El Ultimo Sol Naciente - Capítulo 301
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- Capítulo 301 - 301 Capítulo 303 ‘Stay Night’ Parte-2
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301: Capítulo 303: ‘Stay Night’ Parte-2 301: Capítulo 303: ‘Stay Night’ Parte-2 Es inhumano como Toru, a pesar de haber vivido tantas penurias, sigue de pie, avanzando sin detenerse.
Era incluso más doloroso saber la razón de esto.
Sakura siempre miró la espalda de Toru, siendo incapaz de verle la cara.
Con lo que pasó con Gray, ella pensó que había arruinado todo.
Pero aún tenía oportunidad.
Ella iba a conquistar a Toru a como dé lugar.
Aunque eso, en este momento, parece ser imposible.
Están en la cima del edificio donde rentaron el apartamento donde se esconden.
Toru miraba las luces neón en silencio, con el Shigan activado en sus ojos, observando cada mínimo detalle en la ciudad.
Él no es un Archer, por lo que no tiene la habilidad para ver desde muy lejos, pero tiene el Kodou Shigan Eterno, que compensa esa debilidad.
De hecho, Shigan compensa muchas de las debilidades de Toru además de darle una de las habilidades más rotas de este Mundo.
Incómoda, Sakura se acercó a Toru e intentó hablarle.
“Toru” “Assassin.
Soy Assassin”, él la interrumpió.
Su mirada seguía fija en la ciudad, como si no le importara nada más que la guerra.
Bajo su máscara, su expresión delataba una absoluta concentración.
Sakura miró al suelo.
Toru se sentía extremadamente lejano para ella, pero cuando se trataba de Gray… Ella apretó el puño con fuerza al recordarlo.
Toru es esa clase de persona, pero ella tiene la ventaja.
Sakura tiene todos los recuerdos de Toru e iba a usar eso a su favor.
Desde el comienzo Toru se mostró lejano.
Al llegar a la ciudad de Fuyuki, Sakura quiso comprarle algo de ropa a Toru, pero el servant no le vio la lógica a eso.
Se supone que, como servant, debe estar oculto todo el tiempo, cosa que Sakura no quería.
Ella quería que Toru estuviera a su lado como si fueran una pareja enamorada, pero Toru solo actuaba como un robot bajo sus órdenes.
Era totalmente inexpresivo, justo como ella lo recordaba, pero había algo diferente.
“Archer y Lancer.
Los vi”, dijo Assassin de repente.
Las memorias de uno de sus clones llegaron.
“Archer pelea usando espadas, por alguna extraña razón.
Jamás escuché de un arquero que use espadas.
La pelea terminó con la retirada de Lancer, no por haber perdido, sino por orden de su Master” Toru seguía siendo alguien experimentado en las guerras y no iba a dejar esa faceta de sí mismo de lado, no en este momento.
Ella decidió dejar los sentimientos para después.
Lo que mejor podía hacer en este momento era pelear en esta guerra esperando el momento perfecto para estar con Toru.
“¿Los Masters?
¿Pudiste ver quienes eran?” “Solo pude ver al Master de Archer.
Es una chica de unos dieciséis o diecisiete años.
Es un magus muy hábil.
Ella pudo escapar de Lancer, lo que comenzó el enfrentamiento entre servants.
Archer y Lancer son rápidos, pero yo soy aún más rápido y ágil.
En una batalla uno contra uno, puedo ganar” Ella asintió.
Toru ya estaba seguro de que podría derrotar a Archer; también a Lancer, pero hay variables a tener en cuenta.
“Pero…”, dijo Assassin, frunciendo el ceño.
“Desconozco los Noble Phantasm de Archer y Lancer.
No puedo pelear con ellos sin esa información.
Mi Noble Phantasm es del tipo Anti-fortaleza, por lo que tiene desventaja contra Noble Phantasm Anti-unidad, en caso de Archer y Lancer.
Además, yo requiero de mucho tiempo para activarlo, mientras que es probable que sus Noble Phantasm sean de acción inmediata” Sakura asintió con la cara seria.
