El Ultimo Sol Naciente - Capítulo 299
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- Capítulo 299 - 299 Capítulo 301 ¡Fallaste con éxito!
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299: Capítulo 301: ¡Fallaste con éxito!
(Prólogo) 299: Capítulo 301: ¡Fallaste con éxito!
(Prólogo) Hubo un hombre que se despidió de su hija entre la multitud.
La niña lo vio desvanecerse en la nada hasta desaparecer.
Y lejos de ella, cerca del lugar en el que desapareció el hombre, un chico de cabellera negra y cara de no tener emociones la miró en silencio.
El chico suspiró y dio un paso lejos, se despidió de otra niña que estaba cerca y fue a donde Kotomine Kirei lo esperaba.
Después de eso, todos desaparecieron y la dejaron sola.
La niña, Tohsaka Rin, sostuvo un libro entre sus brazos; un regalo de su padre, y cerró los ojos.
“Que te vaya bien, otou-san.
Adiós… Sakura.
Vuelve pronto, Toru…” *** Rin abrió los ojos al oír el despertador.
El ruido de ese aparato del infierno era molesto todas las mañanas, pero era lo único que realmente podía despertarla de su sueño.
“¡Cállate!
Me molestas”, dijo ella, agarrando el despertador e intentando lanzarlo, pero se detuvo y solo lo apagó.
Soñolienta, Rin se sentó en la cama y estiró los brazos.
Tenía unas lagrimitas en las comisuras de los ojos por el sueño y su cabello estaba todo desordenado.
Con la mente en blanco, ella se levantó de la cama y se preparó para tomar un baño y vestirse con el uniforme de la escuela.
Una chica de segundo año de Homurahara debe ser responsable, o al menos Rin lo es.
Después de bañarse y vestirse, ella se encontró en la salida de la mansión.
Era demasiado temprano en la mañana, una hora más temprano de lo normal, pero Rin no lo recordaba.
Anoche, cuando abrió el baúl con los pocos secretos que quedaban de la familia Tohsaka, todos los relojes de la casa se descompusieron y terminaron marcando una hora antes de lo que realmente era.
“No hay gente en la calle… Que raro” No sería raro si ella tuviera en cuenta la hora.
En fin.
Ella recorrió las calles vacías y restauradas de la ciudad de Fuyuki hasta llegar a la escuela.
Cuando se detuvo en la puerta, se encontró con Mitsuzuri Ayako, la capitana del club de Tiro con Arco.
Mitsuzuri simplemente mencionó lo obvio.
¿Qué hacía la infame Tohsaka Rin tan temprano en la escuela?
Ni siquiera Rin lo sabía.
La conversación no se extendió por mucho, ya que Mitsuzuri iba de camino al club, así que tuvo que despedirse de Rin.
Siguiendo con el camino, ella no encontró la gran cosa.
El presidente del consejo estudiantil, Ryuudou Issei, estaba discutiendo con Emiya Shirou sobre las reparaciones de las calefacciones de la escuela.
Como siempre, Emiya estaba ayudando en alguna cosa que otra a alguna persona de la escuela.
Esta vez Emiya ayudaba al presidente.
De hecho, Emiya la saludó diciéndole que era muy temprano, pero Rin no le prestó atención y siguió su camino.
Rin no conoce mucho sobre Emiya.
Ella solo sabe que él es huérfano y que ayuda a todos como si fuera una especie de esclavo.
Eso no lo iba a llevar a ningún lado, pero a Rin realmente no le importaba, pues eso no era su problema.
En el almuerzo, Rin se tomó el tiempo para reflexionar y recordar cosas del pasado.
Ella suspiró cansada mirando al cielo.
Estaba en el techo de la escuela y la vista era buena.
Su hermana, Sakura, desapareció hace diez años y volvió a aparecer como la hija adoptiva de uno de los lords de la Clock Tower.
Nadie sabía las ganas que Rin tenía de ir a buscar a su hermana menor, pero ya era demasiado tarde.
Rin perdió a su hermana en el momento en que ni siquiera dudó en impedir que ella se fuera con los Matou.
