El Ultimo Sol Naciente - Capítulo 281
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- Capítulo 281 - 281 Capítulo 283 ‘Atrapados en el momento’ Parte-5
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281: Capítulo 283: ‘Atrapados en el momento’ Parte-5 281: Capítulo 283: ‘Atrapados en el momento’ Parte-5 ‘Hace mucho tiempo no siento algo parecido’, fue un breve pensamiento dentro de su mente.
Sintió la calidez de algo que lo rodeaba y eso le trajo un recuerdo del pasado.
Ah… el pasado.
Ya es algo en lo que Toru piensa demasiado.
Eso es lo que lo ha vuelto tan depresivo en última instancia.
Así como también piensa en el futuro, lo que a su vez le generó un leve sentimiento de ansiedad.
Pero regresando a lo anterior, Toru estaba sumergido en el océano de sangre.
A su vez, sentía que estaba cerca de algo que le daba la seguridad suficiente para estar relajado.
Era una calidez que le recordó a los abrazos que solía recibir de su madre, Kyoko.
‘Por alguna razón… me duele…’ Un dolor de cabeza extraño, eclipsando la calidez que lo tomaba de la mano.
Así fue como abrió los ojos y repentinamente se encontró con el techo del lobby de esta casa.
Fue un momento solitario y confuso, pero eso no fue lo más extraño aquí.
Miró a su costado y allí la vio.
Gray estaba acurrucada al lado de Toru, quien se aferraba a su brazo cómodamente.
Afuera la luz del día brillaba como siempre, lo cual le decía algo a Toru.
“Ya es el día siguiente…” Al mirar a Gray, Toru notó lo inocente e indefensa que se ve esta chica.
La capucha se le había caído, seguramente por los movimientos involuntarios que suele tener el cuerpo humano al dormir, y esa respiración tan calmada y placentera mostraba como Gray estaba en un estado de sueño profundo y relajación.
De pronto, alguien tocó la puerta de afuera y Gray escuchó el ruido repentino.
Abrió los ojos soñolienta y miró los alrededores.
En este punto, Gray se encontró con los ojos de Toru mientras exploraba el escenario con la mirada.
El chico solo se limitó a decir: “Buenos días, Lady” Por extraño que parezca, Gray no se sintió avergonzada.
“Buenos días…” Lo que sintió Gray al despertar y ver a Toru fue una mezcla de culpa y felicidad.
La culpa provenía de ese intentó fallido de asaltar a un pobre chico borracho y la felicidad vino con el hecho de saber que él sigue a su lado.
Las emociones en su corazón siguen siendo confusas, pero eso no significa que vaya a actuar avergonzada todo el tiempo.
Eso podría llegar a volverse estresante, así que simplemente se rindió y se relajó.
“Parece que hay alguien en la puerta.
Voy a ver quién es, ¿podrías soltarme?” Gray asintió sin decir nada y se separó de él.
Por un momento ella se miró las manos recordando el calor del cuerpo de Toru.
Toru, por su lado, se levantó del sofá y abrió la puerta.
Una linda mucama de cabello castaño y ojos azules esperaba con una expresión tímida.
Toru obviamente la reconoció, es la chica que viene todos los días encargarse de las necesidades de Sakura así que asintió con la cabeza haciéndose a un lado y la mucama entró a la casa.
Gray vio a la mucama subir a la habitación de Sakura y recordó todo lo que está pasando.
Por un breve momento Gray había olvidado todos los problemas que la rodeaban y se había concentrado en sí misma.
Aunque el sentimiento que le provocó eso fue satisfactorio, regresar a la realidad le fue muy pesado, más de lo normal.
“¿Hoy irás a la escuela?”, preguntó Toru repentinamente.
Gray abrió un poco los ojos parpadeando un par de veces.
Miró la hora en un reloj de pared y se dió cuenta de que faltaba poco para las clases de nigromancia.
“Si… Que mi mentor no esté aquí no significa que deba faltar a las clases.
Debo ir” Toru asintió con la cabeza.
“Ya veo.
Te acompañaré” “¿Eh?” Gray estaba sorprendida.