Por ahora, no podían pelear con ninguno de ellos sin saber a que se enfrentan exactamente.
Lo más sensato era esperar.
“Por ahora, mis clones están explorando el resto de la ciudad.
Me llevará unas horas cubrir todo el lugar.
Aún no encuentro las bases enemigas, por lo que incluso debo cubrir el terreno en las afueras de la ciudad” “Ya veo… Cuando descubras algo, algo que nos lleve un paso delante de los demás Masters, atacaremos de inmediato” “Me parece correcto, pero aun es muy temprano para actuar” Con la vigilancia correcta, Toru podría descubrir todas las bases enemigas en unas cuantas horas.
Lo que seguía era trazar un plan, decidir quienes son los Masters y Servants más débiles y matarlos sin piedad, y efectuar toda una cadena de posibles imprevistos que enfrentar.
*** Los clones hacen su trabajo eficientemente, corriendo, saltando y observando todos los alrededores.
Uno de ellos está a las afueras del Templo Ryuudou en el Monte Enzo a las afueras de la ciudad de Fuyuki.
El clon miraba con asombro el gigantesco domo que se extiende alrededor de la montaña.
Él podía ver con el Shigan; era una gran pared redonda con líneas doradas que muestran la existencia del prana en el aire.
No se podía entrar de forma cautelosa porque eso implica romper la barrera o atravesar la misma sin vergüenza alguna.
Lo que sea que se esconda allá dentro, tiene la suficiente energía para mantener esta cosa.
‘¿Por qué te escondes tanto en tu madriguera?’, pensó el clon.
Era exasperante no saber la identidad del Servant que se oculta aquí.
¿Será Berserker?
¿Lancer?
¿Rinder?
La información es confusa, pero había que seguir observando.
Con el maná que el Assassin original le otorgó, tenía suficientes horas para ver si alguien entraba o salía del templo.
Aparte de eso, dos clones más estaban espiando las mansiones de la familia Matou y Tohsaka.
El clon que estaba afuera de la propiedad de la familia Matou no vió nada interesante, pero podía sentir una energía siniestra que lo miraba desde el interior.
Eso no tenía sentido, pues el clon está en su forma de fantasma y con su habilidad para ocultar la presencia activa, pero se quedó esperando por algún posible enemigo.
En la mansión de la familia Tohsaka no se podía ver nada.
Aquí había una barrera que proyecta una imagen de la mansión sin ninguna persona dentro.
El clon decidió atravesar la seguridad de la barrera, la cual estaba compuesta de múltiples figuras geométricas invisibles que se mueven erráticamente, pero él podía verlas gracias a sus ojos especiales.
Esquivó con gran agilidad mientras saltaba en el aire.
Si alguien pudiera verlo, se quedaría con la boca abierta viendo los movimientos imposibles que el clon ejecuta.
Afortunadamente, en el interior de la mansión, no había ninguna barrera o algo que pudiera mostrar su presencia, por lo que se tomó su tiempo para explorar.
—Residencia de la familia Emiya— Shirou le sirvió una taza de té a la niña, que lo miraba con una amable sonrisa.
Él seguía sin saber por qué ésta niña está aquí.
La dejó pasar porque pensó en hacerle algunas preguntas antes de llamar a la policía, pero como estuvo preparando el té, no tuvo oportunidad de hacerlo.
“¿Puedo saber tu nombre?
¿Por qué estabas sola a esta hora?
¿No sabes que hay cosas malas pasando en la ciudad últimamente?” La niña sopló el té y lo probó.
Su amable sonrisa se agrandó al sentir el dulce sabor de las hojas verdes.
“Me llamo Illya” “Muy bien, Illya.
¿Sabes dónde están tus padres?” Illya dejó la taza en la mesita y miró a Shirou a los ojos, quien estaba sentado frente a ella con otra taza de té.
Su sonrisa se tornó siniestra de un momento a otro, y con una animada voz, le respondió: “Están muertos” Shirou tuvo un mal presentimiento al escuchar eso, pero simpatizó un poco con eso.
