El Ultimo Sol Naciente - Capítulo 292
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- Capítulo 292 - 292 Capítulo 294 ‘Atrapados en el momento’ Parte-16 Final
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292: Capítulo 294: ‘Atrapados en el momento’ Parte-16 (Final) 292: Capítulo 294: ‘Atrapados en el momento’ Parte-16 (Final) -???- La vida, su verdadera esencia, es como un impredecible campo de flores blancas.
Las flores se marchitan una por una, representando cada momento de nuestra vida, pero el campo de flores que Sakura está viendo no está marchito a pesar de que la vida de Toru ya terminó.
Ahora le quedaba claro que Toru no es un espíritu heroico, sino un alma errante que fue arrancada de su Mundo.
Este chico fue usado como un juguete una y otra vez hasta romperse.
Está destrozado y traumatizado, pero nada de eso justifica todo el daño que ha causado.
Para Sakura, sin embargo, eso no importa.
Ella cree que es la única que ha visto al verdadero Toru.
Tiene razón, en parte, pero conocer el pasado de Toru no significa conocer a Toru realmente.
“Te salvaré… Lo prometo.
Serás feliz junto a mi, Toru” La expresión sombría en el rostro de Sakura mostraba que ella está dispuesta a hacer lo que sea para que Toru pueda ser feliz.
No importa si tiene que lastimar a alguien para lograrlo, Sakura lo iba hacer sin dudar.
Es por eso que ella quiere ganar la guerra, para así pedirle al grial que traiga a Toru de vuelta a la vida.
Sakura está a punto de despertar… *** Nuevamente, en la cima de un edificio, Toru y Gray apreciaron el paisaje neón de las luces de la ciudad.
Esto se había vuelto una especie de ritual que hacen una vez a la semana.
En ocasiones ambos aprovechaban para contar cosas de sí mismos y así conocerse mejor.
“Naruto y Sasuke eran tus amigos.
Lo mencionaste el otro dia.
¿Puedes contarme más de eso?” Toru asintió ante la pregunta de Gray.
“Naruto era un niño marginado de Konoha, mi aldea natal.
Muchos le temían o le odiaban porque en su interior habitaba una bestia que casi destruye la aldea unos años antes, pero Naruto no sabía eso, por lo que no entendía a los demás.
Una vez, por puro capricho, le compré una máscara de zorro y, desde ese día, de alguna forma nos volvimos amigos.
En cuanto a Sasuke, él es mi amigo de la infancia.
Nuestros clanes eran aliados, por lo que no era sorpresa que los herederos de los clanes, nosotros, nos conocieramos.
Nos conocimos gracias a nuestras madres, quienes nos juntaron un día hace muchos años.
Solíamos practicar el lanzamiento de kunai y shuriken, o en ocasiones intentábamos realizar ninjutsu, pero fallábamos en el intento.
Éramos muy pequeños en ese entonces” “Me cuesta un poco imaginar eso” “¿Te refieres a que te resulta difícil imaginar que yo tenía amigos?” “No, no.
Yo no me referia a eso” “No te preocupes.
Es normal.
Deseché la amistad que tenía con ellos luego de que mi familia fuera asesinada.
Después de eso, no volví a tener amigos hasta mucho después” Gray miró al vacío y sintió lástima por Toru.
A pesar de ese sufrimiento que guarda en su corazón, Toru sigue mirando hacia delante con calma.
Gray no sabe si eso es algo bueno o malo.
Guardar tanto dolor nunca es bueno, ella lo sabía, pero Toru a veces parecía tener el corazón de piedra, incapaz de mostrar lo que siente a los demás, pero en el fondo, Gray suponía que el corazón de Toru es demasiado frágil.
“No sé nada de la vida que tuviste que vivir, pero sin duda debió ser dolorosa.
Has pasado por tanto y aun estas aquí, de pie, a mi lado.
Te prometí que te protegería y eso es lo que haré.
No habrá nada más que pueda lastimarte” Toru suspiró melancólicamente.
Gray sabía que palabras decir.
Ese talento suyo era increíble.
