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El Ultimo Sol Naciente - Capítulo 297

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Capítulo 297: Capítulo 299: ‘El Nocturno’ Parte- 2 (spin-off)

***

Reines ya ni siquiera entendía qué estaba pasando. En el primer momento estaban bebiendo mientras se reían en el salón, pero ahora estaban en uno de los baños de la mansión metiendo la cabeza en la bañera llena para saber quien puede aguantar mas la respiracion.

Entre todos, ella era la que más se contuvo. A pesar de que ya estaba muy mareada, mantuvo una cara de poker en todo momento. De hecho, Trimmau le estaba ayudando a caminar, mientras que Toru, Svin y Flat se tropezaban todo el tiempo y rompían todo a su paso.

“¡Ya pasaron diez minutos!”, gritó Flat.

Svin, habiendo recuperado la cordura, estaba sentado cerca de la taza del baño. Se sentía demasiado mareado además de que le dolía todo el cuerpo. Las constantes ganas de vomitar lo tenían cerca de ese lugar mientras Toru y Flat hacen estupideces.

Toru ya llevaba diez minutos con la cabeza metida en la bañera. Hasta ahora era el ganador, pero incluso él no pudo aguantar tanto la respiración. Sin usar trampas, esto era lo máximo que él podía lograr así que, derrotado, sacó la cabeza de la bañera y cayó de espaldas sobre la cerámica.

“Jajajaja. Carajo… Casi me muero”, el agua se escurría por su rostro y eso atrajó la atención de Reines.

“¿Hay algún sentido en hacer esto?”, preguntó ella.

“¿Hm? No, no lo hay. Ese es el chiste. Diviértete, ojou-sama”

“No. No me quiero mojar el cabello”

“Eso me parece razonable. ¿Svin? ¿Cómo estás tú?”, preguntó al chico, quien miraba al abismo con los ojos perdidos.

Sin embargo, repentinamente le surgieron unas inevitables ganas de vomitar. “Hgggk… Me voy a morir… Ayuda- Bleeeeeewhhh”, y al final terminó pasando. Afortunadamente él estaba cerca del baño.

“Jajaja. Qué asco. Nunca pensé que tendrías tan poca tolerancia”, miró a Reines. “Y eso que solo han pasado dos horas”

“Si. Y tú estás que te caes a pedazos”

“No es cierto. Estoy bien”

Reines, con su cara de poker chibi, negó con la cabeza. “¿Estás seguro? Intenta ponerte de pie”

“¿Y por qué tú no te separas de tu Código Místico?”

“Touché…”

Ese fue un buen argumento para alguien que se encontraba en estado de ebriedad tan pesado. Reines seguía aferrándose a Trimm en un intento de no tropezar ni caer al suelo. Al menos ella, entre estos tres chicos chiflados, era la que en mejor estado se encontraba.

En cuanto a estos tres chicos, ellos ya se habían perdido hace ya un buen rato.

“Oye, Flat. ¿Cómo vas?”

Dejando de lado a Svin, que abrazaba la taza del baño en constante sufrimiento, Flat tenía la cabeza metida en la bañera, pero este no se movía ni nada. Hasta parecía que se había muerto…

Espera…

“¿Flat?”

Toru miró a Reines y viceversa. Después, el chico Assassin reaccionó rápidamente e intentó ir a ayudar a Flat, pero se resbaló y cayó de cara al suelo. Esto no le impidió ir a su objetivo. Él se arrastró y tiró de Flat por el cuello de la camisa, sacándolo de la bañera.

Flat tenía los ojos en blanco y espuma en la boca. Seguramente sus pulmones estaban llenos de agua.

“Se murió. ¿Qué hacemos? ¿Donde enterramos el cadáver?”

Reines suspiró. “No deberías bromear con eso en este momento”

Por más retorcido que suene, Reines entendió que lo que Toru había dicho fue un chiste. En respuesta, Toru sonrió y puso la mano en la boca de Flat. Usando su control sobre el aire, él empujó aire por la boca de Flat y este despertó escupiendo toda el agua.

“¡Ahhhh!”, gritó Flat. “¿Gané?”, y remató con esa pregunta.