No se sentía digna de ir a buscarla.
Es por eso que nunca intentó ir… Al menos parecía que Sakura tenía una buena vida siendo una prodigio del magecraft moderno.
“¿Por qué las cosas tienen que complicarse así?”, una relación rota que muy difícilmente podría arreglarse.
Rin se lamentó mordiendo un pan y bebiendo un poco del cartón de leche.
‘A veces pienso que mi padre era una especie de anarquista…’ El principal culpable, por supuesto, era Tokiomi.
Él vendió a su hija menor a otra familia y ahora le había encomendado a su hija mayor la más difícil de las tareas.
Aunque es una tarea que todos los magus tienen, realmente era algo imposible.
Cuando terminó de comer, se levantó de su asiento cerca de las mallas de alambre y guardó todo lo que había usado para comer.
Luego de pensar en el entrenamiento de esta noche, sintió que debía estar preparada para alguna de las llamadas de su profesor.
*** Esa misma tarde, al regresar a casa, Rin se encontró con un mensaje de voz en la grabadora.
Era Kirei, su profesor de combate contra magus.
[Rin, ya deberías saberlo, pero mañana es la fecha límite] Kirei se refería a la fecha límite para invocar al servant.
[A menos que no quieras pelear y temas por tu vida, ven a la iglesia-] Rin corto el mensaje a la mitad.
No le importaba nada de lo que ese hombre caradura diga.
Ella ya tuvo suficiente después de las penurias que vivió hace dos años siendo la alumna de ese clérigo loco.
Ella, al menos ahora, sabía del arte que la iglesia tiene para enfrentar magus en combates cuerpo a cuerpo.
“Ya lo sé, no tienes que repetirlo” Luego de eso, ella se cambió de ropa y salió al patio de la casa.
Como el lugar tenía su propio Bounded Field que ocultaba todo lo que pasaba dentro de la mansión, no hacía falta preocuparse por la gente común o los espías.
Ropa cómoda para mover el cuerpo.
Un traje ajustado con un chaleco grueso y unas mallas elásticas y ligeras.
La movilidad en el combate cuerpo a cuerpo era una ventaja invaluable.
Cuando estuvo lista, practicó todos los movimientos que aprendió de Kirei.
Claro, no podía usar los cuchillos como ese hombre lo hacía, pero ella sí que podía usar un par de dagas para imitar a cierto Assassin que conoció en su infancia.
Al final, regresó al interior de la mansión, tomó un baño y se preparó.
Ya era bastante tarde, casi las 2:00 am.
A esta hora el maná de Rin era más fluido y denso, perfecto para invocar un servant.
Con dificultad, movió la mesa que cubría el círculo de invocación del sótano y colocó todos los artículos necesarios.
Como catalizador, ella sacó el anillo que recibió hace diez años.
Ella lo usaba como un collar ya que el anillo era muy bonito, además, es el recuerdo que Assassin le dejó.
“Con esto y tu nombre, estoy segura que aparecerás.
Serás el más fuerte…”, dijo Rin.
Apretó el collar con determinación y lo dejó sobre la mesa.
Lo siguiente que ella usó fueron un montón de piedras y el colgante que encontró en el baúl.
Todas esas piedras preciosas estaban llenas de maná de años de cultivo.
Si había un momento para utilizarlos, es ahora.
“Mi maná es perfecto.
Mi invocación también lo será” Un Master fuerte invoca un Servant fuerte.
Rin era consciente de ello y de las carencias en las habilidades de Assassin, pero según lo que escuchó sobre el desenlace de la guerra de hace diez años, el Noble Phantasm de Assassin compensaba todas sus debilidades.
Ahora, con todo éste maná, Asahi Toru Assassin debería aparecer con mucho poder.
Pero en algún momento ella se preguntó si Asahi Toru podía aparecer bajo otra clase.
La respuesta era sí, pero el mismo Mundo obliga a Toru a aparecer bajo la clase Assassin.
Ella bien podría traer a Toru como un Rider o un Berserker, incluso como un Caster, pero ella no sabía sobre ésta limitación.