Con una leve sonrisa nostálgica, Toru le susurró: “Nunca podré agradecerte lo suficiente” Toru está perdido y necesita de alguien que lo guíe.
Las emociones desastrosas siguen consumiendo su corazón y dañando su mente.
Cada vez que cae, necesita de alguien que lo ayude a levantarse.
Es por eso que la soledad no es una elección.
Suena deprimente de esa forma, pero Toru depende emocionalmente de otras personas.
Incluso puede parecer que Toru solo usa a los demás para no sentirse tan miserable, lo cual en parte es verdad.
Sin embargo, los niños necesitan de alguien que los ame.
Si no hay alguien que les enseñe el valor del amor, entonces todos terminarían como Toru, quien no sabe ni siquiera que significa amar.
Tendrían el pensamiento erróneo de que amar significa sufrir y sacrificarse por alguien más.
Eso no está bien y Gray le estaba enseñando eso a Toru, al mismo tiempo que ella aprende junto a él.
“No hace falta agradecer.
Solo sigue amándome como hasta ahora” Esto último desconcertó a Toru.
Al final del día, él seguía siendo incapaz de decirle a Gray que la ama.
“Lo tendré en cuenta”, respondió secamente.
Se dice que un clavo no saca a otro clavo, pero, ¿y si encuentras el clavo correcto?
Así como una persona enferma no puede sanar a otra sin contagiarla, existe la posibilidad de que si.
En ese caso, Gray y Toru eran la demostración de eso.
‘Cuando lo pienso detenidamente… sigo teniéndole miedo a algo.
No entiendo nada de lo que me está pasando, pero sé que no es algo malo.
Sé que madre se equivoca.
¿Cómo podría yo volver a repetir el mismo error de lastimar a las personas que me aman?’ Toru creía que ya había aprendido de su error.
Al ver las expresiones decepcionadas de Hinata e Ino, entendió todo lo que hizo mal.
Actuó como un niño estupido siguiendo sus emociones desastrosas y eso terminó en tragedia.
Mientras pensaba con el cálido abrazo de Gray, Toru cerró los ojos para apagar los malos pensamientos.
Esta vida no era tan mala como él creía.
Cuando le das una vida normal a Toru, él es capaz de sanar las heridas del pasado.
Si le das amigos que confían en él, él será capaz de confiar en la amistad una vez más.
Y si le das alguien que lo ame con todo su ser, Toru será capaz de amar una vez más, pues de eso se trata el crecimiento personal.
Comete errores y luego acéptalos como tus defectos.
Aprende y mejora, pues ese es el significado de crecer.
Toru seguirá creciendo, seguirá creyendo aunque su corazón ya esté roto.
Tendrá esperanza aunque su voluntad esté hecha pedazos.
Lastimosamente, así fue como el Mundo lo creó, programando esa forma de ser en su alma.
*** Más tarde esa misma noche, mientras Gray dormía, Toru visitó a Sakura, pues sintió la voluntad de esa chica resonando con su alma.
Eso quería decir que no faltaba mucho para que ella volviera a abrir los ojos.
Además, la guerra comenzará dentro de muy poco, por lo que ya era hora de ir preparándose.
“Sakura-sama, espero que estés lista.
La guerra no es un juego”, susurró, como si esperase que Sakura lo escuchara.
Con un suave movimiento miró hacia la ventana.
Esperó paciente, admirando el cielo nocturno.
“Espero que todo salga bien…” La inexpresividad de su rostro no mostraba sus emociones, pero en el interior Toru no estaba seguro de si podría ganar la guerra.
Claro, Toru sabe que su propia fuerza es abismal, pero no sabe con qué enemigos se encontrará.
“Hm… Me hace falta un trago fuerte…” Hacía ya un tiempo que Toru no se tomaba el tiempo de beber un vaso de licor.
Ya era extraño que se hubiera olvidado de eso durante mucho tiempo.
Era un error de su parte, pero esta costumbre de beber licor se había aferrado mucho a su vida cotidiana.
Lo único que Toru esperaba era no obsesionarse con la bebida.
