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El Ultimo Sol Naciente - Capítulo 288

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  4. Capítulo 288 - 288 Capítulo 290 ‘Atrapados en el momento’ Parte-12
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288: Capítulo 290: ‘Atrapados en el momento’ Parte-12 288: Capítulo 290: ‘Atrapados en el momento’ Parte-12 -Por Toru- No tengo experiencia alguna con las mujeres.

Incluso si ya he vivido más de una vez, hay muchas cosas de las que tengo poca comprensión.

Gray está aquí, dejando salir su voz junto a mi oído.

Su aliento está caliente, todo su cuerpo está caliente y está comenzando a sudar.

Ella sigue saltando sobre mí, dejándome sentir el interior de su cuerpo.

Ella sigue diciendo que me ama y realmente se lo agradezco.

Pero no la entiendo.

No he hecho la gran cosa como para ganarme su amor.

Entonces, ¿por qué?

¿Por qué estamos haciendo esto?

La verdad es que eso ya dejó de importar hace mucho.

Puedo sentir como ella desea mi compañía, puedo sentir como ella desea el amor de alguien; alguien como yo… “Hazlo más fuerte”, ella intentaba no dejar salir su voz.

Sus intentos de hacerlo eran bastante agradables, realmente.

Su voz, su respiración pesada.

Ella no solo está concentrada en el sexo, sino también en hacerme sentir bien.

Cuánto más me muevo, ella más responde a los movimientos con sus caderas.

Ella es tan diferente de como los demás la ven que el contraste es demasiado notable.

Mientras tanto yo, obedeciendo las órdenes de Gray, la tomé por la cintura y la recosté en el sofá.

Apoyándome en su cintura, aumenté la fuerza en mis caderas y Gray, en respuesta a la fuerte estimulación, se retorció apretando los cojines del sofá con las manos.

Su voz era cada vez más fuerte y su mirada de ojos llorosos me hacía pensar que estoy haciendo algo malo, pero la forma en la que su pequeña lengua se asomaba por sus labios acompañada de sus suaves gemidos extasiados me decía que debía continuar.

“Toru… Toru…”, era como una niña mimada buscando mi atención, extendiendo sus manos para que yo las tomara.

Entrelacé mis dedos con los suyos y la sujeté con delicadeza.

Ella solo seguía gimiendo y balbuceando mientras sus fluidos chapoteaban y se derramaban sobre el sofá.

Esto va a ser difícil de limpiar… Pero arrojé esos pensamientos lejos de mi mente.

En algún momento mis lágrimas se detuvieron.

En algún momento dejé de pensar y solo me centré en Gray.

Tendré tiempo para reflexionar sobre mi vida después, pues ahora me debo concentrar en la chica que me sujeta con tanta fuerza.

Ella sujetó mis caderas con sus piernas sin darme oportunidad de escapar.

Sus senos pálidos rebotaban con cada movimiento que yo hacía y el sudor sobre su piel pálida y lampiña empapó el sofá.

Ya no había cabida para las palabras.

Ambos solo nos besamos y tocamos nuestros cuerpos sin contenernos.

No sé por cuánto más seguirá esto, pero voy a seguir hasta que ella decida que es hora de descansar.

*** Después de un tiempo, ambos se quedaron dormidos en el sofá, desnudos, por alguna razón, cubiertos por ambas capas que emulaban las sábanas de una cama.

Toru se había quedado dormido abrazando a Gray, y ella se había quedado dormida con la cara en el pecho de Toru.

Si alguien los viera de esta forma, pensarían que sin duda era una pareja de jóvenes apasionados.

Esa misma noche, Toru no tuvo ningún sueño deprimente o alguna conversación con las almas del océano de sangre.

Todo fue extremadamente silencioso.

Es probable que se sintiera tan cansado mentalmente que bloqueó todo tipo de comunicación con el exterior.

El resultado de eso… Waver se despertó temprano para ir al trabajo.

Como todo buen hombre, antes de salir se bañó y se vistió con su ropa de siempre.

Salió de la oficina para ir por algo de comer a la cocina y, al salir de la cocina con el cartón de leche y una rebanada de pan, se llevó la sorpresa de encontrarse a dos adolescentes en el sofá.

Waver obviamente, un virgen de casi treinta años, escupió toda la leche dejando caer la caja y eso despertó a Toru.

El chico abrió los ojos y se encontró con Waver.

“Ah… buenos días”, él al principio no se dió cuenta, pero cuando sintió el suave trasero de Gray delante de él… “Oh… no son buenos días…” “¿Qué demonios?”, Waver estaba tan sorprendido y asustado que simplemente se quedó congelado en el mismo lugar.

Toru se sentó en el sofá asegurándose de que la capa cubriera el cuerpo de Gray.

Al hacer esto, la parte superior de su cuerpo quedó al descubierto.

