El Ultimo Sol Naciente - Capítulo 277
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- Capítulo 277 - 277 Capítulo 279 ‘Atrapados en el momento’ Parte-1
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277: Capítulo 279: ‘Atrapados en el momento’ Parte-1 277: Capítulo 279: ‘Atrapados en el momento’ Parte-1 ‘Este no es el Trono de un Héroe’, pensó Sakura.
Allí arriba en el cielo había otra entidad parecida a la que le quitó las emociones a Alek Gusev.
Está vez, en lugar de parecer una adolescente, tenía la figura de una mujer de unos 28 años.
Su mirada era bastante suave y entretenida mientras miraba a Toru llorar.
De un momento a otro, ese ser brillante desapareció.
Dejó solo a Toru después de eso, y las repeticiones de su pasado dejaron de ocurrir durante un largo tiempo.
Fue el momento en el que Toru fue invocado.
Dos años de recuerdos borrosos se suprimieron en la mente de este chico después de eso.
-Londres, Reino Unido- Si había o no una razón para la propuesta de Gray, eso no importaba en este momento.
Toru cruzó las piernas sobre la mesa.
Se cruzó de brazos cerrando los ojos.
Gray entendió que Toru estaba pensando aunque eso haya hecho que ella se sintiera avergonzada.
Lo miró con detenimiento.
De hecho, ella de alguna forma esperaba que Toru aceptara esta propuesta.
Gray no podía quitarse de la mente la sensación de su primer beso.
‘No me hagas esperar tanto…’, ella estaba ansiosa.
Hace un rato estaba llorando, pero logró calmarse después de decir eso al final.
Un beso… Era una palabra muy romántica, pero después de haberlo experimentado, Gray pensó en el significado de un beso como un acto un poco lascivo… Después de unos segundos, Toru abrió los ojos.
“¿Estás segura de eso?”, su voz seguía siendo la misma de siempre al igual que la expresión de su rostro, solo que esta vez su mirada era más suave que de costumbre.
“Si no estuviera segura no habría hecho esa propuesta en primer lugar” “Ya veo.
No preguntaré más, pues eres tu la que sale perdiendo” Gray no veía esto como una pérdida.
Es más, Gray sentía que esto es como una de esas experiencias en la vida que no te puedes perder.
Sus sentimientos aún son inciertos.
Cada vez que piensa en cómo se siente con respecto a Toru, ella solo se siente confundida.
Tal vez se trata de un amor que nació de la confusión y la curiosidad.
Gray es una chica muy inocente, por lo que cada experiencia que tiene con respecto al romance siempre le deja un gran impacto.
Está nerviosa, pero aún así sigue hacia delante.
[Algún día Gray morirá] Gray es consciente de ello.
Ese tipo de pensamientos le siguen dando mucho miedo, pero al mirar a Toru aprendió algo nuevo.
‘Sufre mucho, pero sigue peleando a pesar de que ya se ha rendido’ Toru no es más que una persona muy retorcida.
Gray no podía ver eso, pero tampoco es que sea importante para ella porque pensó en algo más cuando Toru la tomó por los hombros.
Gray cerró los ojos y contrajo su cuerpo tanto como pudo.
Las manos de Toru sujetaron sus pequeños hombros.
Gray sintió la fuerza en esas manos y finalmente pudo decirlo dentro de su mente.
‘Déjame salvarte’, fue cuando sintió los labios de Toru tocando los suyos.
Un escalofrío le recorrió el cuerpo entero, pero aún así se aferró a Toru como el día anterior.
Puso sus manos sobre el pecho de Toru, y abrió la boca esperando que este chico haga lo que hizo esa vez.
Gray no es una experta en estas cosas.
Está sería su segunda vez besando a alguien, pero aún así ya sabía más o menos como debía besar.
Gray abrió la boca y, antes de que Toru lo hiciera, ella tocó su lengua con la de Toru.
Ella saboreo la saliva de Toru mientras dejaba salir una voz débil.
Gray casi no podía respirar y, a pesar de la falta de oxígeno, siguió moviendo su lengua dentro de la boca de Toru.
De alguna forma… ‘Se siente bien…’ Gray sintió el aliento de Toru.
Era como saborear una galleta de vainilla.
Aunque a Toru no le gustan las cosas dulces, irónicamente su boca tenía un sabor dulce para Gray.