Así que, con calma, atravesó las paredes hasta llegar a la oficina de Waver.
En uno de los cajones del escritorio de Waver se encontraba una botella de whisky.
Toru tomó esa botella y se sentó en la silla detrás del escritorio.
Adoptó una postura algo rígida y elegante al sentarse.
Entonces, abrió la botella y bebió en silencio.
Por unos minutos, Toru bebió en silencio mientras miraba el techo.
Luego puso los pies sobre la mesa y se relajó.
Con cada bocado del whisky, su mente se perdía más y más, lentamente en la solitaria oscuridad.
“Demasiado silencio…”, susurró.
La vida en este lugar era, en ocasiones, bastante ruidosa.
En ese aspecto, este lugar era parecido a Konohagakure.
Siempre había conflicto, siempre había ruido en las calles.
Solo qué, en este mundo, los conflictos son mucho más pequeños y, en ocasiones, demasiado ocultos del ojo público, pero eso está bien.
Bebió, esperando que el silencio se convirtiera en algo más que eso.
En su lugar, el sonido del whisky pasando por su garganta se hizo presente.
Al tragar el licor, una suave expresión despreocupada se formó en su rostro.
Todo se volvió extrañamente pesado ante sus ojos.
La botella ya estaba medio vacía y el alcohol comenzaba a hacer su trabajo en la mente de Toru.
Se emborrachó como en el pasado, como hace mucho tiempo luego de la muerte de sus amigos.
Eso le hizo recordar a esas personas de Akatsuki.
Aunque su tiempo junto a ellos fue relativamente corto, compartió muchas pequeñas historias con ellos.
Una vez Deidara hizo explotar una de las marionetas de Sasori.
Sasori se enojó y persiguió a Deidara por unos minutos.
Toru presenció eso y fue bastante entretenido.
En otra ocasión, Toru tuvo que detener a Kakuzu, pues este estaba intentando desmembrar a Hidan en uno de sus arranques de impaciencia.
Luego de eso, los tres se comieron algunas manzanas de camino a una de las guerras pequeñas entre países costeros.
También hubo una ocasión en la que Itachi y Kisame pescaron algunas carpas en un lago mientras Toru buscaba sal.
El trío cocinó los peces frente a una fogata en una fría noche de luna llena.
Esa noche frente a la fogata junto a Itachi le recordó a Toru todo ese odio que había reprimido en los ultimos años.
Al pensar en todo eso, Toru cerró los ojos.
Ellos ya no están.
Incluso en la muerte, él no pudo estar junto a ellos ni junto a su madre.
Lo único que le quedó fue una solitaria tortura en ese campo de flores.
Revivió los sucesos más felices de su vida junto a esas personas solo para verlos morir una y otra vez.
Hubo un tiempo en el que Toru se obsesionó pensando en lo que pudo haber hecho para salvarlos.
Él pudo haber hecho tantas cosas para que todos permanecieran a su lado, pero ahora ya no quedaba nada, ya no hay segundas oportunidades… Ahora la expresión en su rostro había cambiado.
Se veía levemente deprimido.
Levantó la botella y bebió otra vez, como si pudiera ahogar todo ese dolor en el fondo de la botella.
Bebió hasta que se acabó la botella y la dejó caer al suelo sobre la alfombra.
‘¿No habrá más?’ Se levantó de la silla para buscar más licor.
Por suerte, encontró más en el segundo cajón del escritorio.
Siguió bebiendo el resto de la noche.
Con una suave sonrisa en su cara, habló consigo mismo mientras se reía, aunque realmente estaba hablando con una que otra alma que pasó la noche en la casa.
*** Al amanecer, Toru despertó acostado en el suelo.
Tenía una botella vacía en la mano.
“¿Dónde estoy?”, se preguntó.
Obtuvo una respuesta rápida al recordar.
Después de que se acabó el whisky, salió a la calle para buscar más.
Muchas cosas muy raras pasaron en sucesión, pues Toru tiene recuerdos borrosos del momento.
Una limusina, un bar, una mansión, eran los lugares que más se mostraron en sus recuerdos.