***

Ahora todos están en el patio trasero de la mansión. Por alguna razón el destino quería que estuvieran aquí, así que Flat, Svin y Reines estaban presentes, mirando al techo. Había alguien allí arriba, dos entidades.

Toru y Trimm. Trimm sostenía dos botellas de sake en cada mano.

“¿En serio lo vas a hacer, Assassin?”, preguntó Flat.

“¿Por qué los hombres son tan estúpidos?”, se quejó Reines.

Svin, por otro lado, miraba al cielo con los ojos perdidos. Hasta parecía que estaba lobotomizado. Lo cierto es que él llegó a un punto de ebriedad tan alto, que su mente había alcanzado un nuevo plano en la existencia. Incluso se lo escuchó susurrar que posiblemente este sea el camino al Espiral del Origen, pero eran los delirios de un adolescente borracho.

“¡Te doy veinte libras si lo haces!”

“¡Que sean cuarenta y hago una mortal hacia atrás!”, respondió Toru ante la propuesta de Flat.

La razón por la que Toru estaba en el techo es porque iba a lanzarse desde lo alto y sobrevivir a la caída.

“¡Assassin! ¡Bájate de ahí! ¡Te vas a lastimar!”

La advertencia de Reines fue en vano. Toru extendió los brazos orgulloso y con una sonrisa desafiante.

“¡Nada puede lastimarme! ¡Yo soy invisible!”

Reines se llevó la mano a la cara. Sin duda sería muy divertido ver a Toru estrellándose contra el suelo, pero el alboroto que esto está provocando es demasiado. Incluso ella, que estaba tan borracha como los demás, tenía momentos de lucidez en los que recapacitaba sobre sus propias acciones.

“Se dice ‘invencible’ y no lo eres. Solo eres un tonto borracho haciendo estupideces. Baja de ahí”

Toru sonrió, tomó una de las botellas y se tiró todo el licor en la cara. Después, saboreó el sake y dio un paso atrás.

“No”

“No puede ser…”, negó con la cabeza, pero… “Bueno, lo intenté. ¡Hazlo, Assassin!”, sus responsabilidades como hija de esta familia finalmente quedaron en segundo plano.

Entonces, Toru les dio la espalda a todos y saltó dando un mortal hacia atrás. Lo que se esperaría de algo como esto es que Toru literalmente se estrelle contra el suelo, pero no fue así. Un par de centímetros antes de tocar el suelo, Toru se detuvo flotando en el aire. Sus ojos brillaban en púrpura.

Al ver este giro en los acontecimientos, Reines chasqueó la lengua. Toru los engañó a todos.

Toru descendió al suelo y comenzó a rodar en el suelo con las manos en los ojos.

“¡Aaaaah! ¡Mis ojos! ¡Duele! ¡Duele! ¡Duele! ¡Flat, ayúdame! ¡Cúrame!”, gritaba Toru mientras lloraba sangre.

Al ver este ridículo desenlace, Reines comenzó a reírse. Si bien Toru no se estrelló, sufrió por el uso de una de sus habilidades restringidas. Ella jamás había visto a Toru tan vulnerable y eso le gustó muchísimo. Sintió que una llama se había encendido en su corazón.

“Qué patético”

***

Después de un rato, en el patio trasero de la mansión, todos estaban sentados sobre unas rocas. Bebían sin parar y sin control, en especial Toru. Las palabras que Flat decía ya no eran tan coherentes como antes, como si le pesara la lengua. En cuanto a Svin, él está durmiendo usando una piedra como almohada.

“¿Estas diciendo que puedes traer rayos directo de las nubes?”

“Por supuesto, mi querido amigo ignorante. Dejame iluminarte con mi conocimiento”, respondió Toru a la pregunta de Flat. Levantó la manó como si quisiera exorcizar a Flat y él le siguió el juego.

Arrodillándose, Flat miró a Toru como si estuviera viendo a un dios. “Oh, heraldo de la destrucción, guia a este borrego perdido al camino correcto”

“Ya veo. Entonces, eso es lo que haré. Ponte de pie, humilde seguidor, y aprecia el milagro de mi poder”

Una de las dagas apareció en la manó de Toru. Él sonrió explicando la parte científica de por qué podía crear rayos golpeando las nubes con la daga. En eso Reines, quien había ido al baño, regresó acompañada de Trimmau. La sirvienta de mercurio ayudaba a su ama a caminar, pues Reines ya estaba demasiado ebria

“¿Qué están haciendo?”, preguntó inocentemente con una extraña suavidad en su voz y la expresión en su rostro. Al igual que Toru, la personalidad retorcida de Reines parece invertirse. Aunque en el caso de esta chica no es del todo cierto.

