El Ultimo Sol Naciente - Capítulo 285
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- Capítulo 285 - 285 Capítulo 287 ‘Atrapados en el momento’ Parte-9
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285: Capítulo 287: ‘Atrapados en el momento’ Parte-9 285: Capítulo 287: ‘Atrapados en el momento’ Parte-9 [Aprovecharte de una pobre chica de esa forma solo para llenar el vacío en tu corazón es patético, Alek] La voz de esa mujer, nuevamente, resonó en las profundidades de la mente de Toru.
Él abrió los ojos, encontrándose como siempre en el océano de sangre, sentado en el suelo y encadenado a la sangre.
Toru quería ignorar lo que esta mujer decía, pero ella solo seguía hablando sin parar.
[Tu lo sabes bien, mi niño.
Sigues siendo el mismo niño egoísta y cruel] Toru suspiró… “Tú no sabes nada.
Nunca sabes nada.
No me conoces y no sabes lo que quiero.
¿Cómo podrías conocerme?
Si en ese momento tú nunca te tomaste la molestia de conocer a tu propio hijo.
No tienes derecho a decir nada, no tienes derecho a pensar en mí como una mala persona cuando tú fuiste peor”, dijo Toru, abrazándose a sí mismo y escondiendo la cabeza entre las rodillas.
Biserka se rió y las almas a su alrededor parecieron hacer lo mismo.
Sonaba como un coro infernal haciendo eco con susurros de ultratumba.
[No hay más ciego que el que no quiere ver] Puede que el alma de esta mujer sea hipócrita, pero ella tenía fundamentos para decir eso.
Acercándose al alma de su hijo, Biserka le cubrió los ojos con las manos a Toru, siendo esto un simbolismo a lo que ella acababa de decir.
Alguien que no quiere ver… Ella entonces le susurró al oído.
[En algún momento te romperás.
No podrás soportar más y finalmente te perderás a ti mismo.
Nosotros estaremos esperando ese momento.
Cuando eso pase, entenderás lo que eres y lo que siempre fuiste.
Lastimarás a todos los que te rodean y finalmente te convertirás en lo que siempre debiste ser.
Serás un monstruo] Justo cuando Biserka dijo eso, Toru abrió los ojos y se encontró en la habitación de Gray.
El lugar era un poco oscuro, iluminado solo por una lámpara de luz amarilla tenue.
“Gray…”, susurró él al mirar a su costado.
Ahí estaba Gray, durmiendo plácidamente como si no tuviera preocupaciones en el mundo.
Ella abrazaba a Toru y tenía una leve sonrisa calmada en su rostro.
“Oh…”, Toru se dió cuenta de que ambos estaban desnudos.
Se tocó la cabeza con dolor, como si se arrepintiera de sus acciones y apoyó la cabeza en la almohada.
Mirando a Gray, acariciando su cabello, Toru de alguna forma se sintió más tranquilo.
Después de haber escuchado a todas esas almas reír, pensó que se estaba olvidando de algo, pero eso ya no importaba.
Gray está aquí, y ponerse a pensar en esas tonterías no arreglaría nada.
De pensar tanto en eso, Toru regresaría a ser el mismo tipo deprimente de siempre.
Repetir el mismo ciclo es aburrido, él mismo se lo dijo a Svin antes.
“Hm…”, Gray movió los párpados y lentamente abrió los ojos.
Sintió algo cálido tocándola y, estando medio dormida, se sentó en la cama y se frotó los ojos.
“Buenos días, Gray”, dijo Toru.
Gray, mientras se frotaba los ojos, le respondió.
“Buenos días, Toru”, pero luego de eso, se dió cuenta de que estaba desnuda.
Miró a Toru y él también estaba desnudo.
Ahí entendió todo y los recuerdos del día anterior regresaron todos de golpe.
Todos esos momentos tan salvajes se fundieron en su mente.
Se recordó a sí misma gimiendo y gritando el nombre de Toru mientras tenían sexo.
Eso hizo que la cara de Gray se pusiera roja y, por consiguiente… “¡Ahhhhhh!” Ella gritó con todas sus fuerzas mientras se levantaba de la cama sujetando las sábanas para cubrirse, pero al hacerlo, vio la cama mojada por todos los orgasmos que tuvo.
Al borde de las lágrimas, Gray perdió la fuerza en las piernas y cayó de rodillas.
“Me duele….”, ese lugar en específico.
Un dolor punzante, pero extrañamente placentero.