“¿Reines estaba ahí?” Se supone que estuvo en algún lugar lleno de gente y esa chica también estaba allí.
Es probable que ella sea la responsable de esto.
Ignorando los hechos, Toru se levantó del suelo.
No parecía que nada realmente alocado haya pasado anoche.
No, realmente eso no importaba.
Al menos, Toru sintió que no importaba.
Él solo se levantó del suelo, ordenó la oficina y regresó con Gray.
Al dirigirse a la habitación de Gray, Toru se detuvo al notar el olor a alcohol en su cuerpo mezclado con el leve aroma del perfume de una mujer.
‘Creo que estoy muy distraído últimamente…’ Él pensó en eso debido a los sucesos que lo alejan de todos los pensamientos usuales, lo que a su vez le hace olvidar las cosas.
Para Toru, el olor de su cuerpo después de beber toda la noche debía ser una de las primeras cosas que debía notar al despertar, pero no fue así.
Sin embargo… ‘Puedo permitirme olvidar algunas cosas.
Solo por hoy…’ Toru había comenzado con el pie derecho.
Además, decidió ignorar el olor a perfume de mujer que estaba impregnado en su cuerpo.
Igualmente tomó un baño antes de todo.
*** Gray tuvo un buen sueño esta noche.
Ella soñó que Toru regresaba de la guerra junto a Sakura.
Ellos habían ganado la guerra y en una caja de madera traían el Santo Grial, la misma copa legendaria que fue usada por Jesucristo durante la última cena y por José de Arimatea para recoger la sangre de Jesús durante la crucifixión.
Sakura pidió el deseo de reencarnar a Toru y así fue.
En este sueño Gray vivió una vida feliz y llena de aventura junto a sus amigos.
Fue hermoso, pero era hora de despertar.
Al abrir los ojos, ella se encontró con Toru, quien estaba sentado al pie de la cama, mirándola en silencio.
Para cualquiera eso habría sido muy espeluznante, pero para Gray fue un gesto romántico.
“Buenos días”, dijo él.
Gray sonrió.
“Buenos días, Toru” Él asintió.
“Parece que dormiste bien.
Sin embargo, hoy tienes que ir a la escuela.
Estudiar es importante para el futuro.
Créeme, lo digo en serio” “Ahora dices cosas raras, Toru” Ella bostezó, estiró los brazos y se sentó en la cama.
“Tal vez porque tuve una noche rara.
Al menos tuve tiempo para pensar.
Pero creo que pensé tanto, que ya no recuerdo nada de lo que pasó” “Eso es aún más raro, Toru” “Lo sé, pero cualquier persona puede pensar tanto que finalmente termina por perderse a sí misma.
Todo se vuelve confuso y borroso, y en el momento en que abres los ojos, te das cuenta de que pasó mucho tiempo y que estas tirado en el suelo, pero no recuerdas nada” “Tus pensamientos son complicados.
Son como… un charco de agua lleno de hojas secas” “Mh… Interesante analogía.
Mis pensamientos son complicados, si.
Los pensamientos en general son complicados, pues cada persona es un mundo diferente.
En cuanto a tu analogía, le doy cinco puntos de diez” “¿Y por qué mi calificación es tan baja?” “Porque no entiendo tu analogía…” “Oh…” “En fin.
Si seguimos hablando así, llegarás tarde a tus clases.
¿Puedes permitirte llegar tarde otra vez?
No creo que te agraden las miradas de tus compañeros que llegaron antes que tú” Al pensar en todos esos ojos mirándola, Gray se sintió agobiada.
Suspiró y se levantó.
“Esta bien.
No perdamos más el tiempo” “Muy bien” “En ese caso”, dijo ella, levantando los brazos.
Ella aún llevaba puesto ese anticuado pijama, pero se lo quitó frente a Toru.
“Vísteme” Toru, confundido, inclinó la cabeza.
“¿No puedes hacer eso tú misma?
Ya no eres una niña” Gray no respondió.
Ella se quedó mirándolo fijamente, aun con los brazos arriba.
“¿Gray…?” Ella se quedó allí mismo, esperando en silencio.