“Assassin va a invocar un rayo”, respondió Flat,

“Oh. Ok…”, ella fue a sentarse, pero al tomar asiento, se dio cuenta de lo que había escuchado. “Espera, ¿qué?”

“¡Jajaja! ¡Aprecien, humanos inmundos! ¡Esta es una fracción de mi inteligencia! ¡Acéptala humildemente!”, gritó el servant. Cargó la daga con una carga eléctrica negativa y tomó vuelo para lanzarla. Al lanzar la daga hacia el cielo, debido a la fuerza que empleó, Toru giró dos veces en su propio eje antes de caer de espaldas al suelo.

Flat miró con asombró la daga que salió disparada, Svin seguía durmiendo y Reines estaba detrás de Trimmau, quien se había convertido en una especie de pararrayos de emergencia.

“¡Prepárense, simios incultos!”, dijo Toru, y por alguna razón que nadie entendió, él dijo todo eso en ruso.

El cielo repentinamente se iluminó y el rayo nació, bajando hacia el suelo como una garra de la muerte. Reines y Flat miraron esto en cámara lenta mientras Toru se reía como un científico loco de película de ciencia ficción.

Las chispas cayeron como lluvia y la vista del rayo extendiéndose desde lo alto era majestuosa. Lastimosamente, la majestuosidad del rayo repentinamente se vio opacada por Toru, quien se dio cuenta de algo terrible e intentó ponerse de pie, pero fue muy tarde.

El trueno resonó ensordecedor y el rayo le cayó encima a Toru. Se levantó el polvo y el humo. Seguido de eso, el fuerte ruido provocó problemas en los oídos de los demás. Quedaron aturdidos y Svin se despertó de su sueño después de que la tierra le saltara en la cara. A pesar de eso, Svin regresó a dormir.

Por otro lado, cuando la capa de humo comenzó a disiparse, Flat miró la escena del crimen.

“¡Assassin! ¡¿Dónde estás?!”

“Dame más, Trimm”, y a Reines parecía no importarle. Ella siguió bebiendo en silencio como una buena observadora acompañada de su fiel Código Místico.

Con el humo disipado, Flat pudo encontrar a Toru. El tipo estaba tirado en medio de un cráter como si fuera Yamcha. No estaba inconsciente, pues pasó algo que confirmó ese hecho.

“Ya lo vieron… Ese es… mi… mi… mi poder…”, era Toru murmurando. El rayó lo paralizó, pero no le hizo mucho daño debido a que afortunadamente su mente está tan en la mierda, que no le puso tanta carga eléctrica a la daga.

“¡Estás vivo!”

“Es una lastima”, le respondió Toru a Flat mientras se ponía de pie con mucha dificultad. Su cuerpo aun destellaba en pequeños rayos residuales. “Habría sido una buena forma de morir”

“Jajaja. Me sorprende mucho cómo te tomas las cosas”

“Si. Soy el mejor”

Dejando de lado al tambaleante Flat, Toru se acercó a Trimm y le pidió una copa de vodka. Reines lo miró con una suave sonrisa satisfecha. Toru le respondió de la misma manera.

“Asombrosamente adorable”, dijo él antes de caminar hacia el dormido Svin. Se agachó y le dio una bofetada al chico para despertarlo. “Mira, Svin. Bebe esto de aquí. Te sentirás mejor”

Svin, apenas siendo consciente de lo que estaba pasando, aceptó sin rechistar y se bebió toda la copa. Debido a lo ebrio que él también estaba, sintió que el vodka era como agua, por eso no reaccionó.

“Creo que ya no debes obligarlo a beber más”. Flat apareció diciendo eso.

Toru lo miró y sonrió. Flat hizo lo mismo y los dos dijeron al mismo tiempo: “¡Naaaaaah!”, y le dieron otra copa a Svin.

“Hah… Los hombres son unas criaturas muy chistosas. ¿No crees, Trimm?”