La indiferencia con la que Toru dice las cosas siempre será sorprendente y extraño para ella.
“No tengo nada que hacer.
Será como ayer” “¿Cómo ayer…?” Sentada en el sofá, Gray agachó la cabeza ocultándose de Toru.
Su rostro se había puesto rojo por recordar todo.
Si… Eso es lo que ella quería.
“¿No te parece una buena idea?”, preguntó Toru y se acercó a recoger las botellas que estaban sobre la mesita.
Ella entonces lo miró negando.
“Si a ti te parece bien, entonces está bien” Con esa cara inexpresiva, Toru volvió a asentir con la cabeza.
Luego de eso, nada interesante pasó.
Ambos se fueron de casa sin desayunar.
*** La rutina fue la misma que la del día anterior.
Toru observó la clase desde las sombras mientras Gray pensaba en lo que haría después.
El momento fue aburrido para muchos, pero no para Toru.
Cómo alguien que estuvo obsesionado con la búsqueda del conocimiento, estuvo atento a las clases.
Toru se lamentó en silencio por no poder levantar la mano para hacer preguntas.
“Ese asqueroso olor otra vez…” Svin se retorció en su asiento mientras miraba a Gray de reojo.
Para él, todo el salón de clases estaba infestado del olor putrefacto de millones de cadáveres.
El ambiente también era muy pesado y Svin podía sentir que habían entidades que lo miraban en silencio.
Se sintió asqueado, hasta le dieron ganas de vomitar.
“Oye, Le Chien”, dijo Flat, golpeando suavemente a Svin en el brazo con el codo.
“¿Crees que volverá a pasar lo mismo de ayer?
Si tu quieres, puedo acompañarte para espiarlos otra vez.
Seré como un ninja” Svin se tocó la frente dolorosamente.
Su corazón se estrujaba al pensar que ese monstruo le iba a quitar a su amada Gray.
Todo se volvía peor con tan solo escuchar a Flat hablándole al oído.
“Ya te dije que no me llamaras así” Al final, ambos siguieron a Gray y Toru.
*** Así como ayer, Toru caminó junto a Gray por las calles transitadas de esta ciudad.
Detrás de ellos, ocultándose entre la gentuza, Svin y Flat observaban en silencio.
“Siempre me pregunto lo mismo.
¿Alguna vez Assassin pone otra expresión que no sea esa cara de calamar?” “¿Calamar?”, Svin puso una extraña cara que combina asco y confusión.
Al imaginar un calamar, no pudo encontrar la similitud con Assassin.
“¡Ah!
¡Mira, Le Chien!” Flat entrecerró los ojos mientras ponía sus manos en los hombros de Svin.
A su vez, Svin apretó el puño como si lo hubieran derrotado mil veces.
Era extraño ver algo parecido.
Toru extendió su mano delante de Gray, quien lo miró a los ojos.
Gray estaba confundida, pero de un momento a otro tuvo la confianza suficiente para tomar la mano de Toru.
Svin no sabía si Assassin hace esto a propósito o simplemente es algo que está haciendo sin darse cuenta, pero el hecho de que Assassin está coqueteándole a Gray de esa forma encendió la llama de los celos en Svin.
“Se ven bien juntos, ¿no crees?
Ambos siempre son muy grises.
Puedo saber que ambos son más parecidos de lo que aparentan.
Tan solo míralos, ambos tiene la misma aura genial y solitaria” A Svin le costó aceptar las palabras de Flat.
Gray y Toru tienen ese mismo aire de soledad y depresión.
Él no sabe si eso es bueno o malo, pero aún así se sentía herido por alguna razón.
La primera vez que Svin conoció a Gray fue un momento ridículo para Reines, que estaba presente en ese momento, pero para Svin había sido el mejor día de su vida por conocer a esta ‘chica gris’.
Después de haberse detenido a pensar y a lamentarse en silencio, Svin levantó la mirada y se percató de que Assassin y Gray ya no estaban.
De pronto una voz fría le susurró por la espalda.
“¿Te gusta espiar a la gente, Glascheit-san?” Se trataba de Toru.