Hasta parecía una niña mimada que solo buscaba la atención de Toru, quien estaba muy confundido al respecto.
Al notar que Gray no iba a ceder, Toru negó y se acercó a ella.
“Ahora tú haces cosas raras” “Ya lo sé.
Eso nos hace raros.
¿Somos raros?”, dijo ella, levantando la cabeza para ver a Toru a los ojos.
Él, levantando el pijama de Gray del suelo, asintió.
“Lo somos, pero, ¿eso importa?
No lo creo” Gray asintió con una sonrisa.
Definitivamente Toru tenía las respuestas correctas para muchas preguntas.
El hecho de que Toru la acepte a pesar de todos sus defectos hizo que su corazón se sintiera cálido en su pecho.
Ambos son raros, pero eso era lo que hacía que la relación que ambos tienen fuera especial.
“No.
No importa….” Es muy temprano por la mañana, pero Gray sintió que podría ahogarse en el amor que Toru tiene para ofrecerle.
Y fue esa respuesta lo que le dijo que podía lanzarse encima de él sin restricciones.
Cuando Toru estuvo a punto de abrir el baúl de ropa de Gray, ella lo tomó del hombro y lo besó.
Aunque Toru sintió el movimiento precipitado de Gray, no esperó que ella lo besara de repente.
Eso pudo notarse en la forma que abrió los ojos cuando Gray lo empujó contra la cama.
Gray era la única que estaba desnuda, apretando su cuerpo contra el pecho de Toru.
Cada parte de su cuerpo era suave, blanca y sin ningún solo vello.
Era como una pequeña muñeca hecha por las manos de un artesano divino lo suficientemente poderoso como para configurar la perfección en su creación.
Ella también es fuerte, más de lo que cualquiera esperaría.
Si ella tiene la oportunidad de arrojarte al suelo, eso es lo que hará; fue lo que hizo con Toru al arrojarlo a la cama.
Usó esa misma fuerza para besarlo, como si esperase que Toru intentara huir.
“Gray… No… Espera” -???- Se sumergió en este océano de recuerdos y dolor para conocer la historia de Toru.
Nunca esperó que esta fuese la historia de su servant, pero fue cierto al final.
Él está solo y vive para sufrir.
Se sentó a su lado en este océano.
Miró las almas y pensó.
“Tengo que volver…” Sakura quería salir de aquí para ir a salvar a Toru de sí mismo.
En esta historia no hubo otro villano más que el mismo Toru.
Era hora de que alguien lo haga entrar en razón; de que alguien le enseñe a vivir.
“Necesito despertar…” Por más que lo intentase, ella no podía abrir los ojos.
Seguía encerrada en este lugar de muerte y dolor junto al alma pérdida de Asahi Toru.
Lo único que podía hacer era esperar junto a él.
“Por favor…” Cerró los ojos y deseó con todas sus fuerzas.
Deseó salir de aquí.
Deseó ganar la guerra.
Deseó tener a Toru para siempre.
Deseó la felicidad.
El recuerdo del servant que quería morir y la niña que lo acompañó aún estaba latente.
El frío de la nieve, las hermosas flores que él miraba en silencio.
Los momentos solitarios, juntos, en ese lugar.
Cada recuerdo era frío como la misma nieve, pero tan cálido como el verano de sol abrazador.
Ella quería volver a vivir en esos momentos.
Sin embargo, había alguien más en esos recuerdos.
Rin también estaba allí, como siempre, para quitarle todo lo que la hacía feliz, o al menos eso fue lo que Sakura siempre vio… Han pasado ya diez años, pero Rin jamás apareció.
Nunca le interesó encontrar a su hermana pequeña.
A nadie nunca le interesó Sakura.
Nadie ama a Sakura… ¿Sakura es mala?
¿Sakura ha hecho algo malo?
¿Qué puede hacer Sakura para mejorar?
¿Que puede hacer Sakura para que padre la mime como a Rin?
¿Cómo puede Sakura ser mejor?
La oscuridad en su corazón era la misma que la del alma que sufre a su lado.