Dejando de lado la situación tan embarazosa, Waver vio las horribles cicatrices de Toru.

“Realmente no tengo una excusa para esto.

Es tal y como ves.

Lo que sea que te estés imaginando, seguramente pasó” Waver se tocó la cabeza con dolor mientras se agachaba para recoger la caja de leche.

“Aah… No voy a decir que esto está mal.

Ambos son jóvenes, después de todo.

Los jóvenes viven toda clase de experiencias, pero…”, aunque trató de ignorar el hecho de que dos adolescentes habían tenido este tipo de relación en su casa, fue difícil al notar que Gray también estaba despertando por todo el alboroto.

Ella abrió los ojos y se sintió desorientada.

Por un momento sintió a Toru cerca y lo miró con una adorable sonrisa satisfecha.

“Buenos días.

¿Nos quedamos dormidos en el sofá?”, por más obvia que sea la pregunta, Gray estaba tan contenta en la mañana que no sabía muy bien dónde estaba acostada, pero al ver a Toru sentado, mirando hacia delante, ella también se sintió confundida.

Miró en esa misma dirección y notó a Waver allí.

“¿Profesor…?” “Parece que te levantaste de buen humor” “¿Eh?

No, yo-”, fue en ese instante cuando se miró a sí misma, desnuda y cubierta por la capa de Toru.

Al ser consciente de su posición en ese momento, su rostro se encendió con las llamas de la vergüenza.

Se cubrió desesperadamente y, al final… “No es lo que usted cree, profesor.

Yo solo…” Nah.

Lo que había pasado era obvio.

Aunque Waver fuera un virgen, él sabía que no tenía nada que ver en la relación de sus dos estudiantes.

“No te preocupes”, se dió la vuelta levantando la mano para despedirse.

“Los dejaré solos para que se pongan un poco de ropa.

Cuando terminen, hablaremos sobre esto en mi oficina”, y dejó el lobby con los dos adolescentes mirándose entre sí.

“Si piensas que nos metimos en problemas, no creo que ese sea el caso”, dijo Toru, con un suave tono de voz que calmó a la avergonzada Gray.

Luego se levantó del sofá mientras la ropa en su cuerpo volvió a aparecer con un suave destello negro.

“Deberías apresurarte” Gray, que estaba avergonzada cubriéndose con la capa de Toru, se escondió cubriéndose aún más con la capa.

Cuando se metió en la oscuridad, a través de la luz del sol que entraba por los agujeros en la capa, pudo ver su propio cuerpo marcado por los besos de Toru.

Por supuesto, aunque le gustó mucho hacerlo con Toru toda la noche, ella se había olvidado de las consecuencias de tener sexo en la casa de otra persona.

Ahora incluso se le dificulta hablar por culpa de la vergüenza.

“¿Gray…?”, fue la voz de Toru, llamándola.

Ella se quitó la capa de encima y se encontró con Toru arrodillado frente a ella.

Parecía un niño curioso mirando a alguien.

Ese sentimiento calmó la vergüenza que sintió hace un rato.

Tan solo ver a Toru cada mañana era suficiente para que Gray se sintiera en calma.

Eso no quita el hecho de que los atraparon con las manos en la masa.

“Si no quieres ir, está bien.

Puedo hablar con Waver-sensei y-” “No.

Estaré bien…”, interrumpió Gray.

“Solo me asusté por un momento.

Ya estoy mejor.

Después de verte me siento mejor” … … “Eso fue muy cursi” Después de lo que Toru dijo, un silencio incómodo llenó la escena.

Gray parecía tan confundida como siempre, pero luego se calmó esbozando una leve sonrisa.

Toru suele arruinar este tipo de situaciones sin querer, y ella entendía que las habilidades sociales de Toru son un poco extrañas.

“Contigo no se puede, ¿verdad?”, dijo ella, con un suave tono de voz cautivador.

“¿Acaso dije algo malo?” Él parecía tan indiferente al ambiente en ese momento, pero eso era algo que le gustaba mucho a Gray.

Toru siempre es diferente a los demás, y eso era bueno para ella.

Los dos son el uno para el otro.

“No dijiste nada malo” Ella se puso la ropa y estuvo lista para hablar con el profesor.

Extendió la mano para Toru y él respondió tomándola de la mano.

“No perdamos más el tiempo” Juntos fueron a enfrentar el destino.

Bueno, no era algo tan místico como eso.

Lo que iban a tener que hacer seguramente era poner atención a unas clases de educación sexual por parte del profesor.

Al entrar en la oficina, Waver los esperaba mientras le daba una calada al cigarro.

El humo gris se levantó por la oficina tocando el techo y desvaneciéndose en la nada.

La postura del hombre era algo seria.

A pesar de que hace unos minutos vio algo que deseaba borrar de su memoria, se mostró bastante tranquilo.

“En cuanto a lo que pasó hace un rato…”, fue Toru el primero en hablar.

