la segunda tragedia de esta historia estaba comenzando.
Continuará…
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