Tal vez era por eso que, ahora más que nunca, Sakura quería salvar a Toru.
Al salvar a Toru, ella también podía salvarse a sí misma, podía dejar morir a la pequeña Sakura, pero eso sería una terrible contradicción.
Toru una vez dijo que sería una pena que Sakura dejase morir esa parte tan amable y brillante de sí misma.
Toru dejó morir todo lo bueno de sí mismo y es por eso mismo que Sakura entendía todo lo que él hizo por ella.
Puede que su amor sea solo el lindo recuerdo de una niña, pero eso fue lo que impidió que todo lo que la hacía una buena persona muriera.
“Toru…” Ella tomó las manos de Toru; del alma encadenada a este océano rojo.
Tocó su frente con la suya y se concentró.
“Dame la fuerza necesaria para continuar… No te voy a dejar solo, jamás lo haré.
Solo quiero que tú no me dejes sola a mi” ¿Era la conexión entre un servant y su master mas que un contrato hecho con magia?
“Toru…” ¿Es eso lo que los mantiene unidos?
“Te salvaré” Eso no aplicaba para ellos, pues los recuerdos que tenían eran más que un simple contrato.
*** De pronto, sintió una leve brisa fría y abrió los ojos.
Se encontró con un techo que le resultó muy familiar.
Era el techo blanco de su habitación.
Incómoda por el leve dolor agudo bajo su piel, miró los alrededores.
Estaba recostada en la cama, por lo que su campo de visión no era tan amplio, pero fue suficiente para saber que había despertado.
“…” Con una pesadez horrible en todo el cuerpo, como si estuviera cansada al extremo, se sentó en la cama y se tocó la cabeza.
“…” Sus ojos estaban un poco rojos y su apariencia era algo desaliñada, pero se veía saludable para todo el tiempo que estuvo en coma.
Al sentir la cálida brisa entrar por la ventana, un par de lágrimas cayeron por su rostro.
Todo se sentía como un sueño extraño; una pesadilla ligera.
Todo lo que vio antes parecía tan real que no parecía que esto fuera la vida real.
¿Era acaso otro recuerdo de Toru?
No.
No lo era.
Pero aun así, la historia que vio, la historia que vivió, todo esto era tan… frío y deprimente.
Sakura despertó.
Ella finalmente despertó, pero en lugar de alegrarse, ella solo se encogió en una esquina de la cama y lloró.
Ella no entendía como Toru podía soportar tanto.
-En la habitacion de Gray- Ninguno de los dos se contenía cuando se trataba de mezclar sus cuerpos con pasión.
Bueno, Toru si se contenía, pues pensaba que si no tenía cuidado, podría lastimar a Gray en cualquier momento.
Él ya lo había pensado muchas veces, pero Gray siempre se siente tan frágil en sus brazos.
Ella era como una pequeña y delicada flor en las manos de un monstruo manchado de sangre.
Ese monstruo trataba de no lastimar a la flor por todos los medios posibles, pero era extremadamente complicado.
¿Qué puedes hacer cuando lo único que has hecho hasta el momento es destruir y lastimar?
Esto era una nueva experiencia para Toru.
Era bueno que él pudiera aprender a ser una persona normal junto a otra persona que no es normal.
Hasta parece que, después de toda la desgracia, la vida le sonríe a esta pareja.
“¡Toru!
¡Aah!” A Gray se le dificulta mucho ocultar su voz.
Cada vez que ella tenía sexo con Toru, una explosion de emociones desbordantes acariciaba cada rincon de su cuerpo.
Se aferra a él desesperadamente, clavándole las uñas a Toru en la espalda, atrapándolo con las piernas para no dejarlo ir.
Todo su cuerpo deseaba el amor de Toru y lo recibe con esos melodiosos gemidos húmedos y cansados.
El cuerpo de esta chica siempre suda demasiado en el acto, por lo que, ahora mismo, mientras Toru movía las caderas para darle placer a Gray, la cama se empapó de sudor y, en general, de los fluidos de Gray.
Realmente era mucho maná desperdiciado… Pero eso ahora no es el punto.