“No creo que sea algo para ponerse nervioso” Waver respondió con calma.

“En eso estoy de acuerdo.

No los llamé para regañarlos, sino para entender la situación.

Ambos son jóvenes, niños, desde mi punto de vista, y es normal que sientan ese tipo de cosas.

Lo que no entiendo es cómo se les ocurre hacer eso en el sofá.

Digo, Lady tiene su propia habitación” “En serio lo siento”, sus disculpas estaban llenas de vergüenza.

Gray entendía que lo que había hecho estaba mal, pero no podía evitar pensar en cómo se dejó llevar.

Para añadirle más leña al fuego, Toru continuó las palabras de Gray con su voz monótona.

“Una cosa llegó a la otra y terminamos de esa forma” Esa era la excusa más clásica de todas, pero Waver la dio por válida.

“Aah… Es un poco difícil de asimilar.

¿Cómo podrían describir la relación que ambos tienen?” Ante la pregunta, Gray se puso roja y respondió con toda la seguridad del mundo.

Se dijo a sí misma que no volvería a ocultar lo que siente y ocultarle esto a la persona que la sacó de ese pueblo de alguna forma la hizo sentirse miserable.

“Creo que… Toru es..

mi… ¿novio?” Toru se quedó como una piedra.

Gray si que estaba siendo seria al respecto.

Mientras que él solo tiene constantes pensamientos deprimentes, Gray estaba viviendo una comedia romántica.

La diferencia de pensamientos era demasiado grande.

“Hm… ¿Al menos sabes lo que eso significa para ti, Lady?

Assassin es un servant.

A menos que Sakura quiera conservarlo después de la Guerra, no, incluso si todo sale mal, ¿sabes lo que eso significa?” “Justamente hablamos de eso ayer”, respondió Toru.

“Gray se puso muy sentimental al respecto.

De hecho, esa es la razón por la que nosotros tuvimos se-”, y antes de poder terminar, la boca de Toru fue silenciada por las pequeñas manos de Gray.

“Esas cosas no se dicen, Toru”, dijo ella con la voz temblorosa.

Al ver que sus estudiantes eran tan cercanos al punto de verse adorables, Waver sonrió con nostalgia al pensar que alguna vez pudo ser como estos dos adolescentes.

Lastimosamente jamás se dio la oportunidad de experimentar tal juventud.

Ahora él está a punto de cumplir los 30 años.

Se sintió viejo y solo, de una forma bastante nostálgica.

Mientras Gray trataba de callar a Toru, Waver apoyó los codos en la mesa.

“Los dos están creciendo.

Es gracioso de una forma bastante irónica” Toru tomó a Gray por las muñecas y la levantó como si fuera un muñeco de trapo.

“Y tal vez yo siga aquí para acompañarlos” “La forma en la que dices las cosas es tan diferente de la primera vez que me sorprende cuánto has cambiado.

Hace diez años, cuando peleaste contra Iskandar, fuiste tan letal y asombroso.

No te rendiste a pesar de que ya estabas de rodillas, desangrandote luego de recibir tanto daño” “Hace diez años…”, susurró Gray, colgando de los brazos como un gato.

“…

Tal vez ese Toru y yo no seamos tan diferentes” No era otra versión de Toru.

Siempre fue el mismo espíritu errante aprisionado en un submundo, esperando a ser invocado por un magus.

A pesar de que este Toru está más roto, la voluntad de acero que tiene iguala al Toru de hace diez años.

Y eso fue algo que a Waver le gustó escuchar.

Él poco sabe sobre la relación que este servant tiene con Gray, pero eso sin duda los ha cambiado a ambos para bien.

“Creo que eso es todo lo que quería decirles.

Sigan siendo ustedes mismos, estaré viéndolos crecer.

De eso se trata la vida, después de todo” Toru asintió y soltó a Gray.

Él entendía que Waver no quería ser un hombre sabio en este momento.

Más parecía que este profesor quería actuar como un padre para sus estudiantes.

Claro que Toru no sabe mucho sobre Waver, pero tuvo la corazonada de que era de esa forma.

Waver Velvet es un buen hombre en un mundo lleno de basura.

“Ya veo.

Entonces no tenemos nada más que hacer aquí.

Nos retiramos”, hizo una reverencia y se llevó a Gray de la oficina.

Al final se encargó de cerrar la puerta.

Con eso, Waver se quedó solo.

Pensó en lo afortunada que era Gray y Sakura de tener a Assassin.

“Lo que ví esa noche era el verdadero Assassin, ¿no?” El niño que quería vivir.

A pesar del dolor, sin importar los obstáculos… Ese Assassin era merecedor de su título de héroe, justo como ese hombre dijo… ‘En fin.

Regresemos al trabajo’, se dijo a sí mismo.

Inclinó la cabeza hacia la mesa y vio un libro con el nombre de Iskandar.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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