Él también es huérfano, pero a Illya no parecía importarle eso.
“Ya veo.
Lo lamento”, bajó la mirada, lamentando su pregunta, pero decidió continuar porque quería enviar a esta niña de regreso a casa.
“Entonces… ¿qué hacías afuera tan tarde?
¿Te perdiste?” “No…”, ella negó con la cabeza, bebiendo un pequeño sorbo de la taza de té.
“Estaba buscándote a ti.
Quería visitarte, onii-san” “¿A mí?”, susurró, confundido.
Illya, calmada, bebió otro pequeño sorbo.
Era extrañamente elegante y tenía un aura siniestra que tomaría sentido unos segundos después.
“Si.
Y parece que no lo has invocado.
Es una lastima, onii-san, pero ésta breve visita ha terminado…” Un escalofrío corrió por la espalda de Shiro y el mal presentimiento explotó.
“Berserker”, dijo ella… El mundo corrió en cámara lenta.
El techo, el suelo y la mesa se rompieron en pedazos.
Una gran masa amorfa de carne apareció de la nada.
Se veía como un hombre inmenso, que rompió todo a su alrededor con su peso y estatura.
Shirou, en una fracción de segundo, abrió los ojos horrorizado.
Illya seguía bebiendo el té con la taza y el platito en las manos, pero él había sido levantado por el suelo que se rompió.
Aquel ser, inmenso como una montaña, sostenía una espada que más parecía un garrote, balanceando el objeto hacia Shirou con las más claras intenciones de golpear.
El golpe llegó más rápido de lo que Shirou había visto en el mundo ralentizado.
Salió disparado, atravesando la madera de las paredes y chocando con la pared que delimita el terreno de la casa.
Al golpear la pared, todos los huesos de Shirou crujieron y sus órganos se golpearon unos con otros dentro de su cuerpo.
Escupió sangre mientras se desplomaba con la cara en el suelo.
“Así que así terminó…” Illya salió de la casa, con aquel monstruo caminando detrás de ella.
Shirou yacía en el suelo; parecía inconsciente, pero sorprendentemente se movió.
Con dificultad, intentó levantarse del suelo.
Illya abrió los ojos impresionada, pues cuando Shirou se levantó, un montón de líneas verdes le cubrían el cuerpo.
En el último instante, Shirou había logrado usar Gradation Air en sí mismo y aumentó la resistencia de su cuerpo.
“Vaya.
Este onii-san es muy fuerte, Berserker” Illya sonrió complacida mientras le hablaba al hombre a sus espaldas.
“Pero, ¿será posible que onii-san pueda resistir más?” Sintió que todo su cuerpo se había vuelto papilla, pero seguía en una sola pieza.
Estaba vivo.
Lo que veía delante suyo era como una pesadilla monstruosa.
Una niña acompañada de una bestia eran cosas que él solo había oído en los cuentos, pero incluso él sabía que los cuentos podrían ser reales.
Ahora que miraba a Illya mejor, se percató de que ella se parecía mucho a los homúnculos de los Einzbern.
Eso sembró muchas dudas en su mente.
“¿Quién eres?”, él escupió sangre junto a esa pregunta.
Illya se inclinó como una princesita de cuento de hadas y le respondió con esa misma perturbadora sonrisa: “Me llamo Illyasviel von Einzbern.
Es un placer finalmente conocerte, onii-san” Él lo sabía, pero fue terco y se negó a creerlo.
“Así que tú… eres como ellos…” Shirou apretó el puño con fuerza mientras la sangre le caía por la frente.
De repente se sintió muy enojado con esta niña.
Ella es parte de esa familia, la familia que le niega constantemente sus demandas.
Él solo quería conocer a la hija de Kiritsugu.
Él quería saber si ella estaba bien y si podía hacer algo para que ella fuera feliz, pero gente como ella, ese tipo de gente es quien le niega su destino.