“Yo… nosotros…” Toru aún estaba sentado en la cama, desnudo y sin saber qué decir.
Konan no reaccionó así la primera vez que lo hicieron, pero recordó que Gray es diferente a ella.
Esta chica es muy tímida y necesita de alguien que la guíe para no asustarse por algo tan común.
Con eso en mente, él se levantó de la cama y se acercó a Gray.
Extendió su mano para que ella la tomara y le dijo: “Realmente no entiendo por qué estás tan alterada.
Recuerda un poco, ambos estábamos de acuerdo” Gray lo recordaba, si, pero ella hizo todo eso ayer porque estaba celosa de Reines.
Perdió el control y se lanzó encima de Toru para hacer todas esas cosas.
“No llores.
Es mejor cuando sonríes”, dijo Toru.
Eso hizo que está chica tonta se diera cuenta de que estaba haciendo un escándalo por nada.
Se limpió las lágrimas y tomó la mano de Toru.
“Lo siento.
Ay… me duele…”, ella se puso de pie y se tocó el vientre con la mano.
“Siento que me partieron en dos… Era muy grande…” A veces a Gray se le olvida que se puede sentir avergonzada.
Antes de que su cara se pusiera roja otra vez, Gray negó con la cabeza y se dió dos palmadas en las mejillas.
Luego miró a Toru y dejó caer las sábanas.
“Toru…” Es cierto… Ambos hicieron todas esas cosas ayer.
Ella sintió esos recuerdos.
Se miró a sí misma, besando y mordiendo a Toru como una chica pervertida.
Toru había hecho lo mismo.
Gray sentía un suave dolor en todo su cuerpo producto de los besos que Toru le dejó.
Sus muslos estaban llenos de marcas rojas y moradas, al igual que su cuello y sus pechos.
“¿Nada en nosotros cambiará después de esto?”, su pregunta se deriva del miedo al cambio.
Ella estaba bien con su relación con Toru hasta hace un día, pero después de haber tenido sexo con él, ella pensó que todo cambiaría.
Toru respondió casualmente.
“No creo que nada cambie.
Podremos seguir viviendo como lo hemos hecho hasta ahora.
Seguiremos siendo Gray y Toru” Oh… Esas fueron las palabras que ella quería escuchar.
Ella entendía por qué se había enamorado de Toru.
Así que se acercó a él y lo besó.
“Cómo siempre, estaré a tu cuidado, Toru” “Hm.
Daré mi mejor esfuerzo” La relación de estos dos adolescentes había comenzado.
*** Ahora Gray caminaba hacia la escuela.
Ayer había faltado porque estuvo ocupada con Toru todo el día.
“Mira esa sonrisa estúpida que tienes en la cara.
Se nota que te dejaron satisfecha.
¿Al menos te diste una ducha?”, ese era Add, sacudiéndose dentro de su jaula, pidiendo a gritos un castigo, pero la chica no dijo nada al respecto.
Gray solo camino con una suave sonrisa en su rostro.
Ahora nada más le importaba.
Gray estaba feliz con todo lo que estaba pasando.
Add realmente tenía razón, ella está satisfecha, pues no se había sentido así nunca en su vida.
Aunque si había algo raro.
A Gray le dolía un poco al caminar.
No era un dolor que fuese a matarla, pero si era algo molesto.
Con una caminata muy calmada, con todas las personas viendo a la hermosa chica sombría sonriendo feliz, Gray finalmente llegó al Departamento de Magecraft Moderno.
Miró el edificio y se preguntó qué le dirá a los demás por su ausencia.
Sin embargo, con el desmaterializado Toru a su lado, la respuesta a la pregunta no era tan importante.
Ella estaba bien con todo y eso es suficiente.
Nada más importa.
Gray se adentró en el edificio buscando el salón de clases, pero notó que todos la miraban de forma extraña.
Ella no entendía a qué se debían estas miradas.
Y Toru, que caminaba al lado de Gray en su modo invisible, también se preguntó qué estaba pasando.
Estando cerca del aula de clases, Gray se detuvo, pues se encontró con dos chicos rubios discutiendo.
Era una escena cotidiana que ya se había repetido muchas veces y Gray estaba acostumbrada a mirar esa escena.
Al verlos tan inmiscuidos en su discusión, Gray sonrió ya que se veía que estos chicos se llevan muy bien a pesar de que suelen pelear muy seguido.
“Oh.
¿Gray?
¡Gray!”, Flat fue el primero en notar la presencia de Gray.