Si Toru fuera invocado como Berserker, el equilibrio de la guerra se rompería, pues esa sería la versión más poderosa de Asahi Toru, sin ninguna restricción en sus habilidades y con un Noble Phantasm diferente al que se vio hace diez años.
“Volverás, Toru.
Yo te traeré de vuelta” Ella cerró los ojos y extendió la mano con las joyas.
El círculo mágico frente a ella comenzó a brillar y el maná fluctuó con fuerza, provocando una leve brisa que movió su cabello.
Ella es una magus extraordinaria, por lo que un cántico largo sería completamente innecesario.
Rin confía en sus propias capacidades y quería usar una versión simplificada del cántico común.
Entonces… “Declaration…” Comenzó… Gotas de maná se regaron sobre el círculo y éste aumentó la intensidad de su brillo.
El viento bailó y el polvo se levantó.
“Thou, who art born of the heavens, by my summons, come forth” Apretó el puño y el recuerdo de Toru y Sakura se mostró en sus memorias.
El catalizador, el anillo sobre la mesa, el maná que fluye como un río.
Los recuerdos y los sentimientos que aguardan.
Todo eso se unió en uno solo para invocar al servant.
Con su voz, lo llamó desde el fondo de su corazón.
“Guardian of the Scales!
Asahi Toru!” Explotó una cortina de humo.
Rin tosió y miró los alrededores.
“¡Fue perfecto!”, se dijo a sí misma.
Celebró antes de tiempo, pues no había nadie en el sótano junto a ella.
“¿Eh?
¿Qué pasó?
¿Dónde está Assassin?” Confundida, miró en todos los lugares oscuros del sótano, incluso debajo de la mesa, pero no había nada.
De repente, un fuerte golpe hizo temblar el techo y Rin miró hacia arriba.
Inmediatamente salió corriendo hacia el origen del ruido.
En el lobby de la casa, ella intentó abrir la puerta, pero ésta estaba atascada.
“¿Por qué está cosa no se abre?
¡Está rota!” De tanto empujar la puerta, ésta se cayó y Rin pudo acceder al lugar.
Sin embargo, se detuvo en la entrada, confundida, pues quien la esperaba allí no era Assassin, mucho menos una figura histórica fácilmente reconocible.
Era un hombre alto, con la piel morena y el cabello cenizo.
El hombre tenía los ojos cerrados y esperaba sobre los escombros del techo y unos muebles destrozados.
De hecho, eso no era lo único destrozado en el lugar.
Toda la sala estaba destruida, con cortinas desgarradas, muebles rotos y paredes dañadas.
Al notar la presencia de Rin, el hombre abrió los ojos y la miró.
Por un instante se vio sorprendido, como si reconociera a la chica, pero luego sonrió con confianza.
Rin, sospechando, entrecerró los ojos y dio un paso al costado.
Recordó algo al ver los relojes destrozados.
“Es cierto… Los relojes estaban adelantados una hora…” Eso quería decir que no eran las dos de la madrugada, sino la una de la madrugada.
“Ay… No puede ser”, se agarró la cabeza arrepintiéndose.
“Me salió mal… Yo quería invocar a Assassin” “Pfff…”, el hombre se rió.
“¿Assassin?
¿Es en serio?
Vaya Master mas raro me ha invocado” Rin frunció el ceño.
Estaba furiosa por haber fallado, pero ya invocó al servant y no hay segundas invocaciones en este momento.
Su expresión mostró un poco de tristeza.
“Ya no importa… ¿Quién eres tú?”, preguntó ella.
Si ella no invocó al místico Asahi Toru, entonces debió invocar algo parecido.
“¿Eso es lo que quieres saber?
Yo debería hacer esa pregunta”, se rió el hombre.
Se veía bastante confiado, desde el inicio mostró esa faceta.
Rin no se ofuscó y respiró con calma.
“No eres un pollito que piensa que lo primero que ve es su madre.
Ya deberías saber que fui yo quien te invocó… Aunque me haya salido mal…”, ella torció los ojos esperando la respuesta del hombre.
“Huh.