Fue así durante algunos segundos.
Cuando Gray sintió que ya no podía respirar, se separó de Toru dejando un fino hilo de saliva entre su lengua y la de Toru.
Abrió los ojos y su rostro se puso rojo.
Lo único que pudo ver después fueron los místicos ojos plateados de Toru.
El chico seguía con esa cara de pocas emociones, pero eso no le importó a Gray.
Gray agachó la mirada y se aferró a Toru.
Se tomó un segundo para respirar y nuevamente lo miró a los ojos.
En ese momento, esta chica pensó en algo.
‘Quiero que esto dure más’, los pensamientos constantes y las sensaciones que liberan la dopamina de su cerebro la condujeron a aferrarse a esos sentimientos.
“Creo que ya fue suficiente”, dijo Toru.
Intentó soltar a Gray, pero no esperó que en ese momento está ansiosa chica lo besaría de nuevo.
[Arroja la vergüenza por la ventana] Tal vez sería algo que Add diría en este momento, pero no lo hizo.
Mientras Gray sentía el impulso de continuar con este momento, el Código Místico solo pensaba en todas esas almas que comerá en el futuro.
Es una chica que se aferró a lo que sintió por primera vez y no lo dejó ir.
Gray tendría que preocuparse por la vergüenza después, por ahora se levantó de su silla y empujó a Toru contra la mesa.
Toru solo abrió los ojos un poco, pero no se negó a esto.
En su lugar solo puso las manos en la cintura de Gray y la guió en esto.
Ninguno de los dos es un experto en esto, pero si se siente bien, no hay nada de malo en continuar.
“Mh… Ah… Ah-” “Gr…ay, esp-”, fue incapaz de hablar ante la agresividad de Gray.
Ella estaba muy desesperada en esto y eso, hasta cierto punto, fue adorable.
Toru podía sentir que tan solitaria era esta chica, por lo que simplemente la aceptó a ella tal y como es.
Gray dejaba salir su voz con pequeños gemidos húmedos, mientras que la respiración entrecortada de Toru era constante.
Incluso él sentía que se estaba quedando sin oxígeno.
Estos fueron los impulsos de una mujer que Gray estaba reprimiendo inconscientemente.
Ella fue una adolescente tuvo mucha curiosidad sobre esto hasta que finalmente pasó.
Y como si sintiera lo que Toru estaba sintiendo, Gray se detuvo.
Tocó su frente con el pecho de Toru y se quedó así durante un largo rato.
*** Toru le quitó la capucha a Gray y le acarició el cabello.
Gray, en lugar de sentir vergüenza, solo se sintió en paz consigo misma.
El cálido cuerpo de Toru era reconfortante para Gray.
Ella cerró los ojos respirando relajada.
“Asahi Toru…”, dijo ella.
Lo llamó por su nombre completo, como si quisiera memorizarlo para siempre.
Toru es el primer chico al que besó y el primer chico por el que sintió algo más que aprecio y respeto.
“Hay muchas emociones confusas en mi en este momento” Toru, usando los dedos, jugó con el cabello de Gray.
“Tarde o temprano entenderás cómo te sientes.
Aunque espero que no sea muy tarde.
Nada bueno pasa cuando se aplazan las cosas” Esa era una obvia referencia a lo que pasó con Sakura aunque esta vez Gray no lo entendió, pero se tomó esto como un buen consejo a seguir.
“Lo recordaré…” “Me parece bien” … … … Entrecerrando los ojos, y apoyando la cabeza en la mesa, Toru dijo: “Creo que estábamos haciendo algo antes de todo esto.
Tal vez se nos olvido” Lo cierto era que Toru realmente olvidó lo que estaba haciendo antes de ese beso apasionado.
Sin duda alguna lo que Gray había hecho le dejó una fuerte impresión.
Lo único que Toru pudo hacer fue decir eso esperando que Gray se lo recuerde, lo cual es raro porque Toru siempre tuvo buena memoria.
“Yo intentaba saber más de ti buscándote en los libros…” “Ah… Ya lo recuerdo”, y eso no le gustó porque eso trae de vuelta el tema de su pasado.
“No preguntaré más…” “¿Hm…?”, interesante afirmación… “Así como tú tienes cosas que ocultar, yo también solía tener cosas que ocultar.
Aunque hace rato te dije como me siento.