“To… ru… Bésame… Bésame” Toru siempre obedecía las peticiones de Gray.
Era como un perro siguiendo las órdenes de su dueña, un perro muy peligroso.
Él la beso, le metió la lengua en la garganta violentamente y Gray pareció atragantarse, pero ella no mostró señales de rechazo ni nada parecido.
Su mirada, la expresión de su rostro, se veía claramente que ella estaba extasiada de placer, babeando con la boca abierta mientras los sonidos de chapoteo de la piel rozándose contra la piel inundaban la habitación.
El ambiente de por sí ya era húmedo, por lo que el olor de todas esas feromonas masculinas y femeninas se habían mezclado por completo.
Gray había olvidado todo lo que debía hacer hoy.
Se suponía que ella debía ir a la escuela hoy, pero en lugar de eso, prefirió quedarse a hacer esto con Toru.
“¡Aah!
¡Hmn!
¡Toru!
¡Me siento rara!
¡Tengo miedo!” El servant ignoró por completo esas palabras.
En su lugar, lamió el cuello de la chica y luego le dio una pequeña mordida que dejó una marca.
Gray gimió con fuerza, no por el dolor, sino por el placentero escalofrío que esa mordida le provocó.
Su piel, antes blanca y pálida, estaba roja y morada en muchas partes.
Por cómo se veía esto, parecía que Toru estaba haciendo algo malo, pero Gray lo estaba disfrutando, tal vez demasiado.
Todo el cuerpo de Gray estaba maltratado y, en ocasiones, Toru se preguntaba si hacer esto está bien.
Sin embargo, al ver la cara que Gray estaba haciendo, esas preguntas desaparecieron y fueron reemplazadas por un: ¿Acaso importa?
En eso, ambos entrelazaron los dedos de sus manos y se besaron.
Los dos estaban tan metidos en el momento, que no se dieron cuenta que alguien caminaba a las afueras de la habitación.
*** Con mucha dificultad, ella se puso de pie.
Sin embargo, sus piernas cedieron y cayó de rodillas al suelo.
Con la cara hinchada de tanto llorar, con el cuerpo temblando de dolor, extendió la mano sobre la alfombra e intentó ponerse de pie.
Nuevamente, su cuerpo la traicionó y cayó de cara.
Ella pensó que esto no era nada comparado con lo que Toru tuvo que sufrir.
Esto no es nada, ni siquiera valía la pena compararlo.
“¿Dónde estás?” Su voz era débil y quebradiza.
La debilidad de su cuerpo era demasiada, pero aun así… “Toru…” Pronunciando ese nombre, reunió toda la fuerza de voluntad que le quedaba y se puso de pie.
Tan solo tocar el suelo con las plantas de sus pies le provoca cierta sensación de ardor, pero nuevamente, ella pensó que esto no era nada.
Se apoyó en la pared y caminó hasta salir de la habitación.
Después de eso, ella sintió la presencia del servant.
Él estaba cerca, ella podía sentirlo en su corazón.
No importaba si tenía que arrastrarse hasta llegar a él, ella iba a ir sin dudarlo.
Al final, es triste pensar cuánto depende Sakura de Toru.
Todos estos años, el pensamiento de tener a Toru de vuelta fue lo que le permitió vivir.
Es por eso que es algo triste, pues ella nunca buscó otra forma de vivir.
Se aferró al pasado con todas sus fuerzas y no lo soltó nunca más.
Cuanto más se acercaba ella a su destino, más sentía la calidez del muchacho que la sacó del infierno.
Bajó las escaleras de camino al sótano.
Se ayudó a sí misma apoyándose en la pared.
Arrastró los pies perezosamente, pues no tenía la fuerza suficiente para levantarlos.
El camino era corto, pero parecía extenderse hasta el infinito.
Cuando se acercó al lugar de donde venía la presencia de Toru, se sintió confundida al notar que se encontraba delante de la puerta de la habitación de Gray.
Además, la puerta estaba cerrada desde dentro y un extraño presentimiento le inundó el alma.