No estabas aquí cuando fui convocado, pero me olvidaré de eso por ahora.
¿Tienes alguna prueba de que eres mi Master?” “Aquí está la prueba” Rin mostró los Hechizos de Comando.
“No me refiero a eso.
Quiero saber si eres digna o no de mi lealtad.
Parecía que estabas buscando un Assassin.
Tal vez no tengas la valía suficiente para elegir otra clase de servant.
Eso sería decepcionante” “Aah… ¿Me estás diciendo que no soy digna de ser una Master?” El hombre se levantó de los escombros y miró a Rin de pies a cabeza.
“No importa.
Aunque no me agrada la idea, te aceptaré como mi Master.
Pero tengo condiciones.
Haré lo que me dé la gana y pelearé como yo quiera.
Tu puedes esconderte en cualquier lugar mientras yo gano” “¿Qué?” “Ya escuchaste.
Es todo lo que quería decir” Por alguna razón, este tipo resultó ser extremadamente molesto.
Rin no pudo contener su ira ante la insolencia de este servant.
A parte de que falló en invocar a Toru, le salió un servant grosero que no sigue órdenes.
¿Acaso este es el peor día de su vida?
Pero nuevamente, ella se calmó.
“Entonces vas a hacer lo que te plazca, eh…”, Rin sonrió.
“En ese caso, a mi no me molestaría en usar un Hechizo de Comando para hacer que te suicides.
Tal vez pueda matar a otro Master y robarle su Servant.
Si… Yo tal vez debería hacer eso” El hombre frunció el ceño.
“No serías capaz” Rin miró al hombre con seriedad.
Está muy enojada y le cuesta contenerse.
Si usar un Hechizo de Comando irresponsablemente era una opción, ella lo haría.
Aunque también pensó que esta sería una amenaza correcta.
Pero desperdiciar uno de los hechizos es una tontería, ella lo sabía, pero había tenido mala suerte con su invocación.
Por suerte, el hombre se resignó al instante y volvió a sentarse en los escombros.
“Me rindo”, dijo él.
“Eres una persona horrible” Rin sonrió con una vena hinchándose en su frente, pero al parecer habia ganado contra este tipo alto y musculoso que se viste como payaso de rojo y negro, al menos ella pensaba eso.
*** En otro lugar, un joven muchacho se arrastraba en la oscuridad de los callejones.
Sus ojos estaban casi muertos y su cabello era completamente blanco.
Su piel era igual de blanca, con venas que palpitaban dolorosamente en su cuerpo; era como si algo se estuviera moviendo bajo su piel.
Él apenas podía mantenerse de pie.
Se sujetaba de un bastón y un hombre misterioso en la oscuridad se rió de eso.
“La guerra apenas comienza y ya tienes ganas de salir a pelear.
Me agradas, muchacho.
Sigamos buscando, pero lo haremos a mi manera” El hombre salió de la oscuridad y resultó ser un viejo barbudo con sombrero.
Se veía como un pirata, aunque con ligeras diferencias.
Era más elegante que un pirata de verdad, pero eso era obvio teniendo en cuenta su origen español.
Además, sus ojos se veían malvados a primera vista.
Sin dudarlo, el viejo agarró al chico por el cuello de la camisa y se lo llevó a la oscuridad, desapareciendo de la vista de cualquiera que haya podido ver algo.
La guerra ya estaba en proceso.
Los Masters se ocultan en la oscuridad de la noche para comenzar el enfrentamiento.
*** De regreso con Rin, ella ahora estaba en la antigua oficina de su padre.
Miraba por la ventana como una vez hizo Toru en el pasado.
A sus espaldas, el servant que ella había invocado la miraba con los brazos cruzados.
“Creo que me equivoqué contigo, Master”, dijo el hombre.
“Al menos tuviste la suficiente inteligencia para no usar los Hechizos de Comando en una tontería” “¿Me estás diciendo tonta?”, Rin se dio la vuelta y frunció el ceño.
El hombre, sorprendido, abrió los ojos un poco, pero luego suspiro.
Ésta Master es difícil de tratar.
“No.
Nada de eso.