Realmente me siento de esa forma.
Y tú… me dijiste que el hecho de que yo piense que estar muerta es mejor te hace enojar”, Gray se aferró fuertemente a Toru.
“En ese momento sentí que eso te puso muy triste”, cerró los ojos.
“Pensé que no debía sacar más el tema” “…” Toru suspiro.
De un segundo a otro se dio la vuelta, lo que hizo que Gray quedara debajo de él.
“Hablas demasiado” Gray mostró una sonrisa sutil ante eso.
Ella ya sabía mejor que nadie lo que estaba pasando.
Pensar que Toru no está viendo su “rostro”, sino que todo este tiempo estuvo viendo a “Gray” la hizo sentir feliz.
No importaba si Toru ocultaba su pasado, pues sí ambos siguen desarrollando su relación tarde o temprano se conocerán a si mismos y podrán caminar juntos hacia el futuro.
Gray morirá, pero eso es paradójico.
Todo lo que está vivo tiene que morir, ya sea en un día o en mil años.
Todo llega a su final.
Ya sea por este romance adolescente, o por la experiencia de un ninja, las cosas cambian y la vida muere.
Esta chica le teme a eso, pero ella solía temer a la muerte porque siempre estuvo sola.
Gray comprendió que solo está haciendo más grande el problema, pero también comprendió que si no hace algo al respecto su vida seguirá siendo igual de monótona.
Por eso ella miró a Toru a los ojos, le puso las manos detrás del cuello y acerco su rostro al de él una vez más.
“Y seguiré hablando para ti”, dijo ella, con el rostro rojo por la vergüenza, pero con una leve sonrisa que demostraba que lentamente estaba superando todo lo que una vez le lastimó.
Gray se permitió amar, así como seguir viviendo para algún día morir.
Toru solo pudo callarse ante lo que Gray le dijo.
Para evitar que ella siguiera hablando, él la beso nuevamente y Gray no lo rechazó.
Hoy fue una tarde muy extraña para estos dos… -Fuyuki, Japón- Aún faltaba un poco más para la guerra, pero Rin ya estaba preparando todo lo que iba a necesitar para invocar a Assassin.
Si bien Assassin no es la clase más poderosa, ella sabía que si logra invocar a Asahi Toru tendrá grandes posibilidades de ganar.
Ahora mismo Rin se encontraba en el patio trasero de su casa, en el mismo lugar en el que Toru y Kirei solían entrenar.
Miró el lugar recordando los movimientos elegantes de combate que Toru solía usar.
Cerró los ojos y, cuando volvió a abrirlos, había adoptado la misma postura que usaba Kirei para pelear.
“Algun dia seré tan fuerte como tu”, lanzó un puñetazo al aire y dio un paso al frente.
En los ultimos años ella había sido instruida por Kirei para aprender las técnicas del asesinato de magus.
Un magus que sabe como matar otros magus sin usar magecraft era una gran ventaja, por lo que una Rin de doce años se enfocó en entrenar en ese aspecto.
Habían pasado cinco años desde que empezó este entrenamiento, y gracias a su talento Rin había logrado mejorar bastante.
Su magecraft es bastante bueno y algunas personas en la Torre del Reloj la consideran una gran promesa del futuro, además de que esas personas conocen al padre de Rin, por lo que era de esperarse un buen resultado por parte de Rin.
Ella entrenó esta tarde sin parar.
Llevó al límite las capacidades de su cuerpo hasta que terminó exhausta.
Después del entrenamiento tomó un baño de agua caliente y, aun vestida con el pijama que parecía un clásico vestido blanco, bajó al sótano de la mansión.
Abrió la puerta y movió algunas cosas del lugar.
Cuando tuvo todo despejado, abrió un baúl con muchas cosas y entre esas cosas encontró un collar con una joya carmesí.
‘Estuve guardando maná aquí durante mucho tiempo.
Espero que sea suficiente para fortalecer las estadísticas de Assassin’ Como tal, Assassin es un servant con estadísticas muy bajas.
Tratar de invocarlo en las mejores condiciones podría mejorar mucho sus estadísticas.
Y es mejor cuando se trata de usar una gran cantidad de maná a parte del prana que el Santo Grial le otorga a los masters.
A todo esto, Rin se quitó el anillo de compromiso y lo puso sobre la tapa del baúl.