Su repentina aparición hizo que Flat se cayera de espalda mientras la expresión en la cara de Svin se endurecía.
A pesar de que había sido atrapado haciendo algo que no debía hacer, Svin enderezó la espalda y miró a Toru a los ojos.
Como ambos tienen la misma estatura, los ojos de ambos apuntaban a la misma dirección.
“¿Por qué nos estás siguiendo?
Ayer también estuviste haciendo lo mismo.
Quiero saber la razon detras de tus acciones” Svin apretó el puño y miró a Flat, percatandose de que Gray estaba allí también.
Como si las palabras le pesaran, Svin dijo: “Tu no eres alguien bueno…” Si, era la excusa de un niño de cinco años, pero Svin no sabía qué más decir.
Pero esa respuesta fue algo que de alguna forma convenció a Toru, ya que el tipo parpadeo un par de veces como si hubiera estado esperando una respuesta más complicada.
“Okey…”, fue lo único que dijo antes de darse la vuelta para irse.
“Regresemos a casa, Gray” Gray no estaba entendiendo nada, por lo que no dijo una palabra.
Además, Svin está aquí y eso la incomodaba un poco.
Al final obedeció las palabras de Toru y lo siguió.
Svin se quedó sin nada más que decir.
Ver como Gray se alejaba junto a Assassin le destrozó algo dentro de su pecho.
“Tienes razón”, la voz de Toru.
Mientras caminaba Toru miró a Svin de reojo diciendo: “Nunca dije que yo fuera alguien bueno.
Así que tienes razón” ‘Alguien bueno…’, Gray pensó en esas palabras.
Al hacerlo recordó lo que quiso hacerle a Toru la noche anterior y se sintió decepcionada consigo misma.
*** El encuentro con Svin y Flat fue extraño.
Svin espiaba a Toru solo porque no lo consideraba alguien bueno… Eso no tenía sentido.
Al menos esa fue la conclusión a la que Gray llegó.
Comenzó a llover mientras seguían el camino a casa.
Algunas personas corrieron buscando refugio, otras sacaron algunos paraguas, pero Gray y Toru no hicieron nada al respecto.
Ambos caminaron bajo la lluvia, como si la humedad en sus ropas no importara.
“¿No te consideras a ti mismo como alguien bueno?” Con las manos en los bolsillos de su traje de mayordomo, Toru asintió.
“La existencia del bien y el mal es una creación de la humanidad.
Si me mido a mi mismo bajo ese estándar, entonces no soy alguien bueno.
Aunque tampoco creo ser tan malvado” En la historia solo existen personas.
No hay bien, no hay mal, solo personas con diferentes puntos de vista.
Como una persona que se crió con un concepto del bien y el mal muy marcado, Gray no podía entender bien la analogía de Toru.
Con las gotas de lluvia golpeando su capucha, Gray llegó a otra conclusión basándose en lo que Svin dijo.
“Si una persona te considera malvado…” “Es el punto de vista de esa persona”, Toru terminó la frase.
“Entiendo.
Entonces, tu punto de vista es que no eres alguien bueno” “Entiendes rápido” Gray caminaba detrás de Toru, por lo que no podía ver la expresión en la cara del chico, pero ella ya podía adivinar la mirada apagada de Toru mientras decía esas palabras.
Gray caminaba en una lluvia gris rodeada de personas desconocidas, mientras que Toru caminaba por un inmenso océano de sangre cuyas almas en pena le susurran al oido muchos pensamientos retorcidos.
Toru escucha todas esas voces al mismo tiempo, pero una de las voces es más fuerte que todas las demás.
Dentro de ese océano de sangre, Biserka camina al lado de Toru.
Ella movía su boca cubierta de sangre como si quisiera decirle algo a Toru, pero él solo intentó ignorarla.
Él ya había escuchado toda esa basura muchas veces y con el encuentro con Svin ese momento fue más pesado.
‘¿Qué debería hacer?’, para Gray las respuestas que Toru le dio fueron un poco tristes.
‘Parece que, en ocasiones, no te importa decir lo que sientes…’ Ella no lo sabía, pero era algo ella podía intuir.