Solo estoy asumiendo tu capacidad para tomar decisiones.
Es por eso que dije que me equivoqué contigo, pues te subestime debido a lo joven que eres.
Aunque no seas completamente digna, tu fuerza y capacidad para decidir es bastante decente, y eso es todo lo que necesito” “¿Qué?
Entonces, estás diciendo que yo…” El hombre se inclinó respetuosamente ante Rin.
“Te he aceptado como mi Master”, pero una pequeña gota de sudor se deslizó por su frente.
“Pero que puedas amenazar de muerte a alguien teniendo las capacidades para matarlo… Me sorprende, pero se ve que estás dispuesta a tomar ese tipo de decisiones” Que un Master esté listo y dispuesto para matar era una buena señal.
Eso quería decir que el magus está dispuesto a pelear.
Rin sonrió ante esas palabras.
Ahora este servant si estaba hablando su idioma.
Ella después le preguntó al hombre sobre su clase como Servant y este respondió diciendo que es Archer.
Para ella es una lástima no haber invocado a Assassin, pero ya no tenía más opciones.
Ahora debe pelear junto a Archer en esta guerra.
—Dos días después— Habiendo acordado sus motivaciones y objetivos con Archer, y por alguna razón no haber descubierto la identidad de este, Rin ya estaba preparada para comenzar su pelea.
Archer dice que no recuerda nada de su pasado debido a que la invocación salió mal.
Rin decidió creerle y seguir como siempre.
Archer también reparó todo lo que había roto esa noche y hasta sabe cocinar.
Sin duda alguna Archer es un servant.
Ahora estaban de camino a la escuela.
Rin no podía permitirse faltar más de dos días a la escuela.
Como ella y Archer estuvieron patrullando por las noches para ver si encontraban a algún Master indefenso, el tiempo se les pasó volando.
Pero algo malo pasó.
En el momento que ambos pusieron un pie en la escuela, sintieron un siniestro Bounded Field que encerraba la escuela en un domo.
Se trataba de un magecraft cuya presencia le heló la sangre a Rin.
“Archer…” [Si.
Parece que hay un magus estupido entre nosotros.
Solo un novato se atrevería a hacer algo que dejaría en evidencia la existencia del magecraft.
¿Qué es lo que harás al respecto, Master?] respondió Archer desde su forma de fantasma.
“Por ahora, me encargaré de averiguar qué es esto.
Tú vigila cualquier actividad sospechosa” Esa misma tarde, después de la escuela, Rin se encargó de arruinar la configuración de todos los puntos de apoyo del Bounded Field que pudo encontrar.
Hasta ahora, eran siete círculos mágicos repartidos por toda la escuela, pero para la noche, ella ya había logrado meterse en la configuración de los siete sellos.
Solo quedaba uno, el cual ella estaba arruinando ahora mismo.
“La configuración de esta cosa es demasiado compleja y desordenada.
Nunca había visto un lenguaje como este.
Y la naturaleza de esta barrera… Si se activa, eso destrozaría el cuerpo a todo aquel que esté dentro…” [Una barrera come almas.
Es una buena idea, realmente] “¿A qué te refieres?” [Aunque un Servant pueda vivir solo con el maná que su Master le suministra, nunca viene mal tener una reserva extra] “Algo así es…”, Rin apretó los puños con asco.
Si alguien era capaz de usar ese tipo de métodos, era realmente desagradable.
Parece que Archer estaba de acuerdo.
[Pienso lo mismo.
Si tu hicieras algo parecido, yo no serías digna de mi lealtad] Al menos había algo en lo que ambos estaban de acuerdo.
En fin, el sello en el suelo era demasiado complejo para romperlo, pero Rin podía desconfigurarlo como hizo con los otros seis sellos.
Si no podía eliminar la causa, al menos se iba a convertir en un dolor de cabeza para el tipo al que se le ocurrió esto.
Cuando el círculo cambió su configuración, una voz masculina resonó.
“¿Eliminaste esa cosa?
Que desperdicio…” De pie sobre la malla de alambres, un hombre vestido de azul cargaba una lanza roja.
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