“Así es, ama…”

Reines abrazaba a Trimm con fuerza mientras intentaba, por todo los medios, no caer ante la embriaguez.

***

Las sirenas de la policía sonaron, las llantas rechinantes atravesando la acera se apoderaron de la silenciosa ciudad, despertando a los civiles que descansaban a tan altas horas de la noche y las risas y gritos burlescos se elevaron como un ridículo coro.

“¡Nunca me van a atrapar! Ni Konohagakure pudo atraparme, ¡¿creen ustedes que podrán conmigo?!”, gritando en ruso y riendo al volante, Toru maniobró el vehículo de doble cabina para escapar de la policía.

¿De dónde salió el vehículo? Nadie tiene la menor idea. ¿Por qué lo persigue la policía? Eso realmente no importaba. Bueno, tal vez porque robaron un vehículo para luego robar una tienda de dulces. Y eso que Toru no estaba solo.

Svin iba vomitando por la ventana en el asiento de atrás junto a Flat. Mientras Toru iba conduciendo, Reines estaba dormida en el asiento del copiloto. Ella, por supuesto, tenía puesto el cinturón de seguridad.

“¡No los vamos a perder, Assassin!”, dijo Flat mientras le daba palmaditas en la espalda a Svin.

“Jajaja. ¡Yo sé cómo! ¡Liberen al perro!”

Luego de decir eso, Svin se tapó la boca, entró en su forma de animal antropomórfico y saltó hacia la patrulla de la policía. Al aterrizar delante del parabrisas, él con un rápido movimiento pinchó las ruedas del vehículo con las garras y regresó con los demás saltando en el capó de la patrulla de la policía.

“¡Así se hace! ¡Buen chico!”, celebró Toru. “Flat. Dale una galleta a Svin”

“¡Okey!”

De entre todos los dulces que se robaron, Flat sacó un par de galletas y se las dio a Svin, quien conservó su forma animal, pues al parecer se sentía menos mareado así. Así, el hijo de la familia Glascheit, se comió las galletas y continuaron con el viaje.

El automóvil ladrón desapareció en la nada después de ese encuentro con la policía.

***

Reines solo se había dormido un rato, pero al despertar se encontraba en el parqueadero de la mansión. Ella estaba dentro de un auto desconocido y frente al automóvil, por alguna razón, había un caballo marrón.

El caballo relinchó y eso hizo que Reines se riera. Ahora muchas cosas eran graciosas, por extraño que parezca. La cara del caballo también era graciosa.

De entre la oscuridad, apareció Toru con una soga. Él se acercó y le amarró la soga al caballo alrededor del cuello mientras decía: “Con esto ya estás listo”

…

“¿Qué se supone que estás haciendo, Assassin? ¿De dónde salió el caballo?”, preguntó Reines asomando la cabeza por la ventana.

“Oh. Ojou-sama, despertaste. ¿Qué estoy haciendo? Traje a este chico malo aquí. Es mi amigo, mi amigo Juan. Déjalo entrar a tu casa”

“Tu amigo… Jeje… Eso no tiene sentido. ¿De dónde sacaste el caballo?”

“Juan. Él se llama Juan. No es un caballo ordinario. Y no importa de donde salió. Lo voy a entrenar en ninjutsu y será el mejor caballo ninja del mundo”, dijo él, abrazando al caballo con cariño.

Juan, el caballo, reaccionó positivamente ante Toru. Golpeó el suelo con sus cascos y relinchó otra vez. Se veía alegre. De donde sea que Toru haya sacado a este amigo equino, se veía que no la había pasando bien.

Flat apareció cargando algo en sus brazos.

“¡Reines! ¡Despertaste! ¡Mira, mira! ¡Conseguí un nuevo amigo!”

Flat levantó lo que tenía en sus brazos y resultó ser un capibara. Este pequeño animal se veía bastante asustado y mareado. Nadie sabe qué horrores tuvo que pasar el pobre hasta llegar a aquí.

“¿Tú también?” Reines se rió por lo ridículo de la situación. “¿Acaso ustedes dos asaltaron un zoológico?”

…

…

Ni Toru ni Flat respondieron. Eso fue suficiente respuesta para Reines. Estos pequeños bastardos hicieron de las suyas mientras ella estaba inconsciente por el alcohol en la sangre.