Él corrió como un maníaco para acercarse a Gray.
Al detenerse, los pies de Flat derraparon en el suelo y levantó la mano para saludar.
“¡Buenos días!
Pensé que estarías ocupada en alguna misión secreta con nuestro carismático profesor y que por eso faltaste ayer” “Ah… Bueno, fue algo así, creo”, respondió Gray.
“¿Hm…?
¿Te pasó algo, Gray?
Siento que eres diferente, de alguna u otra manera” Cuando Flat dijo eso, Svin se acercó caminando a paso relajado.
Su expresión era un poco torcida debido a que sintió el horrible aroma de putrefacción que Toru genera.
Está vez, había algo más en ese aroma… ‘¿Gray…?’, notó que el aroma de Toru estaba muy mezclado con el aroma de Gray.
Es más, ahora Gray apestaba a muerte.
De inmediato levantó la mirada y observó detrás de Gray.
Él sabía que Toru estaba allí, mirándolo.
Apretó los puños con fuerza, inundado de ira y celos, pero de un momento a otro se calmó.
Después de lo que pasó ese día, Svin sentía que no valía la pena sufrir como un tonto por una pelea que jamás va a ganar.
“Buenos días, Gray-”, sin embargo, Svin, por estar distraído, no había notado la expresión de Gray.
Al verla, su voz se quedó ahogada y sus ojos se abrieron de par en par.
“Oh.
Buenos días”, dijo ella.
Gray se veía más radiante que nunca.
Ella tenía las mejillas levemente sonrojadas y el aura a su alrededor era diferente.
Flat estaba diciendo algo respecto a eso.
“Siento que creciste más…” “No sé a qué te refieres”, respondió Gray.
Flat negó con la cabeza.
“Lo digo en serio.
Es como si fueras adulta.
Algo en ti es extraño.
Es como si todo a tu alrededor brillara con flores y rosas.
¿Te pasó algo bueno?” Gray agachó la mirada.
Luego de eso, miró a Flat sonriendo y dijo: “Es un secreto”, y se fue al aula de clases.
Toru suspiró y la siguió.
Mientras Flat se rascaba la cabeza confundido, Svin había caído de rodillas al suelo, anonadado por este nuevo descubrimiento.
“Una diosa…”, susurró.
“¿Te pasa algo, Le Chien?
¿Te duele el estómago?” “He descubierto una nueva religión…” Svin decía cosas raras y Flat lo miraba muy confundido.
Por supuesto, las personas que pasaban cerca de allí estaban mirando el espectáculo que los dos gemelos rubios estaban montando.
Era entretenido ver a esos dos actuar.
*** Después de las aburridas clases, Gray caminó junto a Toru de regreso a casa.
Era bastante temprano, pues las clases terminaron a las dos de la tarde en punto.
Ahora ella tenía el resto del día libre.
Lo único que se le ocurrió hacer para matar el tiempo, y lo único que ella quería hacer, fue caminar junto a Toru como una pareja enamorada.
Sus compañeros de clase muchas veces recalcaron lo diferente que se veía Gray, pero ella no podía ver el cambio en sí misma.
Sin embargo, para los demás, todo era demasiado obvio.
Gray en ningún momento le quitó la mirada de encima a Toru, quien caminaba a su lado vestido de mayordomo.
Ella miró el rostro de Toru, sus ojos, su nariz, los labios que la besaron con tanta pasión.
Le gustó mucho mirar a Toru, pues a sus ojos él es el hombre más apuesto de todos, pero como estaba tan distraída mirando a Toru, no se percató de que había un poste delante de ella.
Justo un segundo después el sonido metálico de un golpe se escuchó y Gray cayó de rodillas con la frente roja por el golpe.
Los transeúntes la miraron, pero luego la ignoraron.
Toru, por su lado, se agachó para mirar a Gray.
“¿Qué pasó?
¿No viste el poste?
¿Que te tenía tan distraída que no te fijaste por dónde ibas?” Las preguntas obvias de Toru hicieron que Gray bajara la mirada.
Su rostro se sonrojo un poco y, para cuando ella volvió a levantar la mirada, le respondió: “Tu… Estaba pensando en ti…” Toru levantó las cejas y recordó la conversación de esta mañana con Biserka.
Esa mujer nunca conoció a su hijo, pero esta chica… ‘No hay forma de que esa mujer tenga la razón.
Yo siempre tengo la razón, mis cálculos no fallan.
