El Ultimo Sol Naciente - Capítulo 302
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- Capítulo 302 - 302 Capítulo 304 ‘Stay Night’ Parte-3
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302: Capítulo 304: ‘Stay Night’ Parte-3 302: Capítulo 304: ‘Stay Night’ Parte-3 Ella apareció de la nada, envuelta en una nube de humo.
Era misteriosa, iluminada por la luz de la luna, opacando cualquier cosa que haya a su alrededor.
Su mirada fue severa al encontrarse con Berserker e Illya, quienes retrocedieron ante su presencia.
Ella se tomó un breve instante para darse cuenta de que había sido traída a Fuyuki una vez más.
Entonces, se dió la vuelta y miró al chico herido que estaba tirado en el suelo.
“¿Eres tú mi Master?”, ella preguntó.
El chico, que apenas se mantenía consciente, entrecerró los ojos confundido.
No entendía nada de lo que estaba pasando, pero, por ahora, estaba a salvo, y eso era todo lo que importaba.
Así, debilitado y como respuesta, Shirou dejó caer su cabeza sobre el suelo, ya no pudo mantenerse consciente por más tiempo y la chica apretó el puño al ver eso.
“No hace falta que te presentes, Berserker.
Puedo saber quien eres con solo mirarte”, dijo la chica, dándose la vuelta para mirar a Illya, la Master de Berserker.
“Interrumpes mi momento con onii-san” Illya frunció el ceño.
“Berserker, ¡aplastala!” Siguiendo la orden de Illya, Berserker gritó y sus músculos se hincharon.
La chica rubia de la armadura, azul y plateada, empuñó algo invisible entre las manos y frunció el ceño.
Con una destreza suave y elegante, pisó el suelo con fuerza y apareció delante de Berserker, quien maniobró el garrote con tal de aplastar a la chica, pero ella levantó ambas manos y un choque metálico volvió a escucharse.
Berserker retrocedió, pero instantáneamente volvió a golpear.
La chica hizo lo mismo y contraatacó, lo que se convirtió en una sucesión de intercambios de golpes.
El metal contra el metal resonó.
Las chispas del metal explotaron con cada golpe.
La oscuridad se iluminó y los jadeos y gritos de Berserker llenaron el cielo.
A pesar de ser Berserker, él aún tenía el dominio de la espada.
Berserker es una clase de servant que ha perdido la cordura, por lo que sus ataques suelen estar llenos de fuerza y poder, pero también son erráticos y sin sentido, pues es un loco quien está peleando.
Ella pensó que sería de esa forma, pero Berserker parecía muy consciente de lo que hacía.
Él saltó y aterrizó sobre el techo de la casa, rompiendo las tejas con su peso.
La chica lo siguió y ambos siguieron intercambiando golpes a una velocidad imperceptible para el ojo común.
Se veía como explosiones de viento que aparecen y desaparecen, provocando un ruido atronador.
El intercambio los llevó a ambos a la calle, pero ella quería regresar con el chico para protegerlo, pues él se quedó con esa niña de cabello blanco.
No era seguro pelear contra Berserker si la vida de su Master también corría peligro.
“Tendremos que terminar esto rápido”, dijo ella, y aumentó la velocidad.
Berserker usaba las paredes de la casa de Shirou, así como los techos para moverse.
Parecía que Berserker tampoco quería alejarse mucho de su Master.
Esa fue una ventaja que, aunque pequeña, le dio a la chica la seguridad suficiente para seguir peleando.
Aunque le pareciera extraño, esta vez ella era un poco más fuerte que cuando fue invocada hace diez años, después de todo ella es Saber, Artoria Pendragon.
“¿Qué pasa Berserker?
¿Estás seguro de que es buena idea dejar sola a tu Master?”, dijo ella, provocando la furia de Berserker.
El hombre colosal pisó el techo y regresó al patio de la casa de Shirou.
Saber lo siguió mientras aún chocaban sus espadas.
Illya presenció el regreso de ambos servants dando un paso hacia atrás.
“¡Berserker!” “¡Ahhhhhh!” Reaccionando a cada palabra de Illya, el cuerpo de Berserker comenzó a expulsar una gran cantidad de vapor.
Parecía que sus venas se habían inundado de magma, pues brillaban dentro de su cuerpo mientras su fuerza aumentaba.
Saber se vio superada por unos instantes, pero puso ambos pies sobre la tierra con toda su fuerza y entregó lo último de su espíritu para matar a Berserker.
Los ataques del servant de Illya eran muy amplios y tenían muchas brechas para atravesar, pero él también era muy rápido y ágil, por lo que eso era una complicación.
Aun así, Saber no retrocedió.
Golpeó su espada de viento contra la espada primitiva de Berserker.
Cada uno aumentaba su fuerza con cada golpe.
El suelo se partía, el viento azotaba con cada movimiento de las armas y la casa temblaba.
Entre la sangre, Shirou volvió a abrir los ojos, miró a la chica que peleaba y extendió la mano.
“No puedes… no puedes…”, susurró, con un tono que nadie escuchó.
Sin embargo, Saber logró lo que parecía imposible.