“Aah… Ahora resulta que todo lo que se cruza frente a Assassin se convierte en su amigo… ¿Qué más sorpresas tienen para mí? ¿Dejaron a Svin en una jaula?”

“No. Svin se quedó dormido en un mueble dentro de la casa”, respondió Toru. “Él ya no puede caminar. Y como nos pasamos bastante con él antes, lo dejamos descansar un rato. Más tarde lo despertaré para que se refresque la garganta con otro trago. Por ahora, es momento de cuidar al Juan”

“No tienes piedad, Assassin”, negó Svin, tambaleándose aun con el capibara en sus brazos. Como todo daba vueltas para él, sin querer cayó de espaldas, haciendo que el capibara sudara frío, si es que eso es siquiera posible.

“La piedad es para los débiles. En la vida hay que ser cruel, de lo contrario, te aplastaran una y otra vez hasta romperte. Recuerda eso, muchacho. Esta es la sabiduría que puede ofrecerte un héroe muerto”

“Acepto tu sabiduría con orgullo, maestro. Tú eres el mejor”

Esto se había vuelto una especie de teatro en el que Toru y Flat imitaban a un maestro y su alumno. Con el cuerpo débil y la mirada pesada, Reines se rió de los dos tipos ridículos frente a ella.

“Ustedes son los bufones perfectos” Reines bajó del auto y, con un elegante salto, se subió al lomo del caballo. “Ahora yo soy la reina. Ustedes, hombres patéticos, me servirán por el resto de sus vidas. Se humillarán ante mí para complacerme”

Toru, Flat, el capibara y Juan miraron a Reines. Toru y Flat se postraron ante Reines en respuesta a esto.

“Oh. Salve la reina Reines”

Pero Toru se dio cuenta de lo que estaba haciendo. Él no se iba a dejar dominar por nadie. Nunca más. Así que se puso de pie y desafió a la reina.

“Tu eres una mujer muy arrogante. No permitiré que humilles a mi amigo Flat. Bájate de la espalda del honorable Juan, tirana, y cae ante mi poder”

“Obligame, bufón” Reines respondió levantando el dedo del medio. “Nunca podrás”, pero debido a lo mareada que estaba, lentamente se deslizó y cayó del caballo.

Antes de tocar el suelo, Toru la agarró y ambos cayeron.

“Carajo…”, se quejó el servant. “Eres sorprendentemente ligera”

Ah. Flat sigue tirado en el suelo. Él está viendo el cielo bastante cómodo con su amigo el capibara.

Por otro lado, Reines sonrió desafiante. Ha sido salvada y ahora está en los brazos de un hombre. Su rostro sonrojado se torció en una sonrisa desafiante. Ella se negaba a ser una dama sumisa.

“Creo que mi puño en tu cara será menos ligero”

“Jajaja. Te romperás la mano. Al profesor ya le paso una vez”

Incluso el chico se mostraba reacio a ceder contra esta mujer. Ambos tienen el ego por las nubes, y en esta competencia de egos, caerá el que cede ante las manipulaciones.

“Huuh… Como me gustaría verte llorar, Assassin”, teniendo tan cerca al chico, ella hizo una pausa y dejó salir sus emociones finalmente.

El licor fue esa llave que liberó todas las emociones sádicas de Reines.

“Incluso si no puedo golpearte, puedo hacer muchas cosas que harán que te doblegues ante mí. Desde el momento que te vi soñé con sostenerte entre mis brazos y provocarte las mayores humillaciones posibles. Me gustaria ver como esa cara de poker se torna en lágrimas de obediencia. Me pongo nerviosa de solo pensarlo”

“¡Hum! Esas son palabras muy audaces, ojou-sama. ¿No lo crees, Juanito?”

El caballo relinchó en respuesta. Hasta parece que entiende a Toru.

“No solo eso. Me emociona mucho pensar en cómo tu faceta de tipo divertido se rompe en pedazos. Me encantaría ver como muestras todo ese sufrimiento que me atrajo desde la primera vez que te vi. Oh… qué es lo que se oculta debajo de la máscara del encantador Assassin.”, inconscientemente, pasó sus delicados dedos por el rostro de Toru. Con uñas afiladas, lentamente le hizo pequeñas cortadas en el rostro. “Déjame verte, Assassin. Ya no puedo más. Necesito romperte”

En ese instante, Toru sintió un escalofrío. En el pasado él ya se había encontrado con gente loca, pero Reines estaba a otro nivel.