Pero si pienso en eso, sueno como Alek’ En este punto Toru piensa en sí mismo como una entidad diferente a Alek Gusev, aún si ambos son la misma persona y comparten el mismo tortuoso pasado.
Alejando los pensamientos pesados, Toru extendió su mano.
“Ya veo.
Déjame ayudarte”, tomó la mano de Gray y la ayudó a levantarse.
Sin embargo, debido a que Gray es muy ligera, la fuerza de Toru le impulsó un poco, haciendo que al final los dos terminarán abrazados.
“Lo siento.
Deberíamos-” Toru se detuvo, Gray lo abrazó con fuerza, enterrando su cara en el pecho del chico.
Ella respiró profundamente, tratando de mantener el aroma de Toru cerca de ella.
Su rostro se sonrojó, y cerró los ojos para apreciar este momento.
“Toru…” Esto es parecido a muchos momentos que ella había imaginado y leído en los libros.
En el puente, rodeados de personas, pero solos dentro del momento, abrazados, compartiendo el calor dulce de su amor.
Ella lo miró, y finalmente soltó las palabras más peligrosas que Toru haya podido escuchar.
“Te amo” Toru abrió los ojos, se vio asustado por un momento, pero luego abrazó a Gray.
No le respondió, él jamás lo haría, pero su silencio y el abrazo hizo que el malentendido creciera en el corazón de Gray.
Ella tomó esto como una respuesta.
Un “si” sin necesidad de usar palabras.
Sin embargo, la mente de Toru en ese momento entró en caos.
Él ya suponía esto, pues él no es tan denso como parece.
Escuchar esas palabras tan tristes le recordaron muchas cosas, así como todo lo que conlleva ser amado por alguien.
Para Gray esas fueron las palabras más importantes de su vida, para Toru, lo más doloroso que pudo escuchar en mucho tiempo.
“Vamos a casa.
Tal vez Waver-sensei ya está de vuelta” “Uh.
Es cierto”, dijo, soltándose del abrazo con Toru.
“No he llamado al profesor para saber cómo está.
Seguramente le han pasado muchas cosas” “No te preocupes por eso.
Él es un hombre astuto.
Puede escaparse de la muerte un par de veces más” Habiendo cambiado de tema como si se tratase de respirar, Toru trató de avanzar delante de Gray, pero ella lo tomó de la mano y le sonrió con una calidez increíble.
Él corazón de Toru se estrujó, se sintió culpable.
La culpa es algo que él jamás olvida, por más que intenta borrarlo de su mente.
La culpa maneja su vida, pero también lo hace la tristeza y la soledad, pero con Gray eso no existía.
Al estar junto a ella esa soledad y tristeza se borraban por completo.
Está chica era un rayo de luz en el oscuro océano de sangre, pero eso fue lo que hizo que Toru pensara en lo que Biserka dijo está mañana.
Él simplemente se está aprovechando de esta chica para llenar el vacío en su corazón.
Toru no sabe si eso es cierto.
Quiere creer que aún hay algo más profundo y cálido en su propio corazón destrozado, pero entre más lo pensaba, más se daba cuenta de que tal vez las palabras de esa mujer son la verdad.
Aún así… “Eres hermosa, Gray” Cómo siempre, él iba a ignorar sus propios sentimientos, los iba a encerrar en el fondo de la sangre para no volverse un problema y vivirá con esto para el resto de su vida.
“¿Soy hermosa?”, se preguntó Gray.
“Lo eres.
No solo por fuera.
Gray es hermosa” Gray, quien se esconde en el cuerpo de Arturia Pendragon, ella era hermosa sin importar su apariencia.
Gray estaba agradecida con Toru por eso.
Su amor por él solo sería más grande si este chico continúa diciendo ese tipo de cosas, pero su amor por un segundo la cegó, ya que no vio la expresión en el rostro de Toru.
Esa mirada vacía, pero extrañamente entristecida.
*** Al llegar a casa, Toru notó la presencia de alguien más a parte de la mucama y Sakura.
Esa presencia era bastante conocida, era Waver.
“Parece que él ya está de regreso”, dijo Toru.
A su lado, Gray lo tomaba del brazo como si fuera una pareja enamorada.
Bueno, son una pareja enamorada, después de todo.
Sin decir nada más, ambos entraron a la casa, pero estaba vacía desde el comienzo.
No había nadie en el lobby, y parecía que en la oficina tampoco.
“¿Está en la habitación de Sakura?”, preguntó Gray.
Toru asintió y subió las escaleras acompañado de la chica.