Ella bien podía abrir la puerta usando magia, pues para el magecraft algo como eso es bastante sencillo, pero había algo extraño en todo esto.
Aun así, sus ganas de ver a Toru la vencieron y una suave corriente de maná se extendió desde la punta de sus dedos hasta el picaporte.
Un pequeño click se escuchó y la puerta se abrió.
Solo le hizo falta dar un paso dentro de la habitación para saber por qué Toru estaba allí.
Al principio no creyó lo que vio, pero todo era demasiado real para ser una broma.
Toru estaba encima de Gray y ambos estaban desnudos y hacían cosas… “¡Angh!
¡Toru!” Si… Esto era una pesadilla para ella.
Parecía que ni Gray ni Toru se dieron cuenta de la presencia de Sakura, pues Toru seguía penetrando a Gray mientras entrelazaba los dedos de sus manos con los de ella.
Sakura se había quedado helada en la puerta, con la cara distorsionada en una mueca de confusión e ira.
Temblando, ella solo pudo murmurar.
“Ustedes…” Toru abrió los ojos y se detuvo.
Escuchó la voz claramente y se dió la vuelta.
Al ver a su Master, él inmediatamente tomó la sábana y se la tiró encima a Gray, alejándose de ella al instante.
Esto, por supuesto, confundió a Gray, quien aún excitada, se quitó la sábana de la cara.
Su rostro estaba rojo y su cuerpo cubierto de sudor, su entrepierna estaba pegajosa y chorreaba los fluidos de su interior.
Ella no entendía por qué Toru se detuvo a la mitad, pero pronto descubrió la situación.
“¿Sakura?” A su vez, Sakura solo bajó la mirada y tomó la perilla de la puerta.
Se dió la vuelta y lentamente cerró la puerta.
Antes de que la puerta se cerrara, Toru notó que la perilla había sido aplastada por la mano de Sakura, el metal se había doblado como arcilla fresca… Después de eso, ambos se quedaron callados.
Toru miró a la puerta en silencio.
Él no entendía si había hecho algo malo o no, pero con Gray la historia era diferente.
¿Sakura era parte de su imaginación?
Tenía que serlo, pues de lo contrario, todo se habría ido al demonio.
“Creo que deberías tomar un baño, Gray”, sugirió Toru, con un leve tono de indiferencia.
“Yo iré a hablar con Master” Gray estaba nerviosa, asustada y con la mente hecha un lío.
Que Toru diga esto no la hacía sentir mejor.
En primer lugar, ninguno estaba haciendo algo realmente malo más que el acto de un hombre y una mujer que se aman, pero Toru es el servant de Sakura, por lo tanto, él le pertenece a Sakura mientras los sellos de comando permanezcan en el dorso de su mano.
“Aun no entiendo que acaba de pasar.
Toru, nosotros… ¿Estamos en problemas?” Era normal que ella pensara eso, pero Toru estaba confiado.
“No lo creo.
Simplemente cálmate y toma un baño” Con eso, Toru materializó su ropa y salió de la habitación, dejando a Gray para que se tome un respiro.
Con todo lo repentino de la situación, toda la excitación de Gray se desvaneció, solo quedando las emociones desastrosas de la desesperación.
*** Por el lado de Sakura, ella se tambaleó por el pasillo de regreso a su habitación.
Con cada paso que daba, el pasado de Toru resonaba con sus pensamientos, pero al mismo tiempo la imagen de Toru y Gray se fundía con esos recuerdos.
‘Entiendo que él busque el calor de los demás…’ Sakura entiende el por qué Toru siempre está junto a una mujer.
En el fondo, la soledad de Toru es tan inmensa que inconscientemente busca el amor de los demás, pero ella jamás imaginó que Toru haría lo mismo en este mundo.
Ahora su corazón se sentía pesado y un profundo resentimiento nació.
La ira, la confusión y el miedo nublaron su juicio.
Los pensamientos oscuros llenaron su mente y su mirada de ojos apagados se dirigió al pasillo después de las escaleras.
‘Gray…’ Un oscuro deseo… ‘Es tu culpa…’ Continuará…
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com