Cuando esta chica está sobria, es elegante, inteligente y muy recatada, pero con el aura de una persona que siempre está ocultando algo. Ahora que sus emociones florecieron, ésta chica era una demente y sádica. Ella no puede ni mantenerse en pie a si misma y aun así, con la sonrisa loca y excitada en su rostro, logró intimidar a Toru.

“Lo que dices es algo muy grave, ojou-sama. Si juegas con mi fuego, ten por seguro que te quemarás hasta las cenizas. No quedará nada de ti y no habrá nada que me haga doblegarme”, sonrió desafiante. Aunque todo estaba borroso y le costaba ver bien, levantó a Reines entre brazos. “Tú nunca vas a ver nada de mi. No verás mi dolor ni mis lágrimas, pero te reto a intentarlo, o-jou-sa-ma”

Esas palabras, esas simples palabras, encendieron al demonio que se ocultaba bajo la piel de esta ojou-sama. Ella sonrió, sonrió de alegría, pues algo que estaba deseando por mucho tiempo finalmente está por cumplirse.

Reines siempre tuvo que contenerse debido a su refinada educación, pero gracias a toda esta alocada reunión de amigos, ella finalmente podía extender sus garras sobre el mundo. Todos caerán a sus pies, todos serán humillados y ella se reirá mientras disfruta del espectáculo.

“¿Estás seguro de que no te arrepentirás después?”, ella agarró a Toru por el cuello del kimono y lo obligó a mirarla a los ojos. “¿Estás seguro que no te romperás, pequeño assassin?”

Toru comenzó a caminar hacia la mansión diciendo: “He soportado peores cosas que los fetiches raros de una chica. No lo lograrás, ojou-sama”

Eso estaba por verse. Al mismo tiempo, mientras esta pareja adolescentes iba de regreso a la mansión, Flat miró el cielo vacío y suspiró. Su amigo capibara estaba más relajado porque ya no había más movimientos bruscos ni caídas, y Juan comenzó a comerse el pasto del suelo.

“Oye, capibara. ¿Te has puesto a pensar en todos los momentos en los que pudimos habernos conocido, pero al final nos conocimos esta noche? Eres adorable y un buen tipo”

El capibara no respondió, no puede hablar.

“El cielo está lleno de muchas estrellas… Tal vez todas esas estrellas ya están muertas. Si lo piensas de esa forma es bastante triste. Somos como estrellas y en algún momento nos extinguiremos. Será interesante ver cómo terminarán las cosas, pero no creo vivir lo suficiente para ver el final”

Las borracheras a veces hacen que te preguntes las cosas más extrañas…

“Capibara. Si fueras a la Guerra del Santo Grial, ¿a qué servant invocarías? Yo estoy seguro que puedo invocar un Assassin. Si fuera el Assassin que nosotros conocemos, yo seguro ganaría esa guerra. Assassin es un tipo muy fuerte. Sería increíble si yo fuera a la guerra en lugar de Sakura”

Entre más hablaba, más pesados se ponían sus párpados. Fue cerrando los ojos lentamente y se quedó dormido mientras abrazaba al capibara. Después, Juan siguió comiendo el pasto que estaba junto al dormido Flat.

***

En el interior de la mansión, en la habitación de Reines para ser más específicos, Toru tiró a Reines a la cama y se acostó junto a ella. El chico miró al techo y suspiró. Todo daba vueltas y era difícil mantenerse consciente. En el camino él dejó caer a Reines dos veces antes de que Trimmau apareciera para ayudarlos a ambos a entrar a la habitación.

“Vaya… estoy en la habitación de una chica. Huele bien… Qué suerte la mia”

Reines se rió de eso. “Has estado en la habitación de dos chicas antes. No te hagas el afortunado ahora mismo”

“Lo había olvidado, pero es diferente cuando estás con una chica en la misma cama”

“¿Qué estás insinuando, Assassin?”

Ambos, que antes miraban al techo, se miraron a los ojos.