Al abrir la puerta de la habitación de Sakura, Waver se encontraba sentado a su lado, tomándola de la mano con los ojos cerrados.
Este servant, tan insensible como siempre, no tardó en hacer un comentario que ofendería a cualquiera.
“¿Estás practicando telepatía?
No creo que ella vaya a escuchar tus pensamientos” Waver abrió los ojos.
“Assassin, Lady” “Profesor… ¿qué le pasó a su brazo?” Ciertamente, el brazo de Waver estaba lleno de vendas blancas con manchas de sangre.
El hombre, tal vez tratando de lucir genial delante de sus estudiantes, minimizó su dolor diciendo: “Cosas que pasan en el trabajo.
Ya deberías saberlo, pasa todo el tiempo” Aunque eso sea cierto, Gray no podía permitir eso.
“Y… ¿pasó algo mientras yo no estaba?” Gray seguía abrazando a Toru.
Eso hizo que Waver ya tuviera sus teorías al respecto.
Por su lado, Gray, al darse cuenta de que estaba siendo una chica desvergonzada, soltó a Toru y miró hacia otro lado.
“No pasó mucho, realmente” “Jajajaja.
Yo creo que sí pasaron cosas”, se rió Add después de lo que Toru dijo.
Pero dejando eso de lado.
“Assassin, necesito hablar contigo.
Ve a mi oficina” “Ok.
Allí estaré ahora mismo”, respondió de inmediato con un tono de voz monótono.
Al siguiente segundo, su cuerpo se desmoronó, desvaneciéndose en la nada, lo que dejó a Waver y Gray solos en el lugar.
… “Te ves mejor, Lady” “¿Qué?”, ella estaba confundida.
Incluso el profesor decía lo mismo que los demás.
“Me refiero a que no tienes la misma expresión que la primera vez que llegaste a Londres.
Felicidades.
Lamento no haber estado ahí para verte crecer” “Profesor…” “Han sido unos meses extraños.
Supongo que así es la vida de un Lord.
No elegí esto, pero es lo que tengo al final de todo, y es lo que merezco” “Eso no es cierto.
Usted es-” “Decidí que no voy a ir a la Guerra por el Santo Grial” Gray se quedó sin aliento al escuchar a su profesor decir eso.
El deseo más grande de Waver Velvet era traer de vuelta a su amigo de la Guerra, a Iskandar.
Él quería ir a la guerra para cumplir su deseo, pero ahora… “Pero profesor, usted me trajo aquí para acompañarlo en esa guerra.
Si usted está decidido a no ir, entonces yo ya no tengo un propósito en este lugar” “Ja…”, Waver sonrió.
“Busca otro propósito.
De eso se trata la vida”, él puso su mano en la cabeza de Gray.
“Te saqué de ese pueblo porque iba a usarte como una herramienta para la guerra, pero, ¿qué es lo que tú quieres, lady?
Estoy seguro de que ya has pensado en eso así que no me hace falta responder esa pregunta” Luego de eso, Waver dejó la habitación, provocando un silencio sepulcral que fue interrumpido por la voz de Sakura.
“Padre…” Si Waver hubiera escuchado eso, seguro le habrían dado ganas de llorar.
Gray se quedó viendo a Sakura y pensó en lo que ya había pensado sobre su propia vida.
Una chica normal… Su propósito ya se estaba cumpliendo gracias a Toru y a las personas que la rodean.
Se permitió amar y ser amada.
Gray se permitió a sí misma vivir.
*** Dentro de la oficina de Waver, Toru esperó sentado en el sofá con una copa de vino.
Cuando se abrió la puerta mostrando al profesor, Toru lo miró y levantó la copa.
“Has estado haciendo muchas cosas últimamente, ¿no?”, preguntó el hombre.
“He estado pensando mucho, realmente.
No he hecho nada significativo.
Tampoco ha pasado el tiempo suficiente para hacer algo más grande que solo estar al lado de Gray” “Y aún así tu sutil aportación ha cambiado muchas cosas.
Es increíble”, dijo Waver, sentándose delante de Toru.
Tomó una copa de la mesa que Toru se encargó de llenar con vino.
“Los más pequeños cambios pueden generar muchas tormentas…” “Y la tormenta que se avecina será la más peligrosa.
La Guerra por el Santo Grial está por comenzar” “Lo sé.
Sakura-sama despertará dentro de poco, puedo sentirlo.
En cuanto ella despierte, iremos a Fuyuki.