Con una fuerza y velocidad titánicas, ella golpeó la espada de Berserker una vez más, haciéndolo retroceder, pero eso no fue todo.
Inmediatamente después de eso, cambió la posición de la espada y apuñaló a Berserker en el pecho.
La bestia colosal abrió la boca con dolor.
“¡Strike Air!”, exclamó ella, y el Bounden Field que parecía una espada explotó dentro del pecho de Berserker, dejando ver, por una milésima de segundo, una brillante espada dorada, que brilla hasta los confines del mundo.
Un montón de sangre salpicó con ese ataque y Berserker cayó de rodillas con un enorme agujero en el pecho.
Su mirada cual titán se apagó y su cuerpo fue envuelto en llamas negras.
Saber blandió la espada de viento y suspiró aliviada.
Ella no lo notó durante la pelea, pero su cuerpo está cubierto de cortadas profundas.
“Ahora… ¿qué vas a hacer?”, le pregunto Saber a Illya.
Ella negó, derrotada, pero no parecía asustada.
Illya miró a un costado de Saber y observó a Shirou, quien se arrastraba derramando sangre en el suelo.
Ella estaba segura de que Shirou está inconsciente, pero él desesperadamente se arrastra para ayudar a Saber.
“Es la clase de persona que eres, ¿no es así, onii-san?” Saber no entendió lo que Illya quería decir, pero levantó la guardia por si acaso.
Sin embargo, se escuchó un crujido y un susurro.
Saber miró el cadáver de Berserker, pero sus ojos se abrieron sin entender lo que veía.
El hombre se estaba levantando del suelo.
El agujero en su pecho se cerró como si el tiempo hubiera dado marcha atrás y sus ojos se encendieron con ira.
“Berserker no morirá… Él es muy fuerte” Illya tenía razón, pero Saber no quería saber nada de eso.
La expresión severa en su rostro mostraba que estaba dispuesta a pelear otra vez, pero las heridas en su cuerpo iban a ser un impedimento.
“Si vuelves a pelear con él, morirás.
Onii-san se quedará sin servant y también morirá”, esa sonrisa perturbadora había regresado a sus labios.
“Así que, por ahora, no te mataremos.
Creo que quiero ver cuán lejos llega onii-san en esta guerra.
Eres Saber, así que podrás jugar mucho con nosotros.” Como si fuera algo casual, Illya se dio la vuelta y se dirigió a la salida de la casa, pero se detuvo mientras Berserker se desvanecía para entrar en su forma de fantasma.
“Parece que onii-san no sabe nada de la guerra.
Si logras hacer que no se muera, llévalo a la iglesia.
Allí el padre le explicará todo lo que necesita saber.
Nos volveremos a ver, Saber, onii-san, pero la próxima vez, seguro será la última” “¿A dónde vas?”, pero Saber no iba a dejar esto así.
“Atacaste a alguien que no tenía servant.
¿Cómo te atreves?” Illya se rió.
“Era más divertido de esa forma.
Al menos así era, hasta que apareciste tú.
La diversión aumentó mucho así que ya no tengo ganas de matar a onii-san”, ella siguió caminando.
“Es una lástima haber llegado tan tarde.
Kiritsugu ya no está más”, y desapareció en la oscuridad de los pasillos.
Con la simple mención de ese nombre, Saber se quedó petrificada, como si algo hubiera atornillado sus pies al suelo.
En ese mismo instante, abrió los ojos al notar el triste parecido que esa niña tenía con una mujer que conoció en el pasado.
“Irisviel…” Pero el suave toque de algo en su bota la sacó de sus pensamientos.
Shiro estaba a su lado, destrozado y moribundo.
Se había arrastrado hasta aquí con sus últimas fuerzas y ahora, con la punta del dedo en su mano rota, tocó la bota de Saber.
Ella apretó el puño y pensó: ‘¿Cómo se llama este chico?’ La coincidencia de este lugar, un lugar que ella ya conocía, le hizo pensar que este chico tendría el mismo apellido que ese hombre.
“Emiya…” Con pesar, la espada de viento desapareció.
Ella tomó a Shirou entre sus brazos y lo llevó al interior de la casa con la esperanza de poder salvarlo.
Mientras caminaba, miró los alrededores, pensativa.
Ahora que había regresado, su único deseo podría hacerse realidad, pero eso tenía que esperar.
Shirou, aun inconsciente, se quejó por el dolor.
Saber se apresuró a llevarlo a una de las habitaciones.
*** Sobre un poste de telefonía, uno de los clones de Assassin observaba en su forma de fantasma invisible.
Observó cada detalle de la pelea y se quedó completamente consternado al ver el rostro de Saber.
“Arthur Pendragon…” Lo dedujo al instante, pues Gray fue maldecida con el rostro de ese Rey de los Caballeros y Saber tiene la misma cara, no había dudas.
Se acercó más a la escena y vió cómo Saber le quitaba la camisa a Shirou y limpiaba las heridas con agua fría.
A parte de eso… ‘Ella mató a Berserker, pero…’ Berserker volvió a la vida.
Toru pudo verlo con sus ojos.