“No insinuo nada. Sin embargo, pensé en lo que hablamos antes. ¿Qué es lo que piensas hacerme? De hecho, ¿cómo llegamos a esto? Siento que me duele la cabeza. Y la mirada de Trimm me incomoda”

Trimmau estaba junto a la cama, esperando y mirando a la nada con una destreza completamente robótica. Eso fue bastante incómodo para Toru. Trimm en ocasiones miraba a Toru directo a los ojos, como si estuviera esperando algún movimiento hostil.

“Jajaja. ¿Le tienes miedo a Trimm? No puede ser…”

“Yo no dije eso”

“Si, si. Lo que tú digas. Trimm, espérame afuera. Voy a estar ocupada”

Trimmau asintió y salió de la habitación. Además, lo último que Reines dijo sonó bastante extraño.

Toru comenzó a tener expectativas extrañas sobre lo que iba a pasar. Se metió de lleno en la boca del lobo y ahora, a pesar de tener oportunidad de escapar, su curiosidad por saber qué iba a pasar superaron sus ganas de huir.

Esta chica de la familia El-Melloi es una sádica real. ¿Qué clase de cosas hay en la mente de alguien así? Toru tenía una idea muy vaga de eso.

“Muy bien. ¿Por dónde deberíamos comenzar?, dijo Reines, de repente, subiéndose encima de Toru y deslizando lentamente sus manos por el pecho del chico hasta llegar al cuello.

“Me pones nervioso. Deberías ser más sutil”

Reines sonrió con malicia mientras apretaba el cuello de Toru con sus pequeñas manos. “¿Por qué debería ser sutil?”, ella se acercó al oído de Toru. “Si lo que te voy a hacer no requiere tontas sutilezas”

Ella sabe que no puede dañar a Toru físicamente, pero ella sí puede humillarlo. Toru ha demostrado ser un hombre que no se deja dominar por ninguna mujer, al menos superficialmente. Ella ya comprobó que él es alguien que aún tiene un poco del orgullo de los hombres de antaño. En ese caso, Reines iba a dominar a Toru.

Al poner sus manos sobre el cuello de Toru, lo que ella quería demostrar es que está por encima de él. Ella quiere que Toru actúe como un cachorrito obediente e indefenso, una presa perfecta para sus fetiches más oscuros.

Así ella le clavó las uñas a Toru en la piel. Esta vez no lo hizo sangrar, sino que buscó provocar una sensación profunda de incomodidad.

“Lo estás intentando con todo lo que tienes, ojou-sama”, pero Toru fue sarcástico. Se sentía incómodo, si, pero él pensaba que esto no lo haría doblegarse ante ella. Siguió actuando confiado, con una sonrisa relajada y engreída.

Por otro lado, ésta chica estaba muy excitada. Comenzó a respirar pesadamente pensando en todas las cosas que podría hacer.

‘Él no parece ser débil ante los insultos, mucho menos al dolor físico… Ooh… no tengo idea de como hacer que caigas’, en contraste con sus pensamientos, su corazón estaba a mil por hora. No saber qué hacer era parte de la experiencia. Hay posibilidades, pero ella no sabía qué camino tomar.

Entonces, ella se bajó de encima de Toru. El chico la vio con curiosidad mientras ella se tambaleaba de camino al closet. Reines abrió el closet y busco algo dentro. Al encontrar el objeto, ella sonrió y mostró una soga mágica muy afilada.

Toru tragó saliva. Comenzó a replantearse sus propias decisiones.

“Lo voy a intentar con todas mis fuerzas”, dijo ella, acercándose a Toru.

En el pasado ella había atado a Waver de cabeza. Bueno, sus guardaespaldas fueron los responsables de eso, ella solo dio la orden. Esta vez ella tenía que usar sus propios métodos para hacer lo mismo con Toru, pero con algunas diferencias.

…

…

Con algunas complicaciones de por medio, Reines ató a Toru a la cama. La cuerda estaba muy apretada y le estaba incomodando a Toru en las muñecas y los tobillos. Aun así, antes de arrepentirse, esperó paciente a que Reines hiciera su próximo movimiento.

Incluso fue gracioso verla caminando alrededor de la cama tambaleándose y amarrando la cuerda. Reines apenas podía mantenerse de pie, pero estaba tan emocionada que no le importó caerse antes de terminar el trabajo.