Estoy seguro de que no te gusta la idea” Waver encendió un cigarrillo dejando la copa de vino sobre la mesa.
“Aunque no me guste la idea, tampoco puedo hacer mucho para evitarlo.
Sé que cuando Sakura despierte, en el primer momento que me descuide, ella irá corriendo a Fuyuki.
No es algo que yo pueda evitar” “Estás siendo demasiado razonable.
¿Estás seguro de que realmente permitirás que tú hija vaya a una muerte segura?” “Si tú estás ahí me sentiré más tranquilo.
Eres un monstruo, prácticamente.
Seguramente serás el servant más fuerte de la guerra” “De eso no estoy seguro.
Existen servants equiparables a dioses.
¿Qué tal si alguien invoca a Dionisio o a Aquiles?
Si algo así pasa estaré jodido.
La primera y única vez que me enfrente a un dios terminé muriendo” “Dioses… no lo había pensado de esa forma”, pero en la ecuación también estaban Gilgamesh y Arthur Pendragon, por lo que era probable que alguien invoque a monstruos parecidos.
“La probabilidad es parcialmente impredecible.
No sabemos qué pasará, pero en el caso de que algo malo pase, me forzaré a mi mismo a usar mis ojos más poderosos” “Esos ojos morados que vimos en Iselma” “Se supone que también es el poder de un dios.
Así que, a cambio de quedarme ciego, podría intentarlo.
También está el Shigan, todos mis artes ninja y mi senjutsu, aunque este último no he podido usarlo por alguna extraña razón.
Las limitaciones que el Grial impuso en mí son demasiado fuertes.
Lo único que puedo llegar a forzar es el Rinnegan, pero a un alto precio.
En todo caso, sigue siendo una apuesta impredecible” Waver asintió.
Si bien la probabilidad es la misma para todos, él también entendía que Assassin tenía mucha ventaja al tener los Ojos Místicos de la Percepción de la Muerte.
“Uh, cierto.
Tengo algo para ti.
Dejame buscarlo” Waver se acercó al maletín sobre su escritorio.
Al abrirlo, sacó una máscara de calavera.
“Úsala cuando llegues a Fuyuki.
Te ayudará a ocultar mejor tu identidad.
Aunque no tengas una historia en el pasado, habrá gente que tal vez te reconozca.
Es mejor prevenir que lamentar” Tomando la máscara, Toru levantó una ceja con curiosidad.
“Esto es… ¿mágico?” Waver asintió.
“Cambiará tu voz, ocultará tu personalidad y podrás guardar maná en ella.
Es lo mínimo que podía hacer” “Ya veo.
Me será útil.
Gracias” Después de eso, Waver se quedó callado.
Lo que Toru dijo al final lo tomó por sorpresa.
“Tú también eres diferente.
¿Qué tanto cambiaste cuando no estuve viendo?” “Lo suficiente para pelear por mi Master.
Cómo dije antes, he estado pensando mucho.
Cada vez que pienso cambio un poco o me vuelvo más miserable, o comienzo a pensar en algo que pueda cambiar mi miseria” “…
Lo tengo.
Los jóvenes son capaces de crecer bastante rápido” Este hombre recordó una época de sí mismo que guarda con miedo y tristeza.
Entró a la Guerra por el Santo Grial siendo tan solo un niño, pero salió de allí convertido en un hombre.
Las experiencias cambian a la gente, él estaba de acuerdo en eso.
Los niños crecen cuando no te das cuenta.
Al ser consciente de ello, recuerdas el pasado como algo distante.
Waver Velvet se había vuelto un hombre sabio, pero también arrogante y temeroso.
Ha vivido lo suficiente de este mundo mágico para comprender ciertas cosas.
“Buena suerte, Asahi Toru… Gana esa guerra y regresa con Sakura a salvo” Con la cara inexpresiva, Toru se puso de pie.
“No haré ningúna promesa.
Cada vez que prometo algo siempre sucede todo lo contrario.
Así que está vez, lo dejaré todo a la suerte” “Me parece lo correcto.
Cuando estés listo, cuando ambos estén listos, los ayudaré en todo lo que pueda” Toru asintió.
Se tomó toda la copa de vino y, apunto de salir de la habitación, sin mirar atrás, dijo: “Seguramente fuiste un joven valiente que sobrevivió a esa guerra.
Si te conocí en el pasado, seguramente pensé que serías alguien peligroso”, al decir eso, salió de la oficina.
Waver se rió y susurró.
“No tienes idea” Continuará…
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