“Berserker”, dijo Illya, y este apareció frente a Shirou en un parpadeo.
Berserker, el hombre colosal que parecía una estatua en la oscuridad, levantó el garrote una vez más y, con un potente grito, golpeó otra vez.
El cuerpo de Shiro volvió a cubrirse de líneas verdes brillantes que lo protegían, pero igualmente salió disparado contra el cobertizo.
Rompió la pared y cayó dentro del cobertizo, entre las polvorientas cajas.
Su sangre se derramó entre las cajas y cayó en el suelo.
“Ahhhhhh…” Shirou gritó de dolor.
No podía moverse, pero aun así lo intentó.
Illya se acercó al agujero en la pared y miró a Shirou.
Parecía complacida por ver a Shirou completamente destrozado.
El chico intentaba moverse entre las cajas, pero la sangre y los huesos rotos se lo impidieron.
Era una gran hazaña que él haya podido resistir dos golpes de Berserker, pero su suerte se había acabado.
Con los ojos manchados de sangre, con el único brazo que no estaba roto, Shirou se arrastró.
Su mirada estaba llena de determinación pura.
Estaba enojado y quería hacer pedazos a este payaso.
“Eres igual que ellos”, masculló Shirou entre la sangre.
“No voy a permitir que me mates.
Nadie va a matarme hasta que logre lo que quiero” Debajo de él, donde la sangre formó un charco, el círculo mágico que dejó Irisviel von Einzbern hace diez años comenzó a brillar, y las palabras de Shirou viajaron a través del tiempo y el espacio.
“Berserker” El monstruo colosal levantó el garrote ante la orden de su Master y se preparó para aplastar a Shirou.
Suspiró aire caliente como si fuera un toro y sus músculos colosales se tensaron al reunir toda la fuerza en su brazo.
“No…”, Shirou negó su destino.
“No…” En sus ojos había una llama poderosa que quemaría a cualquiera que se atreva a tocarla.
“No voy a permitir que sigan alejándola de mi lado.
Me arrastraré desde el infierno y los perseguiré hasta poder estar con ella” Un cántico involuntario comenzó… “Ella está sola, triste y esperando a Kiritsugu.
Debo responder por él.
Debo estar allí ya que él no pudo regresar para ella” El deseo más profundo de su corazón se manifestó.
Vio como Kiritsugu moría de tristeza, encerrado en las paredes de esta mansión.
Shirou no quería ser como él, no quería vivir muriendo de arrepentimiento y soledad.
Así que se arrastró con todo lo que pudo, buscando una salida de esta muerte segura.
Incluso Illya dudó por un segundo, pues a quien se refería Shirou no era otra más que ella misma.
“¡Tengo que estar con ella!
¡Tengo que salvarla!” Desde hace diez años, ese ha sido su mayor deseo.
“¡Tengo que convertirme en su héroe!” “¡Berserker!”, gritó Illya, negándose a escuchar lo que Shirou quería decir.
Y justo cuando Shirou miró a Berserker con ansias de matarlo, Berserker balanceó el arma con fuerza y golpeó.
Shirou en ningún momento dudó.
No cerró los ojos ni se asustó.
Miró a la muerte como un hombre, pero no aceptó ese destino.
… … Pero al final, el golpe nunca llegó.
Su muerte jamás se efectuó.
En su lugar, se escuchó un choque metálico y a Berserker retrocediendo.
Una nube de humo se había formado delante de Shirou y, de esa nube de humo, salió una chica de cabello dorado, usando una armadura plateada y azul, sosteniendo un objeto invisible entre sus manos como si fuera una espada.
Herido, Shirou la miró.
La luna llena se abrió paso entre las nubes e iluminó a la chica.
Ella era extremadamente hermosa, como un hada misteriosa que se abrió paso entre la oscuridad.
Ella, que miraba a Illya y a Berserker con severidad, se dio la vuelta y miró a Shirou, y le sonrió amablemente preguntándole: “¿Eres tú mi Master?” Y el último servant de esta guerra fue invocado…
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