Toru es consciente de que Gray ya conoce sus emociones.
Ocultar lo obvio sería una pérdida de tiempo.
Gray entonces se acercó a Toru y lo tomó de la mano como hace un momento.
Lo miro a los ojos y Toru hizo lo mismo.
“Eres un buen chico” Toru volvió su mirada al camino y sonrió levemente.
“Alguien debería comprarte unos anteojos” No fueron palabras serias esta vez.
Gray sintió que Toru dijo eso como una broma.
Así que sonrió junto a él y juntos avanzaron hasta llegar a casa.
*** “Los dos son muy raros, pero me alegra que esta deprimente dueña se vea más feliz que nunca”, dijo Add desde la mesita al lado de la cama.
Gray, que se estaba cambiando de ropa después de salir de la ducha, no respondió a eso.
Add puede ser un tonto insensible todo el tiempo, pero despues de haber pasado por diversas manos de seres humanos, conocio muchas facetas de las emociones humanas.
Así que esta vez tenía unas palabras de aliento para su dueña.
“Niña… Debes quedarte donde te sientas feliz.
En todos los años que llevo a tu lado jamas te vi sonreír.
Ni siquiera cuando traté de contar mis mejores chistes.
Lo único que mostraste durante los últimos diez años fue una linda y molesta expresión de tristeza” Add vio a una desafortunada niña con un destino igual de desafortunado.
“Sigue creciendo, sigue viviendo.
Ama como nunca antes lo has hecho y permite que otros puedan amarte.
Lo único que te hizo falta fue el amor de otra persona.
Lo estás consiguiendo, sigue así” Con la toalla en las manos, Gray se quedó pensando.
Lo último que Add le diría será algo que cambiará la vida de esta niña.
“El chico Assassin te lo dijo, pero parece que a ti se te olvida.
No eres la cara que tienes, sino lo que decidiste hacer con esa cara, o algo así” Gray, una descendiente lejana del linaje Pendragon, atada con cadenas al destino de una muerte solitaria.
Ella cerró los ojos y se permitió escucharse a sí misma.
“Ya lo sé”, dijo, mirándose la mano.
Pensó en la calidez de la mano de Toru y entendió todo lo que debía hacer.
“Gracias, Add” “Jajajaja.
Es extraño escucharte darme las gracias”, Add cerró los ojos para descansar.
Antes de dormir, susurró.
“Gray tiene que ser Gray.
Así debe ser hasta el final” *** Los días lluviosos le recuerdan los días que estuvo en Amegakure.
Este día en especial le recordó a la vez que perdonó a Itachi.
“El mundo está lleno de malentendidos” Nuevamente se encontró en el océano de sangre.
‘Puedo verlos a todos.
Puedo interactuar con todos ustedes de una forma más sólida’ Toru tiene una hipótesis.
El hecho de que puede comunicarse con las almas de esta forma se debe a que aprendió a usar Bounded Fields.
Cuando Toru aprendió a usar este magecraft, Waver le enseñó a darle ‘propiedades especiales’ a cada Bounded Field.
Toru intentó darle la habilidad del Shigan, lo cual no funcionó, pero como resultado le dio el poder de invocar el Océano de Sangre en la realidad.
‘Solía pensar que este lugar no era real…’ Pero Toru entendió que estas almas siempre fueron parte de su historia y de sus pecados.
[Todos tus errores fueron y son reales, hijo mío.
Este es el fruto de tu vida] “Huh… qué fruto tan amargo…” Su vida era como un chiste cruel que se repite sin parar.
Algo tan predecible que ya ni siquiera es entretenido.
“Madre…” Desde la ventana de la habitación de Sakura, Toru vio reflejada a su madre.
“Te odio…” … … [Incluso tú sabes que eso es una mentira] -Un tiempo después- Ninguno de los dos sabía cómo llegaron a esto.
Nadie sabe nada de lo que podría pasar, pero el hecho de que Toru esté encima de ella dio comienzo a una nueva etapa en su relación.
Un hombre y una mujer que se sienten atraídos, recostados sobre una cama sin nadie en esta casa que los interrumpa… Continuará…
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