“Ojou-sama es muy interesante. ¿Estás bien? Si quieres rendirte, aceptaré sin dudarlo”

“Claro que no. Apenas comenzamos, Assassin”, dijo ella, sonriente y adorable. Con ese gesto, tomó una vela y se subió a la cama. Volvió a sentarse encima de Toru y lo miró a los ojos. “Déjame quitarte esto”, con una mano, ella abrió el kimono de Toru.

Eso dejó a la vista el torso tonificado y lleno de cicatrices de Toru. Todas esas marcas dolorosas hicieron que el rostro de Reines se pusiera rojo de emoción.

¿Cuánta humillación y dolor se encuentran en las historias de esas cicatrices? Ella quería saberlo todo y usar eso para causar una vergüenza aún mayor en él.

“Esto ya lo conozco. ¿Me vas a tirar cera caliente encima? ¿Sabes que literalmente puedo envolver todo mi cuerpo en llamas?”

“Esto es diferente, mi niño”

Ella acercó la vela y dejó caer las gotas de cera, pero eso Toru apenas y lo sintió, pero ese era el detalle. Los Ojos Místicos de Reines brillaron y encendieron en una pequeña llama la cera que había caído en el pecho de Toru. En respuesta a eso, Toru entrecerró los ojos. La magia podía afectar su cuerpo y Reines se aprovechó de eso.

Ahora Toru sentía el ardor de la llama sobre su pecho. Y Reines no se detuvo. Respirando pesadamente, sonriendo ante la expresión torcida de Toru, ella dejó caer unas gotas más y las encendió con sus Ojos Místicos.

“¿Te estás divirtiendo, ojou-sama?”, dijo Toru con la voz un poco forzada. El sudor cayó por su frente mientras su cuerpo inconscientemente comenzaba a moverse en reacción al dolor de las llamas.

“Ya te lo dije. Esto solo ha comenzado”

Gracias a la magia de Reines, las sogas comenzaron a apretarse y las extremidades de Toru se tensaron, dejando una marca roja sobre la piel de Toru. Si las sogas se apretaban más, Toru estaba seguro que eso le perforaría la superficie de la piel.

Eso, en lugar de preocupar a Reines, hizo que esa sonrisa sádica se transformara en algo más.

“Será mejor que comiences a rogar que pare”, dijo ella, dejando caer dos gotas más.

Las llamas de los Ojos Místicos eran muy potentes. En primera instancia, el elemento fuego no afectaría tanto a Toru, pero él no es inmune a esto. A pesar de soportar el dolor, eso no quiere decir que el dolor no esté allí. Duele, duele mucho, pero puede soportarlo. Sin embargo, su cuerpo contaminado con el licor potenciaba todas las sensaciones fuertes en lugar de calmarlas.

“Si no lo haces seguiré. Después haré algo peor hasta que te conviertas en mi perrito faldero.”, ella se acercó al oído de Toru. “Vamos. Ruega para mí. Sé un buen chico”

Al sentir la respiración de esta chica, Toru tuvo un escalofrío que le recorrió la espalda.

“No. No lo haré, ojou-sama. Sigue intentando, no lo lograrás. Lo único que te quedará es la decepción”

“Hooh…”, sentada sobre Toru, ella dejó caer toda la cera derretida y la encendió con sus ojos, esto hizo que la respiración de Toru se volviera dispareja. “Dices una cosa, pero tu cuerpo dice otra. ¿A quién quieres engañar?”

Toru finalmente estaba cayendo en el juego de Reines. Esto no solo se trataba de hacerle sufrir, sino de humillarlo y romper su espíritu. El sigue actuando inquebrantable, pero cuando muestre arrepentimiento, Reines habrá ganado este juego.

“Me estás haciendo enojar un poquito, ¿sabes?”

“Entonces, ¿tengo razón?”

Toru apretó el puño y se negó a responder. Su orgullo comenzaba a caerse ante Reines. Era humillante, algo que él jamás había experimentado. Reines sabía por dónde llevaba el juego y es por eso que era irritante. Toru está bailando en la palma de la mano de Reines.

“¿No vas a responder? Entonces pasemos al siguiente nivel”

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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