“Tienes los Ojos Místicos de la Percepción de la Muerte.
Si puedo traerte a mi lado, puedo conseguir lo que mi familia ha buscado por años, pero…” Para Rin había algo más importante que eso.
“Sakura…” Ella ha escuchado muchos rumores de que hay una chica con ese nombre en Londres.
Es obvio que se trata de Sakura, pero Rin tiene miedo de ir a buscarla.
Era algo que ni ella misma entendía, pero no se sentía digna de estar al lado de Sakura.
“Una chica de cabello violeta…” Fue algo en lo que ha estado pensando durante mucho tiempo… -Londres, Reino Unido- Después de besuquearse con Toru durante una hora entera, Gray huyó hacia su habitación para pensar en lo que hizo.
Como ya era tarde por la noche, Gray estaba recostada en su cama mirando al techo con la cara encendida en color carmesí.
“No te conocía así, chica”, como siempre, Add tenía comentarios para dar y regalar.
“Callate…”, pero ella solo pudo cubrirse con la manta para esconderse de todo el mundo.
“Bueno.
Al menos sabemos que él no te va a rechazar nunca.
Incluso podría decirse que le gustas.
Aunque llorar en frente de él… Ese fue un momento patético.
Aunque el chico Assassin es al único al que le has mostrado ese lado tuyo.
Algún día él también te mostrará quién es en realidad…” Gray no sabía si esas eran palabras de ánimo o sólo un insulto de palabras bonitas.
“Además, él está delante de nosotros” “¿Qué?” Gray se quitó la sábana de encima y miró que Toru estaba en la puerta.
“Hola.
Toqué la puerta dos veces, pero nadie contestó” “Jajaja.
Es obvio el porque esta inutil dueña no se dio cuenta.
Ella ha estado pensando en ti desde que-”, antes de poder terminar lo que estaba diciendo, Add fue sacudido junto a su jaula, lo que terminó dejándolo inconsciente.
Toru admitió que esto había sido raro, pero el más raro aquí era él, pues asaltar la habitación de una chica a altas horas de la noche era muy extraño y peligroso.
Ademas, por mas que Toru no tenga malas intenciones, ante los demás él podría verse como un depredador.
Después de eso Gray hizo su mayor esfuerzo por mantener la compostura.
“¿Que te trae por aquí?”, su voz era temblorosa.
Se podía sentir en el aire que Gray está nerviosa.
“Estaba aburrido.
Sentí que estabas despierta así que vine para hablar un poco” Eso sacudió el corazón de Gray.
Toru quería hablar por voluntad propia, sin que nadie tenga que obligarlo.
Al pensar en eso la vergüenza se esfumó en la oscuridad de la noche.
“Eso es muy raro…”, dijo casi susurrando.
“¿Lo es?” “Bueno, no es algo que tu harias… Me sorprendió mucho” “Entonces, ¿debería irme?” “¿Ah?
¡No!
¡No tienes que irte!
Es solo que no me esperaba esto.
Me hace un poco feliz que quieras hablar conmigo” Toru asintió y se sentó en la esquina de la cama.
Sus ojos miraron a la puerta por un segundo y luego miró al suelo.
A pesar de que quería hablar, no encontró un buen tema de conversación.
Gray se dio cuenta de eso e intentó encontrar algo de lo que hablar.
“Siempre terminamos en este tipo de situaciones”, dijo ella.
Estar solos, en silencio y con extrañas sensaciones incómodas se había vuelto más normal de lo que debería.
“Para mi esto es lo más normal que he vivido en mucho tiempo” “¿A qué te refieres?” “Uh… no sabría cómo explicarlo.
A donde sea que voy siempre pasan cosas muy desastrosas.
Tal vez para mí es un alivio poder tener este tipo de momentos, aunque a su vez es extremadamente aburrido” -???- Una historia se repitió muchas veces en un lugar lleno de flores blancas.
En medio de eso Asahi Toru se sostenía la cabeza con dolor y lágrimas en la cara.
Su propia historia se convirtió en su pesadilla y los errores que cometió se convirtieron en su castigo.
“Esas cosas que brillan…”, Sakura levantó su mirada.
“¿Qué se supone que son?” Son los autores de las historias, las conciencias que despiertan en los Mundos y las creaciones de un concepto abstracto.
Esos seres brillantes son el mismísimo Mundo Continuará…
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