Sus líneas de muerte se apagaron en el momento que el disparo de aire explotó.
Berserker definitivamente murió, pero sus líneas de muerte volvieron a encenderse cual rayo en la oscuridad.
Eso jamás había pasado.
‘¿Seré capaz de matarlo con el Shigan?’, se preguntó, mirando algo nuevo y extraño.
Mientras Shirou agonizaba y Saber hacía todo lo posible para mantenerlo con vida, las heridas de Shirou comenzaron a cerrarse, dejando una leve estela de vapor que se desvaneció en el aire.
Saber frunció el ceño.
Sintió algo familiar cuando eso pasó, pero no pudo recordar qué era.
¿Es posible que, aun inconsciente, Shirou haya usado magia de sanación en sí mismo?
Era teóricamente posible, pero Saber no podía fiarse de esa posibilidad.
El clon siguió observando el resto de la noche.
Aunque no puede actuar ante la debilidad del enemigo debido al poco maná que el Assassin original le dió y a sus bajas estadisticas, podía reunir toda la información posible.
*** En el interior de la Mansión de la familia Tohsaka pasó algo similar.
El clon que había logrado infiltrarse, a pesar de no tener el maná suficiente para pelear, investigó de cerca a Rin y Archer.
Rin estaba en su habitación, durmiendo mientras Archer vigilaba desde el techo.
El clon podía agarrar su daga y matarla, pero Archer sería capaz de sentir su presencia de inmediato en el momento que su cuerpo se materialice.
Aunque la idea no suena mal.
Es un clon.
No morirá realmente si Archer aparece y le clava una espada.
Solo explotará en forma de maná y la información que su mente guardó se irá por las líneas ley hasta llegar al original.
‘Tengo que ser rápido…’, se dijo a sí mismo.
Es una misión de dos pasos.
Materializar su cuerpo y matar a la chica.
Con eso, Archer regresará al trono de héroes y quedará un magus menos en la guerra.
Y eso fue exactamente lo que hizo.
Materializó su cuerpo y apuntó su daga al cuello de Rin, pero se detuvo unos centímetros antes de concretar el asesinato.
Su visión se distorsionó.
Se dió cuenta de que no fue lo suficientemente rápido.
Claro, es un clon, pero no poseé las mismas estadísticas que el original.
La daga se desvaneció en su mano y antes de caer desapareciendo en una nube de humo, miró a Archer por un agujero en el techo.
El desgraciado había lanzado una flecha desde arriba, sin siquiera moverse de su sitio.
‘Es cierto.
¿Por qué no lo pensé?
Él es Archer’ No hacía falta que Archer estuviera cerca para proteger a su Master.
El error del clon fue no pensar en la clase de servant a la que se enfrentaba, sino recordar lo que había visto antes en la batalla de Archer contra Lancer.
Explotó en una nube de humo y Rin se despertó sobresaltada.
Sacó una daga debajo de la almohada, pero lo único que vió fue un agujero en el suelo y en el techo.
“Assassin se infiltró y superó mi vigilancia”, dijo Archer, materializando su cuerpo junto a la cama de Rin.
Él dio por sentado que se trataba de Assassin.
Un servant así sería el único que puede borrar su presencia por completo y pasar desapercibido por la seguridad de la mansión.
“Assassin…” Rin apretó la daga con fuerza.
“¿Estás seguro?” Archer no respondió.
Las pruebas estaban frente a ella.
No había duda de que era Assassin.
“¿Cómo se veía él, Archer?
Necesito saberlo” “Tenía una capa negra y usaba una máscara de calavera.
Un Hassan, tal vez, pero no estoy seguro” Archer se percató de la expresión, no asustada de Rin, sino levemente triste… “Tu reacción… ¿Tiene algo que ver con el Assassin que querías invocar?” Rin miró al suelo, pero no dijo nada.
Esa fue respuesta suficiente para Archer.
“Haah… Desde ahora me quedaré a tu lado.
Aunque no creo que ese Assassin sea lo suficientemente estupido para intentar lo mismo dos veces” “¿Intentarlo otra vez?
¿No mataste a Assassin?” “No.
Lo que maté antes era una copia física hecha con maná.
El original debe tener la habilidad para clonarse de esa forma.
Es probable que ese sea su Noble Phantasm, pero dejemos eso en duda por ahora” “Ya veo…” Rin se quedó pensando.
Casi muere en manos de un Assassin.
Si se distrae de esta forma, puede terminar muriendo en cualquier momento.
Esto es una guerra, y en la guerra la gente muere.
Sintió su corazón latiendo a mil por hora.
Ella no quería cometer más errores y no quería morir antes de cumplir el deseo de su padre, y de ver a Sakura una vez más.
*** Assassin abrió los ojos.
Información nueva llegó a su mente.
Uno de los clones fue imprudente e intentó matar al Master de Archer.
Falló, obviamente.
‘Los clones son demasiado débiles… Sus estadísticas son dos veces menos que las mías.
Son lentos y frágiles…’ Pero sirven para descubrir los escondites de sus enemigos, y eso es una ventaja brutal.
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